Fotos para Marcos
Mi nombre es Linda y la historia que les estoy contando es
verdadera y parte de ella está transcurriendo en este momento.
Todo empezó cuando Marcos, que además de ser mi mejor lector,
tiene la particularidad de ser virtual, me pidió que le mandara una foto mía
vestida de mujer…
A él lo conocí cuando leí un mail que me impresionó mucho por
lo bien escrito que estaba. Le respondí su mail y nos fuimos conociendo a través
de la red y bueno, ahora nos contamos de todo pero el vive en el interior y no
nos es fácil encontrarnos, los dos somos casados y eso complica aún mas las
cosas.
Pero volviendo al relato, ninguna de las fotos que tenía me
parecía apropiada y además de mujer no tenía ninguna y entonces le pedí prestado
una máquina de fotos a un amigo para mostrarle a Marcos como era yo.
Así que el sábado, aprovechando que mi mujer se fue a visitar
a su madre, preparé todo para hacer la sección de fotos… No iba a hacer fotos
porno, ni eróticas, como él las deseaba ya que después tenía que mandarlas a
revelar y no sería conveniente… que me daría mucha vergüenza. Solo quería que me
viera vestido como su amante virtual, como Linda.
Además de la historia de un día encontrar fotos mías en una
página de Internet, me daba terror. No sé si será verdad pero es uno de los
mitos de la red… Ustedes ya lo saben.
Así que saqué las fotos. En algunas estaba totalmente
vestida, otras en malla y unas mas osadas, en ropa interior, nada del otro
mundo, fotos de una amateur.
A los pocos días tenía las copias en mi mano… No me gustó
ninguna pero alguna debía mandarle, ya había hecho el gasto de pedir la cámara,
revelarlas. Seleccioné tres para mandarle.
El segundo paso era escanearlas para poder mandárselas. Esto
también era un inconveniente ya que tenía que pedirle a alguien que las
escaneara para poder ir a un locutorio y mandarlas.
Me acordé de Martín, que es un amigo de mi vecino y que me
ofreció varias veces ayudarme con la computadora, para presentar mis trabajos
para el trabajo…
Él es mas chico que yo, tendrá unos treinta años, es de esos
genios de la informática, que se excita mas con una placa o una tarjeta
multimedia, que con una buena cola.
Bajé hasta su apartamento y le pedí si podía escanearme una
pocas fotos
- Pero Antonio, no tengo ningún problema…
- Es que son un chiste para la oficina. Todos debíamos mandar
una foto nuestra ridícula y yo me disfracé para hacerla bien.
Él estaba trabajando en su computadora, pero cerró todas las
ventanas y prendió el scanner. Ni bola le dio a mi explicación. No sé si fue
porque no le importa nada o porque no me creyó.
Las maquinas las tenía en el piso y escribía medio acostado…
cables enchufes, aparatos y el famoso scanner, que era como una impresora de
grande…
El geniecito tecleaba a una velocidad increíble, hablaba por
teléfono si dejar de escribir en el teclado y yo miraba lo que hacía, sin
entender lo que hacía ni lo que hablaba por el teléfono. Cortaba y volvía a
sonar… Con señas me pidió las fotos… y yo se las entregué con bastante
vergüenza. Me daba vergüenza, sobre todo en las que estaba en ropa interior… ya
que podía pensar que se lo estaba haciendo a propósito, como una insinuación,
pero él estaba en cualquier otra cosa y casi no les prestó atención.
Cortó el teléfono sin despedirse. Puso la primera foto en el
aparato y la escaneó.
- ¿Querés hacerlo vos? - Me dijo
- No tengo ni la menor idea como se hace…
- Yo te enseño.
Y me empezó a explicar… no era tan complicado, aunque ahora
no me acuerdo de nada pero en ese momento me resultó sencillo.
Ya habíamos escaneado la primera de las tres fotos, cuando
volvió a sonar el teléfono y él se puso nervioso, me hacía caras de fastidio,
mientras la máquina procesaba la imagen…
Cortó el teléfono y me dijo: - Me tengo que ir a arreglar un
quilombo que no puedo arreglar por teléfono… vuelvo en quince minutos, ¿Me
esperás?
- Si, por supuesto. ¿A vos no te importa?
- No, te juro que vuelvo en quince. Vos terminá tranquilo de
escanear que cuando termines yo te las guardo.
Tomó las llaves y se fue un pequeño maletín lleno de CD y
disquetes como para reparar todas las computadoras de la NASA...
Rápidamente terminé con las dos fotos que me quedaban y tuve
una posibilidad que nunca pensé en tener… Mi morbo explotó ¿Se podrá escanear mi
cola? Como en una película que vi, en que la protagonista se escaneaba la cola y
después lo repartía en una reunión de su jefe. Me bajé el pantalón posé mi
colita en la pantalla del scanner y lo inmortalicé de frente y de atrás. Por
suerte tenía puesto una tanguita que me acababa de comprar ya que la que tenía
se me estiró toda.

Fue increíble. Me puse a mil… guardé todo en unos disquetes,
antes que mi amigo vuelva… Yo sabía que iba a tardar más de quince minutos…

Me fui al baño para saciar mi sed de sexo. En el baño
encontré el canasto de ropa sucia que rebosaba de ella… urgé hasta encontrar un
calzón usado y oliente. Me lo pasé por el cuerpo, parecía recién sacado, ya que
tenía mucho olor a hombre,
Decidí ponérmelo y así me terminé de masturbar y mi leche se
mezcló con sus olores… en ese momento escuche las llaves en la puerta y
rápidamente me puse el pantalón, con su calzoncillo puesto sobre mi tanguita…
Le agradecí por todo… y me apuré para irme… pero no fue tan
fácil como yo creía. Martín me dijo.
- Yo te hice un favor, ¿vos me podés hacer uno a mí?
No tuve explicación, ni la busqué. Él sabía más de mí que yo
de él. Pero eso es otra historia y no tan interesante como para contarla, se los
aseguro.
Unas horas mas tarde, Marcos recibió mis fotos, sobre todo la
de mi culito y mi pijita… y le relaté todo este episodio… Me contó que se hizo
como tres pajas seguidas, para bajar su excitación.
A Marcos lo quiero conocer ya.
Espero haberte calentado aún más.
Que te gusten las fotos y mi nueva tanga
Linda