No se puede jugar con un hombre asi, sin esperar que no
reaccione. Bueno si esto es lo que quiere, lo tendra, me dije. Asi que decidi
tomar yo el control de la situacion, ahora seria yo quien guie los movimientos,
pero tenia que hacerlo sin apresurarme. Tampoco se trataba de obligarla a hacer
algo que no queria, ya que con frecuencia las jovenes (a pesar de su arrebato
inicial) al llegar al momento de la verdad se arrepienten, aunque ella parecia
que venia dispuesta a todo. Entonces mi estrategia seria inducirla, excitarla
poco a poco, guiarla a que descubra nuevos niveles de placer... de esta manera
mi presa no se espantaria, asi ese pequeño demonio con cara de angel, caeria en
la trampa que le tendi... mejor que dicho que me obligo a tenderle.
Mi primera jugada fue acomodarme mejor, queria sentir su
pequeña rajita con mi polla, asi que invente el siguiente pretexto:
- Puedes pararte un ratito, creo que se me durmio la pierna.
Ella obediente lo hizo, como me daba la espalda y no me podia
ver, aproveche para subirme el short lo mas que pude y sacar mi verga
completamente erecta por una de las piernas del short.
- Falsa alarma puedes sentarte.
Volvio a sentarse, pero esta vez yo disimuladamente aleje un
poco su falda, y cuando se sento su falda se escurrio completamente dejandome
sentir sus todo su bien formado y durito trasero, mi verga estaba como una roca.
La note un poco inquieta, pero no se quejaba, yo ya ni sabia que le estaba
explicando y dudo que ella me estuviera prestando atencion.
Otra vez resbalo y al tratar de acomodarse yo aproveche que
mi brazo izquierdo que rodeaba su cintura y la jale un poco mas hacia mi, mi
verga instintivamente busco su vagina, pero se topo con la delgada tela de su
calzoncito, un leve temblor recorrio su cuerpo al sentir su conchita el contacto
con la cabeza de mi pene. Si no se asusta con esto, entonces vamos bien, puedo
seguir avanzando.
Estaba nerviosa, resbalo y al subir mi pene recorrio toda su
rajita, su pequeño calzoncito rajita hundiendose un poco en ella. Ahora mi verga
se encontraba presionando su rajita. Note como la tela de su braguita se
humedecia. Ella se recosto contra mi pecho, dejo caer un poco su cabeza hacia
atras, parecia disfrutar la situacion.
Estuvimos asi un momento, luego ella me dijo con voz apagada
voy al baño, tenia los ojos algo soñolientos, ¿se habra arrepentido?, mejor que
sea ahora que hay tiempo... pero no fue asi, se paro, volteo e inclinandose me
dio un largo y apasionado beso.
Cuando salio busque la cajita de preservativos que escondia
en uno de mis cajones del escritorio, saque uno, abri completamente el cierre de
mi short y libere a mi polla, que se mostraba lista para presentar batalla. Me
iba a colocar el preservativo cuando escuche que se acercaba, asi que lo guarde
en mi bolsillo, y tape mi pene lo mejor que pude con mi polo.
Al regresar ella traia el cabello suelto, se habia soltado
algunos botones de la blusa, se veia parte de sus pequeños pechos y su brassiere
con broches al frente. Del bolsillo de su falda salia un pequeña tela blanca.
Se ubico nuevamente sobre mi polla, esta vez ella misma
aparto su falda, y yo aparte mi polo... ahora si pude sentir nitidamente su
humeda y tibia rajita, estaba desnuda... se habia quitado el calzon!. Mire la
tela que salia del bolsillo de su falda y pude entender que era su braguita. Su
conchita virgen, con escasa vellosidad, estaba a mi disposicion, ella nuevamente
resbalaba y subia lentamente sobre mi verga, humedeciendola con sus liquidos.
Ninguno de los dos decia palabra alguna, tan solo escuchaba su respiracion
pausada. Ahora yo le besaba el cuello.
- Te gusta estar asi, le pregunte buscando una respuesta que
me permitiera avanzar mas.
- Si... desde ese dia en la escalera... y no dijo mas, seguia
en trance.
- Desde ese dia en la escalera... que?, insisti susurrandole
al oido.
- Desde ese dia... he querido volver a sentir... ese rico
cosquilleo... aqui abajo.
Bingo, tenia luz verde para avanzar, asi que introduje mi
mano derecha en su blusa, recorri su seno izquierdo que estaba henchido por la
excitacion, meti mi mano por debajo de su pequeño busto, masejee suavemente ese
tierno seno por encima del brassiere, aunque no habia mucho que agarrar,
desbroche el brassiere y mis manos recurrieron sus pechos buscando su peson,
cogi su pesoncito, parecia que iba explotar, lo jale, ella me dejaba operar a
gusto, su espalda apoyada contra mi pecho. Cinthya estaba experimentando nuevas
sensaciones, el placer se estaba apoderando de su joven e inocente cuerpo,
parecia haber entrado en trance, su cabeza se mecia lentamente de un lado a
otro, sus castaños cabellos caian sobre mi y algunos gimoteos escapaban de su
garganta.
Ya estaba lista, asi que me atrevi a preguntarle, en voz baja
al oido:
- Quieres que te penetre?.
- Mmmmhhhh... Siii... hazme lo que quieras, dijo con voz
pausada que denotaba su estado excitacion.
