LAS MAMAS DEL COLEGIO (01)
LA SEÑORA MERY
Ninguna de las innumerables personas que cada día transitaban
por las aceras de aquella calle - casi era una avenida que discurria por dos de
los más escogidos barrios de la ciudad - podia imaginar la indignidad y miseria
humana que se escondia destrás de las paredes y fachada de aquel edificio
formidable de estilo de principios del siglo XX , una bonita arquitectura a base
de ladrillo.
El edificio en cuestión , cuatro alas en torno a un patio
central, estaba acompañado de otros dos edificios enormes y de numerosos campos
de deporte y una piscina, dotación difícil de encontrar en los mejores colegios
de élite. Y sin embargo no eran muchachos de acomodadas familias quienes allí se
educaban sino huérfanos a los que antes de cumplir los 10 años la vida les
arrebato a sus padres. Estos padres pertenecían a un cuerpo militar y, puesto
que las pensiones de las viudas eran exiguas , ese cuerpo había fundado esta
institución para amparar a los huérfanos.
Sin embargo en la época en que yo estuve en él dejaba mucho
que desear y se nos trataba más como si fuese un correccional , aunque la mayor
parte de los muchachos éramos nobles y solo esperabamos un poco de afecto. En
aquella maldita espiral de sufrimientos y humillación había alguien que sufría
más que nosotros: las madres que de una u otra forma entraban en relación con el
colegio; bien porque trabajaban en el comedor, costurero o limpiando , bien
porque acudían al centro a visitar a sus hijos o por algo relacionado con ellos,
generalmente por algún asunto disciplinario.
Por un asunto de ese tipo acudió a la capital aquella señora
que a mis 14 años despertaba en mí unas tremendas sensaciones. Era sábado y yo
había salido del colegio para pasar el día con mi madre, mi madre había buscado
trabajo en la capital para poder estar cerca de mí, y residía en una especie de
pensión o residencia habilitada para familias de militares ya que no tenía
dinero para poder comprarse un piso, en el comedor de esa residencia es donde
conocía a la señora Mery , un lujo de mujer que destilaba esencia de hembra en
cada una de sus voluptuosas formas.
La señora Mery era rubia y desplegaba su abundante cabellera
sostenida por sabe Dios que cantidad de laca como si fuese una leona. Era el
marco perfecto para aquellos ojazos verde esmeralda , aquellos labios, rojos,
carnosos, delicados, escuetos como boquita de piñón y aquella nariz ligeramente
respingona , aristocratica.
La arquitectura de sus 1,70 era pura voluptuosidad y morbo,
hermosos senos , casi excesivos y unas piernas que nacían de unas exuberantes
caderas , espléndidas nalgas que se adelgazaban armoniosamente para terminar en
unos finísimos tobillos . Sus manos blancas como su delicada piel, de largos
dedos y uñas largas muy cuidadas.
Creo que es la mujer a cuya imagen abré dedicado más pajas,
en aquellos largos años de internado y aún después.
Ese cuerpo se hacía evidente por la forma en que vestía:
elegante, lejos del recato y tambíen del mal gusto. Era una mezcla de
insinuación y coquetería natural, no rebuscada.
Por que pese a lo que muchos hombres pudieran pensar ( creo
que todos lo que la veían) aquella real hembra de 35 años desde el fallecimiento
de su marido no había querido ni buscado otro hombre, se había acostumbrado a la
cómoda vida de viuda de provincias, que con su pequeña pensión y algunos
ingresos que obtenía trabajando en una tienda de modas de una amiga, tenía para
vivir desahogadamente con su pequeña hija, darse algún caprichito y salir de vez
en cuando con sus amigas. A sus dos mellizos de 15 años se los mantenían en el
colegio y solo tenía que gastar algo en los tres meses de vacaciones que pasaban
con ella.
