_____Los dos vestidos: el de tu piel y el de tus
sentidos________
Conocer el erotismo, dentro de tu vestido encerrado, en tu
piel sentidamente tendida y esperando el tacto de tus sedosas manos y de tu
provocativa mirada recibir las flechas. Conozco y aun anticipo la llegada de tu
presencia, al oír el sonido de los pasos que das, con tu peculiar taconeo, esa
manera tan característicamente tuya.
Y noto como me altera tu porte ni alto, ni bajo, pero de un
alma grande. Y el primer día, al verte, me asombré de tu elegancia y de la
profundidad de ese verde mar, el de tus ojos.
Que dulce es tu palabra y que bellos gestos tienes hacía mí.
Mi piel te espera y quiero vestirme de ti, del mismo modo que mis labios desean
enfrentarse a los tuyos. Quiero adherirme a ti, para recibir tus besos y tu
íntimo aliento. Se me vienen al pensamiento, las sensaciones de los roces, los
gemido que haces al gozar; y siento que nuestros cuerpos, tras unos días de
separación, se disponen presurosos para esta nueva cita.
Mi cuerpo, pide entrar en el tuyo, con todo lo que puede
entrársete y recibir de ti, tanto como tú me des. Y quiero ser un solo ser
contigo, hacerte mía, incontables veces. Quiero dejarte sin respiración y que me
respires a mí. Si respiras fuerte, me tomarás pensamiento y corazón. Y yo tomaré
todo tu sentir….
Necesito estar dentro tuyo, que me abraces y sacudirme
espasmódicamente, reposar y que te agites tú. Mi piel, mi cuerpo delgado, quiere
sentirse entibiarse de tu calor. Mi pene, quiere beber de tu pozo vaginal y
sacar tragos de tu sabor, de tu salobre dulzura y asimilar todas las texturas de
tu cuerpo.
Quiero estar en todos tus poros, tanto cuanto están abiertos,
como cuando están cerrados. Quiero estar a tu lado, rendido. Pero antes quiero
contigo haber batallado –amorosamente- y recibir de tus íntimos quejidos la
confirmación de que una vez y otra más has gozado. Me esfuerzo y quiero pasear
mis dedos y las palmas de mis manos por tu cara y por tus nalgas.
Quiero atraerte a mi por la cintura, aferrarme a tus hombros
y que te tumbes encima mía para acariciarte toda tu desnuda espalda.
Quiero que me lamas y me saques tu lengüetita, que me invites
a tomarla y que te quedes como yo ahíta. Luego hablaremos, reiremos y haremos
cosas más comunes. Pero sobre todo, quiero tenerte a mi lado y ser parte de tu
persona, si engendro vida en tu interior.
Si tal me das, mi amada, el paraíso contigo habré tocado…
Kharlo