LO DESEAS MÁS Y MÁS, Y ME DESEAS MÁS A MI.
Desde que Georgina, se empezó a desarrollar como un mujer,
dentro de ella ha ido ocurriendo una lenta evolución. Sus encuentros con chicos,
han ido despertando sus más crecientes deseos de sentirse más amada y más
tomada. Sus ganas van superando nuevos límites y proyectando unas entregas
superiores en intensidad.
Primeramente fue el feminizar su vestuario y hacerlo más
reducido, más provocativo y adecuado para que su cuerpo bonito, se tornase más
llamativo. Se empezó a maquillar especialmente, para ella misma y para los
demás. Las primeras salidas en grupo de amigas, fueron orientarse a hacer una
pequeña batida, por el barrio, durante la cual ir apreciando los efectos en los
chicos y en los hombres.
Se produjeron las primeras quedadas, con grupos de chicos y
en ellas surgieron las bromas y los juegos, las insinuaciones y las primeras
parejas. En el grupo todo era evidente y se producían los besos, los cariños y
una cierta competición en el grado de tocamientos. Con ello no es de extrañar,
que a sus 16 años, su repertorio de sensualidad era amplio.
Georgina se acuerda, de la primera vez que la besaron, del
primer toque en las tetitas y en su vagina, primero por encima de sus ropas y
más tarde habiéndosela sacado su amigo. La tercera fase llegó, cuando ella misma
deseaba sacársela y profundizar en su grado de entrega. De una forma confusa y
persistente, fue desvistiéndose parcialmente, pero siempre estaba la
colaboración de sus compañeros (ella esperaba algo más).
Digo que a los 16 años, ya había sido desvirgada y comida en
su boca y en su coñito. Se había puesto un piercing en la lengua y otro en el
ombliguito. Se hizo tatuar una especie de cariñoso elfo en su hombro izquierdo y
aumento su acervo y la procacidad de su vocabulario.
También se dio cuenta de que le gustaba hacer una mamada y
saborear el gusto de la leche sobre su cara y sobre sus tetitas. Tomaba la
píldora, y le gustaba sentirse "manchada" de la corrida sobre sus muslos, sobre
su vientre y sobre su "conchita". Estos motivos, eran recurrentes en sus
fantasías, la hacían tocarse soñando y se despertaba mojada, seguía la fantasía
y la iba alargando con sus deditos, hasta sentirse gozando e íntimamente
penetrada.
A los 18 años, su cuerpo bien moldeado y con un culito y unos
pechos bien parados, eran una provocación. Deseaba sentir más, y probó la
penetración anal. La primera vez, el enculamiento fue molesto; la segunda fue
más llevadero y tras el tercer acto de sodomización, mientras ella se
"masturbaba" gozó y se corrió fuertemente.
Sus sesiones de masturbaciones aumentaron y se variaron. Se
tocaba con deditos, por fuera de su vulva y ser rozaba el clítoris suave y
largamente; sentía como se empapaba. A veces se tocaba en la oscuridad, en su
cuarto o en el baño se acariciaba mientras era recorrida por el agua de la ducha
y se enjabonaba y se aclaraba. Sus dedos le resbalaban, sus tetas sus manos
tocaban, apretaba y estiraban. Varias veces, tendida en el cuadrado de la ducha,
se sentía colear su orgasmo como una trucha.
Usa un par de vibradores, solo por variar las sensaciones y
la intensidad de ser por ella misma penetrada. Se hace largas sesiones de
gimnasio, natación, tenis y footing. Y especialmente los fines de semanas,
quedaba con un amigo u otro, y disfrutaba sanamente de ser follada y de follarse
a este o a aquel otro tío que estaban muy buenos, y se puede variar.
Ahora con su compañero (pues no se ha casado), que le da bien
fuerte y la hace venirse dos o tres veces. Ella se puede manifestar algo más
activamente en sus deseos, de tocarlo y lamerle su polla y sus bolas. Y
mientras, se puede ir haciendo un dedo, según el le va diciendo cosas (algunas
fuertecitas). Pero esto, del lenguaje fuerte y obsceno le gusta. Y también le
agrada, el sentir con fuerza las estocadas y el pubis de el, sacudiéndose fuerte
con ella y parando, ir saliendo y nuevamente entrado. Le gusta sentirse
"cogiendo" y se deja sentir viva, al notar que el cuerpo de el al suyo la está,
en cierto sentido, vacilando sexualmente.
