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Mi ardiente y cibernético amante (6)
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2008-03-07 08:32:18
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Mi ardiente y cibernético amante (VI)
Karla se levantó para contestar el teléfono dejando en la
cama a su amiga y empleada Marieta y a Juan Carlos. Seguían todos desnudos. El
olor a sexo se olía por todas partes. "Si, buenos días", dijo Karla. "Hola hija,
buenos días", era María Jesús. "Estuvimos pensando en ti, que tal estuvo tu
noche querida?". María Jesús tenía costumbre de conversar con ella de todo… a
cualquier hora. Pero deseó esperar a que amaneciera para enterarse de cómo se
encontraban los amantes en su casa. "Bien mami. Fue una noche increíble. Juan
Carlos es un amante excelente pero un pésimo bebedor. Está durmiendo con Marieta
en el cuarto de huéspedes. "Con Marieta?", Preguntó María Jesús no tan
sorprendida. "Bueno, entonces si resultó como deseabas verdad? Me alegro por ti
querida. Espero que todo siga bien con Juan Carlos. Las chicas por acá ya lo
están reclamando. Sabes pequeña? Tengo cosas increíbles que contarte de lo
sucedido desde que saliste de casa de Marie. Increíble, delicioso, magnífico
diría yo". Y empezó su narración con los detalles que Karla sabía le daría su
madre.
Luego de salir Karla y su pareja de casa de Marie. Las chicas se quedaron
conversando en espera de la sorpresa que María Jesús les preparó. Maria Jesús
quedó feliz al lado de la piscina. Mauri y Mónica la alentaban diciéndole que el
muchacho era maravilloso y que cualquiera hubiera podido ganar en esa ruleta.
Recordaron la última que hicieron. Fue de 10 segundos y no había un iniciado
sino dos. Veré de contarles ese día en alguno momento. Maria Jesús entonces le
dijo a todas que ya que el día estaba terminando deseaba agradecerles por los
regalos. Llamó por teléfono y manifestó que deberían esperar unos minutos para
completar la sorpresa. Las cuatro, Patricia incluida, procedieron a ingresar
nuevamente a la piscina para bañarse por última vez. Jugaron un poco como niñas.
Rieron, se abrazaron como amigas. Salieron. Se pusieron las salidas de baño y se
dirigieron al interior de la casa. Cada una procedió a cambiarse para recibir la
sorpresa. Al concluir se reunieron nuevamente en la sala y brindaron con unos
cócteles que sirvió Marie. Sonó el timbre. Patricia se levantó para abrir pero
Maria Jesús le dijo que no. Que a partir de ese momento sólo sería una más del
grupo (como siempre lo fue) pero que no la quería ver atendiendo como empleada.
La empleada de cocina había salido de casa con permiso otorgado por Marie. Se
dirigió a la cocina para verificar por el circuito cerrado de TV y ver quién
tocaba. Pulsó el botón de apertura automática. Los invitados ingresaron a un
recinto de seguridad mientras la puerta de calle se cerraba. Luego pulsó un
segundo botón para que estos ingresaran a la casa.
Maria Jesús retorno la sala para esperar a sus invitados y poder presentarlos a
sus intrigadas amigas. Vany y Don aparecieron como ángeles en la sala. Estaba
vestidos con ropa ligera pero muy pulcros ambos. Vany tenia un pantalón celeste,
polo azul que hacia juego con sus zapatos. Don vestía todo de azul, correa y
zapatos blancos. Los ojos de ambos perfectamente azules. Sus cabellos rubios
como el sol. Mientras se acercaban, Maria Jesús los presentaba una a una: Marie,
la dueña de casa, Mauri, Mónica, Patricia y... A mí creo que ambos me
conocen…Entre sonrisas les estampó un beso a cada uno. María Jesús les dijo:
"Saben?, Hoy es mi cumpleaños". Siguieron los saludos, los besos y abrazos de
ambos para María Jesús. Nos servimos algunos tragos y brindamos nuevamente por
la homenajeada. Pero es el último, se dijo. A partir del siguiente brindaremos
por nuestros invitados. Ok? Se aprobó la moción y Vany y Don rieron de buena
gana. Marie se acercó a Vany quien conversaba con Patricia en esos momentos.
