R. CARMEN VALENCIA PAREDES
Llegas me amas y te vas,
Sin decir si volverás,
Porque sabes que te quiero,
Que me muero sino estas
Sabes que no hay nadie más
Que te pueda desplazar
Sabes que siempre te espero
Hasta que quieras llegar
Y aunque pase mucho tiempo
Sin que te vuelva a besar
Siempre tú estarás primero,
Sí decides regresar.
Así era ella, misteriosa,
un acertijo difícil de descifrar.
Pero aun así la amé con
todo mi ser, por ella fui, soy y seré un esclavo
atado siempre a lo que
perdí al dejar a una mujer como ella.
LA PRIMERA VEZ
Estaba en segundo año de preparatoria, corría el mes de abril, estaba solo
caminando por el patio de la escuela, sin rumbo fijo, cuando en el centro del
patio, ahí estaba una mujer, mirando el piso, sonriendo, nunca supe el porque,
pero me quede para ver a esa chica tan feliz que poco a poco levantaba la
vista, y entonces la vi...
Una
chica de rostro dulce, amable, que al ver que no le quitaba la vista de
encima, hizo lo mismo y nos quedamos mirándonos un instante, su mirada era tan
penetrante, tan segura, rematada con una imagen inspiradora, que a su vez me
retaba, como diciéndome: - A que hora me vas a dirigir la palabra? O que tanto
me miras?
Que
se yo, solo se que por mas que intentaba articular sonido alguno, no podía.
Así
que solo la mire y sin desviar mis ojos de los suyos, me retire de ahí,
consternado, no sabia que había pasado.
Aquel fue en esencia mi primer encuentro con ella.
«
Era increíble que una mujer así, me hubiera cautivado tanto, ella era mas o
menos de mi estatura, después supe que era mucho mayor que yo en edad, Carmen
era de piel blanca, delgada, siempre sonriendo, tratando amigablemente a todo
aquel que quisiera hablar con ella, como ya he dicho una mirada increíble,
debido a sus ojos tan expresivos, una nariz pequeña, ya mencione su sonrisa,
así era Carmen, solo que en su rostro habían unas manchas, que nunca supe o no
quise saber que eran, pero esas manchitas de color negro, estaban en los
lugares ideales, pues se le veían maravillosos, uno lo tenia en una mejilla y
daba el aspecto de ser complemento de su sonrisa, otro lo tenia cerca del
cuello y el mas sexy situado en su pequeña nariz, no es mentira, pero se le
veían muy bien, esas manchas de color negro, como ya he dicho no supe si eran
lunares, o simplemente manchas o quemaduras o algo así, pero toda ella era un
monumento a la belleza. »
LA SEGUNDA VEZ
Diría que fue cuando entre al tercer año de la prepa, pero en sí la segunda
vez que la vi así tan detenidamente, fue en una clase de computación. Ella
siempre o casi siempre usaba vestidos, (que mujer) que le quedaban muy
bien, debido a su buena figura.
Mas
o menos un mes después del inicio de las clases que paso esto...
En
la clase de computación y al haber pocas maquinas, nos tocaba sentarnos por
parejas, para trabajar en cada maquina, mi maquina estaba situada hasta atrás,
pero de frente al pizarron, a los lados habían mas mesas, es decir, a la
derecha y la izquierda de donde estábamos, Papaqui era mi pareja, bien, en la
esquina del lado derecho, estaba la mesa de Carmen, que compartía mesa con
(No me acuerdo) pero después se quedo sola, pues no supe que le paso a su
pareja.
Aquella era la primer clase del miércoles, soportando 2 horas a veces
aburridas. Pero a mediados de septiembre ocurrió algo que yo no pude evitar y
que para mi fortuna me acerco mas a Carmen.
Me
encontraba en clase de computación, tratando de poner atención a el maestro,
cuando de repente:
-
Mira, mira wey (Decía Alberto mientras me golpeaba los costados)
-
Que pasa?
Y
señalando con su índice a Carmen, que estaba muy inclinada y con su vestido
escotado, lo que dio por consecuencia que parte de sus pechos emanaran de su
escote, lo que daba una buena panorámica de ellos. Pero yo por mas esfuerzo
que hacia, no veía nada de lo que Papaqui tan emocionado me señalaba (sus
pechos), lo único que conseguí o mejor dicho consiguió Alberto con su voz
impetuosa, fue llamar la atención de Carmen, « Que aún no se si dio cuenta de
que la mirábamos o no » Pero parece que no se dio cuenta de la situación que
provocaba su escotado vestido.
Y
simplemente esbozo una hermosa sonrisa al descubrir que yo la observaba con
insistencia, mientras que Alberto fingió demencia y como que no se dio cuenta
de nada. Yo mientras tanto le correspondía con una sonrisa amigable, después
nuestras miradas se centraron en la materia. Pero por otro lado yo me sentía
algo mal, pues trate de mirarle los pechos, así que busque reparar mi error.