Los estudios y el trabajo, se alternan y hacen que poco a
poco la sexualidad se torne monotonía y empiece a desear un algo más. Con 23
años, es habitual que chatee y caliente a alguien y se caliente ella lo
suficiente para acumular unas ganas locas de sentir más intensamente. A veces se
produce la mutua masturbación, por el Messenger o por teléfono móvil (que tiene
dos, y uno es para esos menesteres, además llaman y pagan ellos).
Otras veces curiosea por la red, y comenta las cosas con sus
amigas. Y una de ella le habla del contenido de ello, con un par de amigas y
ellas le dicen que también miran páginas de relatos. Fruto de ello, es que
conoce esta página de "esta página", .COM. Curiosea varias de sus
categorías y se excita con varias cosas, pero particularmente con relatos de
sumisión y confesiones. Se torna asidua, y elige a sus escritores y escritoras
preferidas y los sigue. Y se inician unas nuevas fantasías y unas largas y
sentidas masturbaciones, con ayuda de esos vibradores y de crema lubricante.
Su vida, tiene un aliciente más, una sensualidad nueva e
imagina que ella es la protagonista de varias de esas historias. Y desea que le
pase, algo parecido, pues tiene el gusto de la sumisión metido y se calienta con
algunas confesiones.
Tras esos momentos de fantasías, se produce su excitación y a
veces quiere compartir eso con algún "afortunado" del grupo de los que chatea
por su Messenger. Eso le da cierto placer, pero no la colma, pues quiere
experimentar lo de la sumisión y entrega más allá de los limites que tiene con
Luis (su aun compañero de piso –del que se empieza a aburrir-).
Y así, conoce a alguien que empieza a sugerirle cosas, de
dominación y de "bondage". Se pone súper excitada, y quedan en añadirse al
Messenger, se dan los números de teléfono y existe mucho "feeling" entre los dos
y en esa llamada se produce su enamoramiento súbito. Ella, se excita y queda
marcada por su voz, por las cosas que le dice y por la fuerza de su corrida;
corrida que en su segunda parte es compartida, con el orgasmo de él (su Amo).
Las sesiones de conversación: por Messenger y por teléfono se
aumentan, se alargan y se tornan diarias. Ella ordena su vida para estar con él,
con su amo. Incluso estando su compañero, encuentra momento y con gran
atrevimiento y excitación siente que el le dice algunas cosas y ella le
contesta.
A veces, Luis está cerca viendo la televisión o ella va al
lavadero o sale a comprar algo o a pasear su perrita. Son momentos, en que se
pone a cien y siente en su corazón la palpitación y en su vagina la humedad es
una extendida sensación, que aumenta y la hace latir y quedar a puntito. Tanto
es así, que con unos ligeros toque, en la intimidad de su cuarto, se produce su
corrimiento y su orgasmo se alarga y la arrastra fuerte y sentidamente.
Ahora, finalmente han decidido verse por cámara web. Ella ya
la tenía y se comunicaba así con amigas y familia. Él se la ha comprado y la ha
instalado. Y una nueva fase empieza al verlo y ser vista. Ella, Georgina, ha
accedido a tocarse mirando a la "cámara"; ésta no la enfoca, en sus tocamientos,
pero si se ve la expresión de su cara y se oye lo que dicen ambos, por el audio
y los altavoces. Y su corrida es demencial, fuerte y fuera de límites. Se agota,
se recuperan ambos y ella se vuelve a excitar, con la nueva embestida oral de su
Amo.
Georgina, se siente caliente y se siente encendida como una
"putita", como una zorrita, siente la fuerza de lo que sientes y en esas horas,
minuto a minuto siente la intensidad de la sexualidad compartida, como esencial
para sus dos vidas. Se entrega más. Ella, se ata las manos, con un cordón y se
exhibe vestida con ropa interior. Se enfoca de cuerpo entero con la cámara y se
entrega a lo que el quiera hacer. Se siente más mujer y más caliente que nunca.