Pero las cosas parecían ponerse mal para ella y así se lo
contaba a mi madre aquel sábado comiendo en la residencia:
Ay Maite , con lo tranquila que yo estaba y cómo se me va a
complicar la vida por estos dos hijos míos. Con lo bien que estaba todo así.
Y la verdad es que como luego le fue contando a mi madre se
le complicaron bastante las cosas.
- No te preocupes Mery - le dijo mi madre- ya verás como el
director al final no los expulsa.
Esa era la cuestión Rafa y Manolo iban a ser expulsados del
colegio
. Aquellos dos hermanos un curso mayores que yo eran dos
tipos de cuidado, creo que en seis años que llevábamos en el colegio, no había
un sábado o domingo que hubiera estado castigado en el estudio que no los
hubiera visto a ellos. Broncas con los demás, abuso a los pequeños y ahora
parece que la cosa era de pornografía y drogas, en la España de 1974 y en un
colegio de hijos de militar. Don José el director , hombre recto y católico,
estaba dispuesto a eliminar las manzanas podridas, según le habían dicho a ella
al escribirle y citarla. La verdad es que D. José al final sentía lástima de las
pobres madres y lo que quería es que los muchachos al ver la situación cogieran
miedo y cambiaran su conducta, pero no pensaba expulsarlos de verdad. Aunque eso
la pobre señora Mery no lo sabía.
Los que si lo sabían eran D. Manuel y D. Eladio, secretarios
del colegio , que tenían el cargo por recomendación a pesar de ser dos inútiles
cerca de la jubilación que solo pensaban en sus vinos, sus cafelitos, su
quiniela y pajearse o irse de putas cuando de tarde en tarde lograban esconder
algún dinero a sus esposas. Eran el arquetipo del viejo verde. La quiniela les
unía a Rogelio (Roge), un alumno mayor del colegio que tenía una pierna
raquítica y paralizada, por lo que estaba empezando a hacer la sustitución en la
centralita telefónica del colegio los fines de semana, para luego quedarse fijo.
Roge estaba muy salido , siempre llevaba una revista porno en su carpeta y
presumia con razón de tener una polla inmensa . Si les tocara la quiniela
estaría siempre follando con putas, les decía a D. Manuel y Eladio. Estos dos
desgraciados eran muy delgados, pero sus vergas cuando se conseguian excitar
pasmaban, sobre todo la de D.Eladio, gorda ,con una cabeza exagerada . Cuando
iba de putas ( 2 veces al año) le gustaba hacerles daño y elegía a las que no
podían negarse a nada.
Ese sábado después de comer Mery se acercó al colegio para
hablar con el director, no lo conocía ya que desde que metió en el colegio a los
hijos no había venido nunca a la capital, pues lo chicos iban de vacaciones en
el tren acompañados por un alumno mayor de su misma ciudad.
Al llegar a la portería le dijeron que preguntara en
secretaría si aquella tarde vendría el director. Cuando vio aquel pedazo de
mujer a D. Eladio se le saltaban los ojos; si dejar de mirar sus pechos le dijo
a Mery que el director llamaría a las cinco y se le indicaría su presencia. Y
así lo hacía D. José, si no había asunto se quedaba en casa . Como eran las
cuatro preguntó si podía llamar por teléfono y se le indicó la centralita. Con
una erección descomunal Roge le indicó un telefono para su conferencia y sin
apartar su vista del culo de esa hembra intentaba meter la clavija en el sitio
adecuado.
La Señora Mery desahogó su tensión contándole a su hermana la
situación, insistiendo en el problema económico que se le vendría si tenía que
llevar a casa a los dos mellizos. Roge que no dejaba de tocarse el bulto
mientras la desnudaba con la imaginación, tuvo una diabólica iluminación o le
vino a la mente algo que había leido en alguna novela erótica: Tal vez aquella
mujer estuviera dispuesta a cualquier cosa con tal de no ver su apacible vida
complicada.
