LA AMIGA DE MI HERMANA
Era una tórrida tarde de verano, ese día me encontraba sólo
en la casa del campo, algo bastante inusual ya que mis padres pasaban la mayor
parte del tiempo en ella. Sólo salen en contadas ocasiones al pueblo o a casa de
mis tíos a pasar la tarde y cenar, como habían hecho en esta ocasión,
recorriendo los cinco kilómetros de separación entre ambas viviendas, por la
polvorienta carretera del lago. En el viejo Seat, resquicio de juventud donde
seguro echaron sus primeros polvetes y que ahora se negaban ha jubilar como
recuerdo de épocas pasadas, aunque ahora se había quedado para recorrer pequeñas
distancias. Y mi hermana con su repelente amiga Begoña, habían ido a un pueblo
cercano con unos tíos que conocieron en las fiestas y que seguramente se
tirarían la misma noche después de unas cuantas de copas.
Sin saber que hacer me decidí por bañarme en la piscina y
tomar un poco el sol, haber si me ponía un poco moreno, porque iba ha llegar el
final de las vacaciones y estaba más blanco que las tetas de una monja, algo
bastante normal ya que no salía de la habitación ni "pa mear", todo el día
enganchado al portátil viendo paginas guarras y dejándome los ojos y la muñeca
con los malditos videojuegos, que la verdad parezco imbecil porque vengo al
campo de vacaciones y hago lo mismo que en si estuviera en casa, maldito
Internet.
Tras pensármelo un par de veces decidí bajar y darme un baño,
que por supuesto hice en pelota pica, para aprovechar la ocasión. Cuando sin
llevar ni 10 minutos comenzaron a llamar al timbre, joder para una vez que puedo
estar tranquilo y la ley de Murphy como siempre jodiendolo todo, para más INRI
la amiguita de mi hermana la Begoña, joder que tía más plasta y encima venia
sola porque la capulla de mi hermana se había quedado en la piscina del pueblo
tomándose algo y como a ella no le apetecía se había subido, si es lo que te
digo esta tía siempre jodiendo.
Bueno para no quemarme mucho me tome las cosas con filosofía
y le dije que yo estaba en la piscina dándome un baño. Para mi sorpresa me
contesto que era una buena idea que iba ha subir ha ponerse el bañador y
acompañarme, cosa que me sorprendió bastante ya que creo que el rechazo es
mutuo, pero bueno ya se sabe como son las tías.
Bueno yo continué con el chapuzón pero esta vez con el
bañador, cuando sobre los 10 minutos bajo ella en bikini con una toalla al
hombro la cual dejo sobre una tumbona, y para no mentirnos amigos la verdad que
fijandose un poco tenia un buen polvazo, aunque claro la cara era la misma de
siempre con sus rollizos mofletes, sus tres granos y sus espesas cejas, tras
comprobar con el pie la temperatura del agua se tiro de cabeza sin pensárselo
dos veces, cuando emergió nado un poco por la parte profunda y después se acerco
a mi, que me encontraba en el otro extremo con los brazos fuera del agua
apoyados en el borde de la piscina, comentándome si yo no nadaba a lo que le
conteste que eso cansa mucho que prefería estar en el agua para quitarme el
calor. Se ve que mi contestación no le pareció muy oportuna porque puso su
típica cara de "eres gilipollas o te lo haces", saliéndose del agua, sentándose
en el borde de la piscina e introduciendo los pies dentro del agua comenzó ha
moverlos lentamente, entonces cogio la barra de cacao que estaba en una mesa
junto a ella y comenzó a pasársela por los labios con movimientos lentos pero
precisos, terminando la operación con un movimiento de labios hacia el interior
de la boca. Una vez lubricados los labios se echo hacia atrás apoyándose en las
manos, reclinando la cabeza al enfrentar la cara al sol. Entonces no se lo que
me paso que cuando la vi en esa postura comencé a excitarme, no se si fue por el
brillo que emanaba de su piel al reflejarse el sol en las gotas de agua que le
recorrían el cuerpo o que me había dado mucho sol en la cabeza y comenzaba a ver
visiones, pero en ese momento me pareció una tía de lo más cachondo.
