El día temido por el rey Sir Arthur se acercaba inexorable,el
día temido era del 18º cumpleaños de la princesa Bethany.Tan solo faltaban dos
días para la gran fiesta organizada por Sir Arthur.No obstante el rey estaba más
preocupado por otros asuntos,él había doblado la guardia en el castillo.Sir
Arthur tenía sus motivos para tanta vigilancia,su otra hija en el día de su 18º
aniversario desapareció sin dejar huella.Esta vez Sir Arthur no iba a cometer el
mismo error.
La princesa Bethany ya estaba prometida con un joven principe
de un país vecino,él se llamaba Lancelot.Bethany estaba impaciente por celebrar
su fiesta de cumpleaños,por fín podría casarse con su amado Lancelot.Los
preparativos tenían atareados a toda la corte excepto al rey que seguía
reforzando la seguridad del castillo.
Con el alba la princesa se despertó,observaba el último
amanecer de su niñez.Staci la más cercana sirvienta y mejor amiga de Bethany se
acercó para hablarla.
-Es maravilloso,¿no crees Staci?-dijo Bethany maravillada por
el amanecer.
-Sí precioso,¿estás nerviosa?-preguntó Staci confesora de la
princesa.
-Un poco,hoy veré a Lancelot y pronto me desposaré con él,qué
afortunada soy-dijo risueña.
-Será mejor que bajes para prepararte-dijo Staci.
Bethany hizo caso a Staci,debía preparse para comenzar los
festejos.Staci se quedó ordenando la habitación cuando observó un extraño
reflejo que provenía del espejo.Curiosa y algo temerosa Staci se puso delante
del espejo.La luz parpadeaba cegando momentáneamente a Staci.Cuando consiguió
abrir de nuevo los ojos una terrible visión la paralizó.El espejo reflejaba la
imagen de un terrorífico hombre vestido de negro y con un gran cetro en su mano.
-Staci escucha a Murdok,arrodillate ante su poder-dijo el
mago mientras su vara lanzó un destello que penetró en los ojos de Staci.
-Sí amo,yo soy su más fiel sirvienta-dijo Staci con un brillo
en sus ojos arrodillada.
-Cuando todos los festejos terminen,llevarás a Bethany ante
este espejo,mientras tanto comportate normalmente-ordenó Murdok.
-Sí,lo haré amo-dijo Staci controlada por el hechizo de
Murdok.
Bethany estaba ya vestida.Bethany era de mediana estatura,su
pelo rubio estaba rizado para la ocasión,sus ojos eran azules y su rostro muy
hermoso.Su vestido blanco apenas tenía un pequeño escote,con el vestido puesto
parecía un ángel.
Bethany pensaba en su vida y en lo que iba a cambiar tras esa
noche,un repentino pensamiento le vino a la cabeza el de su hermana
Sheila.Bethany apenas tenía 6 años cuando su hermana Sheila murió,eso es lo que
su padre le había contado,en realidad su hermana desapareció pero su padre la
mintió para no traumatizar más a Bethany.Pensaba en los recuerdos que aún
guardaba de su hermana,de su dulzura,su cariño,etc.Se entristeció porque su
hermana no estuviera allí pero la melancolía duró poco en su rostro.Lancelot
llegó.
-Bienvenido Lancelot-dijo humildemente Bethany.
-Dios salve al rey Arthur-dijo protocolariamente
Lancelot-Estás realmente hermosa Bethany-dijo tras fijarse en la engalanada
princesa.
-Gracias,veamos a mi padre-dijo Bethany ruborizada.
La relación entre Bethany y Lancelot era larga,desde la
infancia habían sido compañeros de juegos,en la adolescencia su amor se
intensificó y pronto se casarían culminando así su larga relación.
Llegaron al trono donde el rey los esperaba.
-Dios os salve, Sir Arthur-saludó Lancelot arrodillandose.
-Levanta Lancelot.Tengo entendido que vienes a pedir la mano
de mi hija-dijo secamente Arthur.
-Así es señor,¿me concede la mano de su más preciado
bien?-dijo solemnemente.
-Por supuesto-dijo Arthur riendose-¡Celebremoslo!-dijo
cogiendo del hombro al sorprendido Lancelot.
Los festejos empezaron con un gran banquete,después le
siguieron una actuación teatral y unos malabares.Los invitados disfrutaron de
toda clase de divertimentos.La noche se cernía y los festejos llegaron a su fín.
-Bethany, antes de despedirme hasta mañana quiero ofrecerte
un último regalo-dijo Lancelot enseñando un anillo de diamantes.
-Es precioso-dijo Bethany mirando el anillo.
Bethany agradecida se despidió de su prometido obsequiandole
con un gran beso.Bethany no era pasional pero el último regalo encendió las
llamas de su corazón.