Sonriendo babosamente se levantó , arrastrando su raquitica
pierna y sus 99 kilos, se acercó a Ella y le dijo: -siga hablando tranquilamente
señora que esta conferencia la paga dirección, yo voy un momento a portería.
Ayudándose de su muleta subió las escaleras hasta secretaria
y les soltó a los secretarios : - Tios , creo que a esa tía nos la podíamos
tirar si nos lo montamos bien.
Que cabrón, ya me ha dicho Eladio como esta esa yegua –
sonrio D. Manuel- pero no nos ha tocado todavía la quiniela.
Vamos a ver – continuo Roge- dentro de 10 minutos llama D.
José y Eladio le dice que no hay nada , se despiden hasta el lunes, y en ese
momento tu Manuel eres el nuevo director. Le decimos a esa tia que el director
viene y a las cinco y media la recibes en el despacho de dirección .
Claro - dijo D.Eladio- y nosotros que sabemos que no los
van a expulsar le hacemos creer que depende de nostros.
Exacto tios -dijo con ansiedad Roge- si os espabiláis
tendremos la mas dócil puta sin habernos tocado la quiniela.
Roge volvió a la centralita y al acercarse a la señora Mery,
esta no pudo dejar de notar la evidencia del terrible bulto que aquel muchachote
tenía entre las piernas y eso la hizo ponerse nerviosa y sofocada.
Espere un ratito señora que ahora viene D. José y la
recibe.
A los veinte minutos sono el telefono y Roge le indicó que
subiera a dirección.
D. Eladio llamaba a porteria : - Bueno Luis hasta el lunes,
ya dejamos nosotros todo cerrado y en orden no hace falta que subas.
Pase Señora, D.José la espera.
Cuando D. Manuel la vio entendió que con cerrar los ojos y
recordar lo que iban a hacer a aquella hembra tendría erecciones cojonudas para
follarse a su vieja mujer los proximos 20 años; dependía de su habilidad y la de
Eladio.
Empezó poniendo el asunto tan mal que a Mery se le saltaron
las lágrímas y aquí entró Eladio pintando la dramática situación de la mujer
para ablandar al supuesto director , consiguiendo el efecto de acongojar más a
Mery.
Y entonces vino la frase fatal que denotaba su desesperación
: - Por favor D. José es que no hay nada que esta pobre madre pueda hacer, no ve
que se me viene el cielo abajo.
- Vamos a ver señora- dijo Eladio - D. José tiene una linea
de actuación de muchos años que ahora quedaría rota , yo mismo en la reunion del
consejo escolar tendría que apoyarlo fuertemente, pero para eso tendríamos que
tener una compensación.
No se como podría compensarles - sollozaba Mery - pero si
puedo hacer algo diganmelo.
Mira Bonita - Mery quedó atónita ante las palabras de
D.Eladio- tu sabes que las mujeres perdis las ganas de follar antes que los
hombres, mi mujer y la de D. José ya no tienen ganas casi nunca , pero
nosotros si. Esa es la única compensación que nos puede interesar , hacerte
nuestra este fin de semana.
La señora Mery agachó la cabeza y dijo: - Hagan conmigo lo
que quieran.
D. Manuel dejó de ser el recto director y mostró su veradera
naturaleza:
- Que puta eres, seguro que allí sin tus niños te lo montas
bien y te llevas a la cama buenos maromos por eso no quieres que que te los
mandemos para allá.
D.Eladio empezó a dirigir la función y la Señora Mery ejecutó
dócilmente todas sus indicaciones, mientras oía las groserías que tanto uno como
el otro le decían, conforme la voluptuosa y espectacular anatomia de aquella
hembra aparecía ante sus ojos.
Después de quitarse su abrigo comenzó a desabrocharse la
blusa mostrando sus blancas carnes , sus tremendos pechos que que parecía que
iban a rebentar el sujetador, y aquellos brazos torneados que tenía fuera de si
a aquellos dos degenerados.
