Mi distraída e inocente vecina ( II )
Tras el primer encuentro con mi vecina, pasó mas un menos un mes hasta que nos
encontramos en el ascensor, recuerdo que estaba esperando el ascensor con su
marido y al verme abrió los ojos en señal de sorpresa y me saludo un poco
nerviosa y dando muchas explicaciones, - Hola Vecino, Vamos a dar una vuelta. Yo
le contesté que vale y nos metimos en el ascensor, la situación era un poco
curiosa, hace menos de un mes me había estado comiendo la flor de su mujercita y
ahí estaba yo con el comentando el calor que hacia en Madrid. Paraos en el 2do
piso a recoger a una chica que bajaba con su hermanito así que nos apretamos
todos hacia el fondo, quedando yo junto a Mari Carmen (la vecina) y mientras
hablaba con su marido la empecé a tocar el culo, ella abrió los ojos aun mas
pero ni se movió temiendo que su marido notara su reacción de sorpresa.
Al salir del ascensor, nos despedimos. He de reconocer que el
tocarle el culo sabiendo que su marido estaba al lado y nos podía ver me excito
sobre manera. Así que al día siguiente, Domingo al medio día, llaman a la puerta
y oigo a mi madre hablar con la vecina, y al rato mi madre me grita y dice, -
¡Rafa!, mira a ver si puedes echarle una mano a Mari Carmen que se le ha
desconfigurado el video. Al asomarme a la puerta ví a mi vecina con su famosa
camiseta playera cubre nada por encima, y con una sonrisa de oreja a oreja.
Efectivamente no tuve ningún problema en pasar a su casa a configurar lo que
hiciera falta, en cuanto traspasé el umbral de su puerta ya estaba con la polla
mas dura que un tronco de árbol. No hizo más que cerrar la puerta y me dijo: -
Ya te vale ayer en el ascensor, delante de mi marido.
- No se a ti, pero a mi me puso a mil - le aseguré.
Ella no me contestó, se me tiró en cima y me dio un morreo, por lo que yo
aproveche y le empecé a sacar su camiseta, ahí estaban sus enormes tetas para mí
solo, de modo que nos tiramos en el sofá, ella se desnudó completamente y me
abrió sus piernas, y me dijo las palabras mágicas, - ¡Cómemelo!. De modo que
obediente me puse a cuatro patas en el suelo y me dedique a chuparle el coño con
pasión, ella gritaba jadeos, creí que mi madre nos oiría desde nuestra casa.
Ella se hecho hacia delante y empezó a tocarme el culo, esto me sobre excito
sobremanera de manera que le metí la lengua y la nariz entera en su coño, el
olor a su sexo me embriagaba, entonces metió un dedo en mí culo, vi que se lo
habría chupado antes ya que entraba con suavidad, además como era finito entró
bastante bien. Mi culo estaba acostumbrado a recibir visitas ya que en alguna
masturbación yo mismo me había metido algún dedo, incluso alguna vez practique
con zanahorias de diferentes tamaños, por lo que no me sorprendió mucho el que
me metiera un dedo, lo que si me sorprendió es que al rato metió dos, lo cual
provoco que me tuve que acomodar el esfínter a esa medida, ella empezó a
masajear mi culo, mi excitación era máxima, no quería cambiar la postura y
notaba como ella se estaba corriendo en mi boca, y me agarro con sus dos manos
de la cabeza para apretarme mas adentro. Mis ojos se abrieron como platos, o mi
vecina era una alienígena y tenia tres manos o las manos que estaban en mi culo
no la pertenecían, de manera que mire de reojo y vi a su marido a cuatro patas
con su mano en mi culo y la polla tan tiesa como la mía. En mi vida había tenido
una experiencia homosexual, y por lo que estaba viendo estaba abocado a tener la
primera, tuve algún reparo e intenté enderezarme , pero Mari Carmen me agarró
del pelo y marido me sujeto la cadera, y se puso a hacerme una lamida de ano de
impresión, yo notaba un placer increíble, mientras le comía el coño a su mujer
el me chupaba el culo y lo hacia la mar de bien el condenado, notaba su lengua
bastante dentro.