Comencé ha sentirme cortado, porque me pareció que la estaba
mirando muy descaradamente, pero había algo que irresistiblemente me hacia mirar
esos grandes pechos sujetos tímidamente por el pequeño bikini a través del cual
se dejaban adivinar unos puntiagudos pezones endurecidos por la frialdad del
agua, aunque ella no creo que se diera cuenta que la estaba mirando porque tenia
los ojos cerrados para que el sol no la cegara, creo que eso me excito más,
sobre todo cuando observe la arruga que le formaba la parte baja del bikini
marcando los labios mayores del coño, dejando adivinar un sexo bastante
apetecible, con los lentos movimientos que le proporcionaban el vaivén de las
piernas en el agua. Entonces la vi mirándome y creo que me puse hasta colorado
porque entre el calor que hacía y lo cachondo que me estaba poniendo se me tuvo
que poner una cara que pá que. Me salí del agua quedándome sentado en el borde
de la piscina para disimular un poco, cuando cual no seria mi sorpresa al ver
que no se iba diciéndome alguna parida, sino que a demás cambio de postura
tumbándose de espaldas, sacando las piernas del agua y doblando las rodillas.
Entonces comencé a flipar, en la posición que yo me encontraba podía verle
perfectamente el mollete que se le formaba en su entrepierna al presionar con
los muslos, pero no conforme, comenzó a mover las piernas abriéndolas y
cerrándolas lentamente apreciándose como el bañador se le introducía en su raja
lentamente cada vez que cerraba las piernas.
La excitación comenzó ha crecer y el rabo empezó a tomar vida
controlando lentamente el cerebro y la imaginación, pero una cosa era segura,
ella sabía que la estaba mirando y seguía con su jueguecito. A los cinco minutos
de observar sus aperturas de piernas decidí que ya estaba bien, o hacía algo o
me iba ha pillar un calentón que me iban a doler los huevos tres meses, ¿pero
que hacer?.
Ya esta, si esta tía quiere algo ahora lo iba ha saber. Me
acerque ha ella tapándole el sol y al sentir la sombra abrió los ojos y me miro,
fijándose no muy fugazmente en mi entrepierna donde se podía adivinar incluso a
través del bañador que iba todo empalmado, con una pequeña sonrisa en los labios
me pregunto que quería y entonces le dije que había pensado tomar el sol en
pelotas, pero quería saber si le iba ha molestar esta actitud. Como me imaginaba
me dijo que no, que podía hacer lo que quisiera, para eso era mi casa.
Me puse en una tumbona un poco alejado de donde ella se
encontraba, puse la toalla y en dirección a ella me quite el bañador
inclinándome lentamente dejando ver el pollón totalmente lleno de venas marcadas
que parecían que iban ha explotar de la presión que tenían, porque no es por
tirarme tejos pero la verdad tengo una polla de 18 cm., que entra en un vaso de
tubo por poco , cuando me incorpore vi como me miraba la polla y con una sonrisa
en los labios le dije "lo siento la naturaleza no se puede controlar",
apareciendo una expresión en su rostro que no se si definir como de excitación o
repulsa. De nuevo cortado, pero bueno ya no se podía hacer otra cosa así que me
tumbe y comencé ha tomar el sol, cerrando los ojos.
No había pasado ni dos minutos cuando sentí una mano
acariciando lentamente mi pene desde los huevos hacia el capullo, abrí los ojos
rápidamente y la vi junto a mi, se puso un dedo en la boca y con un delicado
seseo me indico que no dijera nada, entonces agarro firmemente el miembro en su
base y se inclino hacia mí besándome profusamente en la boca, introduciendo su
lengua en mi boca y haciéndola vibrar dentro de mi, conjuntado ese
extraordinario beso con la relajación de la presión en la polla y la caricia en
dirección al prepucio pasando la palma de su mano por el glande como si
intentara sacarle lustre.
No se cuanto duro el beso, pero fue ella la que decidió
cortar, pasando su lengua por mi cuello hasta llegar a la barbilla, mirándome al
mismo tiempo que se incorporaba.