- Ahora la falda, zorra. Y Mery la desabrochó deslizándola
hacia abajo y sacándola por debajo de sus zapatos. Cuando se agachó la vista de
sus senos apretados en el sujetador hizo gruñiar aquellas fieras excitadas por
la vista de sus nalgas y sus muslazos . Ver aquellas piernotas enfundadas en
delicadas medias que Mery sujetaba con un ligero, y realzadas por la forma que
adquirían al calzar tacones de 10 cms., era el más potente afrodisiaco .
- Ahora date un paseo, potra , que queremos ver esas carnes
en movimiento. Y Mery comenzo a andar por el despacho. Al girarse en su
particular desfile reparó por primera vez en aquellas dos piltrafas que sentados
en sus butacas se la comían con los ojos. Estaban desnudos con solo los
calcetines , flacuchos, blancos pero con las vergas a reventar, la de D, Manuel
normal la de D. Eladio desproporcionada para lo canijo que era, con una tremanda
cabezota morada. Mery temblaba, no era una hembra lujuriosa, había cumplido bien
con su marido, pero en los 7 años que llevaba viuda no había sentido la comezón
de la carne. Aquellas tremendas pollas le daban miedo.
- Quitate el sostén y las bragas, puta . Mery se lo quitó,
tapándose los senos con las manos en un gesto de pudor instintivo, para luego
bajarlas dejando ver aquellos rosados pezones apuntados. – Que pedazo de tetas
Eladio, que cena nos vamos a dar. Las manos se movían frenéticas sobre las
vergas. – Vamos a ver ese chochito . Y calléndosele los lagrimones Mery dejó a
la vista de aquellos salidos aquel frondoso bosque de pelo. Eladio agitado: -
Ahora date otra vuelta pero andando muy deprisa, que se te agiten bien las
nalgas. Y aquellas carnes comenzaron a moverse con una voluptuosidad que
provocaba el delirio.
- mira la cabrona , seguro que que todos los día le abres las
piernas a alguno y duermes calentita,
- Manolo esta es de las que se dan buenos restregones en el
baile , vamos a calentarla.
Y los dos se avalazaron hacía ella. D. Eladio por delante y
D. Manuel por detrás .
Eladio buscó su hermosa boca mordiendo, chupando aquellos
labios , metiendole la lengua , mientras ella lo que percibía es una sensación
desagradable acompañada del picor que le producía aquel bigotillo ridículo. La
manos de D. Eladio amasaban, apretaban con furia sus nalgas y sus muslos . D.
Manuel se afanaba intentando encerrar en sus huesudas manos aquellos turgentes
senos, pero no daba abasto , se desbordaban y el apretaba lastimando a la pobre
Señora Mary que ahogada solo decía: Por favor, ya basta. Los dos restregaban sus
vergas contra los muslos y nalgas, sintiendo la caricia de aquella piel suave.
La besuqueaban y mordían mientras se afanaban en el magreo, aquella tensión
lasciva las hacía sudar.
Vamos al sofá Manolo. Y aquel sofá en el que tantas veces
habíamos aguantado acojonados las reprimendas del director , se convirtió en
el potro de tortura para la Sra Mery.
Nos la repartiremos como buenos hermanos. Y se sentaron uno
a cada lado.
Vamos a ver que se esconde entre esos pelos, golfa. Los
dedos amarillentos de aquellos dos sátiros exploraron lo más íntimo de la
viuda descubriendo aquellos plieges carnosos , rosados casi vírgenes. Los
dedos se movían torpemente para luego introducirse , los dos iniciaron un
frenético mete-saca de dos dedos juntos, que hizo gritar a Mery : No me hagan
eso por favor.
Pero ellos seguían, mientras uno le metía los dedos el otro
se recreaba en el muslo que le correspondía , apretándolo con fuerza en su cara
interna.
