Cristian es mi amigo desde la infancia, aunque es un poco
mayor que yo. Me llamo ariel, y la historia que les voy a contar sucedio cuando
tenia 13 anos y cristian 18.
Su casa esta junto a la mia, y nuestros padres tambien son
amigos. Tanto, que todos los veranos salimos todos juntos de vacaciones, como si
fueramos una sola familia. Ellos compraron un departamento en la costa, frente
al mar, y alli pasamos los dias jugando en la playa y nadando.
Ademas de jugar, conversabamos mucho. Cristian me enseno
muchas cosas, sobre todo relativas al sexo, su tema favorito. Siempre tenia
revistas pornograficas y juntos mirabamos las fotos. Yo me daba cuenta que en
esas ocasiones el se ponia en un estado muy especial, y crecia el bulto bajo sus
pantalones. Hasta que un dia me enseno a masturbarme y pude ver su pene. Era
como los que veiamos en las revistas, muy grande, y ligeramente curvo. Me
parecio de un tamano monstruoso al lado del mio, tan pequeno, y ademas tenia
mucho pelo alrededor. Sus huevos tambien eran grandes, y eyaculaba gran cantidad
de semen. En cambio yo tenia el pene muy chico y apenas me salian unas gotas de
jugo. Por todas esas cosas que compartiamos era mi idolo, tenia gran influencia
sobre mi.
Ese verano nos instalamos en el departamento como siempre. La
hermana de cristian, que tiene mi edad, nos acompano solo unos dias y despues
viajo con sus amigas a otra parte del pais.
Con mi amigo nos pasabamos el dia tomando sol o jugando al
tenis de playa. Eramos muy distintos en lo fisico: yo delgadito, lampino,
cabello largo y cara como de nena, en cambio el tenia rostro de hombre ya a sus
18, mucho pelo en su cuerpo atletico y cabellos cortos.
Una tarde propuso que jugaramos al tenis de playa y el que
perdia tendria que hacer lo que el otro quisiera. Acepte, porque eramos muy
parejos en el juego, pero esa vez el se esmero a fondo y me destrozo, me gano
sin atenuantes. Pregunte, resignado, que tendria que hacer y me contesto que ya
lo pensaria.
Llego la noche, cenamos y nuestros padres se fueron a jugar
al casino, como siempre. Quedamos solos, y cristian me dijo que habia llegado el
momento de que pagara por haber perdido. Yo me habia olvidado del tema. Pregunte
de que se trataba, puso cara picara y me dijo que debia ponerme una bikini que
habia dejado su hermana. Yo era entonces muy inocente, su ocurrencia me causo
risa y acepte.
Entonces extrajo de un cajon una bikini color celeste, me la
entrego y fui a otra habitacion a cambiarme. Me desnude, me puse la parte de
arriba y luego la de abajo. Era muy chiquita, y se anudaba a los costados con un
cordel muy fino. Regrese con cristian caminando sensualmente y muerto de risa.
El se quedo impactado. Dijo que de la cintura para abajo
parecia una chica de verdad, con mis piernas largas y bien formadas, y en la
parte de arriba, quiza con algunos retoques, tambien.
Camine por todo el dormitorio imitando a una mujer mientras
el me observaba tirado en su cama. No se reia tanto como yo, tenia una mirada
rara pero no le di importancia.
Al rato nos cansamos y nos fuimos a dormir. Cuando apago la
luz, senti unos movimientos raros en su cama.
Los dos dias siguientes el juego se repitio. Yo seguia
perdiendo al tenis de playa y vistiendo con la bikini de noche, cuando nuestros
padres se iban al casino. Pero la tercera noche, cristian cambio las reglas de
juego.
-ya perdiste muchas veces, el castigo tendra que ser mas
grande. Hoy te pondras este vestido y me acompanaras a la calle.
La cosa no me causo tanta gracia, pero me lo dijo con mucha
autoridad. Me tuve que poner uno de los vestidos de su hermana, era color claro,
muy cortito y se trasparentaba un poco. La verdad es que con mi piel bronceada
lucia muy bien. Me puse una tanga y me dio un relleno para la parte de arriba,
de manera que parecia que tenia tetas muy pequenas, y zapatos con taco.