Alberto simplemente reía, por la situación.
Me
pare de mi asiento y me dirigí al lugar donde se encontraba Carmen y...
- Hola como
estas.
- Bien y tu?
- También.
- Que haces?
- Nada y tu?
- Igual?
- Que tal la
clase?
- Aburrida.
No?
- Mucho...
- Como te
llamas?
- José Luis y
tu?
- Carmen.
- Mucho gusto
- Igualmente
Así
fue como inicio nuestra amistad, debo decir que permanecí con ella el resto de
la clase, en tanto que Alberto a lo lejos se carcajeaba de mí, por que el
sabia el motivo real por el cual me había acercado a ella, « Por
remordimiento. A la mala acción que pretendía hacer al mirarle sus senos »
Y
poco a poco la amistad con ella fue creciendo mas y más, hasta el punto en que
ella me abrazaba tan efusivamente, a veces tiernamente y yo por mi parte
también hacia lo propio. Hubo momentos (La mayoría) en que al
saludarnos o abrazarnos o tomarnos de la mano, Carmen siempre sonriendo:
FELIZ! Siempre con una amplia sonrisa que me alegraba la tarde.
Así
era ella, siempre tan radiante, feliz, era raro en ella que no sonriera al
estar o hablar con alguien.
MI PRIMER RECHAZO Y MI PRIMER DESPECHO
Debo
decir que era increíble estar con Carmen, expresaba mucha seguridad al hablar,
y siempre tan ingeniosa. Ella tenia amigos pero por algún motivo se alejaban
de ella y la dejaban sola por momentos, pero la mayoría de las veces al salir
de clases se iban juntos, yo por mi parte con mis amigos.
« En
esta etapa, entra Rosa Linda (The Rosa Linda´story) que ya conocen, y
mas o menos iba así: la quería conquistar por una apuesta y Meny me daba
consejos, tenia mas o menos 3 o 4 días de conocerla, cuando le pedí que fuera
mi novia por medio de un agenda electrónica y una carta que nunca recibió,
pues me iba de borracho esa tarde y era mas importante que ella. Pues bien,
llego el martes e iba a esperar su respuesta, la cual se presento a la hora
del receso: UN ROTUNDO NO, por el hecho de que no me conocía tan bien para
darme el sí. »
Despechado como me encontraba, a pesar de que ya esperaba su rechazo. Nos
separamos y ella se fue a su salón y yo hice lo propio, al llegar, grande fue
mi sorpresa al encontrar....
Solo
en el salón a Carmen, solita, sus amigos quien sabe donde estaban. Después de
las preguntas: que haces aquí? Por que tan sola? Etc. Conversamos de otras
cosas, pero llego un momento en que...
«
Recuerdo que ella estaba sentada en una banca, y mientras hablábamos llego un
instante en que Carmen se levanto para tirar la basura (Creo) »
Y
después de hacerlo se acerco y me abrazo, mientras hablábamos, pero no se
porque? Pero lo hice. Le di un beso el cual ella trato de evadir, pero
hubo un momento en que también me besaba, y hubiera continuando besándola, de
no ser porque entro una persona al salón, “el maestro” que alcanzo a ver un
poco la escena y no me quedo mas remedio que separar mis labios de Carmen.
Nadie en los casi 15 minutos que estuve con ella, entro al salón para
interrumpirnos, creo que fue suerte o el destino que así lo quiso.
Y en
esencia eso me paso ese día, bese a otra mujer después de que otra me había
dicho que no quería ser mi novia. Más por el hecho de haber sido rechazado y
de necesitar reafirmar mi autoestima, que hice lo que le hice a mi Carmen. Sin
embargo, al probar esos labios tan dulces, examine mis expectativas y ahora en
este instante Carmen estaba por encima de Rosa Linda, no porque no me haya
rechazado, sino porque ella me hacia sentir algo diferente.
No
se si se debiera al hecho, de que ella una mujer 4 años mayor que yo y me
encantaba esa posible madurez o experiencia que se suele adquirir con
los años. O al motivo de que Carmen era siempre tan alegre, tan feliz, tan
llena de vida, tan radiante, que me hacia olvidar muchas cosas.
**********
Después de besarla no volví a cruzar palabras con ella,
por el resto de las clases.
ME DIO EL SÍ
Al
día siguiente (Martes 13 de octubre de 1997) todo parecía normal entre Carmen
y yo, conversábamos como de costumbre, solo que después de las 5:30 nos
suspendieron las clases y ella se iría con sus amigos, pero..
La
alcance y le dije que me permitiera un momento a solas, sus amigos se
retiraron y nos dejaron solos en la entrada de la escuela. No sabíamos a donde
ir, así que simplemente caminamos por la calle opuesta por donde normalmente
transitábamos para irnos.