Sonrieron los tres mientras se enfrascaban en un diálogo de intereses
personales, gustos, vida en Finlandia…etc. La conversación fue amena y Patricia,
de pocas palabras y no tan instruida como las demás supo sostenerla aprendiendo
en el proceso. Don se vio rodeado por Maria Jesús, Mauri y Mónica. Todas ellas
sabían de su comportamiento en el cuarto piso del Torreblanca cuando tomó por
las caderas a Maria Jesús e introdujo su miembro en su potito haciéndola vibrar
de placer. María Jesús no dejó de contar a sus amigas ningún detalle de ese
encuentro. Lo veían ahora y lo encontraban delicioso. Tenía una forma de ser
agradable y era locuaz. Su mirada siempre era directa y no actuaba con rodeos.
Directo siempre. Así es como Mónica lo describió luego cuando Don le dijera que
tenía un cuerpo hermoso y que le gustaría poder verla desnuda para deleitarse
con él. "No sólo a ti Mónica, sino también a María Jesús, aunque ese cuerpo
hermoso lo conozco, y a Mauri. Que les parece si dejamos a Vany con sus
doncellas y vamos a otro lugar para tomar algún trago distinto?", Dijo entre
guiños y sonrisas.
Todas aceptaron gustosas. Se pararon y sin decir nada salieron de la sala
dejando a Vany con Patricia y Marie. Mónica tomó la iniciativa y llevó al grupo
al cuarto de huéspedes que permitía ver la piscina desde su lado inferior
derecho a través de un vidrio especial. Don no se sorprendió. Actuó como si todo
lo que veía ya le fuese conocido. En el cuarto encontraron una refrigeradora
pequeña y en ella una botella de vodka y algunos jugos en lata. Hicieron la
mezcla apropiada y bebieron entre risas y cuentos de unos y otros. Se estaban
conociendo más. Preparaban sus cuerpos para el momento adecuado que todos
esperaban. Marie notó como el grupo de sus amigas se dirigía al cuarto de
huéspedes y propuso a Patricia y Vany seguir la conversación en su dormitorio.
Se pararon y dirigieron al segundo piso hasta encontrar el dormitorio de Marie.
Era casi un departamento pequeño. Tenía una cama inmensa con una salita al
ingreso. En un nivel superior había otra salita con una especie de bar muy
escondido. Cerca de la cama se hallaba un vestidor grande. A lado el baño con
algunas divisiones, una ducha rodeada de vidrio transparente especial que compró
a una empresa española. Una tina grande con sistema de música y un jacussi listo
para ser usado. Vany se sentó en el sofá cercano a la cama e invitó a sus amigas
a sentarse a su lado. Patricia sirvió algunos tragos y Marie unos bocaditos
sencillos que había llevado previamente. Se sentaron al lado de Vany y lo
tomaron de las manos. Vany las abrazó y puso sus labios en Marie. Esta
correspondió a su beso con otro más ardiente introduciendo su lengua hasta
sentir que su juntaban y removían ambas. Las manos de Vany se movían entre una y
otra cadera de sus amigas. Patricia sentía como esa mano que la sostenía
acariciaba sus glúteos luego de levantarle la falda. Ella no se quedó atrás. Sus
manos empezaron a desabotonar la camisa de Vany. Vio como este presentaba un
pecho musculoso y terso. Mientras se besaban con Marie, Patricia besó ese pecho
una y ora vez. Bajaba sus labios hasta encontrar el vientre de Vany. Al llegar a
el sus manos buscaron sacarle el pantalón.