Desde mi punto de vista sólo podía apreciar los dos grandes
globos que tenia frente a mi y su cara detrás de ellos con esa sonrisa burlona,
lentamente comenzó a quitarse la parte superior del bikini, que al deshacerse
los nudos dejaron escapar la presión a la que se encontraban los pechos, dejando
ver dos tetas firmes como rocas coronadas por unas pequeñas aureolas de un rosa
pálido y unos pezones grandes como garbanzos y duros como piedras, entonces paso
una de sus piernas al otro extremo de mi cuerpo colocándose a horcajadas sobre
la polla, sintiendo el duro miembro en su coño, coloco ambas manos sobre mi
pecho y froto su coño contra la polla con movimientos lentos pero constantes, un
escalofrió me recorrió el cuerpo cuando sentí la calidez de su sexo contra el
mío. De lo profundo de mi ser escapó un gemido de placer, que ella supo entender
perfectamente parando el movimiento, se inclino lentamente sobre mi poniendo sus
manos en mis mejillas y comenzó ha besarme de nuevo con esos labios que sabían a
fresa y esa lengua que parecía tener inteligencia propia. Comencé ha sentir sus
duros pezones en mi pecho cuando ella aplasto sus tetas contra mi,
instintivamente levante las manos y agarre firmemente su culo, haciendo una
presión con los dedos en las nalgas para sentir su dureza, entonces ella comenzó
de nuevos sus movimientos de cadera, pero esta vez imprimió más presión y
velocidad, la situación me estaba poniendo cachondo de verdad por lo que levante
un poco las caderas y con mis manos presione su culo hacia abajo para sentirla
mejor, haciéndola soltar un gemido de placer al incrustársele el rabo en el
interior de su raja. Lentamente paro de mover sus caderas, y yo relaje la
presión sobre ella, paro su profundo beso y comenzó ha bajar con la lengua desde
los labios a la barbilla, de la barbilla hacia el cuello, del cuello hacia el
pecho a la misma vez que desplazaba su cuerpo hacia mis pies, pero eso sí, sin
despegar ni por un momento el contacto de los cuerpos. Cuando llego con su
lengua a la zona del bajo vientre la polla comenzó a dar espasmos al ritmo de
los latidos del corazón, como si supiera que le iban ha dar un premio. Y sí, se
lo dieron.
Sujeto el miembro con ambas manos y paso su lengua por el
capullo pero con tal delicadeza que casi no lo sentí, luego comenzó ha bajar
hacia la base de la polla, pero era tan delicada que no sentía casi nada,
parecía como si estuviera probando la calidad del asunto, entonces subió de
nuevo hacia el glande con la misma delicadeza, una de sus manos me sujeto los
cojones mientras que la otra permanecía sujetando el mango, cuando su lengua
llego al capullo sentí como sus manos me presionaban la polla y los huevos a la
vez y como el miembro se llenaba de calidez cuando se lo metió en la boca hasta
que sus labios toparon con la mano que lo sujetaba, todo esto paso en décimas de
segundo, que me tuve que controlar ya que estuve a punto de correrme en su
garganta, entonces lentamente de nuevo subió su boca hacía el capullo atrapando
la polla en su interior y relajando la presión de las manos, comenzó a chuparme
la polla con movimientos lentos y profundos, proporcionándome caricias con sus
manos por los huevos, pecho y caderas, entonces paro y me miro, pudiendo
apreciar en sus ojos el fuego de la lujuria, con sus manos me levanto las
rodillas, volvió ha mirarme y apoyando sus manos en la cara interior de mis
rodillas bajo su cara hacia mi sexo. Sentí la calidez de su lengua en mi ano,
cosa que en un primer momento me resulto un poco violenta, pero que a la segunda
pasada por el agujero comenzó a excitarme mortalmente, sobre todo cuando
introdujo su lengua en el interior y comenzó a moverla. Yo creía que la polla me
iba a explotar como no parara, cuando gracias a dios paro y dejo que mis piernas
cayeran de nuevo sobre la tumbona, tenia la polla que podría haber partido
nueces, la sujeto y comenzó ha hacerme una paja, le dije que como siguiera así
me iba a correr sin remedio, contestándome ella, "tranquilo todavía se puede
jugar más".
Joder y tanto, paró de machacarmela, se subió sobre mi, pero
no de frente sino de culo, inclinándose hacia mi polla que de un solo bocado
introdujo en su boca hasta la garganta sintiendo la campanilla en la punta del
mi nabo, comenzando a tragársela como si de un dulce se tratara.
Su duro culo se encontraba a escasos dos centímetros de mi
cara, en la raja del cual se había introducido una parte del bañador, dejando al
descubierto la blanqueza del glúteo. Mis manos subieron a la velocidad del rayo
hacia ese precioso culo que se encontraba ante mis narices y con un rápido
movimiento de mi mano deslice el bañador hacia un lado dejando al descubierto un
pequeño agujero de un color pardo oscuro que emitía pequeños movimientos de
contracción y expansión y justo debajo de ese agujerito se encontraba un gran
coño totalmente depilado y entreabierto con unos gruesos labios exteriores junto
con unos brillantes labios internos que dejaban entre ver una perla de color
rojo intenso. Fije la atención en la sublime y húmeda cueva que había frente a
mi, no pude resistir la tentación e introduje mi lengua hasta lo más profundo de
su coño, entonces Begoña lanzo un largo gemido apagado por mi polla en su boca.
