Decidí mudarme un día. Compre la prensa local de la ciudad
donde pensaba establecerme y afanosamente abrí las paginas de renta de
apartamentos tipo estudio. No era fácil conseguir un apartamento que me gustara
pero tenia fe en que pronto estaría mudada en un sitio hermoso y así poder
empezar mi nueva vida. Marque varias opciones y al final comencé a llamar para
no perder mas tiempo. Pase dos días viendo apartamentos pero no me gustaban. Ya
cuando estaba desesperada vi un anuncio donde se rentaba un pequeño chalet en la
casa de unos señores extranjeros. Rápidamente llamé y acorde una cita para verlo
y esa mañana me encontré con una señora encargada por la administradora para
mostrármelo.
El chalecito era hermoso, tenia una salita y dormitorio tipo
estudio, su cocinita y su baño todo muy nuevo y limpio, unos grandes ventanales,
así como un pequeño patio desde el cual se veía la montaña. Tenía privacidad y
era realmente tranquilo; justo lo que buscaba. Esa casa es de una familia de
personas mayores que habitan la casa grande.
Cuando llegue para instalarme el dueño me paseo por los
alrededores de la casa y me indicaron que tenían, a demás del chalet, dos
apartamentos tipo estudio adicionales pero más pequeños, uno de los cuales
estaba ya alquilado y el otro por alquilar. Me dio todas las indicaciones y
corriendo fui y cumplí con todos los requisitos y al fin me mudé. Estaba como
loca de alegría, llegue y arregle toda mi ropa y me asomé a los amplios
ventanales para disfrutar del paisaje.
Pasaron los días y en una tarde calurosa el señor de la casa
subió a mi chalet con una muchacha de lo más linda, yo estaba vestida con una
faldita y una franelita blanca por el calor que hacía, y se me destacaban las
piernas que les diré son de lo mas lindas y bien formadas y mis senos que sin
ser grandes son paraditos y con unos pezones de colegiala. Ella venía con unos
jeans y una camisita por donde se dejaban ver sus bellos senos entre la
abertura, dejada quizás a propósito, y unos jeans que mostraban un cuerpo bien
torneado y su cosita se veía apretadita y voluminosa. Su trasero también se
destacaba por lo bien formado.
Hola me llamo Alissa- le dije sin mucho cuidado y le
tendí la mano
Me llamo Alejandra- respondió
Tomo mi mano de una manera que me llamó la atención pues dejo
resbalar sus finos dedos en los míos y sentí un escalofrió que subió desde la
punta de los dedos a mi cuello. Su mano estaba un poco húmeda pero era de una
suavidad increíble. La vi a los ojos y su cara era un poema pues tenia los ojos
más grandes que había visto y sus labios eran voluptuosos acentuados por la
pintura roja que los hacia ver como un balcón medieval en un castillo de hadas.
Cruzamos algunas palabras y nos despedimos no sin antes ofrecerme para cualquier
cosa que necesitara.
Días después estando yo lavando mi ropa interior en el patio
del chalet, Alejandra subió y al voltearme la encontré de frente. Ella también
podía hacer uso del lavandero pues era común a ambos apartamentos. Yo tenia
varias tanguitas pequeñitas que estaba lavando y Alejandra se les quedo viendo.
No sabía porque mis pantys le llamaban tanto la atención.
De repente se dio cuenta que estaba como perdida con su
mirada en mis pantys y se voltio a mirarme y se sonrojó. No tuve mas remedio que
reírme y ella hizo lo mismo, descubriendo una sonrisa que me cautivo!!. Sus
dientes eran una hilera de estrellas resaltando en la oscuridad. Reímos un rato
sin prestar mayor atención a lo sucedido y comenzamos a conversar de varias
cosas sin importancia mientras yo terminaba de lavar mi ropa interior. En esta
ocasión yo vestía una mini de algodón y me había mojado la ropa un poco,
destacando algunas partes de mi cuerpo. Ella traía puesto un conjuntico de lo
mas bello con minifalda también. Guinde las pantys y nuevamente ella se queda
viendo las prenda diminutas como colgaban de la cuerda. Eso me intrigaba mucho.
Habiendo yo terminado ella se puso a lavar y yo aproveche que
en el patio había una silla reclinable de esas de playa y me recosté para tomar
un poco de sol y así aprovechar para conversar con mi nueva amiga Alejandra, y
entrecerré los ojos picaramente. Al sentarme tan bajo, la faldita apenas cubría
mis piernas y como estaba al frente de ella, en un momento al ella voltearse,
pude ver disimuladamente como casi le da un infarto al fijar su mirada en mi
entrepierna viendo la tanguita pequeña que tenia puesta. Nuevamente se sonrojo.
Y yo maliciosamente y como si estuviera dormida abrí un poco
las piernas y le deje mirar mi cosita cubierta por la diminuta prenda. Yo
también aproveche que estando mas baja y le veía su trasero y sus bellas nalgas
que me provocaban morder y besar. No quería desaprovechar la oportunidad y
habiendo ella terminado la invite a pasar a mi chalet para tomar algo. Ella
acepto y entramos. Como les decía la tarde estaba calurosa y me tire como pude
en el sofá y prendí los ventiladores para refrescarnos. Ella se sentó en el sofá
y comenzamos a hablar y no pude aguantar de preguntarle el porque ella se fijaba
tanto en mi ropa interior. Entonces me contó que desde niña le llamaba mucho la
atención eso y que siempre veía revistas de modelaje de ropa interior y q le
hubiera gustado ir a una de esas exhibiciones, pero que nunca había tenido esa
oportunidad.