Al
estar caminando y por la hora que era, había mucho sol y no permitía que
camináramos demasiado, así que nos detuvimos al encontrar un árbol que nos
diera sombra. Y ahí la abrace y mirándola a los ojos, percibí en ella, por vez
primera, un rastro de inseguridad, era rarísimo ver en ella algún síntoma de
temor, nerviosa, insegura al hablar, pero solamente platicamos, hasta que
llego un punto en que me era inevitable tratar de remembrar lo ocurrido la
tarde de ayer...
Y
sí, la volví a besar, y como al principio, oponía resistencia, pero segundos
después, compartía la emoción de besarnos mutuamente, pero solo me besaba sin
abrir la boca, (Para mi no era necesario que lo hiciera) pues la
sensación de hacerlo de esa manera, era muy lindo y romántico.
Pudieron haber sido 5, 10, 15, 20 minutos, (El tiempo no importaba) que
permanecimos besándonos, hasta que llego la hora, en que creí que era el mejor
momento para hacerlo. Le pedí que fuera mi novia. « No fue por obligación o
que me sintiera atado a proponérselo, sino porque yo quería, a pesar de que
tuviera remordimientos, por lo ocurrido con Rosa Linda, le había dicho si
quería ser mi novia y me rechazo y busque consuelo en Carmen. De algún modo me
sentía bien, feliz al estar con ella, al besarla, al abrazarla, o el simple
hecho de estar a su lado era un buen motivo para hacerla mi novia. No estoy
seguro si la amaba en ese instante, o si la ame después, mi único pensamiento
se centraba en el sí. Que me dijera que quería ser mi novia. »
Pero
dudaba mucho y tardo en darme una respuesta. Mientras pasaba el tiempo, me
impacientaba más y más, debo decir que no la presione, solo espere su
respuesta. La cual llego:
-
Sí, acepto.
Me
sentí emocionado por oírla pronunciar esas palabras. Estuvimos ahí
resguardados por ese arbolito del sol, amándonos, hasta que cerca de las 7:15
ella se marcho a su casa. Yo por mi parte feliz, regrese a la escuela buscando
a alguien con quien comentarlo, pero todos mis amigos ya se habían ido. Todos
menos uno...
Ubicada afuera de su salón de clases, junto a las escaleras, ahí estaba, sola,
esperando a su maestra, impaciente, así la vi, y directamente fui a su
encuentro:
- Hola, que
haces?
- Esperando a
la maestra, y tu?
- Ya me iba,
pero te vi y quise saludarte.
- Gracias,
sabes Luis hoy es mi cumpleaños.
-
Felicidades.
- Gracias.
- Te gustaría
salir de aquí conmigo?
- Para que?
- Pues para
comprarte tu regalo.
- No es
necesario.
- Como no, si
es tu cumpleaños, me lo hubieras dicho antes.
- No importa
de veras, no me compres nada.
- Vamos Meny (Se me olvido decir que ella)
- Esta bien,
Vámonos (No muy segura pero acepto)
Y
nos marchamos de la escuela, nunca supimos si la maestra llego o no, pero no
nos importo. Debido a que era el cumpleaños de Meny y para no arruinarlo no le
comente nada de ya tenia novia y no era Rosa Linda. Solo me dedique a
consentir a mi mejor amiga, hice una parada en una tienda y le compre una
tarjeta y unos chocolates. Mientras nos dirigíamos a su casa, no le pregunte
si sus padres le iban a hacer alguna fiesta, o algo parecido, pues sabia la
respuesta: - No, no me van a hacer nada. O algo peor, no, no se acordaron de
mi cumpleaños.
Para
no lastimarla, opte por no hacer preguntas y simplemente pasar un rato como
amigos celebrando su cumpleaños numero 16 (sus padres le falsificaron un
acta de nacimiento, para que fuera un año mayor de lo que en realidad es,
porque? Que mas da ahora hablar de algo tan penoso y estúpido.)
«
Como es posible que existan padres tan mediocres, que no quisieran a una hija
como Meny, tan amigable, tan sociable con todo el mundo, tan buena, tan
sencilla, humilde, tan pero tan linda en todos los sentidos, pero eso sí, a su
primogénito, por ser hombrecito, era el consentido, a pesar de ser un vago, lo
querían muchísimo más que a Meny, es mas, a la hija mas pequeña la querían más
que a Meny, porque? No lo se? Pero así es la vida, a veces las personas
buenas, son las que más sufren, aun sin merecerlo, que culpa tiene alguien de
tener unos padres así? »
Diré
que esa noche, tanto Meny como yo la pasamos muy bien, no existía nadie mas,
solo ella y yo, platicando en un parque cerca de su casa, hasta casi las 10 de
la noche, que feliz estaba ella, y que hermoso era estar a su lado,
conversando de todo un poco, hasta que ella se marcho a su casa. Nunca le
pregunte lo que ocurrió esa noche al llegar a su casa.
