Las Travesuras del Perverso Doctor No IV
Una de las muchas cosas que Román me pidió es que no juntara
algún encuentro con mi "favorito" y con el en la misma semana, no sé realmente
cual sería su motivación pero igual no me parecía del todo apropiado, así que
accedí a otro más de sus caprichos, a la semana siguiente me encontré con mi
querido amigo "favorito" y le conté sobre Román, siempre he pensado que si vas a
jugar con fuego debes de ser clara y lo más honesta posible sin entrar en
detalles molestos, que podrían ser vulgares o quizá poco elegantes, por eso
decidí ser clara con mi amigo "favorito"; después de todo el mismo me instó a
buscar a alguien más cuando su apretada agenda de trabajo no le permite disponer
del tiempo para estar conmigo, y tal y como esperaba no hizo muchas preguntas,
más bien solo me dijo, -"que bueno, no me gusta que pases tanto tiempo sola y
desatendida mi amor"-…
Somos tan parecidos, aunque sé que si nos hubiéramos conocido
en otras circunstancias ni remotamente compartiríamos la cama, como dice el
dicho, "perro no come perro"…
Esa misma semana mi perverso Román, me llamó quería verme, y
yo, tenía curiosidad de saber que tan lejos llegaríamos esta ocasión, una vez
más tenía conflictos mentales sobre acceder o no, pero la calentura pudo más así
que acepté…
En esta ocasión me llevó a un hotel recomendado por un amigo
suyo, en una colonia cercana al centro de la ciudad, era horrible, muy diferente
al nido que elegimos mi "favorito" y yo, que tampoco es lo más lujoso pero es de
atmósfera agradable…
El hotel parecía de película, no sé si de terror o de esas de
cine mexicano donde enmarcan la pobreza como parte de la cotidianidad nacional,
siempre dije que en esos momentos de sexo lo que menos me importa es la
decoración o las cortinas, pero en este caso, si me preocupó, la habitación olía
a cigarro, bueno yo fumo, pero no es lo mismo el exhalar el humo de tu propio
cigarrillo con el humor de tus pulmones, que inhalar el humo y el humor de quien
sabe quien o cuantos….
El baño tenía azulejos desgastados por el tiempo, no sé si
eran amarillos o si el tiempo se encargó de amarillarlos, no estaba sucio, solo
viejo y descuidado, la alfombra estaba húmeda, me di cuenta al quitarme los
zapatos y honestamente me dio temor deshacer la cama….
Román se excusó diciéndome que su amigo lo describió de otra
forma y que lo había elegido por la ubicación cercana a donde el tendría que
atender asuntos mas tarde, la verdad le resté importancia al asunto, pensé que
sería parte de una vivencia más…
Ese día yo llevé un juguete que me obsequió mi querido amigo
"favorito", es un vibrador morado de baterías y 5 velocidades, me lo dio para
esos días de ansiedad en los que no puede atenderme, y yo lo aprecio, bueno, me
pareció un tierno detalle después de todo…
Rubén, se veía notoriamente cansado, como buen médico tuvo
que atender una urgencia en la madrugada, pero aún así no quiso posponer nuestro
encuentro, me deseaba mucho, y yo a él…
Me quité la ropa despacio, y la doblé en el buró, me recosté
en la cama junto a el, aún vestido, y lo desnudé despacio al tiempo que lo
besaba largamente, no puedo negarlo me gustan sus besos, me fui bajando por su
torso peludo, (nada más sexy que un hombre de vello en pecho), hasta llegar a su
pantalón, que quité con cierta facilidad a pesar de mis largas uñas, bajé su
calzoncillo liberando su miembro del encierro sometido…
Ahí estaba de nuevo, grande, erecto, caliente, ansioso, suave
y rosado, justo como me gusta, justo como lo necesitaba, como siempre comencé
despacio, me gusta tomarme mi tiempo para disfrutar del cuerpo y atributos de mi
amante en curso, por si lo han olvidado a estas alturas de mis anécdotas, el
miembro de Román no es espectacularmente grande, pero si es un poquito más
grande de lo normal, lo siento cuando me penetra, por que me lastima un poquito,
pero me gusta mucho…
Pero el día que tenga en mis manos, o mejor aún en mi vagína…
uno de 9 pulgadas y media como el de Ron Jeremy, ese día mis amigos, no solo
escribiré un relato, le escribiré una oda, una poesía y le pediré su
autógrafo!!!!!
Bueno volviendo a lo nuestro, me coloqué entre sus piernas
abiertas para poder degustar de su sabroso manjar a placer, ese día comencé
pasándole la lengua muy despacio por sus testículos, después metí un testículo
en mi boca y lo succioné al tiempo que le pasaba la lengua despacio alrededor,
mi deseado Román gemía despacito, señal de que le estaba gustando, eso me
inspiró a hacer lo mismo con el otro testículo, después, pasé mi lengua por todo
lo largo de su pene, hacia arriba y hacía abajo, despacio, con los labios di
pequeños jalones a la piel que cubre su pene para después posarlos en su corona,
y beber las pequeñas gotas del liquido pre-seminal formando un hilillo entre mi
boca y su pene….
Quería tenerlo ansioso desesperado por sentir más, y estaba
logrando mi objetivo, finalmente, lo metí todo en mi boca y lo mamé despacio,
acompasadamente, al poco tiempo me regaló su primer orgasmo, el cual bebí todo
ansiosamente, dejando escapar unas gotas por la comisura de mis labios…
El después de los últimos temblores de estremecimiento por el
placer recibido me recostó en la cama y me abrazó, besándome ansiosamente, al
tiempo que sus manos recorrían mi cuerpo despacio hasta llegar a mi clítoris,
allí comenzó a estimularme, para ese momento yo ya estaba más que lubricada, y
con mi amigo plástico de pilas comenzó a masturbarme al tiempo que se apoderaba
de mis pezones erectos…
Después yo tomé el mando del juguete y comencé a manipularlo
por mi misma mientras el pasaba de mamar mis senos de uno a otro, una y otra
vez….
Román: verte así masturbándote me prende mamita, así sigue….
D.Cherry: ooh!! si mi amor, no dejes de comerte mis tetas,
quiero sentir tu boca….
Finalmente llegó la ansiada oleada de placer del orgasmo, fue
tan largo y relajante!!!....
Ese día sentí a Román más mío, más intimo, menos demandante y
agresivo, charlamos animadamente un rato antes de repetir nuestra sesión de
sexo, finalmente nos despedimos, para regresar cada uno a sus asuntos, pronto el
saldría del país por asuntos personales, yo esperaba tener tiempo y espacio para
despedirme apropiadamente, y después celebrar su regreso de la misma forma solo
estaría fuera una semana, sin embargo no fue así, no pude despedirme en la cama
como yo hubiera deseado….
Otra de las cosas que Román me pidió al principio de nuestra
"amistad" fue que ya no compartiera mi cama con nadie más, ya se había resignado
a mis encuentros con mi amigo "favorito" y sabía que mi marido en raras
ocasiones se siente inspirado para tocarme, yo prometí serle "leal" y digo
"leal" por que fiel es una palabra ridículamente fuerte y absurda en estos
casos….
Lo que yo no esperaba era toparme con un chico delicioso y
tierno que será motivo de otro relato….
Espero que disfruten leer este relato tanto como yo disfruté
recordarlo…
Dark Cherry
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