Luego de unos movimientos acrobáticos el pantalón de Vany se encontró por el
suelo. Su ropa interior permitía notar ese músculo ya erecto que deseaba salir.
Patricia lo buscó con las manos y lo halló tibio, suave, duro….e inmenso! Era
enorme! Marie sintió también las caricias de Vany. Se levantó un momento y,
mientras Patricia hacía lo suyo ella se quitaba la ropa. Vio como su amiga
besaba el vientre de Vany y como le retiraba luego su ropa interior. Cuando vio
ese miembro erecto se sorprendió tanto como su amiga pero, estando ya desnuda se
sentó al lado de Vany permitiendo en esa forma que Patricia se levantara y se
desnudara también. Marie veía a su amiga y se deleitaba con ese cuerpo precioso
mientras sus manos hurgaban por ese miembro de su amante. Vany sintió como Marie
se acercó a su entrepierna e introdujo su pene en la boca. Chupaba y besaba
haciéndole notar su excitación. Patricia, ya desnuda, se acercó a la pareja y
besó a Vany en los labios. Fue un beso ardiente. Sus lenguas nuevamente se
hicieron una. Sus manos jugaban en sus cuerpos mientras Marie chupaba y chupaba
el pene inmenso. Vany tomo la iniciativa y levantándose, llevó a ambas a la cama
cercana. Las sentó una a cada lado y el se puso en el centro. Luego se echó en
la cama boca arriba. Marie se dio vuelta y tomo nuevamente su miembro enrojecido
y grueso para llevarlo a su boca y seguir con sus juegos amorosos. Patricia se
puso de pie y su vagina la colocó encima de la boca de Vany. Este, al ver como
se acercaba tamaño bocado delicioso, besó con dulzura esa vagina metiendo la
lengua en lo más recóndito del agujero. Patricia emitía unos grititos de placer
que excitaron a los presentes. Vany al sentir como Marie chupaba ese pene
inmenso sintió su cuerpo vibrar. Pero no deseaba todavía darle sus jugos. Marie
notó lo que hacía su amiga en la boca de Vany e imitándola se paró encima y se
sentó en ese erecto miembro introduciéndolo dentro de su vagina. Lo hizo
lentamente y cuando noto que ya estaba casi la mitad dentro se sentó bruscamente
sintiendo como el miembro de Vany se metía todo dentro de ella. Ambas amigas se
miraban y veían como sus caras se contraían de placer una con los labios y
lengua dando vueltas en su vagina y la otra con todo el miembro duro, erguido y
grueso dentro de ella. Mientras se miraban se tomaron de las manos y coordinaron
sus movimientos para coincidir en el sube y baja que siguió. Vany tenía los ojos
desorbitados. No veía la cara de sus amigas pero si el potito delicioso y la
vagina de Patricia. Las amigas sintieron casi al mismo tiempo sus más
prolongados orgasmos. Sus manos se apretaron más fuertemente y sus líquidos
salieron a borbotones. Vany tomaba los jugos de Patricia mientras los de Marie
se confundían con los suyos en un mar enardecido y tormentoso. Confundidas en un
abrazo ambas amigas se reclinaron juntas en la cama dejando a Vany que se
levantara. Este vio como las chicas sudaban y juntaban sus cuerpos en espera de
sus caricias. Vany tocaba a cada una en sus pechos sus labios compartían entre
una y otra. Reclinó su cabeza en Marie dejando que patricia colocara la suya
entre sus piernas. Acarició sus cabellos mientras que las manos de las amigas
acariciaban su cuerpo.