EN LA CABAÑA
Ahora que ya tenia novia y muy linda, pero las cosas no fueron tan bellas como
debieron haber sido, porque? Porque para Carmen yo era su novio, pero me
trataba como si no lo fuera, para empezar, el miércoles estuve con ella, pero
no como novios, sino me trato como su amigo, es más, me cambio por sus amigos.
A la hora de la salida, ella me corto y prefirió irse con sus amigos, así nada
mas, sin un discúlpame, o algún motivo razonable.
El
jueves no fue la excepción. Solo que esta vez a la hora de la salida, ella y
nos fuimos a la biblioteca, pero solo porque allí la estaban esperando sus
amigos, una vez dentro, me dijo que si ya me quería ir que me fuera, pues
ellos iban a hacer un trabajo e iban a salir mas tarde. Harto como estaba, fui
sincero con ella y le dije, que era mi novia, pero no lo parecía, que, qué
pasaba con ella? En todo caso porque me había dicho que si quería ser mi novia
y se comportaba como si no lo fuera, me evitaba, o que se yo? Pero Carmen no
quería responder, y simplemente no dijo nada, y se quedo ahí con sus amigos,
ignorándome.
Salí
de la biblioteca mas confundido que molesto, por su actitud hacia mí, no la
entendía, o es que quizás de nuevo mi mejor amiga Meny, estaba ocasionando
(sin querer) un nuevo conflicto, en el cual Carmen se sentía desplazada
por ella. Sea lo que hubiera sido, no era motivo para la actitud de Carmen
hacia mí.
Aquel viernes no hubo clases, pero nosotros teníamos una fiesta organizada en
la cabaña del tribi (Cesar) cerca del estadio de fútbol. Fue la mitad
del salón, Carmen, curiosamente también asistiría a la cabaña, pues sus amigos
iban a ir también.
Una
vez en la cabaña, la cual tenia 2 pisos, muy rustica, con pieles de animales,
unos cuernos de no se que animal, y alguno que otro animal disecado, eso en el
primer piso, ya arriba solo había una cama grande, algunas sillas y una
terraza que daba una imagen bella del lugar.
Comimos y tomamos mucha cerveza y licor, después realizamos algunos juegos, y
así transcurría la tarde. A Carmen no le había dirigido la palabra, pues
estaba muy aislada con sus amigos, cerca de las 6 de la tarde, algunas chicas
se retiraron y algunos hombres igual, y ya solo quedábamos como 14 personas
entre ellas Carmen. Minutos después el alcohol se había acabado y un grupo fue
por más, otros salimos de la cabaña a ver el paisaje y a ir al baño, o a
despedir a los demás que ya se iban.
Después, ya no aguantándome, me dirigí al baño, pero estaba ocupado y había un
grupo esperando turno, Carmen ya se iba a ir, (con sus amigos) mientras
yo esperando turno, cuando escuche que alguien me preguntaba:
- Todavía no
te vas?
- No, me voy
a quedar otro rato.
- No pues yo
si ya me voy a mi casa
- Que bien, (fue entonces cuando levante la vista y vi a la persona que me hablaba, era
Carmen)
Se
veía increíblemente hermosa, con ese vestido azul, que le llegaba a las
rodillas. Carmen se sentó a mi lado y se le subió un poco el vestido, que
lindas piernas, bien torneadas, y sensuales. Platicamos un momento, y le
comente lo decepcionado que me sentía de ella, por su actitud hacia conmigo,
no era algo que normalmente hacen los novios no, eso de ignorarse. Ella me
respondió que se sentía insegura, que era raro eso de ser la novia de su
amigo, o algo así, pero que intentaría cambiar de actitud y tratar de ser como
antes, como cuando éramos amigos, de abrazarnos con confianza y de hablar
siempre con la verdad.
Como
ya se iba a ir, la platica no duro mucho, pero la despedida sí. Nos pusimos de
pie, y entonces nos besamos, pero este beso fue diferente, esta vez Carmen me
ofreció su boca sin reservas, abrió sus labios y me entrego su dulce néctar,
que a mi me pareció divino. Porque simplemente fue un beso, un beso de amor,
entre dos personas que se aman, fue maravilloso sentir la dulzura de sus
labios, en ese beso que fue tan romántico.
Después se retiro y no la vería hasta el lunes...
Porque el fin de semana, fui a dos XV años, el primero el sábado, por los 15
años de mi amiga de erika, la cual había invitado a todo el salón, pero solo
fuimos 2 personas Jorge y yo, fue muy buena fiesta, pues ella al ver que solo
asistimos nosotros, nos saco a bailar y nos dio una botella para nosotros,
también el hermano de Jorge fue, y a eso de las 2:30 de la mañana nos
retiramos, y nos fuimos a la casa de Jorge en la cual estuvimos jugando naipes
y bebiendo hasta las 6 am. Después me fui a mi casa, el domingo la otra
fiesta, esta vez no conocía a la festejada, pero aun así fue mas gente que a
la de erika, el salón donde fue el evento era eso me pareció a mi, un
tabledance, por la forma en que estaba diseñado, e igual que el día sábado
bebimos y bebimos y a la festejada ignoramos, después cada quien a su casa.