Cuando se cansaron de tocarle el coño dirigieron su furia a
las tetas. – Ahora cariño nos vas a coger con esa manitas nuestras pollas y nos
las vas a pajear con delicadeza. Y los dos creyeron volverse locos cuando
aquellas manos finas, alargadas se cerraron sobre sus pijas, no era una paja era
una caricia suave, de lo contrario se hubieran corrido al minuto. La brusquedad
en el trato que ellos daban a los pechos era directamente proporcional . Los
estrujaban , los mordían , los pellizcaban y de vez en cuando, poniendo la palma
de la mano debajo, los sopesaban y sonriéndose le decían :
- Luego te llevamos a Cuba, reina.
Disfrutaron un buen rato de aquellos hermosos y abundantes
senos.
Manolo ya veras como va a resultar una buena mamona, ponte
de rodillas y bésame los huevos viudita. Ella se postró y comenzó a besárselos
sintiendo que le daba un vuelco el estómago. D. Eladio estaba loco mirando
aquella boquita roja, carnosa . Si hubiera sabido que nunca su difunto marido
le había pedido tal cosa a Mery le hubiera dado un infarto. Siguiendo las
ordenes que le daba el sátiro le cogio la polla con su delicada mano y comenzó
a chupar, como si de un chupa-chups se tratara, aquella cabezota morada que a
duras penas le cabía en su boca , luego el cogio su cabeza y comenzó a
follarle la boca hasta que sus labios tocaban sus pelotas, mientras ella casi
se ahogaba y se esforzaba en masajearle la polla y los huevos. D, Manuel
colocado detrás seguía magreando sus tetas. Después de un rato , para no
correrse pronto, intercambiaron las posiciones. Eladio repartía sus atenciones
entre las tetas y su conchita. Poco a poco la mamá se iba calentado a pesar
del dolor que sentía en sus pechos y la humillación que sufría.
D. Manuel no se contenía ya :- Eladio vamos a clavársela que
está deseándolo la putona esta. – Sí, te vamos a preñar, pero no te preocupes
que le hacemos sitio en el colegio al niño. Pusieron los tres cojines del sofá
sobre la alfombra del despacho, Manuel se sentó en el suelo y puso sobre si su
cabeza ligeramente levantada para que pudiera ver lo que le hacia Eladio,
mientras la tocaba la cara los hombros y las tetas con fruición. Mery ,
totalmente espatarrada, con los ojos abiertos como platos observaba la
descomunal tranca que la iba a penetrar. Eladio apoyó la cabeza de su pijota en
su coño y empujó. La viuda sintió dolor, eran muchos años sin haber recibido
verga, meneaba su cabellera rubia con desesperación, pero el viejo la seguía
clavando hasta
los huevos, se recreó mirando aquellos ojazos verdes
espantados, aquella boca abierta y comenzó a bombear, los jugos de la mama y su
liquido preseminal facilitaron el camino y la penetración se hizo furiosa.
–Noooo, gritaba en un espasmo de placer la viuda, aquel tremendo orgasmo
delataba que había perdido cualquier tipo de control, y ella desearía que no
fuera así. – Dale Eladio que la vas a volver loca. Eladio le daba con fuerza
excitado por el temblor de sus carnes en cada arremetida. Se aferró a sus tetas
gruñendo como una bestia cuando sintió que se venía llenándola con su leche.
Se dejó caer sobre ella , la beso en la boca y un poco
después se echo a un lado y dijo: A ver como te portas Manolo. D.Manuel se
colocó, la clavó y la bombeó a placer. La mamá les dio la satisfacción de tener
otro orgasmo, aquella hembra aullando y retorciéndose de gusto.
Estaban agotados aquellos viejos sátiros, la sesión superaba
en mucho el tiempo y las sensaciones que un rato con una puta les había
proporcionado, de hecho no tenía nada que ver. La miraban satisfechos , ella
quería creer que tal vez eso y el cansancio los haría dejarla marchar. El sopor
en que quedó se rompió con los golpes que sintió en la puerta de la secretaría.