En el cuarto de huéspedes el panorama era similar. María Jesús inició el
contacto físico con Don. Ya lo conocía, así que se acercó y sin miramientos lo
besó. Su lengua también buscaba la de Don y la encontró ansiosa. Mientras besaba
a Don una de sus manos tomaba su miembro por encima del pantalón. Mónica vio lo
que quería hacer y ayudó a su amiga. Tomó la correa de Don y la desabrochó
retirándole el pantalón. Mauri se dedicaba a la camisa mientras María Jesús lo
besaba. Cuando el cuerpo de Don se encontró desnudo María Jesús se levantó para
que sus amigas se deleitaran con su cuerpo. Ella se desnudó rápidamente. Mónica
hizo lo mismo y Mauri la siguió. Ya todas se encontraban desnudas y le
presentaban su cuerpo a Don para que este se engolosinara con ellas. Don inició
sus caricias en las caderas de Mónica. Se encontraba sentado ya en la cama y
Mónica a su lado. La atrajo hacia si de las caderas y con una mano acarició sus
glúteos viendo como Mónica erizaba su cuerpo. Su otra mano la dedicó a las
caderas de Mauri. Sus glúteos fueron el blanco de sus caricias. María Jesús se
aproximó por detrás de Don y le beso el cuello acariciándole a su vez ese
musculoso pecho mientras sus tetas se pegaban en la espalda iniciando un rítmico
movimiento. Mónica busco con sus manos la carita de Don y lo acarició para luego
besarlo mientras sentía las caricias de él en su potito. Don le estaba
introduciendo dos dedos y ella movía su ano internamente. Mauri viendo eso se
arrodilló entre las piernas de Don y busco su miembro para introducirlo en su
boca y empezar a succionarlo y besarlo con deleite. Otro dedo ingresó en el
potito de Mónica, esta soltó un gritito dulce. Lo besó con placer introduciendo
su lengua muy dentro de su boca.. María Jesús pegaba fuertemente sus senos a la
espalda de Don mientras que sus brazos recorrían su pecho jugando a su vez con
la cabellera de Mónica y con la de Mauri que proseguían en su empeño de
succionar el miembro de Don. Este se sentía volar. Esa boca de Mauri, sus
labios, su manera de chupar su miembro y los besos que le daba, así como las
caricias que le proporcionaba a sus testículos, le hacían sentir estremecer su
cuerpo. Los labios de Mónica con los suyos y sus dedos dentro de ese potito, que
ya quería tener de otra forma, agrandaban su placer. Los senos de María Jesús en
su espalda. Sus besos y caricias hicieron lo suyo. Don se contrajo en un momento
y eyaculó de tal forma que Mauri tuvo que empeñarse en beber rápidamente esos
jugos para no perder nada de lo que le ofrecía su amante. Luego de beber cambio
de lugar con Mónica besando ahora a Don mientras que Mónica le chupaba su
miembro para no dejarlo decrecer. Don sintió entre sus labios parte de sus
propios jugos y sus dedos buscaron ahora el potito de Mauri. Esta con ganas
abrió sus piernas para que los dedos se introdujeran más. Tres de ellos se
metieron hasta el fondo en su potito mientras el pulgar lo sintió introducirse
en su vagina. Don movió los dedos de un lado para el otro haciendo que Mauri
sintiera nuevamente otro orgasmo. Maria Jesús detuvo sus caricias y echó en la
cama a Don. Mónica seguía arrodillada entre las piernas de su amante chupando
una y otra vez ese delicioso y grueso consolador. Mauri se acomodó para no
perder esos dedos que le daban placer y Maria Jesús puso su vagina en la boca de
Don para que este la chupara a su gusto.
Estaban en esa posición cuando hicieron su aparición los dos perros de Marie,
Toledo y Vargas Llosa. Ambos se acercaron a Mónica quien estaba arrodillada
frente a Don presentando los glúteos y su potito a los ansiosos canes. Mónica
succionaba y tomaba los testículos de Don gozando de su actuación. De pronto
sintió como "alguien" hurgaba en su trasero. De reojo vio a los perros y
prefirió no verlos y seguir disfrutando con su amado. La lengua de Toledo se
movía en el potito de Mónica, lleno ya de sus dulzones líquidos. Cada lamida del
animal era un grito interior de Mónica. El otro can puso sus patas encima de su
espalda e inicio una serie de movimientos dejándole ver a Mónica como le crecía
su miembro. Los perros pastor eran enormes por raza y por la alimentación y
cuidados que tenían. El miembro que Mónica vio también era enorme. María Jesús
notó como los perros jugaban con su amiga y llamó a uno de los canes quien se
subió a la cama a su lado. Ella estaba gozando de las chupadas de Don en su
vagina. Tomó el miembro del can y lo acarició mas y más viendo como este crecía
y engrosaba. Mauri entendió lo que su amiga hacia y se acomodó presentando su
potito al animal. Este lo olía y se deleito con esos jugos también dulzones.
