Para comenzar diré que mi nombre es "Carlos" y que soy el
encargado de limpieza en un gimnasio muy conocido de la ciudad, es obvio que no
me siento orgulloso trabajando en esto, pero la necesidad de dinero y los
reproches de mi madre me hicieron buscar trabajo apenas concluí el colegio,
encontré un aviso buscando un "ayudante" en el periódico y bueno el sueldo no
era malo por solo trabajar 5 horas al día por lo que herido en mi orgullo llame
solicitándolo sin tener la menor idea de lo que me pasaría con cecilia, una
hermosa mujer, de medida regular, pelos rizado y castaño, unos ojazos marrones y
un señor culo... que no me cansaba de ver cuando traía su licra de ejercicios,
comúnmente acudía en el ultimo turno cuando los Demás clientes y entrenadores ya
se habían ido dejándola solo acompañada por gabriela (su hermana) tan hermosa
como ella solo que además de ser algo mas delgada y con menos forma era algo
tímida e introvertida todo lo contrario a ella que es mas bien liberal y
carismática. En fin al principio cecilia y su hermana me cayeron pésimo ya que
por ellas tendría que esperar hasta después de que concluyera el ultimo turno
cuando recién ellas se iban a duchar y después al verlas salir recién podía
dejar reluciente el baño de damas como le gusta a la supervisora que siempre
acude a revisar si todo estaba limpio y ordenado.
Era una calurosa noche de agosto, solo faltaba el ultimo
turno para que cerraran el gimnasio y me encontraba limpiando las pesas de la
parte posterior, cuando en eso se acercan cecilia y su hermana sonrientes y
charlando, toman las pesas y comenzando su habitual acto de ejercicio sin
importarle en lo mas mínimo mi presencia.
Que bien que el tío ernesto llegue hoy de Tokio y mejor aun
que nos haya invitado a celebrar su regreso en un restaurante tan caro y lujoso
como el "muniques" – dijo cecilia
Si pues, pero lo malo es que tendremos que salir apuradas del
gimnasio y recién ducharnos en casa, no me gusta andar sucia por la calle- dijo
gabriela
No seas exagerada, inmediatamente salgamos del gym, entramos
a mi carro y de ahí inmediatamente a la casa, además ni modo que traigamos
nuestros trajes de gala aquí y nos maquillemos en los espejos del baño y
bañarnos dos veces nos retrasaría mucho- aclaro cecilia
De pronto suena el celular de cecilia pero como yo ya había
terminado de limpiar me fui sin escuchar mas, estaba alegre de saber que en ese
mismo instante podría terminar de limpiar los baños de damas y salir con mi
labor cumplida(se me olvido aclarar que el turno anterior terminaba una hora
antes que el comienzo del ultimo turno por lo que limpiaba el baño de varones
antes del turno de cecilia y para seguir con la buena suerte la única señora que
comúnmente se quedaba hasta dos horas en el baño no fue ese día).
Entre y comencé limpiando la zona de los lavaderos, siempre
lo mismo, puchos en el mármol, cojines de shampu en el suelo, jabones de
cortesía botados en los vestidores, en fin lo que siempre acostumbraba a ver, ya
solo faltaba la zona de las duchas que al pertenecer a un gimnasio lujoso eran
separadas, todas ellas con puerta y con ducha automática, comencé a limpiar como
siempre acostumbraba por la mas lejana, esa que da frente al vestidor y mientras
que comenzaba a limpiar la mayólica fina escuche voces de mujeres,
inmediatamente pense que debían de ser de la supervisora con una amiga, hasta
había planeado decirle que al haber escuchado casualmente que las únicas
clientes que habían no se iban a duchar había decidido limpiar lo antes posible,
pero quede impactado que esas voces no eran de la rolliza de la supervisora y su
amiga, sino de cecilia con gabriela, algo me impulso a quedarme parado sin
reacción y cuando me di cuenta que tenia que salir antes que se den cuenta era
demasiado tarde, gabriela ya se había sacado el top quedando en brasiere por lo
que con lo tímida que es daría un grito al cielo al ver a un hombre en el baño
de damas.
Que pena que se haya postergado la llegada del tío ernesto
pero al menos ahora podremos ducharnos en el gimnasio- decía mientras se quitaba
el top cecilia dejando ver sus hermoso brasier bien encajado
Si, es que con este clima nada se sabe- dijo gabriela
mostrando ahora su bombacha tan vieja y grande que parecía la de mi abuela, nada
sexy, con dibujos de barbies por todos lados, lo único bueno que tenia era que
al estar gastada las liga superior , las bragas parecían chorrearse dejando ver
un poco la raya de su culo.