Tras un rato en esta postura, me propuse follarme a su mujer, ya que ella me lo
pidió, el dejo de chuparme para que pudiera cambiarme encima de su mujer que se
había puesto a cuatro patas en el suelo, de modo que me puse detrás de ella y me
propuse a follarla según sus deseos, la polla entro de un solo golpe ella
reprimió un gritito y su marido se puso de pie delante de ella, pude ver bien su
polla, era mas o menos como la mía pero un poco mas gruesa y venosa, y lo que me
llamo la atención era que apenas tenia pelo en los huevos y en la pelvis, se ve
que le gustaba estar presentable el tío, al ver que me la quedaba mirando el
sonrió y me la acerco a la cara, nunca había tenido una polla tan cerca de la
cara ni siquiera la mía, la verdad que se la veía apetitosa, él me dio un
golpecito en los labios con su polla, y su mujer que estaba debajo, me quitó y
se la empezó a chupar mientras yo me la follaba a ella, bonita imagen, la verdad
que no se si me la abría metido en la boca, pero ella temiendo que dijera que
no, decidió tragársela, y eso que decía que nunca se la había comido a su
marido, como cambian las cosas, luego me enteré que desde que tuvimos el
encuentro ella había hablado con su marido acerca de mejorar sus relaciones
sexuales entre ellos, cosa que fue recibido por parte de su marido con agrado y
se ve que habían practicado y hablado demasiado, ya que al rato el va y dice, -
Así que este es el mozo al que debo que mi mujer sea una puta y me la este
comiendo, vaya, vaya. Así que deduje que ella le había contado algo y el de
alguna manera me lo estaba agradeciendo.
Me corrí como un bruto en su coño, más o menos a la vez su marido se vino en su
boca, de modo que en un momento la llenamos de leche. Ella quedo en suelo
relamiéndose la leche de su marido y él yo nos quedaos con nuestros flácidos
penes frente a frente mirándola a ella. Entonces va y me dice: - Falto yo por
follar, de modo que su mujer obediente se dispuso a seguir chupando para volver
a ponerle como un toro, pero su marido dijo, - Espera espera, se puso de
rodillas y se metió mi polla en su boca entera ya que cuando la tengo morcillona
muy grande no queda la condenada, aun tenia restos de semen y jugos de su mujer
pero no le importó lo mas mínimo, de modo que empezó a chupármela de manera
profesional, sentir la respiración de un tío en tu polla es una situación de lo
mas novedoso y excitante, ella se quedo mirando y empezó a tocarse su chocho, y
se dedicó a pajearse con la visión que su maridito y yo la estábamos ofreciendo,
mi polla resurgió de sus cenizas y creció en su boca, la suya, por el cambio de
postura de su mujer debía de estar ya como una barra ya que ella se metió por
debajo y a chuparla de nuevo, él la volvió a quitar y se tumbó para un lado,
invitándome a realizar un 69 con él, la verdad dudé un rato pero finalmente me
dispuse, así que ahí estaba yo mamando la polla al vecino de al lado. Era más
que curioso notar algo caliente y duro en la boca, así que comencé a chupar cual
biberón se trataba.
Su mujer, que creo que se debía de sentir apartada de los
juegos, se sentó en el sofá y tras meterse un par de dedos en su coño se puso a
masturbarse mirándonos, la verdad que el espectáculo de ver a dos tíos
chupándosela mutuamente debe de ser divertido. Por mi parte tanto el notar su
boca en mi polla, como el sabor de la suya cada vez me agradaba mas, en ese
momento noto como la polla que tengo en mi boca empieza a hincharse por lo que
preveo una explosión inminente, así que aprieto los labios a la vez que preparo
mi explosión en la suya, entonces él coge me saca la polla de mi boca y la mía
de la suya y dice que su mujer tiene que tragarse la de los dos, así le metemos
los capullo en la boca de su mujer y nos liamos a escupir leche en la boca de
Mari Carmen, la cual abrió gustosa, le salía por todos los lados, pero ella
trataba de engullir todo lo que podía, lo que le caía su marido la recogía con
su mano y se lo hacia volver a tragar. Nuestras respectivas pollas no llegaron a
bajarse ya que ella se encargo mediante chupadas de que no fuera así, de modo
que el marido procedió por fin a tirarse a su esposa.
