Fue en una de esas noches que no tienes nada previsto. Estaba
en casa viendo un aburrido programa de televisión cuando sonó el teléfono móvil.
Eduardo, un amigo del gimnasio me proponía ir a la
inauguración de un nuevo bar con terraza de verano incluida. Y eso con el calor
que se respira en verano en el sur de España, era una invitación difícil de
desestimar.
En menos de una hora, un portero nos pedía las invitaciones y
una espectacular morena con el ombligo al aire ,nos regalaba la mejor de las
sonrisas y una copa de fino de bienvenida.
Todo era espectacular. Estaba claro que gran parte de la
gente guapa de la ciudad estaba esa noche allí disfrutando de la noche.
Eduardo y yo comenzamos una exploración de toda la discoteca
y nos fijamos en las chicas espectaculares de la barra.
Una de ellas, rubia y con un top blanco que apenas podía
contener sus tetas, nos atendía y ponía buena cara a todo los piropos que le
lanzábamos cada vez que asomábamos por allí para rellenar nuestros vasos.
Su pantalón, muy por debajo del piercing de su ombligo dejaba
transparentar un tanga que se perdía en ese culo de infarto. Era un monumento de
mujer.
Seguimos bailando y bebiendo cuando la ví. Al principio no le
preste mucha atención pero varia veces que la sorprendí mirandome fijamente me
animo a seguirle el juego.
Ella no estaba sola. Un tipo le echaba el brazo de vez en
cuando. Pense que era el novio o su marido.
Aparentaba los 35 años y vestía con un traje rojo de gasa que
se ajustaba bastante a su pecho. No era tan espectacular como la chica de la
barra pero tenia un morbo increíble. Una sonrisa preciosa y unos ojos negros que
hipnotizaban.
Además el hecho de estar acompañada de su pareja y amigos
aumentaba mi interés por la morena.
Y claro, tanta mirada tenía que tener su recompesa.
En un momento determinado coincidimos con la morena y otra
amiga en la barra.
Cuando la rubia nos sirvio las copas, nos quedamos apoyados
en la barra y pude contemplar mejor a la morena que pedía a mi lado.
La miraba de forma descarada. Arriesgándome que su pareja se
diera cuenta, aunque seguia en la pista bailando con sus amigos.
Ella pidio, me miró y sonrió.
Yo tambien le sonrei y le dije un tímido hola
Ella me respondió con un que tal? Y yo tan seguro de mi mismo
me quede sin habla.
Era preciosa. Y cada vez me gustaba mas. Intente empezar una
conversación.
no te he querido invitar pues he visto que ya venias con
guardaespaldas
jajaja…si, es mi marido….pero no me hace mucho caso esta
noche
pues con algo así no estaría yo aquí perdiendo el tiempo…
muchas gracias… pero ya ves que mal repartido esta el
mundo
y se fue con su amiga sonriendo y guiñandome un ojo.
No que ría dejarla escapar. Ya era una obsesión. Y cuando mas
la miraba mas me excitaba. Ella seguía con su grupo. Me miraba tambien e incluso
una de las veces me parecío ver como se mordía su labio inferior sin quitarme
esa mirada tan lasciva.
Volvimos a coincidir en la barra. Como en el juego del gato y
el ratón.
Veo que tu marido sigue sin preocuparse de ti….
Bueno, el se lo pierde
Seguro… ( pense que deberia ser mas directo. En fin, no
tenia nada que perder)
¿Cómo te llamas?
Olga
Encantado, yo soy Alberto
Nos dimos los dos besos de rigor, aunque yo quería algo mas
y pasé a la acción.
-olga no quiero ser descarado pero, te puedo pedir algo?
- a ver...
- te puedes escapar de aquí sin que te vean?
- jajaja, pero que pretendes?
- pasar la noche contigo en un sitio mas tranquilo.
- eres muy directo, Alberto, no?
-si, no me has contestado
- (sonriendo)…bueno me lo pensare a lo largo de la noche.
- bueno, si no dame algo de ti para no olvidarte nunca…
- jajajaj…si quieres te doy mi anillo de casada….jajajaja
Y se fue riéndose. Esa ultima contestación no me dio muchas
esperanzas de conseguir algo y seguí bailoteando con Eduardo. Me olvide de ella
durante un rato hasta que una de las veces que fui al servicio me la cruce.
Choco conmigo y al apoyarse en mí me dío algo sin que su amiga se diera cuenta.
Me volvió a sonreír y se fue con su amiga.
Justo en el momento que se dio la vuelta mire a mi mano. A lo
que me había dado y alli tenía un tanguita, muy pequeño, precioso, negro.
No me lo podía creer. La morena me habia dado su tanga….
Volvi a la barra. Sabía que vendría. Tambien quería jugar con
ella.
Vino sola.
Bueno Alberto, ya tienes algo mio…te gusta?
Es tuyo de verdad?
No te lo crees?
No
Que desconfiados sois los hombres…pues compruebalo tu
mismo.
Dicho esto se acerco mas a mi, hizo como si pidiera una copa
y disimuladamente acerco su cuerpo al mio. Solo tuve que acercar la mano un
poco. Me tapaba la gente que pedía y por una abertura de la falda toque su
coñito directamente. No había tanga ni braguita que obstaculizara mi
"exploración". Poco vello pubico por lo que deduje que se depilaba. El momento
no podía ser mas erótico. Estaba bastante húmeda.
