Hola, gracias por seguir leyendo mis historias, para los que
es primera vez, les recomiendo leer las anteriores.
Después de esa sesión desenfrenada con Débora, mi vida empezó
a tomar un ritmo diferente, ya mi relación familiar se había destruido por
completo y la relación laboral estaba muy dañada para estas fechas. Pero eso no
importaba, ya que con el dinero que tenia y que había heredado y con las nuevas
amistades que estaba haciendo mi vida estaba tomando un nuevo camino. Y lo mejor
de todo es que me estaba gustando.
Después de ese día, le pedí a Débora que viniera mas seguido
a mi casa, por lo que tuvimos bastantes encuentros eróticos bastante placenteros
para ambos. Un buen día, ella me sugirió de ir a una sex shop que tenia una
amiga suya para ver que cosas podíamos encontrar para darle mas variedad a
nuestras experiencias. La idea me encanto y rápidamente me vestí para poder ir
al lugar mencionado. Ese día Débora venia con unas mallas de licra rojas que
delineaban perfectamente sus deliciosas piernas y una camisa que salia de las
mallas, la cual estaba abotonada apenas en donde sus inmensos melones hacían una
rayita entre ellos. Yo en cambio iba con unos pants deportivos bastante cómodos,
y sin ropa interior. Me encantaba sentir la libertad en mi verga y en mis huevos
al momento de caminar. Encima de esto traían una camiseta bastante cómoda. Nos
subimos al coche y maneje siguiendo las indicaciones de mi bella acompañante. En
el camino y cuando había oportunidad, Débora no perdía la ocasión de meter su
mano a mis pants para masajearme mi pene, este venia totalmente al palo, y ya
incluso había manchado de liquido preseminal a los pants. Pero eso no importaba.
Después de unos 40 minutos aproximadamente nos estacionamos y
caminamos apenas unos 100 metros para entrar a la sex shop. El lugar era enorme,
nunca había entrado a un lugar de ese tamaño y con esa variedad de mercancía. La
chica que lo atendía se llamaba Florencia, una chica realmente hermosa, de
cabello negro y lacio, unos senos sin ser enormes eran perfectos y los mostraba
con mucho orgullo. Traía una blusita descubriendo toda su espalda y una falda
negra tantito debajo de la rodilla. La falda por detrás tenia un escote que casi
le llegaba a las nalgas. Las piernas eran blancas blancas y deliciosas. Muy
amable y con unos ojos de ensueño.
Ella nos mostró el lugar, empezando por la sección de videos
y dvd’s la cual estaba muy bien organizada en diferentes estantes. De vistazo
alcance a ver la sección de travestís y transexuales. Luego llegamos a la
sección de ropa sexy y casi al final estaba la sección de juguetes sexuales. Mas
allá había un pasillo el cual conducía según lo que nos dijeron a los
probadores, y 4 cabinas de video. El lugar estaba excelente, me sentía en mi
elemento. había algunas personas viendo productos en los estantes, pero nadie se
metía con nadie.
Florencia nos presento a Laura y a Norma, sus dos asistentes.
Las dos, muy bellas, Laura era de 1.70 aproximadamente, senos medianos y un gran
trasero, firme y parado. El cabello era largo y pintado medio rubio, ojos negros
y en el rostro denotaba que era muy picara. Vestía un pantalón de mezclilla y
una playerita rosa claro. Norma en cambio era morena de cabello crespo y hasta
los hombros, unos senos grandes y aparentemente no traía bra por debajo, ya que
la playera mostraba sus grandes pezones parados casi de forma permanente. El
trasero era pequeño pero bastante apetecible y una piernas sin llegar a ser
increíbles, bastante decentes.
Por la hora, los demás clientes empezaron a irse y nos fueron
dejando casi solos en la tienda. Débora le comento a Florencia de nuestros
gustos y le pidió algunas recomendaciones. Florencia de forma muy amable nos
llevo a la sección de la ropa sexy y nos mostró una variedad bastante amplia de
modelos, nos dijo que si queríamos podíamos probarnos lo que quisiéramos. En el
lugar había algunos monitores colgados del techo en donde se podían ver escenas
de películas porno. Supongo por solicitud de Débora empezaron a aparecer escenas
de travestís.
