- Ya puede estarlo, si Jack no se
equivoca ese negro traia muy malas, pero que muy malas intenciones.
Por primera vez Blanche reparo en
el negro que con sus ojos abiertos seguia mirando al techo.
Era un macho enorme, de una corpulencia
y fortaleza descomunal a pesar de su avanzada edad.
- Tendre que ir a por aguja e hilo
para coserlo.
Blanche se enternecio ante la idea
del sufrimiento que aun debia pasar el pobre perro pero urgio a Jack para
que lo hiciera lo mas rapidamente posible, Era consciente de que cada minuto
que pasara era menos probable que el perro sobreviviera.
Jack salio y volvio tan rapidamente
como pudo. Luego entre los dos subieron al animal al piso alto y tendiendole
sobre una mesa Jack procedio con decision a coser la herida.
Por fortuna el animal parecia insensible
a los pinchazos y aunque a Blanche la herida la parecio enorme Jack aseguraba
que era grande pero superficial.
Solo cuando hubieron dejado de nuevo
al perro en el suelo Blanche reparo en que el sol habia avanzado mucho
y debia ser media tarde.
- Puedes hacerme un favor Jack.
- El que usted quiera señorita.
- Ve al Excelsior y dile a mi negra,
Tiara, que venga y me traiga ropa limpia, no quisiera salir en este estado.
Dijo Blanche reparando por primera vez en el aspecto lamentable que presentaba.
Y que venga tambien Drum. Añadio cuando Jack se preparaba con gesto
de duda para marcharse.
- No la da miedo el muerto?. Pregunto
Jack señalando hacia abajo.
- Me daban mas miedo cuando estaban
vivos.
- Jack esbozo una amplia sonrisa
mostrando su dentadura desigual y y medio podrida.
- Volvere lo antes posible, se lo
aseguro.
- Cierra la puerta para que no entren
los perros.
Jack salio pero regreso momentos
despues alarmado.
- Señorita, señorita.
- Que pasa Jack ?.
- Los perros han cazado a otro negro,
se lo estan comiendo en el patio.
- A sido ese perro, dijo Blanche
señalando al animal herido, lo cazo esta mañana. Dejalos
que se lo coman, asi al menos servira para algo.
Jack volvio a sonreir y salio teniendo
buen cuidado de cerrar la puerta para evitar que Blanche fuera molestada
por los animales.
Blanche consumio el tiempo de espera
viendo enternecida como el enorme mastin caminaba continuamente entre Blanche
y su compañero herido mirando a ambos con sus ojos tristes de mirada
inteligente.
Llego un momento donde la inactividad
la resulto insoportable y acercandose al animal herido comenzo primero
a acariciarle y despues sentandose junto a el hizo que la enorme cabeza
del animal descansara en sus piernas.
Asi la encontro Jack cuando regreso
acompañado de Drum y Tiara.
- Que ha pasado Ama?. Pregunto Tiara
alarmada por el aspecto de su Blanche.
- Es una larga historia dificil
de contar. Contesto Blanche consciente de que no era momento para perder
el tiempo cantandole a la negra lo sucedido.
- Jack, los animales habran terminado
ya de comer ?.
- Supongo que si señorita
Benson, Jack piensa que solo deben quedar unos cuantos huesos.
Sacalos de la casa, no quiero tener
un disgusto con ellos.
- Jack puede dejarlos vigilando
fuera de la casa ?.
- No Jack, de eso ya hablaremos.
Pero tu puedes volver si quieres.
Por un momento el rostro del "
Loco " Jack expreso su profundo agradecimiento. Era consciente de
que habia logrado hacerse amigo de aquella bella e importante señorita.
Poco despues cesaron los ladridos
y la casa quedo en silencio.
- Drum, tu que conoces la casa dime
cual es la habitacion mas grande y bonita.
Sin dudar un instante el negro contesto.
- Hay una en el piso de arriba que
yo creo que le gustara ama.
- Indicanos el camino.
Blanche y Tiara siguieron a Drum
hasta el recibidor de la entrada principal y despues las hizo subir por
una impresionante escalinata que conducia al piso alto.
Blanche no pudo evitar mirar por
la puerta abierta que Jack habia roto y vio un nutrido grupo de curiosos
entre expectantes y asustados.
Alguien debio ver sus movimientos
dentro de la casa y grito.
- Ahi van, yo los he visto.
- Tu no has visto nada.
- Si que los he visto, y la señorita
iba con ellos.
