(Esta historia es, por desgracia, ficticia, y esta
inspirada en Kira Miró, una de las presentadoras de Desesperado club social, que
está muy buena. Pese a todo, espero que no se mosquee, que es broma)
Supongo que esta historia no trascenderá en mi carrera,
porque no creo que esto llegué a salir a la luz nunca. Me llamo Kira Miró y
tengo 19 años. Presento el programa Desesperado Club Social. Para los que no me
hayan visto por la tele soy rubia, ojos azules, alta y el pecho
bastante...generoso, sobre todo con los tíos.
Mi historia comienza a finales de 2001, cuando se realizó la
entrega de premios televisivos más importante de España. Mi programa recibió el
premio al mejor programa juvenil. A la salida de la gala, en el aparcamiento y
ante las cámaras, con la emoción, mi compañera de reparto, (pondremos de nombre
Susana, porque no creo que me diera su permiso) me besó. Fue un pico, apretando
los labios, pero noté una extraña sensación que en aquel momento no pude
definir. Ante las cámaras, Susana dijo que había sido un pronto, pero algo
dentro de mí observó que no era verdad.
Volvimos al hotel donde nos alojábamos, poco después habría
una fiesta, pero teníamos unas horas para descansar. Entré directamente en la
habitación de Susana.
-¿Porqué me has besado antes?-Pregunté yo, directa al grano.
Susana me miró unos instantes dubitativa, sin saber que
responder.
-Bueno, ha sido un pronto.
-¿Un pronto?
-Sí.¿Te ha molestado?
-No, al contrario, quisiera que lo repitieras.
Susana adoptó una expresión de incredulidad...y cierta
satisfacción.
-¿Porqué?
-Por que me ha gustado-Esgrimí mi mejor sonrisa, con ella
había conquistado a muchos chicos, y, por lo leído en una revista masculina, a
media España
-Está bien, si es lo que quieres...-Susana me devolvió una
sonrisa divertida.
Me rodeó el cuello con los brazos y repitió el beso que me
había dado antes. Volví a notar la extraña sensación, y esta vez la pude
definir: atracción, placer y cierta excitación. Aquello me gustaba. Entonces la
besé yo, ella se dejó, y poco a poco la fui besando más y más hasta que nos
enzarzamos en el mejor francés de mi vida.
Casi 2 minutos después nos separamos.
-¿Te ha gustado Susana?
-Mucho.
Me volvió a besar. Nos tiramos encima de la cama,
enrollándonos. Pasamos casi media hora así, y yo sentía que quería más. Llegar
al sexo con aquella compañera y amiga, mientras la besaba, no me pareció ninguna
tontería. Para el sexo, cuantas menos palabras, mejor, pero de todas formas no
quería cortar el rollo con un movimiento en falso. Acaricié sus pechos
levemente, mientras seguía besándola, y viendo que ella no oponía resistencia,
le baje parte de la camiseta, y pude ver su sujetador, precioso. Baje mi boca
hasta su cuello, y poco a poco hasta sus pechos. Los lamí por encima del
sujetador, noté sus pezones duros y erectos. Baje más, pasando mis labios por
todo su cuerpo, y le acaricie el coño. Estaba mojado. Aquello iba cada vez
mejor. Le quité los pantalones, y apareció su atractivo tanga. Ella me tomó
entonces y se puso encima mío, repitió todo lo que yo le había echo a ella. Las
dos nos quedamos en ropa interior, cuando llamaron a la puerta.
Nos levantamos al instante y fuimos hacía la puerta, Susana
abrió mientras yo la tomaba por la cintura, y de forma nada apreciable le
acariciaba su estupendo trasero. Era el productor del programa, al vernos, en
nuestra lencería recién estrenada, se formó un bulto en su pantalón al instante.
-Chicas ¿Qué hacéis?
-Jugar a los médicos- Contesté yo- ¿Qué quieres?
-Deciros que dentro de 90 minutos os quiero abajo, duchadas,
cambiadas y frescas como rosas ¿Está claro?
-Clarísimo jefe.
-Bien, os espero dentro de 90 minutos en la recepción,
poneros guapas- Dijo mientras se marchaba tras echarme una última ojeada.
-Tenemos que ducharnos- Me dijo Susana entre besos
-¿Y si nos duchamos juntas?- Pregunté yo.
-Sería genial Kira
-Nunca lo he hecho en la ducha, y menos con una tia...
-Ni yo.
-Te quiero Susi- dije en un arrebato y a besos me eché encima
suyo y la empuje hacía el baño. Le quité el sujetador y comencé a lamerle los
pezones rápidamente, Susana me tomaba de la cabeza y cerraba los ojos de placer,
entonces ella me quitó el sujetador de lencería a mí, y soltó un silbido.
-Son enormes.
-Cómemelas.
-Encantada Kira.
Me lamió los pechos con una sensualidad fantástica, pero
aquél no era el momento, yo quería que llegáramos a un orgasmo juntas. Le saqué
el tanga con la boca y por primera vez la observé detenidamente, estaba
guapísima y muy excitada. La senté en la taza e introduje mi cara entera en su
coño, estaba delicioso, y me recreé en ello. Susana llegó al orgasmo muy rápido,
tanto que me encontré que soltaba todos sus flujos vaginales en mi cara. Me
levanté y Susana me limpió la cara mientras se reía alegremente. Entonces me
dejó completamente desnuda ella a mi, y se lanzó a comerme el coño, me lo
besaba, lo penetraba con la lengua, lo lamía, era genial, y cuando me corrí ella
tenía la lengua dispuesta para tragárselo todo. Así lo hizo, y pudimos compartir
el sabor en un largo beso.
Nos duchamos juntas, jugando a enjabonarnos, nos reímos, nos
besamos, volvimos a hacerlo en la bañera, éramos felices.
La fiesta fue todo un éxito, y a la prensa se anunciaron los
ganadores del concurso de nuestro programa. 2 personas pasarían un fin de semana
completo con sus dos presentadores favoritos. Las ganadoras eran dos niñas, muy
guapas, de 10 y 7 años, pese a que nuestro programa es juvenil, los niños pasan
las mañana viendo la tele. Para alegría nuestra nos eligieron a nosotras 2. Les
dimos dos besos a cada una. Eran muy guapas. Susana me dirigió una mirada, yo
capté su mensaje e hice que no con la cabeza, Susana volvió a besar a las niñas
y asintió con la cabeza mientras me guiñaba el ojo.
-Nos lo vamos a pasar muy bien todas juntas- dijo a las niñas
mientas me miraba a mi y no paraba de sonreir.