*********
MI VISITA A LA CARCEL
Por
fin llego el lunes, esperaba ansioso ese día, pues volvería a ver a Carmen y
en efecto, así ocurrió, pero esta vez ella se porto de manera diferente
conmigo, fue amable, no me rechazo, me prefirió a mí que a sus amigos. Y ahora
si parecíamos una pareja de novios.
En
la noche se fue conmigo y todo lindo, ahora ella era tan igual como siempre,
eso a mi me encanto, verla tal cual yo la había conocido, tan radiante, etc...
El
martes le primera clase con el Darío, laboratorio de biología, aburrida, mas
por el maestro que por otra cosa, así que un grupo de amigos y yo decidimos
salir de la escuela e ir a beber un poco. A Carmen y como solía hacerlo cuando
teníamos laboratorio, me acerque a ella y convivimos como dos grandes
enamorados, por espacio de 10 minutos, porque después me salí de la escuela,
no sin antes decirle que volvería mas al rato, para seguir venerándola.
Una
vez a fuera, encontramos a un cuate de segundo año, al cual también lo
llevamos a beber, planeábamos regresar en el receso, así que nos detuvimos en
una tienda, pedimos como dos cartones de cerveza de un litro, la señora de la
tienda nos pidió que dejáramos las mochilas en garantía, cosa que hicimos. Así
que tontamente nos pusimos a beber en la calle frente a una casa que nos
sirvió de refugio contra el sol, pero no contábamos con que la policía
aparecería, minutos antes de la llegada de esta, la familia de la casa donde
estábamos, salía rápidamente en su coche, todos lo vimos normal, de repente
como 5 minutos después, vimos una patrulla deambulando por la calle, nos
pareció sospechoso, después dio vuelta y comprendimos lo que pasaba, esa
familia había hablado a la policía para informarle que estábamos bebiendo en
frente de su casa y por ese motivo salieron a toda prisa.
De
repente aparecieron dos camionetas, que nos cerraron el paso y la reacción de
todos fue de correr a cualquier parte, pero para desgracia nuestra, un
compañero pasado de peso impidió que pudiéramos correr a toda prisa, pues el
que intentara rebasarlo lo detenía el hijo de puta. Poco a poco íbamos cayendo
en brazos de la ley, siendo mas o menos las 4:30 de la tarde. Hasta que por
culpa del obeso nos detuvieron a los que pensamos ya librados de la ley,
“amablemente” nos detuvieron, con la orden de al suelo cabrón, después
levántate, abre las patas desgraciado, y una que otra “caricia” en total 7
detenidos entre ellos en chavo de segundo que decidió ir con nosotros.
Algo
que me alegro fue la “madrina” que le pusieron al gordo, ya que en cierta
forma, por él nos agarraron, y para mayor beneplácito, lloro el tonto y como
no, si uno de los polis le metió un madrazo en el pecho que lo puso a llorar
como magdalena.
Una
vez en los separos y después de firmar nuestras actas de detención, mas o
menos a las 5:10 pm. Nos condujeron a la celda, no sin antes quitarnos todo lo
de valor. Como éramos muchos, nos metieron a todos en una sola celda, fría,
hecha de cemento, muy dura. Esperamos cerca de una hora cuando llego el turno
de las llamadas, seleccionamos a dos compañeros para que realizaran las
llamadas, entre ellos el gordo que le quería hablar a su hermanos para que lo
sacara de ahí, (el muy cobarde ya estaba muy siscado por los golpes de la
policía) y otro amigo realizo la llamada a su amigo y para alertar a los
demás de que es lo que debían decir en caso de que les preguntaran en la
escuela por nosotros.
A
las 7 o 7:30 llego el hermano del gordo y lo saco, pagando una multa de algo
así como $ 800. una hora después y sorpresivamente, llego “nuestro abogado”
que no era sino el conserje de la escuela, que ya había hablado con el juez y
que nos visito en la celda, solo para decirnos que mañana nos dejarían libres.
En
la otra celda, desconozco cuantas personas había allí también, pues se
escuchaban muchas voces diciendo algo así como:
- ya cállense
desgraciados, dejen dormir !
- Cállense
hijos de la chingada, queremos dormir.
O
cosas así, el motivo? Fácil...