Eladio miró y tras el cristal traslucido adivinó la muleta de Roge. Iba a
decirles que les traía unos bocadillos y unas botellitas de cerveza, pero la
vista de aquella hembra tirada en el suelo lo hizo salir de sí. Si dejar de
mirarla se quitó el Jersey y la camisa. Desde el suelo ella veía una mole
cuadrada, bastante peluda, con unos tremendos brazos, fruto del continuo
esfuerzo con las muletas. Roge se sentó en el sofá y consciente de que los otros
le dejaban el campo libre comenzó a disfrutar de la mamá. Le ordenó que lo
desvistiera, sabiendo que cuando le quitara su calzoncillo quedaría
aterrorizada, su polla superaba en presencia y vitalidad a la de D. Eladio.
Sentada a su lado le cogió la polla y se la acarició mientras
el magreaba a la viuda, la mordía, la pellizcaba , la mamaba las tetas,
disfrutando de ese espléndido cuerpo. Ella miraba su tremenda garrota casi más
gorda que su raquítica pierna.
Luego la tumbo en los cojines y la alfombra para hacer
realidad una de su fantasías: follar una buenas tetas. A pesar del grosor de la
verga , los senos abrazaron con holgura aquella bestia, sujetados por aquellas
finas y cuidadas manos. La caricia de la suave piel, el volumen de los senos y
aquellos dedos largos, era algo que nunca aquel muchachote de 17 años hubiera
pensado disfrutar salvo en sus sueños. Comenzó a moverse disfrutando de la
situación. Aquella cabellera, aquella carita y las caras de satiros de los dos
viejos. – Lo único que le falta a esta yegua es tener leche en las tetas, a ver
si la preño y al año que viene nos la da.
Mery se sobresaltó, no había sentido ese miedo a quedar
embarazada al ser follada por los viejos, pero ese peligro se le hizo patente
ante las embestidas de Roge, que había puesto a trabajar a sus compañeros en la
entrepierna de Mery, - calentármela bien mamones. Lo hicieron tan bien que
volvieron a sentir el aullido de la viuda en su nuevo orgasmo. Roge decidió
clavarla , le miró el culo y se percató de que por ahí no habían entrado, pero
prefirió dejarlo para más tarde cuando su verga necesitara más estímulo (así
pensaba él que todavía no conocía su capacidad de recuperación, lo iba a
descubrir pronto). La puso a cuatro patas indicando que se la chupara a los
otros y comenzó a metersela. El chocho de la mamá aunque lubricado aún sufría
por la dilatación que le producía encajar aquella polla tan gruesa, ella gemía y
suplicaba que despacio, pero Roge aferrado a sus nalgas la bombeaba
vertiginosamente, a ratos se inclinaba y estrujaba sus tetas apartando las manos
de los dos viejos que entretenían con ellas mientras se la mamaba. Al fin
apoyando su cara sobre su espalda y abriendo la boca como un idiota, pego un
berrido y se corrió, acallando el gemido de la viuda que había alcanzado su
enésimo orgasmo. – Nos vas a poner la polla perdida, so zorra, de tanto
correrte, le grito D. Eladio.
Decidieron darse un respiro para recuperar fuerzas, los
viejos sabían que tenían que reservarse. Comieron los bocadillos que trajo Roge
y tomaron sus cervecitas, mientras obligaron a Mery a pasearse contoneándose ,
masturbarse y tocarse las tetas, hasta pasado un rato después de comer. Entonces
Roge decidió que era el momento de cogérsela por el culo. Inició el
calentamiento echándola bocabajo en el suelo, se tiró sobre ella y comenzó a
restregar su polla contra sus nalgas , mientras amasaba sus senos. Luego el se
tumbó boca arriba y ella de rodillas entre sus piernas comenzó a chupársela
sintiendo las manos de los dos secretarios que recorrían sus nalgas y el
interior de sus muslos, sin olvidarse de sus pechos. Cada poco el cabrón de Roge
les hacía una seña para que la pellizcaran o le dieran un apretón y ella se
quejara con la boca llena de verga.