Lo que vino a continuación fue toda una visión del paraíso,
cecilia lentamente se quitaba el pantaloncillo dejando ver su hermoso tanga de
moda súper pegado a su hermoso culo y con el conejito playboy en la parte
inferior ¡sexy!, luego parecio jugar con el, para ser exacto con la liga
superior, era un juego que me tenia súper excitado, pero de golpe se fue al
brasier, cogio sus senos de manera poco ortodoxa, como masajandeolos para dios
sabe que, entonces pidió a su hermana que la ayudase a desabrochárselo, ella
obediente lo hizo y pude ver sus hermosos senos, grandes y bien formados con
pezones claros y pitoneados como a mi me gusta, de solo verlos se me paro y es
que sus lindos bustos son dignos de cualquier portada de playboy, su hermana
también se había quitado su brasiere pero los pechos de ellas eran tan pequeños
que parecían los de un hombre obeso, para ser sincero en lo que se refiere en
rostro ella es mas hermosa que cecilia que tampoco es fea, digamos que en rostro
a cecilia le pondría en base 10 un 7.9 y a su hermana un 8.8, ambas eran
hermosas pero gabriela lo era mas lastima que su carácter no la ayude en nada,
como decía ambas ya hacian toples y yo era el mas feliz con esto, ambas
empezaron a hablar sobre cosas de mujeres, que cuando te da, que churro estaba
aquel sujeto, que buena cantante es shakira, en fin estupidez tras otra, luego
la conversación se puso algo mas candente cuando cecilia propuso comentar sobre
relaciones sexuales.
Yo no se nada de eso nena, soy virgen- dijo gabriela
¿de en serio? Yo pensé que solo lo decías para tranquilizar a
papa- dijo algo sorprendida cecilia
¡no! Es asqueroso eso- comento gabriela
¿Como puedes decir eso?, depende con quien lo hagas
hermanita- refutó cecilia
Así ¿y porque?- pregunto algo molesta gabriela
Mira si el hombre es una bestia puede que te haga daño,
¿puedo? - dijo cecilia señalando los senos de gabriela
Claro, si eres mi hermana- respondio
Entonces cecilia comenzó a acariciar los senos de gabriela,
lenta y suavemente, comenzando por el músculo y terminando por los pitones, una
y otra vez, este movimiento se hizo mas veloz al punto que parecía estar
haciéndole una paja a los senos, la cara inocentona de gabriela levemente se
convertía en cachonda, la miraba con un brillo desconocido, yo ya estaba con la
pija afuera y frotándomela con fuerza, tenia porno en vivo, gratis y
exclusivamente para mi, cecilia también parecía disfrutar con esto, se puso a
besar los senos de su hermana con la fuerza de una perfecta mamada, se detuvo en
el pezón y comenzo a besarlo como si fuera un helado, lo saboreaba y le pasaba
la lengua por su alrededor
¿qué haces nena?- pareció reaccionar gabriela
Lo siento, creo que me precipite mucho- respondio cecilia
algo sonrojada
Mejor sigámonos cambiándonos- dijo gabriela quitándose la
única ropa que le quedaba, sus anticuados calzones, dejando ver su muy peludo
coño, parecia a la de toda una cavernícola a pesar de su muy corta edad
Ahora que podemos hablar de sexualidad sin tabu, hermanita
déjame decirte que tienes muchas flores en tu jardín- dijo cecilia soltando una
fuerte carcajada
Si claro quieres que se vea como la tuya- dijo gabriela
fastidiada por el comentario
Claro hermanita, mira que bien esta depilada- expresó
gabriela quitándose su sexy tanga y mostrando su hermoso chocho muy bien
depilado, solo teniendo un pequeña raya de pelos arriba de la vagina, como
desearía besarlos uno por uno, que hermosa sensación tendría, como desearía
olerlos, de seguro olerían a buena hembra, pero por ahora solo tendría que
verlos aunque la vista era mas que privilegiada.
Mira, te debes depilar por aca y por aca- le dijo cecilia
tocando todo el interior de su hermana, tocando el fruto aun no saboreado por
ningún hombre, el tesoro de su hermana con total naturalidad y frescura, su
hermana de nuevo puso esa cara de depravada cachonda que tanto me gustaba
Bueno, es que a mi no me gusta tenerlo así- respondió
gabriela tocando con suavidad los bordes de la raya de pelos de cecilia, lo
hacia con una delicadeza que parecía estar cogiendo una copa de cristal, cecilia
dio una mirada al cielo y luego cerro los ojos, pareció disfrutar al estar con
la mano de su hermana en su interior
Hay varios modelos, no debes preocuparte con eso- le dijo
Pero, es que.... no se depilarme- se excuso gabriela mirando
al piso como niña buena
Pero si es fácil, vamos busca en mi bolso la afeitadora que
traje- le dijo
Bueno- le dijo gabriela dándose vuelta y mostrándome su
hermoso culo, muy bien formado y blanco, parecía a los de una bebita, de seguro
estarían suavecitos y apetecibles, tanto ejercicio realmente valió la pena.