Arthur aún permacía en guardia,él sabía que hasta que el día
no llegase a su fín su hija no estaría a salvo.Oteaba el horizonte a la espera
del más mínimo movimiento.Bethany observó a su padre mirando por la ventana.
-Es tarde padre,¿qué haces en la ventana?-preguntó extrañada
Bethany.
-Pensaba en tu hermana y en tu madre,en lo orgullosas que
estarían por verte convertida en una mujer-dijo Sir Arthur en tono melancólico.
-No merece la pena recordar el pasado si es para
entristecerse-dijo Bethany mostrando madurez y rudeza.
-Tienes razón,ellas no están aquí.Vete a dormir, mañana
temprano Lancelot vendrá para llevarte-dijo Arthur apesadumbrado.
Bethany se fué a su habitación para dormir.Aunque el día
había sido duro no lograba dormirse,estaba nerviosa por los importantes
acontecimientos del mañana.En esto Staci entró sin ser vista a la habitación de
Bethany que percató su presencia.
-¿Staci qué haces aquí?,¿ha sucedido algo?-preguntó Bethany
sobresaltada.
-Nada Bethany,venía porque todavía no te he dado mi
regalo-dijo Staci.
-No es necesario Staci,dámelo mañana-dijo Bethany
somnolienta.
-Es sólo un momento,está justo delante del espejo-dijo Staci.
-Esta bien lo veré-dijo levantandose Bethany.
Bethany miró alrededor del espejo pero no encontró nada.
-¿Dónde está el regalo?-preguntó algo molesta.
-Mira el espejo-dijo Staci.
Se dió la vuelta y observó una horrible figura,la figura de
Murdok.Sin tiempo de reacción Staci la empujó hacia el cristal.Lo siguiente que
vió Bethany fué a Staci inconsciente en el suelo y una tétrica
habitación.Entonces giró lentamente la cabeza intuyendo lo que vería a
continuación.Se espantó a ver al hechicero Murdok que estaba sentado en su
trono.Murdok vestía totalmente de negro,usaba una capa y pantalones,su dorso
estaba desnudo.Era tremendamente alto y su cara pálida era monstruosa,su mirada
infundía pavor,su pelo era largo y negro.Se podría asemejar bastante a las
representaciones medievales de un demonio.
-¿Quién eres?,¿qué hago aquí?,¿me vas a hacer daño?...-dijo
Bethany temerosa de la imponente figura.
-Demasiadas preguntas-dijo Murdok con una voz de
ultratumba-Tengo un regalo para tí Bethany,te gustará-dijo señalando a una
puerta.
Acto seguido la puerta se abrió,de entre la oscuridad
reinante en la habitación surgió una figura femenina.La mujer medía 1,80 ,era
rubia y esbelta,su rostro era el de una joven,su cuerpo era simplemente
perfecto.Estaba vestida con un ajustado traje de cuero con tirantes,el escote
llegaba hasta el ombligo y sus pechos solo estaban sujetos por las tiras de
cuero.Era una especie de body muy escueto y con pronunciadas aberturas.El rostro
de la mujer era bello pero su expresión era maligna,su pelo totalmente liso caía
sobre su espalda descubierta,su sonrisa era inquietante.Se paró justo delante de
Bethany que la observaba atentamente.
-¿No me reconoces?-dijo la mujer enigmaticamente-Soy tu
hermana Sheila-dijo dejando en estado shock a Bethany.
Aquella frase desmoronó a Bethany que sentía desfallecerse
por momentos.Con un arranque de cordura Bethany se recuperó de aquel duro golpe.
-Mi hermana está muerta-gritó indignada Bethany.
-Eso es lo que te hizo creer nuestro padre,¿no es así?-dijo
Sheila debilitando de nuevo a Bethany.
-No,tú moriste cuando yo tenía 6 años,es imposible-dijo
Bethany intentando convencerse a sí misma.
-Nuestro padre te mintió,tú nunca vistes mi cádaver,soy tu
hermana acéptalo-dijo Sheila atormentado a Bethany.
Bethany no pudo soportar más aquellas revelaciones y se
desmayó.
-Que poco aguante,hay que fortalecerla-dijo Sheila a Murdok.
-Ponle este anillo y llévala a su habitación,necesita
descansar-ordenó a Sheila.
Sheila cogió el anillo y se lo colocó a Bethany en su dedo
índice.La llevó a lo que sería su nueva habitación.
Amaneció y con ello Arthur se percató de la desaparición de
Bethany.Sir Arthur estaba destrozado,la historia se había vuelto a repetir y él
no había podido hacer nada para evitarlo.Pero si Sir Arthur estaba destrozado
más aún Lancelot.