-estas muy bien, casi listo. Falta solo un detalle -me dijo.
Entonces me sento frente a un espejo y me maquillo. Pinto mis ojos, mis mejillas
y mis labios con mano experta. Cuando termino no podiamos creerlo: a simple
vista, parecia una chica muy jovencita.
Mientras tomabamos un poco de cerveza, camine un poco por la
casa para acostumbrarme a mi nuevo rol hasta que cristian considero que habia
llegado el momento de salir a la calle. Yo estaba muerto de miedo y muy
nervioso, y maldecia el momento en que acepte aquel juego. Pero cristian era mi
idolo, y yo queria complacerlo en todo lo que me pedia. Ademas, el efecto de la
cerveza me habia llenado de excitacion.
Era de noche y por la calle no andaba casi nadie. Caminamos
unos pasos, el estaba junto a mi, me observaba y sonreia. En eso paso un
automovil y nos tocaron bocina y gritaron algo. Me asuste, pero cristian paso su
brazo por mis hombros y me apreto contra el.
-no te asustes, no va a pasarte nada -me dijo. Y ya no volvio
a soltarme.
Caminamos dos o tres cuadras, y cuando estaba por decirle que
ya era suficiente y queria regresar, llegamos a una discoteca.
-entremos aca -dijo, y antes de que pudiera protestar ya
estabamos adentro.
Estaba repleto de chicas y chicas tomando cerveza y bailando
en la oscuridad. Cristian me llevo directo a la pista de baile, puso sus manos
en mi cintura, llevo mis manos a su cuello y empezo a danzar lentamente.
Yo me sentia muy chiquito entre sus enormes brazos y muy
incomodo por estar asi vestido y apretado contra el. Para colmo, me di cuenta de
que un grupo de chicos que estaba en la barra del bar me miraban y hablaban
entre ellos. Le dije a cristian que creia que me habian descubierto. El los miro
y me susurro al oido:
-todo lo contrario. Te miran porque estan calientes contigo
-y me apreto mas contra el. Senti, claramente, que el bulto entre sus piernas
estaba grande y duro apoyado contra mi vientre.
Empece a mirar las cosas de otra manera. Y me di cuenta de
que era verdad que los chicos me miraban como a una chica. Miraban mis piernas
largas y bronceadas, mi culo redondo y pequeno, mis labios rojos, y trataban de
adivinar las formas de mi cuerpo a traves de la trasparencia del vestido. No se
por que, pero eso de sentirme el centro de las miradas empezo a gustarme.
Bailamos un rato mas, muy juntos. De a ratos cristian me
acariciaba la espalda, me apretaba contra el, se frotaba contra mi cuerpo. Era
agradable sentir sus manos sobre la tela del vestido. De golpe dijo "vamonos de
aca" y me saco casi corriendo.
Regresamos al departamento. Todavia faltaba para que
volvieran nuestros padres del casino. Yo iba a sacarme la ropa pero cristian me
lo impidio. Dijo que queria bailar otro rato conmigo, mas tranquilo.
Puso musica y me apreto contra el nuevamente. Yo no sabia que
hacer, me parecia que aquello era mas que un juego pero queria saber hasta donde
llegaba.
-estas muy lindo asi -me dijo, y me beso en el cuello- dejame
que te haga asi, como si fueras una chica. Despues me lo haces tu a mi, quieres?
Tenemos que practicar, asi cuando estemos con una mujer de verdad ya sabemos
como es. Entiendes? Primero yo y despues tu, ok?
Dije que si sin saber muy bien lo que hacia. Me pidio que lo
abrazara, que me comportara en todo como una chica. El me acariciaba la espalda
y paso sus manos fuertes por mi trasero, apretando mis nalgas. Senti su
respiracion agitada, y buscaba mi boca con la suya cuando escuchamos ruidos.
Nuestros padres regresaban.
Asi vestidos nos metimos en las camas. Nuestros padres apenas
miraron hacia la habitacion, creyeron que dormiamos y se fueron a acostar. En
seguida el departamento quedo en silencio. Yo estaba esperando ese momento para
ir al bano, lavarme la cara maquillada y cambiarme de ropa, cuando cristian se
metio en mi cama.