Mientras veía, la ropa, me llamo mucho la atención unos como
boxers de latex, de color blanco que tenían una preformación en la parte
trasera, justo a la altura del culo. Les pedí si me los podía probar y
accedieron de muy buena forma. Así que me dirigí a los probadores y me empecé a
sacar toda la ropa hasta quedar completamente desnudo. Por la parte de arriba de
la puerta me pasaban otros modelitos que también me habían llamado la atención y
de vez en cuando salia al vestíbulo para verme en el espejo. De pronto alcance a
ver a otro hombre que mas tarde sabría que era el marido de Florencia. El joven
era alto y apuesto, traía unos pantalones de piel de color negros y una camisa
blanca.
Débora también había aprovechado la oportunidad para probarse
algo de ropa, y de vez en cuando salia mostrando sin pudor sus nalgas y el pene
bamboleándole al frente. Florencia en una de esas ocasiones le alcanzo a agarrar
la verga, y se la empezo a acariciar, eso me puso a mil y se notaba. Flore se
acariciaba unos de sus senos por encima de la blusa y eso termino por acabar de
calentarme. Así que sin regresar al vestidor me quite la tanga que ahora traía
puesta y mostré mi enorme pene en todo su esplendor. Flore me dijo que estaba
bien el tamaño pero que si había alguna vez intentado usar una de las bombas de
crecimiento que ella tenia en su tienda. Yo nunca lo había intentado y así se lo
comente. Ella me pidió que esperara un momentito y después de algunos minutos
regreso con el aparato ya fuera de la caja. Se acerco hasta mi, se puso en
cuclillas levantándose la falda mostrando una tanga negra que se le metía entre
los dos súper cachetes de sus nalgas y se quedo con el rostro a penas a unos
centímetros de mi pene. Con mucho cuidado lo fue introduciendo y empezo a darle
al cojincito de la bomba, era una sensación completamente nueva para mi, y vi
como todavía crecía mas mi orgullosa verga. Al momento de estar haciendo esto
con su otra mano empezo a explorar mi culo, por lo que flexione ligeramente mis
piernas para facilitarle esta acción. Tan solo unos minutos después llegaron
Laura y Norma vestidas con unos bikinis de latex negros y con un consolador en
sus caderas colocados. Norma también traía una botella de aceite que según esto
era para poner mas caliente a la persona que lo recibe en su piel. Por lo que
empezaron a embadurnarme todo el cuerpo. Y en apenas unos minutos empecé a
sentir el efecto del aceite. Quería empezar a coger ya!!!!. Flore se levanto y
se quito el resto de la ropa impresionando a todos los presentes, Laura, Norma,
Débora y yo. Su rajita mostraba que estaba completamente rasurada y prodigiosa.
Ella le pidió a Laura que le diera uno de los arneses con el consolador, ya que
quería que mientras sus asistentes me mamaran la verga , ella quería disfrutar
de mi culo. Justo enfrente de mi había un cubo forrado con alfombra por lo que
me recline ligeramente para exponerle mi trasero. Norma y Laura, se aventaron al
piso, justo entre mi cuerpo y el cubo para mamarme la verga que ahora era
colosal. Encima del cubo se paro Débora, con su preciosa verga ya completamente
parada para que yo se la mamara, y por detrás sentía las uñas de Flore como
empezaban a dilatar mi ano.
Para este punto todos estábamos completamente embarrados por
el aceite en exceso. Flore empezo a darme unas ligeras nalgadas que al provocar
ese sonido, causaron mas excitación en mi. Al mismo tiempo el sonido causado por
las bocas de Norma y Laura una en mi verga y la otra en mis huevos era
increíble. Y la mamada que les estaba dando yo a Débora, era completamente
embriagador. Entonces Flore coloco la punta del consolador en mi ano y pensando
que iba a tener mas resistencia para la introducción, lo metió y lo empecé a
disfrutar tremendamente. Ella no tardo en empezar a taladrarme deliciosamente y
al paso de unos minutos, Débora aviso que se iba a venir, por lo que Flore
detuvo el mete saca y entre los dos le acabamos la mamada para que se viniera en
nuestras bocas. La venida fue enorme, los chorros de leche salían y salían. Mas
tarde me dijo Flore que este era otro de los efectos que causaba ese aceite. La
leche escurría por nuestras caras y empezamos a lamernos para no desperdiciar
nada.
