Mi hermanita, la secretaria…
Soy médico ginecólogo, recibido hace cuatro años, - en la
actualidad tengo 29 años- mi consultorio está ubicado en un piso de Barrio
Norte, en Buenos Aires, el que mis padres me dejaron pues para ellos y mi
hermana les resultaba demasiado grande, donde yo puedo atender y además vivir en
él pues el mismo es muy amplio, hace exactamente tres mese me separé de mi
esposa pues la convivencia era imposible, teníamos una peleas tras peleas y
incompatibilidad de caracteres era total.
Desde que mi hermanita Myriam terminó la secundaria no quiso
seguir estudiando y me propuso venir a trabajar a mi consultorio, como
secretaria, como enfermera o lo que fuese, siempre mi hermanita ha puesto
especial énfasis en lo que le indicaba y así fue no solo aprendió a dar turnos,
llevar las historias clínicas de las pacientes, sino que hasta me ayuda a
efectuar las ecografías, aunque sea yo el que maneje el ecógrafo.
Desde que me separé mis padres vienen una vez por semana a
cenar conmigo y a veces hasta dos y luego, ellos se van a Devoto y se llevan a
Myriam de regreso a su casa, otras yo la llevo a ella y me quedo a cenar con
ellos.-
Este martes pasado habíamos terminado de cenar y estábamos
tomando el café y conversando, cuando de pronto Myriam, nos interrumpe y me
dice:
-Pablo yo esta noche me quedo, total mi habitación ha quedado
como siempre armada, para cuando yo me quisiera quedar verdad?
A lo que le respondo:
- Como quieras… pero hay algún motivo en especial ¿
- La verdad sí – me responde- hace un par de días que tengo
una molestia, genital y quiero que me revises, o tengo que consultar a otro
médico?
- No!!! De ninguna manera, pero me preocupa que hayas dejado
pasar dos días y ni siquiera me comentaras nada…
Escuchado esto mis padres se paran y mi viejo me dice:
Bueno es hora que nos retiremos que vos mañana tenés que
madrugar para ir al Hospital.
Los acompañamos hasta el garaje donde habían dejado el coche,
y nos volvimos a nuestro piso, en lugar de entrar por la puerta principal abro
el consultorio, e indicándole a Myriam que pasara, cerrando la puerta tras de
mí, le pido que se quite la ropa y se ponga la bata descartable que están detrás
del biombo mientras yo tomo su ficha, para que mañana ellas las anote, en las
historias clínicas de la PC.
Cuando regreso, me encuentro con Myriam totalmente desnuda si
sin bata alguna, y acostada en la camilla ginecológica en posición de ser
revisada.
-No te pusiste ninguna bata?, te vas a morir de frío!..
A lo que me responde:
-No creo el ambientes está calefaccionado.
-Bueno haber que te está pasando, cuéntame que sientes, ya
veo que está muy practica y te has puesto muy bien en la camilla cosa que yo
pueda revisarte muy bien, sentado desde la banqueta.
-Mirá Pablo, no es mucho lo que me pasa, que requiera los
servicios de un especialista como tú…creo que he estado usando los jean muy
ajustados y tengo una pequeña irritación genital que me arde un poquito, pero
quiero que me veas y me revises… para quedarme mas tranquila.
Me calcé unos guantes descartables y comencé, por abrir un
poco mas sus piernas, y con una mano separe un poco sus labios vaginales, y
efectivamente vi que había un pequeño enrojecimiento de la zona, me levanto y
tomo una pequeña linterna con una lente de aumento para examinar la zona genital
para así observar si había algo más, a simple vista o si debía ordenar un
cultivo de sus líquidos genitales.
No había nada que no se curara con una tanguita de algodón
una buena crema con vitamina A y algún agente anti micótico, y en dos días ni
rastros.