-que susto -me susurro con una sonrisa- lastima, justo
estabamos llegando a lo mejor. Mira como estoy yo.
Tomo mi mano y la llevo hacia su entrepierna. Ya se habia
desnudado, y tenia la verga dura y gorda.
-tu estas igual? -me pregunto, tocando mi pene por encima de
la tanga. Pero al contrario, por el susto estaba mas chico que nunca.
-ayudame a venirme, anda, masturbame. Asi lo hacen las chicas
-me ordeno. En la oscuridad de la habitacion, con mi mano pequena tome aquel
monstruo y empece a acariciarlo. Cristian gemia y me pedia a media voz que lo
hiciera mas rapido. Su verga estaba pegajosa.
-no puedo venirme. Chupamela, a ver si asi lo logro. Despues
lo hare yo contigo.
Antes de que pudiera decir algo, me tomo de la nuca y me
llevo hacia su pene. No sabia que hacer, pero abri la boca y me lo trague. Fue
algo extrano. Alli estaba yo, vestido de mujer, en mi cama, mamando la verga de
mi amigo. Yo queria complacerlo en todo, asi que me comporte de manera
intuitiva, como creia que lo haria una chica. Recorde las imagenes que habia
visto en las revistas pornograficas y me esmere a fondo, succionando ese trozo
de carne duro con todas las ganas de las que era capaz. Mi placer era ver gozar
a cristian, sentir que yo era capaz de darle tanto gusto con mi mamada.
Cristian gimio mas fuerte. Que sucederia cuando se viniera?
Pronto tuve la respuesta: no permitio que me retirara, e hizo toda su descarga
en mi boca. Su semen era espeso, agridulce. No tenia donde escupirlo, de modo
que me lo trague todo.
-estuvo genial. Manana lo haremos al reves -me dijo, y se fue
a su cama. Yo estaba mareado, con un gusto raro en la boca, sin saber que
pensar. En silencio fui al bano y me mire al espejo. Tenia el cabello revuelto,
el maquillaje corrido y un hilo de semen me resbalaba por el cuello. Me desnude,
me lave la cara y me fui a dormir.
Durante todo el dia siguiente no hablamos del asunto. Hasta
me parecio que cristian me esquivaba. Creo que los dos estabamos un poco
avergonzados porque habiamos ido demasiado lejos. Pero llego la noche, otra vez
nos quedamos solos y mientras mirabamos una pelicula tendidos en un sillon
cristian me dijo:
-estuvo bueno lo de anoche, no? -dije que si timidamente-
ahora te voy a chupar yo. Pero ponte la bikini, asi estamos mas inspirados.
No solo me puse la bikini, sino que tambien me maquille y
calce los zapatos de taco alto. Cristian estaba deslumbrado. Me abrazo y beso
por todo el cuerpo, fue descendiendo mientras yo seguia de pie, extrajo mi pene
y le dio unas chupadas. Luego me hizo girar, separo mis nalgas y empezo a
lamerme el agujerito del culo. No pude evitar que se me escapara un gemido.
Cristian me hizo acostar boca abajo en el amplio sillon, con
el trasero bien parado. Corrio a un costado la parte inferior de la bikini,
abrio mis nalgas con sus manos fuertes y hundio su lengua en mi ano. Volvi a
gemir, porque me gustaba esa sensacion.
Me di cuenta de que se estaba bajando los pantalones, y se
acomodo detras mio. Senti algo duro apoyado en la entrada de mi agujerito. Era
su verga, estaba dura como piedra. Sin decir palabra, empujo un poco. Lance un
grito de dolor.
-es muy grande cristian, me haces doler mucho -suplique.
-shhh, relajate -me ordeno suavemente, y empujo otro poco.
Senti claramente como la resistencia de mi culo cedia ante la fuerza de esa
verga. Cristian era mucho mas fuerte y grande que yo, no podia resistirme. Pero
ademas me daba cuenta de que el estaba gozando tanto que, una vez mas, quise
complacer a mi amigo.