Una
vez que ya no teníamos mucho de que platicar, y siendo algo así como las 10 de
la noche, nos pusimos a cantar, para entrar en calor, pues el frió estaba
cabrón y calaba los huesos, así que buscando algo para calentarnos recurrimos
a casi todo, juntándonos todos para ver si nos transmitíamos calor, intentamos
dormir, pero sea lo que sea que hacíamos no resultaba, solo nos resulto el
cantar. Algunas del tri, otras de Vicente Fernández, otras tantas. Fue un
concierto de tres horas, y por ese motivo los otros reclusos ya estaban hasta
la madre de nosotros, implorando que algún guardia llegara para callarnos,
pero el guardia nunca llego.
No
se cuantas veces nos amenazaron los de la otra celda, pero si fueron
demasiadas. Después de la 1:30 am. Ya con el frió a mas no poder, ceso nuestro
alboroto y tratamos de dormir un poco, cosa imposible. Las 2, las 3, las 4,
las 5, las 6, las 7, y el primer guardia apareció:
- Durmieron
bien cabrones? Prepárense porque a las 7:30 harán ejercicio.
No
mames, respondimos, cada uno de nosotros tenia entumecido todo el cuerpo, y no
se de donde sacaríamos energía para hacer ejercicio. A las 7:40 apareció el
guardia:
- Hijos de la
chingada ! de pie, empiecen a dar vueltas alrededor de la celda, rápido,
muévanse.
Le
dimos como 40 vueltas, después hicimos sentadillas, lagartijas, brincamos y
corrimos por la celda.
- Saldrán a
las 9:30
Eso
ya era un alivio, solo permaneceríamos una hora mas recluidos, pero...
Y
nuestro amigos que escaparon de la cárcel? Porque no venían a vernos? Que
pasaba con ellos?
« La
respuestas las conocimos hasta después y una vez reunidos todos en la escuela.
Supuestamente un grupo había planeado ir a vernos, partirían a eso de la 11:30
de la escuela rumbo a los separos donde estábamos confinados, pero que por
algún motivo no fueron. Decían que nos llevarían comida y unas cobijas. Que
malditos, las cobijas las necesitábamos en la noche, por el maldito frió. Pero
aun así, intentaron ir, pero como ya una vez libre, y en mi casa le hable a
Papaqui, diciéndole que ya estábamos a fuera, no se si yo o algún otro que
salió aquella mañana, le hablo a alguien y por eso la visita se cancelo.
Volviendo a lo mío.. »
Faltando unos minutos para la libertad, llego el guardia y dijo:
- No se van a
ir de aquí hasta que limpien su celda, y aseen el corredor y la entrada, asi
que rapido.
Mientras decía esto, seleccionaba a cada uno de nosotros:
- Tú (Yo)
a barrer la celda.
- Ustedes dos
a trapear.
- Tú ve por
la cubeta.
- Tú asea los
inodoros, este y el de la oficina.
- Tú también
barre, pero el corredor y
- Tú ayuda a
este (Yo) a barrer la celda.
No
esta por demás decir que las labores de aseo mas higiénicas eran las de
barrer, o en su caso también el trapear y acarrear agua, pero la peor de todas
le correspondió a mi amigo “el anfibio” o mejor dicho a Andrés, sí el ex-novio
de Rosa Linda, a el le asignaron la labor de limpiar los excusados de la celda
y de los guardias, que mala suerte tuvo, pero al menos nos libro a los demás
de hacerlo. Todo el proceso de aseo nos llevo mas de media hora.
Una
vez terminado el aseo, y después de firmar nuestra salida, cada quien salió
rumbo a su respectivo hogar, todos menos 3 personas, Humberto, el chavo de
segundo y yo, que con un hambre perra, nos encaminamos rumbo a la casa de uno
de los amigos del chavo de segundo para ver si nos daba algo de comer.
Atravesamos la calle, y a lo lejos vi a Eloisa que descendía de su camión,
pues el miércoles su grupo tenia clases de educación física. Me vio y por un
momento me saludo, y después se marcho a su casa. Por nuestra parte, al llegar
a casa de su amigo, nadie respondió, permanecimos ahí como un minuto, hasta
que alguien abrió. Tomamos un poco de café y después Humberto y yo nos
retiramos, pues queríamos recoger nuestras mochilas en la tienda.
Caminamos como media horas hasta que llegamos a la tienda, pero la señora no
quería darnos las mochilas, pues quería que estuviéramos todos para
recogerlas. Así que después de despedirnos, Humberto partió rumbo a su casa y
yo hacia la mía...
NUNCA ME VUELVAS A DIRIGIR LA PALABRA
Una
vez en mi casa, mis padres me regañaron, pues Alberto les había dicho que
estaba preso, por beber en la calle. Me dijeron que querían ir a verme, pero
mi amigo los convenció que no era necesario. Y sí me reprendieron bastante. Y
esa visita a la cárcel me cambio para siempre, en el sentido de que trate de
darle un nuevo giro a mi vida, porque en ese momento, tenia ya casi un mes
bebiendo todos los días, fumando como loco y faltando a la escuela por lo
menos dos veces a la semana. Aquel me ayudo a madurar mucho.
