La boda
Somos tres cuñados: Enrique, quien tiene dos hermanas, y sus
respectivos maridos, Fran y yo.
El dia de la boda de Enrique, nos "despacharon" a la
habitacion de invitados ya que el resto de la casa estaba dedicada a las mujeres
de la casa, peluqueras, maquilladoras, etc...
El primero en ducharse fui yo. Me desvesti completamente y
entré al baño en slip.
Esperaba el turno Fran llevando unicamente boxers, quien al
entrar al pequeño baño se los quitó y se los tiró en la cabeza al cuñado que
estaba un poco nervioso preparando su traje; sólo se rió y le dijo "vas a
agarrar frío en la picha". Fran me miró haciéndome un guiño y estirándose la
verga como quien juega con un muñeco...era su manera de que se la viésemos, un
poco exhibicionista el tío.
Enrique comenzó a desvestirse, bueno a quitarse lo que le
quedaba ya, y se sentó a hablar conmigo de lo bien que se lo iba a montar
después de todo éste jaleo.
Escuchamos que Fran cerró el agua y se disponía a entrar en
el baño cuando le digo " no te vas a bañar en slip, no?" "pendejo" me contestó,
se los quitó y me lo tiró a la cara riéndose otra vez.
Como Fran no había terminado ("oye, que es para hoy...") se
quedó en pelotas delante de mi diciéndome que le devuelva el slip. "total, con
la cantidad de veces que te he visto en el vestuario..." pero insistió y antes
de que llegase a mí me lo puse yo. Comenzó a tratar de quitármelos y finalmente
lo consiguió; más por risas que por otra cosa.
Fran salió del baño (por fin!) consiguiéndonos en plan
batalla; Enrique se metió en la ducha y mientras le contaba a Fran lo sucedido.
Nos dijimos: "cuando salga de la ducha le tiramos nuestras toallas" tal una
batalla de almohadas y cuando agarré las tres me plaqué en la cama y me calleron
los dos encima como en el rugby. Digo luego: "no sé de quién es, pero siento
algo duro en mi espalda"
Nos reímos los tres y Fran dice "yo también siento algo duro
en mis nalgas..."
Se levantaron los dos un poco ruborizados pero con la sonrisa
en la cara y finalmente era verdad: estabamos los tres medio amorcillados!
primera vez que nos pasaba ya que muchas veces habíamos hablado de sexo e
historias pero entre nosotros siempre ha habido buen rollo.
Rompí el hielo diciendo: "ha, pues habrá que esperar un poco
hasta el final de la fiesta...". Nos reímos otra vez y comenzamos a buscar
nuestros trajes pero claro, había que hacer orden en la habitación.
Viendo a mi cuñado Enrique desnudo, muy velludo quien se lo
había cortado a unos 5 milimetros de largo, hacía como una alfombra que le dije
que me tenía que dejar tocar a ver cómo se sentía. Llevé mi mano a su pecho y la
sensación fué deliciosa.
Fran dijo yo también quiero tocar, pero estando detrás de él,
pasó sus manos debajo de los brazos de Enrique y comenzó a acariciar su pecho y
pezones diciéndo "qué sabroso!" y lo que noté fué que la polla de Enrique crecía
y apuntaba cada vez más para arriba
"Para, para" le dije, que lo estás exitando
"ya estoy exitado" dijo Enrique
"yo también" dijo Fran
Bueno, "pajas a la vista" dije, pero Enrique le dijo a Fran
que siguiera asi mientras él se pajeaba. Ya que estabamos, le igo a Enrique:
"porque es tu dia, pues que lo sea!" le agarre la polla y comencé a manosearlo,
a tocarlo todo. Fué muy extraño el tocar aquella polla que siempre habia visto
peluda y flácida. Me senté en la cama para verla mejor, estirarsela,ver los
huevos y mi sorpresa fué que la polla de Fran no la veía. Metí la mano por
detras del culo de Enrique y era que estaba tratando de metersela! Le dije
a Enrique: "inclinate un poco " llevandole su cabeza a mi polla, y aunque no
estaba muy dispuesto, terminó pasando su lengua por mi verga. Se levantó y dijo"
ahora me toca a mí". Le dió la vuelta a Fran y comenzo a hacerle lo mismo que le
hizo a él. Yo le incliné también la cabeza pero él si que se la metió en la
boca, y como un helado me hizo derretir....
"Ahora me toca a mi" dije. me levanté, me puse detras de
Enrique quien no soltó a Fran, y acariciaba a los dos. Fran dijo que le estaba
entrando la cabeza de enrique, lo que me puso a mil y también le entró mi
cabeza a Enrique. Primero acabé yo, luego Enrique y luego Fran. Nos quedamos
viendo nuestras leches correr sobre los otros, con cierta admiración de habernos
acariciado y sentido así.Nos volvimos a bañar, más relajados, con cierto
sentimiento extra de complicidad...