Pero mejor me lo depilas en casa, no vaya ser que alguien
entre- pareció desanimarse gabriela ¡maldita sea! Santurrona de mier..
Tienes razón, ¡una carrera hasta las regaderas!- dijo cecilia
palmoteando con fuerza las nalgas de su hermana
Gabriela hizo el amague de correr pero un fuerte tirón en el
pie derecho se lo impidió, tomo con desesperación su pantorrilla y grito:
¡hermana me duele mucho!. Su hermana pareció desesperarse en un primer momento,
veía de un lado a otro sin saber que hacer, luego mas calmada empezó a estirar
la pierna de su hermana hacia arriba una y otra vez siempre acariciando la parte
afectada, la vista era perfecta podía ver ya toda la anatomía de gabriela, no
habia sector no descubiertos por mis ojos fisgones, sus genitales eran vistos de
manera total y el hueco del culo también, por un momento me dio pena, tanto
cuidar su cuerpo de la vista y tacto de cualquier compañero para que después un
perfecto desconocido la pudiera por completo y con lujo de detalles, pero la
excitación era mas fuerte y ya nada podía hacer. Luego de 10 minutos, las dos se
bañaron, cambiaron y salieron sin percatarse de mi presencia, todo salió
perfecto.
Al día siguiente me era imposible quitarme la imagen de las
hermanas desnudas de la cabeza, me era casi imposible no pensar en lo blando que
seria el cuerpo de ambas, las erecciones eran incontables, venían una tras otra,
el dia pasaba rápidamente, los clientes iban y venían, las manijas del reloj se
movían rápidamente, en el momento menos fijado ya tenia la hermosa vista de
cecilia a unos metros de mi, usando la bicicleta electrónica y sudando a
chorros, la imagen era encantadora y mas aun cuando luego de cinco minutos tomo
un descanso, cuanto hubiera dado la marca de gaseosa por tener la imagen de ella
frotándose una lata suya por todo el cuerpo, por las mejillas, los labios, el
cuello, pasándose lentamente la helada gaseosa por los senos, por la barriga
plana........, era todo un sueño, los clientes aumentarían considerablemente eso
seguro, termino de refrescarse y volvió a la bicicleta.
Debía de conversar con ella ¿pero como?, mi timidez era muy
fuerte, pero al verla sola supuse que era el momento oportuno, tome un fuerte
suspiro y me acerque donde ella.
Hola ¿cómo estas?- pregunte
Bien – respondió
¿tu hermana?- me hice el distraído
No vino- respondió secamente, se le veía muy concentrada en
el panel de la bicicleta
Disculpa, no quise molestarte- dije algo resignado-mejor me
voy
¡no!, espera a que termine esto es que estoy tratando de
superar un record mío- dijo mostrando su hermosa sonrisa
Entonces decidí esperar mientras terminaba, me senté a unos
pocos metros de ella, la imagen era espectacular, su pantaloncillo se pegaba
cada vez mas a su cuerpo, un pensamiento perturbo mis sentidos ¿No llevaba ropa
interior?, la marca del culo era perfecta, hasta un poco de vellos se veían por
adelante, quede pasmado por unos instantes, pero claro todo era de suposición,
quizás mi mente algo depravada en esos instantes habia imaginado todo, por lo
pronto trate de reaccionar, ella ya acababa y debía mostrarme lo menos morboso
posible.
Vamos a tomar algo- dije señalando la maquina de gaseosas
¡No!, Debo ejercitarme ven vamos al cuarto de baile- dijo
llevándome de las manos, por fin sentía su piel
Llegamos y busco entre tantos discos compactos algo que según
ella mueva todo su cuerpo, derrochaba uno tras otro, entonces creí que debía
saber mucho de música pero al poner un disco de britney en el mini componente me
decepciono, bueno nadie es perfecto o perfecta, empezó a moverse muy
sensualmente, sus caderas de infarto se movían de forma armoniosa, me señalo con
el dedo que la acompañara, yo no sabia bailar ese tipo de música por así llamar
al estilo de música en el que el grupo de agraciados famosos bailan como
marionetas estúpidas mientras que el ingeniero de sonido pone una música
movible, el caso es que tenia que improvisar, no debía de desaprovechar la
oportunidad que tenia, empecé a bailar como podía, cogí su cadera por detrás
para que no pudiera ver lo ridículo que me veía, en esa posición podía sentir de
entero su culo contra mi pene, los movimientos eran cada vez mas pronunciados,
recordé que era muy probable que no llevara bragas, a tan solo una delicada
prenda de tener su culo desnudo, mi pene empezó a crecer de forma colosal, ella
de seguro lo sintió, tomo mi cuello y seguía bailando cada vez mas pegado, mi
excitación era ya incontrolable, en el gimnasio se sentía un clímax intenso,
estaba a punto de cogermela pero un cambio repentino ocurrió, inesperadamente se
alejo de mi y cogió su maleta de ejercicios.