Casi
como cuando Carmen y yo hablamos ese viernes en la cabaña, porque hablamos
desde el fondo de nuestro ser, platicando sinceramente, sin tapujos, sin
reservas, diciendo todo lo que teníamos que decirnos.
Tanto ese día, como la platica que tuve con Carmen, me ayudaron a madurar
mucho. Y una semana después del incidente deje el cigarro y hasta la facha
sigo sin sumar. Pero volviendo al miércoles, y después de que mis padres me
regañaran, comí, me bañe y me fui a la escuela.
A mi
clase de computación, cerca de la mujer que amo, al llegar (y por cierto, por
primera vez temprano a la escuela) la escuela se veía vacía, sin gente, yo
solo llevando un libro de filosofía, la primera persona que vieron mis ojos,
fue a ella a mi Carmen, ahí de pie, platicando con una de sus amigas, yo por
mi parte trate de darle su espacio y solo la salude y le encargue mi libro y
la deje ahí platicando con su amiga. Mientras me dirigía al sanitario, pero al
darme cuenta de las demás personas que había en la escuela, la vi, ahí sola,
esperando como siempre a su maestro:
Meny, sentada enfrente de su salón, en unas escaleras, que no eran mas que una
de las entradas del auditorio.
Me
acerque, la salude y nos pusimos a platicar. Le relate de mi aventura y se nos
paso el tiempo y su maestro sin llegar, al ver la hora: 2:25 pm. Me despedí de
ella y parti rumbo al laboratorio de computo, una vez ahí, me senté en mi
sitio junto a Alberto:
- Ten tu
libro me lo dio Carmen.
Segundos después oí la voz de Carmen que me llamaba. Rápidamente me reuní con
ella, y lo que a continuación aconteció, yo no me lo esperaba:
Ella
estaba terminando conmigo... diciéndome cosas sosas como nunca te quise, te di
el sí por que te tenia lastima, y cosas así, pero entonces ella dijo algo que
nunca creí escuchar:
- Nunca me
vuelvas a dirigir la palabra. Entendiste?
SÍ,
te entendí, Carmen y me aleje de ella, más confundido que decepcionado. Como
era posible que hubiera terminado así conmigo, de esa manera no, pero que
podía hacer sino resignarme y empezar de nuevo, solo, sin ella.
Los
días posteriores a este rompimiento, no fueron tan malos, pues de todos modos
tenia que ver a Carmen en clases, solo que ella ahora ya no se sentaba con
nosotros, pero de vez en cuando notaba que me miraba y yo le sonreía como
siempre, al día siguiente ocurrió lo mismo, solo que ahora ella me respondía
la sonrisa, eso para mi era suficiente, pues nunca he roto una promesa, por
más dolorosa que esta sea, y con Carmen por mucho que la adorara no la
rompería. Como estaba contando ella me respondía la sonrisa y yo dije hasta
ahí, pues estaba bien que solo nos emitiéramos una sonrisa de amigos y nada
más, pues como ella lo había dicho, nunca me vuelvas a dirigir la palabra y
como nuca falto a mis promesas, cumplí mi parte, pero no contaba con el hecho
de que ella se retractara u olvidara lo que me había dicho días antes.
Y el
viernes durante el receso, el cual yo estaba solo en el salón y recordando que
fue en ese mismo lugar y en esa hora que le robe el primer beso, mientras
recordaba sonó la campana y la primera persona en entrar fue ella, que sin mas
ni mas me empezó a hablar:
- Que haces?
Porque tan solito?
Que
osadía, que ofensa, no se como a ella le pudo parecer tan fácil, o restarle
importancia a sus palabras: Ya no quiero verte, no quiero que me vuelvas a
hablar, etc, etc. Como era posible que olvidara todo eso y me hablara como
siempre, como si nunca hubiera dicho todo aquello la tarde el miércoles.
Estaba muy indignado, pues ni siquiera se había disculpado por humillarme de
esa manera, así que la mire a los ojos y con todo el dolor de mi alma le dije:
- No que
nunca me ibas a volver a hablar, pues cumple tu promesa, que yo estoy haciendo
mi parte. No?
Me
miro a los ojos, y su sonrisa desapareció y en un tono muy serio me dijo:
- Esta bien,
discúlpame...
Y se
retiro.
En
ese momento comprendí mi error, y por primera vez note, que el que dijo
aquellas palabras tan hirientes, no fui yo, fue mi orgullo el que hablo, por
primera vez en mi vida me di cuenta, que poseo esta cualidad, o
característica, que puede ser buena, pero como lo comprobé ese día, también
puede ser la mayor desgracia de todas, pues te hace hacer y decir cosas sin
pensar, sin razonar, sin importar que tanto daño le puedes a una persona, si
tu orgullo es mas fuerte que tu y te hace actuar como un imbecil, y dañar a un
ser amado.