La ayudo a bajar de la camilla y le tiendo mi mano para que
baje por adelante… ella pone sus pies en el piso y pone sus brazo en mi cuello
me lleva hacia ella y me da un beso profundo, muy calido en la boca, cubriendo
mis labios con los suyos…. Una corriente eléctrica me corrió por todo el cuerpo,
instintivamente, la abrazo por la cintura y devuelvo el beso de la misma forma,
cubriendo toda su boca con mi labios, ella baja su mano derecha y comienza a
acariciarme en el cuello y luego baja sus dedos hasta el lóbulo de la oreja, y
comienza a acariciarme.
Separo mis labios de su boca y solo puedo decir:
-Myriam!!!..
Ella sin soltarme de ese abrazo hermoso me dice:
-Pablo se lo solo que estás, se lo mucho que sufrís por tu
separación, y hoy me quedé para decirte que hace años estoy enamorada de ti, yo
se que tu lo sabes… pero esta noche debemos ambos comenzar una nueva vida,
aunque sea oculta, yo puedo comenzar a vivir aquí contigo, y ser tu secretaria,
tu mujer y en pocos años ser tu colega aquí en el consultorios pues el año que
viene comienzo a estudiar medicina…
Por respuesta nos fundimos en un beso completamente distinto
a los que nos habíamos dado, comencé a besarle apasionadamente a besar sus senos
y acariciar todos su cuerpo, la tendí en la camilla y en lugar de aplicarle una
cremita para curarla, la bese suave y apasionadamente, pasando levemente mi
lengua por el abultado clítoris que palpitaba por momentos en mis labios y por
momento en la punta de mi lengua, de pronto comenzó a gemir de placer su cuerpo
se arqueó, y todo su toso se perló de una fina transpiración, había alcanzado un
intenso orgasmo, y gemía de placer, repitiendo mi nombre una y otra vez.
Yo tenía una gran erección pero entendí que allí no era el
lugar, la tomé en mis brazos así como estaba desnuda, tomé su ropa la puse en
sus piernas y nos dirigimos a mi dormitorio, la deposité en la cama y comencé a
quitarme la ropa-
Mientras lo hacía fui diciéndole:
Me has ganado de mano, yo pensaba preponértelo, pero no
encontraba el momento, besos como los que me diste hoy ya me lo habías dado
cuando te hacía un regalo o te pagaba el sueldo…. Sabía que me dejabas muy
pero muy excitado, mira, aún se ha bajado mi erección que provocaste en el
consultorio…
Pablo mi amor…. Que lindo que me aceptes, yo me he
guardado para que seas vos mi hombre, y por ello creo que fui la única que
se alegró cuando te separaste, acércate que quiero tener tu miembro en mis
manos jamás he tenido uno y en materia de sexo lo único que he hecho ha sido
masturbarme…
Myriam que hermosa que estás, siempre me gustaste
Y vos también quiero que me vuelvas a calentar como lo
hiciste en el consultorios bésame, y quiero probar tu pito, quiero saber que
gusto tiene…
Comenzamos a besarnos por todo el cuerpo antes de llegar a
nuestros respectivos genitales, ella comenzó a succionar mi pija muy
dulcemente y me puso a mil con muchas ganas de coger, ya se arqueaba a pasaje
de mi lengua por su conchita… en un momento dado la doy vuelta y ella queda
encima mío casi como para penetrala….
- Myriam acomódate para que pueda penetrarte pero hagámoslo
despacio, cuando sientas que hemos llegado a tu himen hagámoslo despacio así no
sufres, fue tomando un ritmo a medida que me pija iba entrando entre sus
carnosos labios, y sin lograr una penetración comenzó a cabalgarme mientras la
cabeza de mi pija estaba entre sus labios que así alcanzó un orgasmo descomunal
, mojándose mas y mas y cuando yo pensaba que esa noche, no íbamos a llegar a
desvirgarse, siento que se deja caer, abrazándome fuertemente y tras un gemido,
que no pude definir como de dolor comenzó a cabalgarme enloquecidamente, y me
azuzaba diciéndome…..más,mas, quiero más así …asiiiii. Adentro,….. no me la
saques por favor quiero asssiiiii…., hay, haaaaaay haaaayyyy, me acabooooo, me
acaboooooo…….
