¿Que hago ahora?, no dejaba de preguntarme esto durante todo
el camino de vuelta a casa. Yo estoy casado y esto formaba parte de una relación
que se escribía de diferente forma después del encuentro con Rosa. No me
arrepentía de nada pero algo había cambiado, la confianza, la responsabilidad,
cada gesto tomaba otra importancia. Esperaba que el periodo de aclimatación
pasara pronto, todo volviera a la normalidad. Salvo por una causa todo tenia
forma de volver a la normalidad. Esta causa era el Messenger. El mensaje de Rosa
diciéndome, ¿hola que tal?, rompía todas mis esperanzas de volver una
tranquilidad conocida y por otro lado me hubiera defraudado no ver esas
palabras, era todo una locura.
Bien que tal te encuentras?
Quiero verte de nuevo
No se Rosa, todo estuvo bien pero tenemos que volver a
nuestras maneras de vivir, no?
Necesito verte, necesito verte (emoticono de tristeza)
Me gusto mucho lo del otro día
A mi también puede ser mejor cada vez
Como te gustaría?
Pédeme lo que quieras, que te gustaría?
Tu hija es muy bonita.
No se como salio esto en la conversación, pudo ser de las
veces que vi a su hija y me fije de lo mucho que se parecía a ella. Tenía 13
años y guardaba toda la belleza de una niña de pelo ondulado moreno , cara
angelical y bonita sonrisa. Cuando la vi pensé en lo bonita que era, igual que
su madre. ¿Esta relación de ideas fue la que me llevo a decir estas palabras?, y
como a veces me ocurría mientras chateaba que salía a relucir confesiones que
nunca me hubiera atrevido a expresar en otras circunstancias. Por un lado me
alegre haberlo dicho, todo se acabaría aquí, había pasado el limite de lo
permitido, Rosa se enfadaría mucho conmigo y todo volvería a la normalidad. Todo
esto pasaba mientras en mi refugio de mi pantalla esperaba su frase en la cual
me descalificaría con todo tipo de insultos, no esperaba menos. Los segundos
pasaban hasta que vi el esperado mensaje de "Rosa esta escribiendo un mensaje".
Algo me estaba poniendo, esto comenzaba a firmar un fin, por fin tenía la frase
:
Te gusta mi hija?
No era la frase que me esperaba, pero seria una antesala de
las descalificaciones.
Se parece mucho a ti
Todo el mundo me lo dice.
Silencio, esperaba a que ella tomara la iniciativa.
En que piensas?
Tuve que decir, por que no salía nada de su pantalla.
No se te ocurre nada más acerca de mi hija?
No, solo que es muy bonita, ya seguro que tendrá novios y
jugara con amigos.
Claro, esta en la edad
Claro, me recuerda a ti en su figura
Te gustaría algo con mi hija?
Aquí se sentenciaba todo, esta pregunta no tenia forma de
interpretación.
Creo que estaría bien
Lance el guante, ¿me lo recogería?, ¿me lo lanzaría a la
cara?.
Venta a casa
Mañana?
Si
En que piensas?
Hay formas, mi hija es muy buena niña, no pasara nada
Vale, mañana nos vemos.
Estaba otra vez dentro del agujero que me veía metido. No
quería ver la manera de salir, estaba atrapado, no creo que hubiera nada mejor.
Mi respiración agitada y mi brillo en los ojos debía ser significativa, menos
mal que todo se producía rápido, de un día para otro, me hubiera vuelto loco
esperando varios días. Rápido a dormir, no hay tiempo que perder.
Al día siguiente estaba en la puerta de su casa, llame a su
móvil por una seguridad innecesaria, pero ya ninguna me parecía innecesaria.
Llama a la puerta
Vale
Me abrió la puerta Rosa, vestida con sus vaqueros y una
camiseta blanca, no pude evitar mirarla sus pechos, ellos fueron los causante de
todo este tobogán donde me encontraba.
Pasa, que te apetece?
No se, que hacemos?
Vamos al comedor, allí esta Maria jugando.
No me hizo falta sonreir, creo que mi agitación se notaba en
toda la casa.
Vale
Mira Maria ha venido mi profesor de informática te
acuerdas de él
Si, hola que tal?
Bien
Dale dos besos?