De pronto sentí que ahora era yo el que me iba a venir y
Norma y Laura se peleaban mi verga para no desperdiciar nada. Mi leche salió
como nunca antes lo había hecho, el placer era inmenso. Las chorros que caían en
los pechos de ellas, eran embarrados por sus propias manos.
Hicimos una pausa para descansar, todos estábamos tirados por
el piso y donde estaba el cubo de alfombra. De pronto, se acerco el marido de
Flore y nos vio todos desnudos y brillosos por el aceite y las venidas que
habíamos tenido. El marido del Flore se llamaba Jaime y estaba con su pantalón
hasta las rodillas luciendo una verga morena enorme y cabezona. Realmente muy
impresionante. Flore le pregunto que si le había gustado el espectáculo. La
respuesta sobraba, tomando en cuenta la tremenda erección que sin pudor exhibía.
Sin perder demasiado tiempo se empezo a quitar toda la ropa
mostrando unas piernas poderosas al igual que sus nalgas redondas y duras como
luego pude comprobarlo y un torso que parecía haber salido de un escultura,
bastante cubierto de vellos. Norma y Laura corrieron a embadúrnalo de aceite
para que estuviera igual que nosotros y Flore se le acerco para recibirlo con su
boca directo en el pene. El se encontraba de pie recibiendo la mamada y Flore
estaba de rodillas en el piso. Yo me acerque arrastrándome en el piso para
lamerle el culo a mi recién violadora, y por la posición deje mi ano a merced de
Débora que no tardo en besar deliciosamente. Mientras tanto Norma y Laura se
acariciaban mutuamente las conchas y las tetas.
Flore detuvo la mamada para invitarme a continuarla entre los
dos. El tamaño y la presencia de dicha herramienta no permitía decir que no a
esa invitación, por lo que entre los dos empezamos a mamara y a lamer tranca y
huevos a la vez. Por cierto estos últimos era una bolsa bastante pesada y larga.
Yo podía meterlo casi en su totalidad en mi boca aunque con un poco de trabajo.
Unos minutos después Jaime nos aviso que ya estaba pronto para la venida y Flore
y yo abrimos la boca para recibirla completamente. Los chorros que se nos
escaparon por las mejillas o los que rebotaron en nuestra frente fueron
delicadamente limpiados por Norma y Laura. La leche era espesa y caliente,
bastante sabrosa.
Después de algunos minutos y un par de cigarrillos mientras
descansábamos, empezamos a ver con Débora estaba totalmente erecta mirándonos a
las caras, como si estuviera echando un volado a ver a quien se iba a coger.
Débora propuso la siguiente posición, y esta iba a ser: Ella
iba a coger por el culo a Flore mientras yo la cogia por delante, para esto yo
me iba a acostar boca arriba, Flore se me iba a subir y por detrás Débora se la
iba a coger. Jaime se paro enfrente de mi para que Flore y yo pudiéramos mamarle
la verga mientras Norma nos iba a lamer el culo a Débora y a mi, y Laura iba a
mamarle el culo a Jaime. Esto era una mega cogida monumental en donde todos
íbamos a participar al mismo tiempo. Poco a poco nos fuimos colocando en las
posiciones propuestas y el ritmo fue increíble, de la misma forma fue el tiempo,
no menos de 25 minutos. Al cabo de ellos, los chorros de leche salpicaron por
todos lados y nos los embarramos y lamimos sin preguntar de quienes eran.
Unos minutos después aun conservábamos ganas de una ultima
cogida antes de irnos a nuestras casas y fue cuando yo les propuse a Flore,
Débora y a Jaime que me cogieran yo poniéndome en cuatro patas, ellos desfilaron
en el mismo orden para después recibir los chorros de esperma en mi boca y
pasárselos a Norma y a Laura en deliciosos besos.
Para estas fechas recibir vergas en mi culo, ya era cosa
completamente normal, y hasta era indispensable, ya no sabia estar sin que me
perforaran el culo, sin que mamara una buena verga y sin que me explotaran en la
cara.
Continuara.... Sigo esperando sus comentarios y sugerencias.
Adoro tener personas que me escriben y me dan recomendaciones y que me envían
fotos y comentarios, saludos a todos.