Olga, quiero comerme esto de ahí abajo
Jajajaja…que impaciente!!...vete dentro de 5 minutos a la
puerta de los servicios de chicas.
Pasaron muy lentamente. Me despedí de Eduardo.
Ella llego y me dijo sencillamente, sígueme.
Me condujo entre los jardines de la discoteca a una especie
de cuarto o almacén con poca luz.
Entramos. Era donde guardaban bebidas y cajas de refrescos.
Comenzamos a besarnos salvajemente. Le baje el vestido y le
bese sus pechos. Grandes, suaves y con dos pezones que parecían que iban a
explotar en cualquier momento. Ella no se quedaba atrás, me besaba, me mordía
los labios y gemía.
Olga, estaba deseando follarte desde que te vi
Lo se, yo también necesitaba esto. Un buen polvo para
acabar la noche.
Pero antes me voy a comer ese chochito
La desnuda entera. Ella también consiguió bajarme los
pantalones y me masturbaba salvajemente. Conseguí darle la vuelta y en el suelo
rodeado de cajas, comenzamos a hacer el 69 mas fantástico de mi vida.
Me tragaba sus jugos y ella me la mamaba ayudándose de sus
manos.
follame, necesito que me folles…vamos cabron, follame!!
Te gusta chuparla, eh puta?
Siiiiii, dios me vuelve loca
Sentía que me iba a correr de un momento a otro. Pero quería
follarmela. La levante del suelo. Me coloque detrás de ella y le pase mis manos
por debajo de sus axilas hasta que llegue a apretar sus pechos. Le besaba en el
cuello mientras jugaba con sus pezones. Ella me tocaba la verga y me masturbaba.
te voy a follar….
Siiii, follame, por favor, follame ya
Apoyo sus manos en una mesa que había allí. Levanto su culo.
Y yo le separe sus cachetes para que entrara toda mi polla. Intente hacerlo
suavemente pero ella, con un rápido movimiento, apretó su culo y se la metió
hasta dentro. Comenzó a chillar y temí que alguien pudiera oírnos.. Agarre sus
tetas y comencé un vaiven frenético. Ella no dejaba de gemir.
sigue, sigue,…dios me estas matando!!
Vamos, fóllame, Olga…demuéstrame lo que sabes hacer.
Estas palabras parecían provocarla cada vez mas. Se salió de
mi polla. Se sentó en la mesa de cara a mi. Y separándose las piernas me dijo..
Vamos cabrón, párteme el coño.
Éramos dos salvajes. Dos animales. El sudor invadía nuestros
cuerpos y cuando sentí que ella volvía a correrse una vez mas comencé a
correrme.
Olga ,me voy a correr…
venga, lléname el coño de tu leche…vamos, córrete…vamos
Me corro, me corro…
Empecé a descargar toda mi polla en el coño de Olga. Fue una
corrida bestial. Ella no dejaba de moverse. Mi lefa le corría por su coño, su
culo y sus muslos. Terminamos abrazados, sudorosos y sucios. Pero Olga quería
mas. Empezó a besarme y fue bajando por mi pecho hasta llegar a mi polla. Se la
metió en la boca, chupaba sin dejar de mirarme a los ojos. Bajaba de mi cipote a
los huevos. Se tragaba los restos de leche. Hasta que consiguió que volviera a
empalmarme. La sujete por la cabeza y empecé a follarmela de nuevo por la boca.
Estamos en pleno éxtasis cuando ocurrió lo inesperado.
Se abrió la puerta y apareció la rubia de la barra que se nos
quedó mirando con cara de sorpresa y excitación. Permaneció unos segudos parada.
Sin quitar los ojos de la escena que se había encontrado. Olga no dejaba de
mamarmela y parecía que le trajera sin cuidado que la observaran. La rubia
musitó un casi inaudible….perdón….., cogió una cubitera vacía y se marchó.
Olga a la vez que se tragaba mi segunda corrida, sonreía.
Nos vestimos y antes de salir al exterior nos dimos un morreo
de campeonato.
será mejor que salga yo antes…esperas un minuto y sales
después, me dijo ella.
Muy bien, encanto…nos volveremos a ver?
Quien sabe?…de vez en cuando vengo por aquí….
Muy bien, entonces hasta otra, encanto
Adiós..
Se fue. Espere mas de un minuto y salí. Me sentía pletórico.
Triunfante. Me merecía una copa y me acorde de la rubia de la barra.
Me acerque y la zorrita me miro con asco. Estaba muy seria.
Yo me sentía el rey del mambo
Pensé, "para mi que esa zorra estaba celosa". Y yo si podía
mataría dos pájaros de un tiro la misma noche.
me pones una copa…
claro….aquí la tienes
No me fui de la barra. Desafiando a la rubia. Ella no me
hacía mucho caso hasta que me llamo por señas. Voy a volver a triunfar….pensé
yo de ti, me dijo, no haría mucha propaganda de tus
logros…
Y eso?...pregunte incrédulo
Pues porque te has follado a la hermana del dueño de esto
garito y se puede liar si se entera…
Uf… "para habernos matao del disgusto"
Ahora era cuando en las películas el bueno se va…y eso es lo
que hice. Mejor una retirada a tiempo. No quería follones y decidí que estaba
bien por hoy. Otro día volvería. Lo mismo volvía tener suerte…pero eso será otra
historia.