La cabeza de su pene fue entrando poco a poco dentro de mi
culito. El mantenia mis nalgas separadas con una mano, y con la otra guiaba su
terrible herramienta. Podia notar como entraba milimetro a milimetro dentro mio,
abriendome, venciendo mi resistencia virginal.
Cristian gemia, estaba cubierto de sudor, las gotas caian de
su pecho a mi espalda. Empujaba, descansaba un poco, volvia a empujar, y asi me
fue metiendo todo su tronco en el culo hasta que senti los pelos de su vientre
contra mis nalgas. Se recosto completamente sobre mi, aplastandome con el peso
de su cuerpo.
-ahh que maravilla es esto -gimio en mi oido- como te estoy
cogiendo, tu culito es mio, es de mi verga, se la trago toda toda mmmm te hice
mia, sabes?
Yo sentia que me faltaba el aire, apretaba con mis manos los
almohadores del sillon mientras el culo me ardia de una manera increible. Tenia
los ojos llenos de lagrimas. Entonces el empezo a moverse, lentamente. Su verga
entraba y salia. Me esta cogiendo, pense, me esta cogiendo como se coge a una
chica, como se cogen a las mujeres de las revistas que tantas veces me habia
mostrado... Esto sentiran las mujeres cuando tienen un macho adentro? Aqui
estoy, vestido con una bikini y tacos altos, maquillada, siendo sometido como
una mujer por mi amigo... La situacion me excitaba, me gustaba ser capaz de
darle placer a cristian, y queria que me cogiera mas y mas, que gozara mi culo.
Ya no me importaba el dolor.
Mi amigo dio un grito y se vino dentro mio. Pude notar sus
chorros de semen invadiendo mi recto, me estaba llenando de su leche, esa leche
espesa que la noche anterior yo habia tragado.
Se retiro de mi lentamente y fue a buscar algo para tomar. Yo
quede en el sillon, boca abajo, con la bikini corrida a un lado y el esperma
caliente rezumando del agujerito de mi culo para correr por mis nalgas y la
parte interior de mis muslos. El regreso a mi lado, me acaricio y abrazo con
ternura.
Despues de un rato me hizo poner de pie y me condujo hasta el
bano. Bajo la ducha, enjabono todo mi cuerpo. Yo estaba mareado y dolorido, pero
me daba cuenta de la manera especial en que recorria mi cuerpo con sus manos.
Hasta que al final me abrazo y me dio un largo beso en la boca. Su lengua
exploro todos mis rincones, mientras sus manos acariciaban suavemente mi
espalda, mis nalgas. Yo respondi a su beso mientras se me escapaban pequenos
gemidos.
Su verga se puso dura de nuevo y golpeo contra mi vientre.
Baje la vista y la pude ver con tranquilidad por primera vez. Era tan gruesa que
no podia creer donde la habia tenido metida. El me sonrio y llevo mi mano hasta
ella para que la acariciara. Sin que me lo pidiera, me agache y empece a
mamarla. Lo hice con ternura, con pasion, con gusto, mientras el sujetaba mi
cabeza. Movio sus caderas, cogiendome la boca.
Hizo que me pusiera otra vez de pie y me dio vuelta de cara
contra la pared. Apunto otra vez su herramienta hacia el agujero de mi culo y la
fue hundiendo. Esta vez me dolio menos. Sujeto mis caderas con sus manos y se
movio, lento al principio, mas rapido despues, y luego decididamente duro. Me
hacia poner en puntas de pie con sus embestidas, me estaba cogiendo de manera
mucho mas salvaje ahora. Los dos gemiamos como locos, hasta que volvio a
vaciarse dentro mio.
Desde esa noche fuimos amantes. Aprendi a mamarle la verga de
la mejor manera, para que le diera mas placer, y el agujerito de mi culo se fue
dilatando mas y mas para recibirlo. Me cogio de todas las maneras, en todas las
posiciones. Volvimos a la disco, hicimos escandalosas sesiones de besos y
abrazos en la pista de baile y hasta se atrevio a presentarme a algunos de sus
amigos, que me miraban con ojos de deseo.
Con algunos de ellos tuve aventuras que les contare en otra
ocasion.