Y si un día, surgen dificultades y no puede estar con el (por visitas de
familiares o amistades o por compromisos ineludibles) se siente a morir,
desposeída de una de las razones de su vida.
Él le comenta, cosas así: ¡Baja su mano y métela dentro de tu
braga, como si fuera mi polla! ¡Si, y aprietote tu coño, mira que mojada estás!
Refriégalo, roza por encima y tócate tu capuchón. Ladea la braga y rózate el
clitorito, tócate tu botoncito y titílatelo (golpecitos seguidos, cortos y
suaves por encima). Es como si fueses una campana sexual, que suenas gozosa y
caliente por y mira hacía mis ojos. Ella extasía en el azul de ellos y él
escruta el verde mirar de la excitación femenina.
Estás caliente bomboncito, empuja dentro tuyo dos dedos,
adentro y afuera. Roza tu fondo vaginal. Tócate, la parte superior de tu vagina
y nota esa zona tan sensible (que ella desconocía, ojo) y si, presiona. Tócate
con una mano por dentro presionando tu rugosidad y rózate suave tu clitorito,
ensalivándote los deditos. Mira que caliente estas y como hasta tu asiento estas
mojando.
Sí, el le adivina y provoca. Hasta inclusive, le dice que se
ensalive su seca boca. Y ella, siente la excitación en la voz de su amo y siente
que se acelera, para coincidir con el orgasmo de él (lo cual procura, pues él le
dice que no desea correrse con ella). Ella, se da más y más, todo con tal de que
él, siga con ella y le deje oír su placer.
Ahora, tras un año de intimidad, Georgina está planeando
dejarlo todo e ir a vivir con el. Pese a su familia, pese a sus amigos y a tener
que cambiar de trabajo. Es una mujer enamorada y "empollada". Y desea sentir la
penetración real y un MUCHO MÁS COMO SUMISA, DE SU AMO.
Las cosas, son como ella había pensado y como se ha hecho
realidad ella lo contado en los relatos. Pero, ahora necesita que sea real.
Desea que el futuro sea compartido y aunque duda de si le gustará, de si el amor
será eterno y cosas así. Lo contrario sería necedad…
Pero, necesita darse y entregarse, y tras un año su vida se
ha hecho distinta y se siente necesitada de sentirse penetrada y atada, en
realidad. Y de poder lamer el tronco, los pechos y el escroto de él.
Especialmente ahora, que ella se integra toma algunas
iniciativas "de entrega". Le costó, reconocer que se siente más feliz siendo
sumisa y mujer. Si hasta es más sincera su sonrisa y se siente alocada, se nota
toda ella tomada (antes, durante y tras estar con él).
No basta solo obedecer, se tiene que desear y activamente
colaborar a la entrega y sumisión. Su cuerpo, es un instrumento de juegos y de
placer. Eso lo sabe cualquier mujer, que realmente está enamorada de su amante.
Un hombre también lo puede o no saber o entender. Pero una mujer, enamorada se
considera entregándose, dándose y superándose si es tomada y acepta, si es
entendida, se siente agradecida y entrega su amor y su vida, a como haya lugar.
ENTRÉGATE MUJER, a tu Amo… Eso es lo que te reclamo yo, y lo
que te dice a todas horas, tu corazón, tu pensamiento, tu cuerpo: ¡"ES DECIR TE
LO DICE Y TE LO PIDE, TODO TU SER"!
Varias veces, estirada la hago bajarse la braga o el tanga y
dejarla por encima o debajo de las rodillas. También la hago estar con su cuerpo
desnudo desde ahí, desde las rodillas hasta encima de sus tetas. Que lleve
sujetador o se lo suelte, es secundario. Lo importante, es que sepa que se
entrega y así a veces la hago pasar largos ratos, acariciándose. Sin que la deje
llegar, sin que el placer la libere. CON ELLO LO DESEAS MÁS Y MÁS, Y ME DESEAS
MÁS A MI.