-No puede ser,como ha podido desaparecer,¡maldita sea mi
suerte!-clamaba Lancelot.
-Sólo hay una pista sobre su paradero-dijo Arthur.
-Dime donde está y allí iré-dijo ávido de venganza Lancelot.
-Seguramente se encuentre en el castillo de Murdok-dijo
Arthur.
Incluso Lancelot languideció al escuchar ese nombre.Para
todos era conocido el hechicero y no por su benefactoras acciones
precisamente.La tarea de rescatar a Bethany era prácticamente imposible pero eso
no echó atrás a Lancelot que con sus mejores hombres se marchó en busca de su
amada.
Mientras tanto Bethany despertaba.Lentamente abrió sus
ojos,estaba tumbada en una gran cama con sábanas moradas,la habitación estaba
amueblada con un gran armario y un espejo.Bethany miró dentro del armario,había
muchos vestidos y todos eran de color negro,muy extravagantes y ceñidos o
escotados para la pureza de Bethany.Mirando el espejo se percató de que tenía
puesto un anillo con una joya negra,se lo intentó quitar pero el anillo parecía
haberse incrustado en su piel.Bethany temía salir de la habitación porque Murdok
la producía pánico.Sin embargo se armó de valor y se aventuró a explorar.
Bethany estaba otra vez en la habitación del trono de
Murdok.Sin poder evitarlo alzó su vista hasta encontrar al temido hechicero.
-¿Cómo has dormido?-preguntó Murdok.
Bethany no contestó y se dió la vuelta para escapar por una
gran puerta.Corrió pero su avance fué cortado por su hermana Sheila.
-¿Adónde crees que vas?-dijo Sheila agarrando de la mano a su
hermana.
-No me toques-dijo Bethany deshaciendose de la mano
violentamente.
Para Bethany la puerta era su salvación y corría con toda su
fé.Sin embargo una vez alcanzada la puerta una fuerza la impedía abrirla,no le
respondían sus manos,era frustrante.Las carcajadas de Murdok y Sheila hirieron
el orgullo de Bethany.
-Qué pena me das-dijo Sheila.
Bethany se dió la vuelta,estaba condenada a permanecer allí
pero no se acercó lo más mínimo a Sheila y a Murdok.Bethany recordó que Staci
había llegado con ella la noche anterior.
-¿Dónde está Staci?-preguntó Bethany pensando cosas
horribles.
-Si te refieres a tu sirvienta,está aquí-dijo Murdok que con
un ademán la hizo aparecer.
Staci salió detras del trono de Murdok como por arte de
magia.Staci ahora vestía con corpiño de cuero,tanga y liguero.También tenía un
collar que mostraba su calidad de esclava.Su pelo castaño lo llevaba liso y
recogido,su expresión era de total sumisión y subordinación.
-¿Qué la has hecho?-preguntó Bethany horrorizada.
-La he mostrado la verdad-dijo Murdok-Me lo debe así que
tendrá que recompensarme de algún modo.
Murdok excitado por Staci la cogió de la cabellera y le quitó
el tanga.De pie Murdok la penetró salvajemente tocando en todo momento los
pechos de Staci.Si Murdok estaba disfrutando Staci estaba extasiada de
placer,con cada embestida de Murdok ella alcanzaba un orgasmo,sus ojos
entreabiertos así lo demostraban junto con los fuertes gemidos.Sheila también
disfrutaba de aquello mordiendose los labios y excitandose acariciando sus
pezones.La única que no disfrutaba de aquello era Bethany que observaba lo que
para ella era un espéctaculo degradante y pecaminoso,sin embargo una fuerza la
obligaba a presenciarlo.Murdok finalizó el acto corriendose en las tetas de
Staci que encantada se tragó todo el viscoso liquido.
Staci se marchó no sin antes guiñar el ojo a Bethany.Murdok y
Sheila se sentaron alrededor de la mesa,al parecer era la hora de comer.Bethany
no se atrevía a sentarse,los obserbava de lejos.De repente Bethany sintió el
tacto de una mano que tocó su trasero,ella brincó del susto.A su lado pasó Staci
dedicándole una pícara sonrisa,ella llevaba la comida.
-Perdona a Staci,es muy impulsiva-dijo Murdok mientras Staci
ponía cara de inocente.
-¿Se te ha comido la lengua el gato?-dijo burlonamente
Sheila.
Bethany no iba a hablarles buscaba una vía de escape para la
situación y la encontró en un balcón que estaba detras del trono.Bethany sin
mirarles atravesó la habitación.Desde el balcón se podía ver una pequeña
ciudad.Era una ciudad oscura y tenebrosa,lo mismo que sus habitantes,los
súbditos de Murdok.Otra vez una presencia la sorprendió.Era Sheila.Esta vez
Bethany no corrió a esconderse.