Paro de comérmela se incorporo y en un abrir y cerrar de ojos se quito el
bañador y continuo con sus antiguos menesteres. Cuando volvió a colocarme el
culo en la cara, pude apreciar con todo su esplendor esta parte de la anatomía
de su cuerpo sin el yugo de la prenda de vestir, su ano se encontraba
entreabierto, entre las dos montañas que se erguían a su alrededor, mis manos se
posaron en ellas ejerciendo una leve presión hacia el exterior para poder
vislumbrar mejor su agujero, que se fue expandiendo a medida que mis manos
abrían sus glúteos hasta que pude ver una estrecha y negra cueva que se abría
frente a mi. Cambie la posición de mis manos y con los dedos separe sus gruesos
labios exteriores e interiores dejándome al descubierto un hermoso y brillante
clítoris que comencé a lamer con suavidad, cuando ella sintió mi lengua en su
coño, comenzó a subir la velocidad de la mamada, como indicándome que debía
hacer lo mismo. Comencé ha hacer mis movimientos más largos en dirección hacia
su cueva donde de vez en cuando entraba la lengua rozando las paredes de su
interior. Finalmente introduje un dedo en su coño al que instantes después
siguió otro, centrando mi lengua en masajear su clítoris, mientras mis dedos
entraban y salían. Ella comenzó ha perder habilidad en la mamada, mientras que
yo la ganaba en la comida de su coño, con una mano sujete una de sus grandes
tetas y con mis dedos busque el pezón en el cual ejercí una pequeña presión, que
fue el detonante de su excitación, haciéndola arquear la espalda, apoyo sus
manos en mis ingles y echo el cuerpo para atrás comenzando a frotar su coño
contra mi cara, introduje los dedos hasta el fondo, presione con más fuerza su
pezón, acelere los movimientos y la presión de mi lengua en su clítoris,
sintiendo en ese instante como su cuerpo se convulsionaba y mi boca se llenaba
de un fluido denso y cristalino. Lentamente pare mi lengua, relaje la presión en
su pezón y con la misma lentitud con la que comencé saque los dedos de su coño,
estos movimientos parecían como descargas eléctricas en su cuerpo, haciéndolo
reaccionar con pequeños espasmos, entonces giro la cabeza me miro y me dijo
"eres un chico malo".
Yo tenía la polla que me iba ha reventar, entonces ella se
puso en pie la miro y se sentó a horcajadas sobre mi dándome la espalda. Se
introdujo la polla lentamente sin necesidad de tocarla, tenia el coño tan
caldoso que le chorreaba por ambos muslos fluidos vaginales, sentí el calor de
su cuerpo como recorría mi polla desde el capullo hasta la base y como sus jugos
envolvían el pene, se inclino hacia delante cogiéndome los tobillos con las
manos y comenzó ha subir y bajar sus caderas con movimientos firmes y continuos,
mis manos se dirigieron a su culo abriéndolo de nuevo para poder ver como mi
polla se introducía en el interior de su coño, escena que me puso a mil porque
mi polla llenaba totalmente su raja y sus labios se apretaban contra el tronco
del nabo como si intentaran atraparlo, entonces le dije que estaba apunto de
correrme y como si mis palabras la hubieran ofendido grito un enérgico "NO,
ESPERA, ESPERA", se levanto rápidamente y con un tono de voz más calmada me dijo
"correte en esta postura que es la que más me gusta".