Amor no te duele???,
Que importa un pequeño raspón ante un placer tan intenso
y desconocido para mi y con el hombre que se llevó todas mis ilusiones y mis
silenciosas masturbaciones. ¿No te peso? Puedo quedarme sintiendo ese
calorcito tan lindo que me da en la conchita tu pijota.
No que va … solo que en su momento esa erección se bajará
y te vas a tener que bajar.
Ya me encargaré de subirla de nuevo
El sueño nos cubrió con su manto… ella dormía teniendo como
almohada un brazo mío, en un momento dado yo me doy vuelta y se
despierta..Naturalmente se pone de frente a mí y comienza a besarme toma mi
pija la que acaricia dulcemente y se la pone entre las piernas, y apretándome
con ellas comienza un movimiento, que logra una gran erección nuevamente, meto
mi mano, en su entrepierna y está totalmente mojada, mi semen, sus flujos
sanguinolentos de su primera vez…
-Quiero que mojes tu pija en mis flujos y así al chuparla
también me bebo tu semen, mi sangre y tus flujos, y deseos que me chupes toda y
te bebas lo que tengo en mi conchita y así sellamos nuestro pacto de amor…mi
amor estoy muy caliente… y quiero que me penetres nuevamente!...
Comenzamos un hermosos sesenta y nueve como jamás lo había
hecho con nadie y una vez lamida su conchita, la puse boca arriba en la cama.
Sus piernas largas se apoyaron en mis hombros y mi pene quedía hí en la entrada
de esa hermosa conchita.
-Te voy a ir penetrando lentamente sí… y si te duele me
avisas
-Vamos métela ya, que casi arribo a un orgasmo mientras me
chupabas toda,………….. hayyy, así hazme gozar ve poniendo tu cabecita entre los
labios de mi conchita y comienza a moverte que me enloquece, despacito, entrando
y saliendo,…. asíiiii …. siiiii ….., ahí … hay un poco más siiiiii, así hay
tengo ganas de orinar, pero no me la saques por favor cojéeeeeeeme fuerte, así
metemela hasta el tronco, hay , me muero como la gozo hay esta mucho mas gruesa…
No paraba de hablar…me apretada y clavaba sus uñas en mi
espalda, hasta que me vine yo también
Era un jadeo acompasado de ambos, mi semen salía como
disparado por un sifón de soda con fuertes chorros que inundaban toda la
conchita de Myriam y esta sonreía de felicidad, una vez que alcanzó su orgasmo,
bajó sus piernas de mis hombros, y tirándome de espaldas a mí en la cama, se
subió a caballo encima mío y sin dejar que mi erección se perdiera tomo mi pija
violentamente y comenzó a masturbarse con mi pija, haciendo un juego circular
entre el clítoris y sus labios, y ahí alcanzo un nuevo orgasmos que le arrancó
gemidos de placer… en el mismo momento en que yo me venía nuevamente y safándome
de su mano que la sostenía de un golpe de cadera se la metí y acabé nuevamente
pero el cansancio me tumbó hasta la mañana siguiente.
El despertador me sacó de la cama corriendo pues llegaba
tarde al Hospital, nos metimos ambos en la ducha y ella terminó primero, se fue
a la cocina con una bata y preparó un desayuno ligero para ambos.
Antes de despedirnos, me dijo:
-Yo arreglo con la mucama y la cocinera, ¿te parece bien?,
- Sí y deciles que de ahora en más, vivirás en la casa
conmigo…
-Noo mejor dejame a mi yo les indicaré, que de nuestro
dormitorio yo me haré cargo, y lo demás sigue como siempre…
-Y en lo sucesivo, salvo para quienes nos conocen, somos
marido y mujer, ¿no te parece?
-Es lo que más he anhelado en la vida, y para los viejos te
puedo acompañar en tus viajes de especialización
-Por supuesto, como mi "secretaria"
Besos, mi amor ah y no vuelvas tarde…. Quiero que ante de la
consulta repitamos algo de lo de anoche no te parece….
Si….!