Ven, vamos al sauna- me dijo coquetamente
No hay mixtos- respondí, no podía creer la estupidez que
había dicho y luego te quejas porque no puedo tener sexo con mujeres super
hermosas pensaba
No importa, no hay nadie vamos al de mujeres- me dijo
entrando al baño de damas (el sauna queda adentro)
Ya adentro me dijo que nos cambiáramos en las duchas que son
separadas y con puertas como ya explique, tome una toalla y me puse en el que
quedaba justo al lado del de ella.
Empecé a quitarme la ropa, alcé la mirada y pude ver que ella
colgaba su ropa quitada arriba del único muro que nos separaba, su transpiradas
prendas estaban a 1 metro de mi cabeza, empezó por el top, luego las medias, el
brasiere y los pantaloncillos, este ultimo se cayo casi a mis pies.
Ups, disculpa ¿me puedes pasar mi pantaloncillo?- me dijo del
otro lado
Claro- dije cogiendo el pantaloncillo, estaba húmedo, tenia
unas ganas tremenda de pajearme con el pero debía devolvérselos rápido así que
rápidamente los olí y saboree, olían y sabían a buena hembra luego los frotee
fuertemente contra mi pene, ¡ohh! Que sensación tan buena
Gracias, tu siempre tan caballero- dijo, yo solo reia
Salimos casi al mismo tiempo y ella empezo a acomodar su ropa
en el maletín, el top, las medias, el brasiere, el ya manoseado pantaloncillo
faltaba si es que traia las bragas, ya no quería alucinar mas, tenia que
encontrar la manera de enterarme si llevaba bragas o no sin ser grosero, el foco
por fin se prendió
Seguro tu eres como esas viejas aburridas que llevan bragas
dentro de la toalla en pleno sauna- dije con intenciones obvias
No, para nada- respondió
Si claro- dije en tono irónico
Ah no me crees, bueno mira- dijo abriendo levemente su toalla
pude ver claramente su silueta, nada embarazoso pero sexy, aunque ya la había
visto desnuda me pareció excitante, la sospecha era confirmada, entonces
realmente sentí a plenitud su culo cuando bailamos y cuando oli su pantaloncillo
y me pajee con el era realmente como jugar con sus interiores mismos -pense muy
cachondo y no era para menos
Entramos al sauna y nos tendimos a merced de el, conversamos
un poco sobre todo, ella me comento que por el momento no tenia pareja y yo le
dije lo mismo, conté algunos de mis mejores chistes y ella sonreía
aparatosamente, la estábamos pasando realmente muy bien, sus conversaciones eran
muy interesantes y cómicas, nos llevábamos de maravilla.
Luego sentimos la presencia de alguien avecinarse, miramos la
entrada al sauna y vimos a su hermana completamente desnuda dispuesta a entrar y
sin percatarse en lo mas mínimo de presencia masculina.
¡Ahhhhh! – grito al percatarse de mi presencia
Cecilia no sabia que hacer para ocultar a su hermana, trato
de sacarla de ahí, pero gabriela solo gritaba y no se movía, estaba en un shock
tremendo, cecilia ya perdía la paciencia miraba de un lado a otro buscando un
toalla pero nada, entonces en un acto heroico y mostrando profundo cariño por su
hermana se saco la toalla y lo puso a su hermana quedando completamente desnuda
frente a mi vista, sentó a su hermana y me miro.
Bueno ya me viste, que mas da- dijo sentando al lado mío, se
le notaba algo nerviosa pero tratando de no mostrar debilidad
No se porque pero se me dio el hablar mucho, comencé a hablar
con las dos sobre temas tan distintos como programación de tv y marcel proust,
las conversaciones eran de nuevo amenas solo con cecilia (que pareció olvidar
que estaba desnuda) mas no con su hermana que siempre se mostró seca y
malhumorada, aunque a decir verdad no me interesaba en nada la comodidad de
ella, mientras conversábamos disimuladamente veía el cuerpo desnuda de cecilia,
lo tenia tan cerca que me parecía increíble, incluso empecé a tocarla por el
hombro, nada impresionante pero estaba a solo unos centímetros de palpar sus
tetas desnudas.