En ese momento mi moral se fue al diablo, mande a mi
conciencia de paseo, me olvide que era una niña... aunque tenia cuerpo de mujer.
Hice que se levantara nuevamente, me coloque el preservativo rapidamente, ella
al verme la polla quedo sorprendida.
- Tu crees que todo eso me entre?.
No sabia si reirme de su inocente pregunta o de la expresion
de sorpresa que tenia su rostro.
- No te preocupes (te va a calzar de maravillas).
Dicho esto, la tome de la mano y la conduje a la cama de mi
habitacion, a pocos metros del estudio. Nos sentamos al borde mi cama y la bese,
ahora si sin perturbaciones, sus labios rojisos, carnosos, timidamente me
ofrecia su lengua, yo le repondi con la mia. La tendi suavemente sobre la cama,
mi mano se escurria debajo de la falda y mis dedos estimulaban su pubis, para
que su calentura no disminuyera, rosaba su virgen conchita, jugaban con sus
bellos, ella me besaba mas apasionadamente... ya es momento, me dije. Le levante
la falda y me fui acomodando lentamente sobre ella, separe sus piernas y le
coloque la punta de mi verga a la entrada de su vagina, me aleje un poco para
acomodarme mejor, vi su dulce carita, en sus ojos habia mezcla de miedo y sumisa
aceptacion, empuje suavemente mi pene sobre su vagina hasta que su himen freno
mi avance, ella no se quejaba solo se mordia los labios, empuje mas hasta que
finalmente rompi su pequeño sello virginal, deslice mi verga dentro de su
conchita, ella abrio su boquita sorprendida por el primer impacto, segui
empujando lentamente
- Auu, mas suave, duele un poco, se quejo pero resistia
valientemente.
- Solo relajate, ya pasara, siempre duele al principio, le
dije tratando de calmarla.
Se la meti casi toda y se la deje un rato para que se
acostumbrara a la sensacion, mientras la besaba para que se olvidara la masa de
carne que le habia enterrado, pero cada vez que me movia sentia sus quejidos.
- Ya entro.. auu... no puedo creer que me haya entrado... ayy
Adrian todavia duele.
Yo no podia creer que se la habia metido, mi sueño de meses
anteriores se habia cumplido, lo que pense la primera vez que la vi se estaba
cumpliendo.
Empece a bombearla lentamente para expandir su vagina y dar
mas espacio para que mi pene obrara, nuevamente abrio su boquita en una mueca de
sorpresa, sus mejillas se veian mas rosadas y sus labios mas rojos, de vez en
cuando cerraba los ojos, miraba a otro lado. Hasta que comprendio que para
permitir una mejor penetracion tenia que recoger sus piernas sobre la cama y asi
lo hizo, sus piernas flanquearon mi cintura, sus manos apretaban con fuerza las
sabanas buscando agarrarse de algo, veia la pequeños senitos subir y bajar por
su respiracion y mis embestidas.
Mi ritmo iba en aumento, y el suyo tambien, ya parecia mas
acostumbrada a aquel intruso que la estaba desflorando, ahora sus quejidos iban
intercalados con pequeños y dulce gemidos que eran musica para mis oidos, la
besaba con mas pasion y ella me devolvia los besos entre jadeos, que placer que
me daba verla asi, era como lo habia imaginado.
- uhhmmm, auu, uuhhmmm, uuhhmmm.
Implante mi ritmo y ella lo resistia, ver su aun infantil y
angelical rostro disfrutar del sexo que le proporcionaba me incentivo mas.
Incremente mis arremetidas sabiendo que ella estaba cerca a venirse, a sentir su
primer orgasmo. Al ver como se contraian todos sus musculos, comprendi que ya lo
habia sentido por primera vez, yo estuve a punto de llegar tambien, pero al
verla luego como su boquita abierta se iba cerrando, dando paso una relajacion
tan profunda, tan calida, tan afectuosa, como su rostro se ilumino, nunca antes
habia visto a alguien disfrutarlo tanto como lo hizo ella, eso estimulo mis
sentidos haciendo que me viniera al sentir como sus labios vaginales latian en
mi verga aun dentro suyo. Casi al mismo tiempo ella solto su descarga virginal
de sangre. Me mancho la sabana pero no me importo. Yo me sentia aliviado, mas
que satisfecho, y por el brillo de sus ojos, ella tambien. Le di un beso de
agradecimiento.
- ohh... vaya.. asi es, siempre es asi?, me dijo con su cuota
de ingenuidad.
- Que te parecio?
- Me dolio un poco... pero se sintio bien, sobre todo al
final... no te rias pero pense que me iba a desmayar.
Le sonrei cariñosamente, le acaricie el cabello y volvi a
besarla. Seguia sobre ella pero mi pene ya estaba flacido.
- Y a ti que te parecio, como estuve? pregunto timidamente.
- Pequeña has estado magnifica (tan solo ver su rostro tan
feliz habia sido lo que me provoco el orgasmo, esa mezcla de dulzura, inocencia,
satisfaccion...).
Pense en hacerlo nuevamente, pero yo estaba satisfecho y ella
tambien, me parecio que para su primera vez era suficiente, y no queria
aprovecharme mas de su inocencia. Iluso, en ese momento no imagine lo que
vendria despues... quien diria que una pequeña broma, un simple sarcasmo, una
simple provocacion despertaria mi instinto animal...
Continuara...
Adrian
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