María Jesús dentro de su deleite ayudo a su amiga poniéndole la camisa de Don en
su espalda para que el perro no la arañara. El perro entendió el mensaje, se
trepó en la espalda de Mauri e inicio sus movimientos de mete y saca procurando
encontrar el huequito de Mauri. Lo halló rápidamente. Mauri sentía como el
animal metía y sacaba su miembro procurándole unas sacudidas increíbles. Maria
Jesús tuvo le delicadeza de retirar su vagina de la boca de su amante para que
Mauri lo besara con pasión y sintiera sus caricias. Al mismo tiempo se acercó al
perro y le controló los testículos y algo que ella sabia no debería ingresar en
el potito de Mauri pues resultaría difícil sacarlo luego. Mauri se movía como
poseída. Mónica seguía sintiendo los lenguazos del otro can y también sintió su
orgasmo venir. El perro llenó el potito de Mauri con sus calientes líquidos
mientras esta gritaba de placer entre besos de Don. Mónica seguía con el miembro
de este en su boca. De pronto Don le brindó también a ella esos líquidos tan
añorados. Mónica los bebió todos.
María Jesús había sido testigo de los orgasmos de sus amigas y la participación
de los perros de Marie. Se sentaron encima de la cama acariciándose todos.
Mónica llevó a los perros fuera de la habitación y cerró la puerta. En la cama
Don descansaba de las caricias de sus amantes. Mónica susurró al oído a Mauri
que Maria Jesús no había sentido lo que ellas. Así que le dijeron a Don que era
el turno de su amiga. Tomaron unos cojines del sofá y lo clocaron encima de la
cama. Maria Jesús fue echada encima de estos cojines cara arriba. Tomaron sus
piernas y las doblaron haciendo que chocaran sus rodillas con sus hombros. La
posición le brindaba a todos un espectáculo increíble de su vagina y potito.
Dijeron a Don que se parara encima de la cama, abriera las piernas y se colocara
de espaldas a Maria Jesús su miembro debía de ingresar en la vagina de esta
manteniéndole la posición. Para facilitar la penetración de Don, Mónica se puso
delante de este y le procuró apoyo. Don lo hizo y con la ayuda de sus manos
introdujo su miembro enorme dentro de la vagina de Maria Jesús. Esta sintió el
miembro totalmente dentro. La posición hizo que los movimientos de Don lograran
su efecto en Maria Jesús. Esta chillo decenas de veces con cada ingreso. Deseó
que no acabara nunca aquel placer que sentía. Don le propiciaba caricias a sus
glúteos mientras que sus dedos penetraban su potito. Lo veía. Primero fue uno,
luego dos, luego tres, luego los tres de la otra mano. Maria Jesús chillo
nuevamente de placer y dolor. Sintió su ano romperse mas pero el placer fue
enorme y superior al dolor. Mónica ayudaba a Don a mantener el equilibrio
mientras que Mauri se había acercado a la cara de Maria Jesús y le presentaba su
vagina para que se deleitara con ella. Maria Jesús, mientras sentía el placer y
la mezcla de dolor, correspondió al ofrecimiento de Mauri y beso su vagina
introduciendo rítmicamente su lengua. Cuando sintió su primer orgasmo en esa
posición Mauri también sintió el suyo Siguió jugando con su lengua. El miembro
de Don no parecía querer acabar nunca. Se metía y salía una y otra vez hasta que
Maria Jesús sintió que los jugos de su amado la llenaban tremendamente. Mauri
sintió ese momento y volvió a brindarle los propios a Maria Jesús. Mónica
mientras tanto tomo de la cara a Don y lo beso. Nuevamente sus lenguas se
unieron en una. Don termino con una sacudida tremenda. Retiro luego de un
momento su miembro de la vagina de Maria Jesús y sus dedos de su potito.