Cuando sintió bien dura su tranca la hizo cambiar de postura
en plan 69 para lamerla el coño y el agujero del culo explorandoló con sus
dedos. Cuando hubo lubricado su agujerito con los jugos de su chocha ordenó a
los otros que la pusieran en cunclillas de cara a él, apoyando su culo sobre la
punta de la verga y sujetándola uno de cada lado para ayudarla a subir y bajar.
Desde el suelo con la cabeza apoyada en los cogines le dijo a
la viuda que se dejara caer el culo sobre el , cuando el glande comenzó a entrar
Mery quiso alzarse pero la sujetaron los viejos, Roge movió la pelvis y entro un
poco más. Mery aullaba con desesperación, aquello la rompía, la quemaba. Cuando
la tuvo toda dentro sintió como Roge empujaba para arriba y los viejos
agarrándola de los brazos la hacián subir y bajar . Disfrutaban viendo como su
carnes, sus tetas, su nalgas rebotaban, temblaban , a la vez que la boquita
carnosa se abría y gemía de dolor. La corrida abrasó sus entrañas y Roge volvió
a sonreir con la boca abierta y la cara de idiota.
Ahora vosotros mientras me limpia la polla esta puta. La
mamá puesta a cuatro patas entre las piernas de Roge, comenzo a mamársela
mientras D. Manuel se la clavaba por el culo y cuando terminó este se colocó
D. Eladio volviendo a destrozárselo.
Para excitarse aquellos viejos y dar cumplimiento a las
perversiones de Roge, le hicieron de todo, penetraciones dobles : - ¿Quién te lo
hace mejor? Por el culo y el coño a la vez Roge-Eladio, Roge-Manuel, Eladio-
Manuel.
Luego le empezaron a meter la mano en la chocha primero dos
dedos, luego tres y así hasta la mano entera. Primero la de los viejos y luego
la manota de Roge.
El sádico de D. Eladio tuvo una idea.: meterle el pie
atrofiado. La abrieron la piernas y Roge de pie apoyó su pierna atrofiada y
comenzó a meterla hasta enterrar su pie malogrado.
Cuando descansaban siempre se tumbaba alguno encima de ella
hasta que se durmieron,
Cuando despertaron el domingo Roge salío sigilosamente de los
despachos y fue a por algo de comer y beber, a ella le trajo chocolate y churros
para que recuperara energías.
Luego explotaron el morbo bailando con ella, desnuda o
semidesnuda, magreándola a placer y follándosela , aunque el que realmente
remataba era lógicamente Roge.
A las ocho un rato antes de acabar el cine del colegio,
sabiendo que nadie transitaba por los pasillos del colegio, salieron . Primero
ella que no veía el momento de llegar a la residencia , mientras resonaban las
palabras del "Director" y el secretario en su cabeza,
-"Señora por esta vez pase, pero si sus hijos no cambian se
los mandaré a casa". Ellos saludaron ufanos al bedel de la puerta y se fueron a
cenar con sus viejas para celebrarlo.
Rogelio caminó hacia la sala de cine y se sentó al lado de su
amigo Pototo, - Pero tío donde has estado, te has perdido una de las mejores
pelis que han echado este año.
Vale tio, pues luego me la cuentas.
ESTE PRIMER RELATO QUE PUBLICO SE LO DEDICO A TODOS USTEDES
QUE ME HACEIS PASAR TAN BUENOS RATOS. De un modo especial recuerdo a Marcel
Milord, Rocio, G.Becker y Ludo Mentis.
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