Hola soy Cleopatra, es un placer inmenso relatarles un nuevo
episodio, espero que sea de su agrado.
Hace unos tres años llegó una chica a trabajar a la empresa
en la cual yo trabajo. Trabajábamos en el mismo departamento. Ella es mayor unos
cuatro años, es un chica morena, cabello rizado suelto, tiene unos labios
carnosos que cuando se pinta de carmín rojo suave, se ven muy apetitosos, es muy
simpática. Cabe destacar que nunca había sentido algo por una mujer únicamente
por chicos.
Al inicio no me despertaba ninguna emoción, tiempo posterior
de haber iniciado nuestra amistad, yo comienzo a sentir algo por ella. Algunas
veces después del trabajo la invitaba a tomar algo o salíamos a cenar, ella me
decía que le gustaba pasear por lugares agradables y bonitos, siempre nos
poníamos de acuerdo para salir ya fuese durante la semana o en fin de semana.
Me agrada mucho su compañía y empiezo a sentir un sentimiento
mas fuerte que la amistad, yo estoy desconcertada por lo que me sucede, cada ves
que la miro siento una emoción interna y mi corazón palpita acelerado. Busco
algún pretexto para ir su oficina, me encanta verla, tiene una sonrisa muy
linda, me quedo observándola el tiempo que sea necesario solo por estar con
ella, hasta que un día liberé una leve caricia en su mano. Ella se sorprende, no
espera algo así. Cada día que pasa me atrae mas y no puedo evitarlo. No me
atrevo a confesarle mi atracción por ella, pero se que lo nota, sin embargo no
habla de ello.
Un día la invité a pasar un fin de semana en un hotel de
campo, para distraernos del trabajo y pasarla bien. Llegamos por la tarde, nos
instalamos en un cuarto doble, por la noche salimos a caminar a la orilla de la
playa, hay una luna preciosa que incita al romance, el cielo esta lleno de
estrellas, a ella le gustan y me pregunta los nombres de las constelaciones, yo
le digo los nombre de las que recuerdo.
Nos sentamos juntas en la arena para contemplar el
firmamento, yo estoy muy pero muy feliz con ella y emocionadísima con solo estar
cerca y percibir su aroma. No podía mas evitar lo que sentía por
ella.....entonces la abrazo y reclino mi cabeza en su hombro, ella no me
rechaza, pero muestra un poco de timidez, comienzo a acariciar su cabello,
siento su olor riquísimo.....beso su mejilla y mis labios bajan un poco para
recorrer su cuello tan suave...ella me dice nooo... por favor no.........eso me
pone acelerada...comienzo a sentir un calor que me embarga completamente parece
que me voy a quemar, no puedo parar, mi mano toma su mano, estoy muy caliente y
excitada con el solo roce de su piel, de su olor .......nunca había
experimentado algo así.
Siento deseos de besar sus labios, ricos y hermosos. La beso
suavemente, ella me corresponde tímidamente, percibo sus labios
cálidos......uuummmmm que delicia, besar su boca es como ir al cielo y regresar,
ella poco a poco se libera y me corresponde completamente, nos besamos
apasionadamente, su lengua se enreda con la mía, quiero beber el dulce néctar de
sus besos con mi boca, yo ardo de deseo por ella Oooooohhhhhh...nos comemos a
besos...besos llenos de calor....... es una sensación tan sublime, es como
llegar al éxtasis guiadas por la pasión, por el deseo de amar. Después de gozar
nuestros labios, nos acostamos en la arena.....y estamos en silencio como
planeando el próximo paso de amor, yo estoy súper excitada que no puedo mas y me
volteo, estoy encima de ella, nos miramos a los ojos fijamente y le doy besos a
su frente, sus mejillas, mi nariz juega con la de ella hasta besarnos
nuevamente, en el cual fundimos nuestros deseos, nuestra pasión, como un solo
ser........ella es fogosa, esta excitada, siento el calor de su cuerpo, su boca
deliciosa, tiene senos muy grandes, que al contacto con los míos me enciende
mas, acaricio su cintura, poco a poco nos desabrochamos las blusas para que
nuestros senos queden desnudos y acariciarnos mejor......rozamos nuestros senos,
están duros, los pezones esta erectos........OOOoooooohhhhhh que rica
sensación...................no puedo mas y me vengo completamente en sus brazos,
estoy súper mojada y aun caliente por su cuerpo. Descanso en su cintura muy
feliz. He experimentado un placer con una linda chica. Los únicos testigos de
nuestra pasión fueron la luna, las estrellas y el mar.
Saludos cordiales y hasta la próxima.