Acomodaron a Maria Jesús al lado de los cojines y los cuatro se echaron juntos
abrazándose. Tiernamente.
Cerca, Vany daba rienda suelta a su ingenio para satisfacer a sus amigas. Marie
se encontró en una posición similar a la que estuvo Maria Jesús. Encima de la
cama sobre tres cojines. Pero ella estaba boca abajo. Sus piernas casi estaban
al ras de la cama permitiendo que Vany se mantuviera de pie en la ejecución de
su juego sexual. Patricia se colocó frente a Marie brindando su vagina para que
la besara su amiga. Esta en un principio se acomodo colocando los codos en la
cama y atrayendo a Patricia para que abriera mas las piernas y poder introducir
su lengua en las profundidades de su ser. Mientras lo hacia, Patricia gemía y
veía los arreglos de Vany. Este había sacado de su saco una cajita con un
vibrador doble. Lo lubricó adecuadamente con una vaselina que venia en dicha
caja y se acercó por detrás a Marie. Esta estaba extasiada con su amiga y no
supo que pasaba hasta que Vany inició sus caricias y besos. Empezó por las
piernas de Marie para luego subir a sus muslos. Se deleito con su entrepierna y
notó como Marie gozaba con sus besos y caricias. De pronto introdujo sus dedos
en el potito de Marie. Esta resoplaba de dicha. La otra mano hurgaba en el
agujero de su vagina sintiendo también dos dedos dentro de ella. Poco a poco
Marie inicio el movimiento de su vientre y caderas como respuesta a tales
caricias. Vany aprovecho esos movimientos para introducir la parte más delgada
de su larguísimo vibrador (delgada es un decir) en el potito de Marie. Ésta, al
principio, pareció no saber lo que pasaba. Pero luego supo que un miembro se
había metido dentro de ella. Se movió con más ritmo. Su cadera se movía haciendo
que sus músculos succionaran literalmente al "miembro " que tenia dentro. La
sorpresa llegó cuando Vany tomo el otro extremo del vibrador (el más grueso) y
poco a poco lo fue introduciendo en su vagina. Marie saltó, vibró y su cuerpo
reclamó sus derechos. No entendía como es que se metía por sus dos agujeros el
miembro de Vany. De pronto Este activó un primer botón que se hallaba en el
centro del vibrador. Este comenzó a moverse con ritmo haciendo que la vagina de
Marie sintiera el placer más delicioso del día. Su potito se deleito asimismo.
Vany activo el segundo y casi de inmediato el tercer botón. Marie sintió la
vibración, era tremenda. Sentía como ese miembro de movía dentro de ella
haciéndole gozar profundamente.
Vany se deleitaba con Marie y veía como esta aprovechaba su gozo para mover su
lengua en la vagina de Patricia y hacer que esta también gozara. Movió los demás
botones, el cuarto, el quinto, sexto y llego al décimo. Mientras que pasaba de
uno a otra velocidad el vibrador causo tales orgasmos en Marie que esta sacudió
todo su cuerpo gritando fuertemente. Vany se aproximo entonces a Patricia, la
retiro de donde estaba y la coloco de rodillas dando la cara a la cara de Marie.