Tenía una piel suave, como la de un niño, sentí por ella que
mi barba la hubiera pinchado.
Encantada
Sonreí por la sensación de diplomacia impropia de un niño.
Igualmente
La dije sonriendo.
Maria sabes ese bikini que te hemos comprando para la
playa?
Si
Por que no te lo pones, David quiere comprar uno para una
sobrina suya y quisiera ver el tuyo
Vale
Mi erección empezaba a crecer tras ver el plan que Rosa tenia
dispuesto. Cuando Maria se fue de la habitación Rosa me dio un beso en la lengua
y me palpo uno de mis pezones. Eso añadía más excitación si se podía.
Apareció Maria con un bikini amarillo diminuto, acorde a sus
diminutas dimensiones. Sus pechos pequeños y culillo pequeño. Aunque aun no
estaban del todo desarrollados mantenían una proporción en su cuerpo dando la
sensación de una mujer en pequeñito.
Ven déjame ver una cosa.
Dijo Rosa cogiendo la parte de abajo del bikini y mostrándome
la etiqueta además de la rajita del culo de Maria. Rosa me propinaba con una
mirada y una sonrisa mientras hacia esto. Yo la correspondía con una mirada de
complicidad.
Esta talla es la de tu sobrina?
Creo que si
Mira toma, míralo tu
Agarre el bikini por donde Rosa lo tenia cogido y con ello
conseguir tocar la rajilla del culo de Maria.
Maria date la vuelta
La dijo su madre. Cogió por dentro el sostén del bikini, con
su dedo índice en el pezón de la niña y me dijo.
Mira toca la tela, es de muy buena calidad
Eso hice, la sensación de su pezón suavísimo en la parte de
fuera de mi dedo fue increíble.
Mira en la braguita tiene doble protección.
Esto me lo decía mientras entraba sus manos donde Maria tenía
su vagina y con ello me invitaba a tocar la zona mas caliente que tenia su hija.
Todo estaba ya en un remolino, todo era posible y alargue mi brazo para
sustituir los dedos de su madre por los míos.
Es verdad tiene doble protección.
Haciéndolo bien movía mis dedos para notar la doble capa y
con ellos conseguía separar los labios del sexo de Maria en cada fricción.
Maria quítate la parte de debajo.
La dijo su madre. La niña con la inocencia de toda infancia
hizo como la dijeron. Se quedo con su pubis a penas cubierto con vello al aire.
Mira tiene refuerzo y es tela que no crea alergias, Maria
tenia problemas de alergia en la zona genital y este bañador no la produce
ningún tipo de alergia. Maria enséñale a David donde se te producía las
alergias.
Aquí.
Diciendo esto se abría su sexo para indicarme en la zona de
su clítoris y así enseñarme donde sufría las alergias. Yo continuando con el
papel volví a alargar mi mano para tocar la zona que decía. Formaba parte de la
explicación y como pensé Maria no pensaba nada más lejos de esto.
Vale ya te puedes ir
De esa manera Rosa acaba toda continuidad de la experiencia
con Maria y empezaba una mamada que de golpe Rosa me regalaba sacando mi pene de
mi pantalón. Era la gloria después de haber estado tocando un ángel. Mientras yo
la tocaba sus pezones levantandola su camisa. Mi cabeza volaba y pensaba en la
posibilidad de que Maria nos estuviera viendo y quisiera hacer y copiar lo que
su madre hacia. Mi éxtasis terminó con una sacudida de semen dentro de la
garganta de Rosa y después lamiéndome dejo mi pene listo para revista, ni una
muestra de semen. Rápidamente me coloque todo en su sitio ya que volvía Maria
con la intención de seguir viendo la tele. Ya venia vestida.
Me parecía mal dejar así a Rosa, pero me parecía imposible
continuar dándola las gracias, así que busque la manera de irme.
Vale te acompaño.
Me dijo Rosa con una sonrisa, era claro que ella vio también
la imposibilidad de continuar con nuestras muestras de cariño. En la puerta de
su casa lejos de los oídos de Maria me llego a decir que cuando quedábamos. Yo
con una sonrisa, la dije que si mañana podríamos. Me dijo que si y una vez mas
estaba dentro del tobogán que me llevaba a una profundidad desconocida, pero no
había forma de agarrarse, solo quedaba disfrutar.