Entonces hizo que me levantara de la tumbona, y mirándome a
los ojos se arrodillo sobre ella, entreabrió un poco las piernas, y se fue
agachando hasta apoyar los codos en la tumbona, dejándome ver en todo su
esplendor su brillante y abierto coño, junto con su precioso culo. Entonces me
dijo ven, ahora puedes correrte, sin pensármelo dos veces me coloque detrás de
ella, puse mis manos sobre su culo abriéndolo suavemente e introduje el capullo
en el agujero de su coño lentamente, espere dos segundos y le metí la polla
hasta el fondo de su ser de un solo golpe, recibiendo por parte de ella un largo
y placentero "Ahhhhhhhhh". Saque con suavidad el miembro y comencé a follármela
introduciendo la polla con fuertes movimientos de cadera, ayudándome de las
manos que empujaban su blanco culo hacia mi polla, con cada envestida Begoña
gemía más y más fuerte, cuando estaba apunto de correrme, me cogió la polla, se
la saco del coño, me miro y con esa mirada lasciva en sus ojos me dijo "métela
en el culo". Joder me quede estupefacto, sin pensármelo dos veces, sujete mi
polla con una mano y con la otra intente abrirle el culo, pero no hizo falta
porque ella con sus manos se lo abrió hasta dejar al descubierto su pequeña
cueva, que ahora brillaba por efecto de los fluidos, apoye mi mano sobre su
espalda y con la habilidad de un torero coloque la punta del estoque en el
agujero y comencé ha empujar, tragándose lentamente el rosado capullo, tenía el
culo totalmente lubricado por efecto de los jugos, seguí empujando y su precioso
culito se fue tragando mi polla hasta que llego a la mano con que sujetaba el
rabo, solté el miembro, coloque la mano en su cadera y de un empujón introduje
la polla hasta el final, haciendo soltar a Begoña un gemido, pasaron unos
segundos y entonces soltó sus glúteos que se cerraron alrededor de mi polla y
con una mano comenzó ha masajearme los huevos, mientras yo comenzaba a sacar la
polla de su interior, para volver ha meterla instantes después, tenia un agujero
muy firme y prieto y en cada penetración sentía las paredes de su culo alrededor
de mi polla presionándola. Fuí adquiriendo velocidad en los movimientos y ella
comenzó a levantar el tono de sus gemidos, observe como entraba y salía la polla
de su culo, viendo como las paredes de su ano se dilataban cuando salía la polla
y se contraían cuando entraba, me incline un poco sobre ella e introduje mi mano
por un lateral hasta tocar su jugoso sexo, comenzando ha enredar mis dedos en su
clítoris. Los dedos jugaban a placer por un coño tan caldoso y excitado, Begoña
comenzó a acelerar su respiración y yo comencé ha sentir la excitación extrema
de la corrida que se iba acercando, acelere los movimientos. Su culo parecía
querer quedarse con la polla siempre dentro, agarrándola y no dejándola salir.
Estaba a punto de correrme, agudice la presión de los dedos
en su clítoris, con la otra mano comencé a tocarle un pecho, introduciendo su
pezón entre mis dedos, y entonces me llego el orgasmo, al sentir el inmenso
placer tire de Begoña hacia mi pegando su espalda contra mi pecho, mientras mi
polla continuaba entrando y saliendo de ella a la misma vez que soltaba el semen
acumulado en los huevos que ella sujetaba entre sus manos , en ese instante con
un fuerte grito Begoña volvió a correrse esta vez en mi mano, mientras la
llenaba de la espesa leche que estaba fluyendo de mi. Aparto mi mano y comenzó a
masturbarse para completar el orgasmo, entonces coloque mis manos en sus caderas
posicionándola en su antigua postura y continué metiéndole la polla hasta que
ella dio por terminada su sesión de pajeamiento, quedando exhausta a cuatro
patas sobre la tumbona. Saque mi polla de su culo viendo como salía de su
agujero un espeso chorro de semen que se deslizo por un muslo, me incorpore y
observe a Begoña que se había tumbado bocabajo en la tumbona, cerrando los ojos
con una amplia sonrisa en la cara.
La verdad es que me supo ha poco porque aunque mi polla no
estaba tan vigorosa, no me hubiera importado echar otro polvo, cualquiera sabe
cuando podría pillar otra vez a la amiga de mi hermana, si la volvía ha pillar
claro. Pero bueno me conforme con lo disfrutado que no fue poco.
Durante la hora que estuvo dormida no podía evitar mirarla y
la verdad no se como no me había fijado antes en ella, ahora los rasgos que
nunca me gustaron parecía que me atraían y sin decir de sus estupendas tetas,
hermoso culo y jugoso coño, después de tantos años entrando en casa y resulta
que la amiga de mi hermana es una cachonda de tomo y lomo, bueno más vale tarde
que nunca. También imagine que cuando estuviéramos en la ciudad podríamos quedar
algunos días para echar unos polvetes y quien sabe si la cosa fuera bien incluso
algo mas serio, todo es posible.
Sobre la hora se despertó Begoña que subió para ducharse,
cuando bajo ya había vuelto mi hermana, me miro pero no dijo nada, se fue con mi
hermana al salón y comenzaron ha hablar, yo me fui ha mi cuarto a pasar el rato.
El resto del tiempo que paso Begoña en la casa del campo, fue
como si no hubiera pasado nada excepto alguna mirada fugaz o una pequeña
sonrisa. Cuando volvimos a la ciudad todo fue como siempre, incluso a veces creo
que fue un sueño. Pero no, paso. Ya no me mira con esa cara de estúpida de
siempre y hay veces que la pillo mirándome, aunque lo intenta disimular.
Un día le echare cojones y le diré algo, pero bueno mientras
tanto si no queda más remedio esperare una nueva oportunidad, pero esta vez le
echo dos polvos, coño.
Por erkiyo