Alejandra, quieres que yo te modele mi ropa interior y
así hacemos como si estuvieras en un desfile de modas? – le dije aunque
desde luego yo no era modelo. A ella se le iluminaron los ojos y me dijo:
Claro que quiero!!! – respondió inmediatamente- tú eres
muy linda y puedes modelar estupendamente toda la ropa interior que veo es
de calidad y muy hermosa... dime cuando lo hacemos?
Si quieres esta noche – le respondí- así podemos hacer un
juego de luces.. Te parece? –pude observar que ella se moría por que llegara
la noche.
Excelente esta noche vengo como si fuera a mi primer
desfile – dijo con voz entrecortada y ansiosa.
Esa noche puse muchas velas y arregle algunas flores para
adornar la pequeña salita y puse un aroma a rosas para darle el mayor toque
seductor a esa ocasión. Me puse mi mas linda panty y sostén y una bata
transparente para recibirla, y prepare todo los conjuntos de ropa interior para
modelarle. La ocasión estaba lista para seducir a esa bella muchacha.
Eran casi la 8:00 p.m. cuando toco suavemente a la puerta.
Hola soy Alejandra, estas allí- pregunto
Pasa adelante mi vida está abierta
Cuando estuvimos frente a frente simultáneamente nos miramos
a los ojos y bajamos la mirada recorriendo el cuerpo de cada una como si fueran
rayos X, no deje nada a la imaginación, vestía un conjunto negro como de cuero
que se le pegaba a la piel y sus senos querían escapar de aquella prisión. Sus
muslos eran tan bellos y sus ojos grandes me miraron profundamente. Nos quedamos
mudas las dos hasta que reaccione y la invité a pasar. Ya sabía que esa noche
esa muchacha sería mía. Entró y se sentó en el sofá e inmediatamente le traje un
trago y me senté frente a ella. Tomamos varios tragos y a medida que tomábamos
nos íbamos sintiendo mas cómodas, a tal punto que ya ella me miraba mas
directamente y yo a propósito abría mis piernas para que se deleitara con mi
cosita cubierta apenas con un triangulito de seda roja.
Llegó el momento de desfilar y le dije:
Bueno, ahora empieza el desfile de modas que te
prometí, ponte en esta silla al final de la alfombra para que puedas ver
todo mejor.
Así lo hizo y yo me fui a la habitación y me puse mi primer
conjunto que consistía en una tanguita color carne y un sostén mas o menos
normal para que ella se fuera calentando a medida que desfilara. Salí y recorrí
la distancia entre la puerta y Alejandra sintiéndome atravesada por su mirada
que me seguía como un radar. Me movía acentuando el ritmo de mis caderas al son
de una balada que había colocado en el equipo de sonido. Me acerque a ella y
roce su cara con mi cuerpo y al voltear deje que mis nalgas se quedaran frente a
ella por un instante. Regrese y me puse una tanguita roja minúscula que apenas
tapaba mi vulva y como es mas o menos grande se me salían un poco los labios lo
cual la volvería loca al verme. Apenas si el sostén cubría mis pezones. Al
salir, sus ojos que son grandes se pusieron mas grandes y ya no había mas nada
que hacer.
Me le acerqué y me puse frente a ella y mi ombligo estaba a
la altura de su boca. La abrió un poco y saco levemente su lengua la cual llegue
a tocar con mi vientre. Mi vulva se puso mas grande y mis jugos empezaron a
salir lo cual inundó el cuarto con olores a sexo. Eso la terminó de extasiar y
tomándole la cabeza entre mis manos la acerque a mi vulva y sobre el triangulo
de seda me beso. Fue un beso prolongado y cálido, su lengua buscaba como loca a
mi clítoris y con una sola mordida me rompió la panty y su lengua suavemente
empezó a penetrarme. Mientras me tomaba de la cintura me eche para atrás y le
descubrí toda mi vulva y me separe con las manos los labios para dejar el
descubierto mi clítoris que crecía mas y más. Su lengua húmeda rondaba por toda
la vulva y entro en mi vagina haciéndome suspirar profundo... Mordisqueaba el
clítoris y metía y sacaba la lengua como si fuera un fuelle. Me abrió un poco
las nalgas y humedeciendo su dedo me lo metió suavemente y empezó a darle
círculos alrededor de mi ano que poco a poco se iba abriendo. Abrí las piernas y
me senté en su regazo y me deje hacer. Su lengua se paseaba por mis pezones que
ya estaban descubiertos y su dedo me entraba y salía de mi ano caliente. Estando
así la tome por la cara y abriendo la boca le metí mi lengua en la suya y
jugamos con ellas largo rato metiendo y sacando la lengua acompasadamente al
ritmo de la música. Parecían dos penes entrando en las vulvas nuestras. Hasta
que me fui en un orgasmo que me hizo brincar sobre su regazo.
La levanté y lleve al sofá en donde la puse boca abajo. Le
saque el vestidito de cuero y pude ver su enorme culo apuntándome y entonces me
puse detrás y con mi lengua empecé a perforarla... le abrí las nalgas y la
penetre con mi lengua puntiaguda como si fuera un pene. Ella trató de librarse
pero yo la tenía agarrada fuertemente. Baje mi lengua y le empecé a chupar su
pequeña y rica cuquita la cual estaba peladita y roja. Le hundí la lengua
adentro y ella grito y se movió hacia delante lo que aproveche para hundirla
mas. Con mi dedo humedecido en mi boca se lo metí en su ano y ella pego un nuevo
gritico. Al ver que lo disfruto, intente con dos dedos y poco a poco relajaba su
ano que se agrandaba y yo le fui metiendo los dos dedos adentro y ella se
dejaba. De repente se fue de una manera espectacular y mojo el sofá con sus
jugos y se relajo totalmente quedando fláccida con una mirada perdida y una
sonrisa en sus labios.
Ese fue su primer y mejor desfile de ropa intima ,,,