- Estas seguro ?.
- Yo tambien los he visto. Grito
otra persona.
- Y yo, y yo, vocearon casi a coro
varios otros.
Despues de los terrores pasados
Blanche se sintio reconfortada por la caricia de aquellas voces amigas
recobrando nuevos animos.
Llegaron a las habitaciones que
Drum habia sugerido. Eran amplias y hermosas. Aunque deterioradas por el
tiempo, todavia guardaban un atisbo de su antiguo esplendor. Un amplisimo
ventanal y una terraza daba a la plaza del mercado donde se congregaba
el nutrido grupo de curiosos.
Blanche ordeno a Drum que volviera
al sotano y sacara el cadaver del negro mientras a toda prisa hizo que
Tiara la cambiara de ropa y la hiciera un rapido pero bonito peinado.
Blanche habia decidido salir a la
terraza y desde alli saludar y agradecer la preocupacion de los presentes
que se iban haciendo mas y mas numerosos.
- Por alli viene Jack. Oyo que alguien
decia en voz alta.
- Preguntarle que ha pasado?
- Si vamos.
- He loco, que ha pasado ?.
- Se encuentra bien la señorita
?.
- Ha matado a los demonios ?.
- Ya no habra mas ruidos ?.
- Eran muy feos esos demonios ?.
- Cada cual debe enterarse de las
cosas a su debido tiempo. Fue la unica contestacion de Jack antes de penetrar
en la casa.
Todavia tardo un rato en llegar
hasta la habitacion de Blanche, primero hubo de encontrar a Drum para que
este le informara el camino que debia seguir.
- Señorita, señorita
llamo desde la escalera.
- Sal a buscarle. Ordeno Blanche
a Tiara.
Poco despues Jack entraba en la
habitacion de Blanche quedandose pasmado por la sorpresa de verla tan preciosa
dentro de las finas ropas que presentaban un aspecto flamante en contraposicion
con las deterioradas y funcionales que se acababa de quitar.
- Estoy guapa Jack ?.
- Preciosa, Jack piensa que esta
usted preciosa. Los angeles son mucho mas feos que usted.
Por primera vez en aquel largo y
agotador dia Blanche esbozo una sonrisa al oir la ocurrencia del loco Jack.
- Crees que puedo salir al balcon
para decir unas palabras a esas personas ?.
Se notaba que Jack no cabia en si
de gozo. Jamas se hubiera imaginado que una señorita, una autentica
dama, le preguntara a el su opinion sobre tales cosas.
- Jack piensa que no volvera usted
entera porque se la comeran con los ojos.
Nuevamente los labios de Blanche
se arquearon en una sonrisa no solo por la gracia que le hacia la divertida
forma de hablar de Jack sino tambien de agradecimiento.
Momentos despues Blanche se asomo
al balcon y tras esperar unos momentos a que se acallaran los rumores que
salian del nutrido grupo de curiosos dijo con voz firme.
- Todo esta en orden y quiero agradeceros
vuestra preocupacion y vuestros desvelos. Os aseguro que dentro de poco
podreis entrar y salir de esta casa a vuestro antojo pero hasta que eso
pueda ser os ruego que tengais paciencia.
Ahora marchad tranquilos porque
todo esta en orden.
Blanche se retiro del balcon con
el rostro encendido por el rubor.
Jamas en su vida penso que algun
dia una multitud pudiera estar pendiente de sus palabras como lo habia
estado ahora.
Ya dentro de la estancia se pregunto
si seria verdad que todo estaba controlado?
- Jack quieres bajar y decirle a
Drum que te ayude a subir aqui el perro.
- Enseguida señorita.
- Jack, lamento haber disparado
contra tu perro, estaba demasiado asustada y no sabia lo que hacia.
- No se preocupe señorita,
era simplemente un chucho, ya buscare otro. Dijo Jack tratando de quitar
importancia al asunto aunque en su voz se notaba un ligero tinte de tristeza.
- No Jack, no digas eso, era un
bonito y valiente animal.
- Si que lo era, si. Un chucho muy
bonito y muy valiente.
- Mañana podras comprar el
perro mas bonito y mas valiente que encuentres.
- Gracias señorita Benson.
- Blanche. Mis amigos me llaman
Blanche. Dijo indicandole que la tuteara.
Por unos momentos Jack quedo boquiabierto
y finalmente dijo.
- Gracias Blan..., no pudo terminar
la frase. Rojo como un tomate salio de la estancia.