Cecilia creo que mejor nos vamos- dijo como siempre
aguafiestas gabriela
No, anda tu yo me quedo un rato mas- refuto cecilia, que
alivio
Gabriela salió del sauna y yo seguia conversando con cecilia,
mostró ser muy culta, comentaba sobre temas como la metafísica, cortazar,
sabato, vanguardismo entre otros temas y personajes interesantes, mi toalla se
iba humedeciendo cada vez mas llegando a estar pesada incluso.
¿por qué no te quitas el toalla?- me pregunto coquetamente
No, no llevo nada mas que esto- respondí con cierta vergüenza
Vamos, al menos claro que tengas algo pequeño que ocultar-
dijo lanzando una carcajada, a un hombre le pueden insultar sobre todo menos
sobre el tamaño de su pene, eso esta claro
¿qué? Claro que no- dije quitándome el toalla y mostrando mi
pene erecto y con un tamaño nada despreciable, ja.. al pene nunca se le insulta
Hum, sabrá igual de lo que se ve- dijo cecilia, luego se tapo
la boca sonrojada y sonriente
No sabia si cecilia había dicho eso de en serio pero lo
cierto era que tendría que buscar la forma como tocar su cuerpo desnudo, ya era
hora de tener sexo con ella, pero sin ser tan arrebatado como para ir de frente
a chuparle el coño
Sabes yo estudie masajes, quizás te pueda dar uno- que idea
tan ingeniosa se me ocurrio
Si claro comienza por la espalda- me dijo dándose vuelta y
echándose en el banco
Entonces comencé a masajerla primero por la espalda,
lentamente, ella cerro los ojos, supuse que mejor seria sentarme mas adelante,
junte mi cuerpo al suyo, mi pene se recostaba en su culo sin llegar a
penetrarlo, luego baje y baje hasta llegar a su hermoso culo libre de celulitis,
lo masajee con fuerza, apretaba sus nalgas como un manjar, llegue a meterle
disimuladamente mis dedos por el orificio, ella salto de sorpresa, le pedi que
se de vuelta y masajee sus senos, que bien formados los tenia, pare en sus
pezones y los peñisque, ella se retorcía de excitación, baje lentamente hacia su
coño y me senti en las nubes, lo empecé a acariciar con cuidado y nervios, poco
a poco los sobaba mas, ¡mas fuerte!
Se le escucho entonces obediente lo hice, mis dedos ya
estaban dentro de ella, sentí como se mojaba toda, no aguante mas, bese
apasionadamente su coño, ella movia las piernas totalmente excitada, metí la
lengua hasta el clítoris, ella gritaba ¡mas, mas!, tenia su sabor en mis labios,
llevaba su manjar como trofeo en la lengua, metí mi pené impaciente dentro del
coño, ¡Oh..., mas quiero mas, metemela todita amor! Gritaba fuertemente, no se
si fingía o no pero pareció llevar miles de orgasmos conmigo, habia resultado
toda una zorra, gritaba tan fuerte como podia, ¡ahhhh! ¡ohhhh! ¡maaaas!, era
toda una experta, se movia como licuadora, me dejo totalmente agotado el pene,
pero ella queria mas, ¡no puedo mas! Grite, ella bajo hacia donde mi pene y lo
empezo a lamer, lo cogia como la lata de gaseosa que comente, se frotaba con el
por todo el cuerpo, lo metio una y otra vez en su boca, después me hizo una paja
estupenda, sus delicadas manos hacian todo lo posible para que saliera el semen,
por fin salio y lo lamió como un néctar delicioso, disfrtutaba sentirlo en su
boca, la fuerzas habían vuelto, realmente era buena empilando, ¡ahora por atrás
papi! Grito mientras me daba la espalda, le meti el pene hasta que me pidio que
parara porque le dolia mucho, ¡un poco mas! Grite, ahora el incansable era yo,
lloro del dolor pero con una sonrisa en los labios, eran lagrimas de sexo
fuerte, en ocasiones necesarios, terminamos y nos echamos juntos en la banca,
mirando el techo ya carcomido por el tiempo, mirábamos y mirábamos como retazos
de la pintura caían sobre nuestros cuerpos desnudos, luego oí algo que no
esperaba, la puerta recién se cerraba, era muy probable que su hermana halla
visto todo, cecilia solo mostró una sonrisa cómplice...........................
esto recién empieza............