Pero
ya era tarde, pues al terminar la clase quise reparar mi error y me acerque a
su lugar y trate de hablar con ella, pero me ignoro y no dijo nada,
simplemente se marcho.
Y
así fue, nunca volvimos a hablarnos durante el resto de ese año, y solo
conversamos, fríamente en una ocasión, mientras jugábamos básquetbol en el
polideportivo de CU. Ella estaba en mi equipo y solo cruzamos una que otra
palabra, sobre nosotros, el juego ni nos importaba. Me alegre mucho ese día,
pues tontamente pensé que talvez hubiera alguna posibilidad de volver a ser
amigos. Pero nunca ocurrió.
Después termino la escuela y nunca tuve la oportunidad de decirle...
MI DESEO INALCANZABLE
«
Tantas y tantas cosas que aun llevo guardadas en mi mente, y que de alguna
manera al expresarlas en papel me servirán de consuelo, tratando de encontrar
el motivo por el cual, a la mujer que mas deseaba, para compartir mi vida a su
lado, por la que hubiera dado todo sin pedir nada a cambio, y que ahora solo
me queda su eterno recuerdo, de lo que pudo haber sido y que por asares del
destino, no podía ser... »
Te
amo, CARMEN y te seguiré amando, como la única mujer, con la que realmente
quería envejecer, vivir y morir a su lado, y renacer amándola más, sin ti, mi
mundo se convierte en pesadilla, y a veces pienso en lo que pudo haber sido,
lo maravilloso que seria la vida ahora con ella a mi lado, siempre sonriendo,
alegrándome el día con su sonrisa, como a veces lo solía hacer mi madre.
Debo
decir que a Carmen solo la he visto un par de veces mas, la primera, como un
año después de terminar la escuela, solo que ella me evito a toda costa y tomo
un camino diferente al mío.
La
segunda vez, fue apenas en mayo de este año, ahora tiene como 27 o 28 años, y
ya es toda una dama, sigue conservando esa belleza juvenil de la prepa, solo
que mas madura y esta vez no percibí su sonrisa, al verme simplemente me
ignoro, como sino me reconociera, caray! Con esta cicatriz en mi
frente, que me hace diferente de todos los demás, y que fingiera no conocerme.
Al
parecer iba a su trabajo, con su clásico vestido color crema (o algo así, soy
malo para los colores) un maletín negro, zapatos negros, un paraguas y una
gabardina negra, y un rostro maravilloso de mujer en plenitud, solo que no
distinguí si sus manchitas en la cara aun seguían ahí, o se las había
maquillado muy bien. Eso me recuerda que a veces trataba de ocultar sus
manchas y se untaba demasiado maquillaje, pero esto ocasionaba que su rostro
se viera muy gracioso, claro solo si estabas tan, tan cerquita de ella podías
notarlo, o mejor aun, si intentabas tocar su rostro, te quedaba la mano
repleta de make-up.
Que
razón tenia Meny, cuando me dijo una noche de mayo, en la sala de su casa, un
viernes 31 de mayo de 1998, por cierto esa noche dio fin mi novela:
“Hombres” no se cuantos la hayan visto, pero fue muy buena novela,
hecha por supuesto para hombres.
Así,
Meny me dijo lo siguiente, después de hablar de lo nuestro y de lo cerca que
estuve de decirle que la quería y que por ella hubiera dejado a Rosa Linda,
mientras le daba un beso, afuera de su salón de clases, pero un:
- Me
lastimas, suéltame. Me hizo desistir.
Al
concluir de hablar, acerca de nuestras penas ella me dijo:
- Por algo pasan las
cosas.
SÍ,
por algo pasan las cosas...
Pasan, porque uno no se arriesga, ni pelea por lo que desea, por muy difícil
que sea, por imposible que parezca de realizar la hazaña, por todos los
obstáculos que se presenten en el camino, si uno simplemente los deja pasar,
nunca podrá decir:
-
Me arriesgue y falle, pero ahora se que soy de capaz de muchas cosas.
O
decir.
-
Me arriesgue y triunfe, ahora se que si realmente deseo algo y lucho por
conseguirlo, el esfuerzo en sí, valdrá la pena, tanto y hasta un poco mas que
las recompensas.
Yo
me arriesgue, cuando mi orgullo hablo y perdí a la mujer con la que quería
pasar el resto de mis días, triunfe al tomar esa decisión, porque ahora se,
que puedo vivir y puedo volver a amar a alguien que no seas tú, por más
que te extrañe, por mas que me arrepienta de no haber actuado antes, y decirte
lo que siento y de dejarte ir de mi vida.
Siempre estarás en mi corazón, como la mujer que debió haber sido mi esposa y
madre de mis hijos, a solo ser la mujer de la cual me enamore y que quería que
fuera mi esposa y madre de mis hijos.
En
esencia ese es el sentimiento que aun me embarga al pensar en R. Carmen
Valencia P.
Atte. JLHS