Blanche comenzo a meditar en como
organizar el futuro. Habia conseguido entrar en la casa pero una vez dentro
no sabia por donde empezar.
Sabia que todavia tendria que aclarar
muchas cosas y hacer otras muchas antes de poder cumplir la promesa de
abrir Las Cuatro Rosas al publico.
Evidentemente era necesario que
para empezar hablara con la vieja. Sin duda ella tendria respuesta a muchas
de las preguntas que ella se hacia desde hace tiempo.
Poco despues Jack y Drum llegaban
portando sobre una mesa el cuerpo del perro herido que seguia inconsciente.
Su compañero, dando vueltas
en derredor parecia cuidar de que el traslado se hiciera de una forma conveniente.
Blanche ordeno a Tiara ir comprar
varias mantas y lamparas. Habia conseguido entrar en la casa y se mantendria
alli hasta que estuviera segura de que ya no habia ningun peligro.
- Jack, traeme aqui a la vieja,
tengo mucho que hablar con ella.
- Si señorita Blan..., enseguida.
Blanche volvio a sonreir. Era evidente
que a Jack le costaba mucho adaptarse a la idea de tutearla.
Poco despues Jack entraba con la
vieja echada al hombro como si fuera un fardo.
- Jack se ha permitido traerla el
revolver por si fuera necesario, y unas correas de los perros, Jack piensa
que pueden usarse como latigo.
- Muy bien Jack, pero estoy segura
de que ninguna de las dos cosas seran necesarias.
- Con un negro nunca se sabe. Si
necesita ayuda llamame, yo se como tratar a estos malditos animales. Dijo
antes de dejarlas solas bajo la atenta mirada del perro que por unos instantes
suspendio la continua observacion de su compañero.
El pestilente olor que desprendia
la negra lleno rapidamente la estancia pero Blanche se dijo que si lo habia
soportado dos veces tambien podia soportarlo una tercera.
La vieja temblaba de frio con sus
ropas caladas hasta los huesos y era casi incapaz de sostenerse de pie.
- Por Dios !, señorita, haga
que aflojen las correas de las manos de uno de mis nietos. Se le van a
pudrir.
- Lo hare negra, lo hare, y tambien
les dare de comer y beber tan pronto como respondas a algunas de las preguntas
que tengo que hacerte.
- Contestare, señorita, contestare
no lo dude, pero por favor haga lo que la pido, esas dos criaturas no tienen
culpa de nada.
Blanche medito unos instantes. La
traian sin cuidado los sufrimientos de aquellos apestosos negros, pero
no queria indisponer a la vieja contra ella. Cuanto antes hablara antes
sabria a que atenerse realmente.
- Drum, Drum, llamo en voz alta
entreabriendo la puerta para que su voz resultara mas audible.
- Quiere algo ama ?.
- Si, dile a Jack que desate a los
negritos pero que los encierre donde no puedan escapar. Tan pronto como
regrese Tiara la dices de mi parte que vaya a por comida y bebida para
todos. No se os olvide alimentar tambien a los negritos.
- Dios la guarde señorita,
dijo la negra agradecida por las ordenes de Blanche.
- Si te desato tambien a ti me prometes
que no intentaras ni atacarme ni escapar ?.
Por la mirada que la negra echo
al perro y al revolver Blanche supo que la negra no tenia esas intenciones.
Poco despues la negra se frotaba
las muñecas recien liberadas de las ligaduras.
- Que quiere saber señorita
?.
- En primer lugar, Cuantos erais
?.
- Eramos siete.
Mentalmente Blanche hizo un calculo.
Dos muertos mas tres detenidos eran cinco, luego faltaban dos.
- Donde estan los otros tres ?.
Pregunto a la vieja no queriendole dar pistas que pudieran inducirla a
decir mentira.
- No señorita, solo faltan
dos. Mi compañero Pabian murio hace cinco dias.
- Falta uno, penso para si Blanche.
- Donde estan los dos que faltan
?. Pregunto consciente de que la vieja no podia saber que uno de ellos
habia muerto por la mañana al caer por la escalera del patio.
- No lo se, se lo juro señorita.
Jonas y Lebrun salieron a buscar comida tan pronto como se retiraron los
perros.
Jonas estaba muerto en el sotano
cuando hemos salido de la galeria. De Lebrun no se nada y de mi hija tampoco.
- Era viejo ese Lebrun ?.
- No, tendria poco mas de veinte
años.
Continuara...
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