Ambas se encontraron y entre el deleite de una y la expectativa de la otra
unieron sus labios y se besaron acariciándose los rostros. El vibrador se
mantuvo dentro de los agujeros de Marie gracias a unos sujetadores con pega-pega
que habia colocado Vany. Este luego de colocar a Patricia de rodillas se puso
detrás de ella e introdujo su enorme miembro en su vagina. Patricia sintió los
movimientos de Vany y ayudo para sentir el placer que ambos deseaban. El mete y
saca fue tremendo. El aparato hacia lo suyo y seguía vibrando regularmente
dentro de Marie. Vibraba unos tres minutos y luego disminuía el ritmo al mínimo
permitiéndole un descanso. Luego automáticamente cambiaba de velocidad para
volver a la máxima activada manualmente. Ello permitió que Marie descansara
entre estampidas de sus jugos… que fueron numerosos, Vany sintió que los suyos
también reclamaban libertad e hizo que Patricia se pegara mas al tomarle de sus
caderas y jalarla literalmente, uniendo su cuerpo al suyo. Vany eyaculó y
Patricia hizo lo mismo. Una exactitud y deleite sincronizado que puso a Patricia
en éxtasis. Vany no deseaba acabar todavía sus juegos amorosos. Casi en el
instante de acabar en la vagina de su amante Vany sacó su miembro y de un solo
golpe lo introdujo en el potito de Patricia. Esta grito de dolor. Se sintió el
grito en casi toda la casa. Pero el placer fue mayor. Vany metía y sacaba ese
enorme miembro procurando que Patricia volviera a sentir otro orgasmo delicioso.
Súbitamente lo saco del potito y lo introdujo nuevamente en la vagina
prosiguiendo el mete y saca. Lo saco al minuto de ahí y nuevamente el potito.
Patricia ya no sabía si lo que sentía era dolor o placer. Supo que era placer
pues en esos múltiples mete y saca de un agujero a otro sintió numerosos
orgasmos. El dolor paso dando lugar al deleite más hermoso que hubiera tenido.
Marie por su parte sentía ese miembro incansable y sus orgasmos se hacia notar
cuando besaba a Patricia y acariciaba sus senos.
Los tres culminaron sus caricias exhaustas. Se juntaron en la cama sacando los
cojines. Juntando sus cuerpos y acariciándose entre besos de uno u otro.
Patricia era la más feliz. Fue su primera vez por atrás. Sentía que su potito
estaba roto pero no le importaba. Veía a su amiga con deleite, le sonreía como
agradeciéndole los momentos que le había proporcionado. Vany se sintió en las
nubes. Tendría mucho que contar a sus amigos en Finlandia. Sabía que algún día
volvería. Pero ya no solo. Traería a su mujer con el. La mañana se presentó para
ambos grupos como relajante. Sus cuerpos habían estado jugando con el sexo de
una y mil formas. Estaban cansados. Maria Jesús, Don, Mónica y Mauri, luego de
extenuantes encuentros. Se levantaron y salieron desnudos del dormitorio en
búsqueda de sus amigos. Los encontraron echados unos detrás del otro, Vany en el
centro. Desnudos. El aroma del dormitorio era el mismo que el que habían dejado
ellos en el suyo. Olor a sexo. Fuerte olor a sexo. Los vieron y acercándose se
acomodaron a su lado.
Despertaron unas horas después. Poco a poco el cansancio se alejaba de los
jóvenes para dar rienda suelta a nuevos encuentros. Vany acariciaba a Patricia
entre el conglomerado de piernas. Don lo vio y acercándose a ella la beso.
Patricia, realmente más joven que sus amigas, correspondió a esos besos. Miro a
Marie y esta le sonrió como aprobando lo que iba a hacer. Marie, María Jesús,
Mauri y Mónica (Las Mosqueteras) salieron del cuarto dejando a los jóvenes dar
rienda suelta a sus instintos. Al cerrar la puerta del cuarto Maria Jesús vio a
Patricia, casi de la misma edad que su Karla (pese a que había una deferencia de
casi 10 años)… y la recordó. "Voy a llamarla", se dijo. Patricia se quedo con
ambos finlandeses disfrutando de sus caricias, besos y demás....
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