Ella se puso a cuatro patas y el marido la embistió por su
coño por detrás de una tacada, de modo que su marido me dejo su culo a mi
disposición, y allí que fui, me ensalivé los dedos y empecé a meterle primero
uno y luego dos, abriendo hueco para colarle mi polla, el se empinaba mas para
que me fuera mas fácil, así que cuando vi que su esfínter estaba lo suficiente
dado de si, le pedí a su mujer me ensalivara la polla antes de encular a su
marido, ella gustosa me la volvió a chupar al rato me coloque detrás, le agarré
al tipo por la cintura y comencé el primer enculamiento de mi historia, la
sensación es distinta a la de un coño ya que no dispone de lubricación natural,
pero con suaves embestidas va entrando, además si el enculado colabora
relajándose la polla se va deslizando hasta adentro. Curiosamente esa zona tiene
poderosos músculos que te aprisionan la polla como si quisiera exprimirla, de
modo que en cinco golpes tenia mi rabo en su culo y mi vecino jadeaba follándose
a su mujer y enculándole yo, su mujer notaba dobles embestidas, me dijo que me
corriera a la vez que él así que, sincronice mis movimientos a los suyos y a la
voz de ya, llenó el coño de su mujer de leche y yo su culo, con lo que el ruido
de chapoteos fue atronador, ya que curiosamente cuando te corres en un culo, ví
que aparte de darle mas suavidad al asunto, comienza un sonido de chapoteo de
los mas gratificante, además mis huevos dando en los cachetes también sonaban
bastante.
Yo ya no podía mas , nos tumbamos los tres en suelo a modo de sándwich con el
marido en el medio, y nuestros respectivos rabos se deshincharon dentro de sus
respectivas vainas.
Creí que no podía mas, pero mi vecino me dijo que había tenido el honor de
estrenar su culo, y que ahora el quería estrenar el mío. Le dije que si el podía
empalmarse otra vez, que adelante pero yo no me iba a mover, de modo que su
mujer se puso manos a la obra, y comenzó a realizar una paja al poyote del
marido el cual tenia ahora el tamaño de un dedo gordo y el mío pues mas o menos
igual. Ví que la mujer llevaba rato dale que dale pero no llegaba a estar del
todo rígido, y me temo que para culear o está como una barra de acero o aquello
no progresa, así que retire la mano de la mujer y me dispuse a chuparle de nuevo
la polla, ya que tenia curiosidad de sentirme empalado.
La reacción fue fulminante el rabo de mi vecino creció en mi boca como si la
hubieran puesto levadura, además tenia un regusto a coño de su mujer y semen que
me encantó y tragué gustoso, se la dejé de lo mas limpita.
La mujer no perdió el tiempo ya que comenzó a lamerme el culo y abrírmelo más
para que su marido campara a sus anchas, aun así, y ya que su marido la tiene
mas gruesa que yo, trajo un bote de nivea y se dedicó a meterme nivea por el
culo, cosa que mas tarde agradecí.
Su marido dijo que ya estaba bien de preparamientos ya que temía que su erección
no iba a ser muy duradera, de modo que me acomodé a cuatro patas y puse el culo
en pompa, su marido me agarró fuertemente de las caderas y me sentí mujer por un
rato, ya que no era yo el que metía sino al que le metían, el trabajo de la
mujer fue excelente ya que la polla en una par de embestidas la tenia entera
dentro, pero mi culo notaba un calor abrasador por la fricción, la nivea empezó
a hacer efecto y el marido comenzó a bombear, ¡dios mío! Era una sensación de
vacío increíble, mis tripas iban y venían al ritmo de mi vecino, la mujer se
puso abierta de piernas delante de mi y me ofreció su chocho aun babeante de
leche de su marido, y me dispuse a chupar como si fuera el último coño del
mundo, también se lo deje de lo mas limpito. Por fin note las convulsiones del
marido mas profundas, y un calor en mis entrañas me hicieron saber que tenia
leche de mi vecino en mis tripas, el placer se lo transmití a su mujer a través
de gritos dentro de su vagina, como es natural con semen ya dentro los
movimientos se suavizaron aún mas y me sentí como su puta, perforándome y
desvirgándome el culo.
Caíamos casi sin sentido en el suelo, llenos de fluidos que nos manaban por
todos los lados, como a los veinte minutos me levanté me duché como pude y me
fui para mi casa, con el culo como una boca de metro y la polla mas colorada que
un pimiento morrón, pero con la sonrisa de oreja a oreja y sabiendo que los
fines de semana iban a ser gloriosos.