... yo llevaba la botella de Vodka a la fiesta. Llegaba un
poco tarde pero estaba segura de que no iba a ser la última, además conmigo
venían Isabel y Teresa, que por cierto era su culpa. Mientras llamaba al timbre
me preguntaba a mi misma como había podido llegar tarde viviendo tres pisos mas
arriba. Nos abrió la puerta Daniel Anfales y sonriéndonos nos invito a pasar.
Daniel estaba en clase de Isabel, estudiaba Geológicas y se
habían hecho muy buenos amigos... y después de que se pase en nuestra casa la
mayor parte del día también es muy buen amigo nuestro. Había organizado una mini
fiesta en su piso con sus compañeros y los amigos de estos.
Estaba lleno de gente, a casi todos los conocía y después de
hablar un montón de rato con la gente, me serví algo de beber. La música no
estaba muy alta y se podía hablar bien. Esa noche hablé por los codos, no paré.
Durante una conversación me presentaron a un chico que se llama Javi que apenas
abrió la boca. Era alto, muy alto y ancho... me llamó la atención que su espalda
era muy ancha. Tenia los ojos ligeramente rasgados y la boca fina, pero un
rostro dulce, además su voz era muy profunda, esto lo noté en lo poco que habló.
No recuerdo cómo pero terminé hablando solo con él en el sofá
del salón. Me gustaba su voz, y su forma de hablar, y su conversación, y lo
dulce que era... en fin que estaba super a gusto. Me contó que estudia para ser
profesor de Educación Física y que practicaba mucho deporte, sobre todo la
escalada y baloncesto... (no me extraña que tengas ese cuerpazo y esa altura,
pensé)... el caso es que al final empezamos a enrollarnos. Pero me sorprendió la
forma en la que lo hacia, era muy dulce, disfrutando cada beso, despacio,
estabamos en el sofá uno al lado del otro y ni me metía mano ni nada, yo
alucinaba...
Me recordaba a las primeras veces que yo me enrollaba con
alguien. Hablábamos entre beso y beso, era muy simpático, cuando en un momento
determinado le pregunté cuantos años tenia, y entonces casi me da algo cuando me
dijo que tenia 18, menuda "asalta cunas" estaba hecha, pero ya no había marcha
atrás. Le propuse marcharnos a un sitio más tranquilo y el aceptó, así que
subimos hasta mi apartamento, concretamente a mi cuarto, mientras nos besábamos
por las escaleras, nos parábamos en los rellanos para seguir besándonos. La cosa
se fue poniendo más caliente, parece que el chico por fin se espabilaba y
tardamos casi 40 minutos en subir tres pisos de escaleras (me entendéis, no?).
Entramos y seguimos enrollándonos en medio de la habitación.
Seguía besándome despacio, con dulzura, pero apasionadamente acariciándome por
encima de la ropa. Notaba que él se estaba excitando muchisimo además de por el
bulto con el que me rozaba por que su respiración cada vez era más rápida. Yo
empecé a subirle poco a poco la camiseta y... como estaba el tío, menudo
cuerpazo, seguramente no estaré nunca mas delante de un cuerpo tan perfecto,
todos los abdominales marcados, unas piernas, unos brazos... Pues bien... la
camiseta la tenia quitada y al mirarle no pude evitar decir. "Joder... como
crecéis los chicos de ahora!!!"... Él me sonrío y comenzó a besarme por el
cuello lentamente y de nuevo en los labios. Comenzó a quitarme la camiseta y
directamente empezé a desabrocharle los pantalones. El se quedó paralizado y con
cara de bobo me dijo casi tartamudeando.
¿Vamos a hacerlo?.-
¿No quieres?.- Pregunté sorprendida.
No...Si... es que, yo no lo he hecho...nunca.-
¿Qué?- Pregunte alucinada. Le subieron los colores y miro
al suelo.- No pasa nada...alguna vez tenia que ser la primera.- Le sonreí y de
la mano me lo lleve hacia la cama.- Déjate llevar, vale?. - No sabía como
reaccionar, nunca había estado en una situación así.
Entre beso y beso terminé de quitarle toda la ropa y
despacito el se dedicó a quitarme la mía. Nos tumbamos en la cama y le dirigí
sus manos. Me acariciaba despacito, con interés... observando mis reacciones y
poco a poco se fue soltando y tomó él la iniciativa. Me besaba los pechos,
deteniéndose en mis pezones, y me acariciaba la cara, me besaba en el cuello y
de vez en cuando me preguntaba susurrando en el oído ¿qué tal?. A lo que yo
respondía con una amplia sonrisa. Cada vez que pensaba que iba a desvirgarle me
daba un morbo terrible, y además quería que le gustase, para que le quedara buen
recuerdo. Yo estaba excitadísima, quería que me la metiera enseguida. Me coloque
encima de él y le puse el preservativo. Me senté sobre su pene, poquito a poco
observando su rostro me movía arriba y abajo. Buscó mis manos y estrechó mis
dedos entre los suyos. Yo cerré los ojos y me concentré en lo que estaba
sintiendo...
Sara... no puedo aguantar mas.- Dijo entrecortadamente.
No, no espera... no me dejes así.- Pero ya era tarde... se
estaba corriendo, yo no deje de moverme.
Cuando terminó, me miró preocupado pidiéndome disculpas,
diciéndome que no había podido aguantar más y se incorporó. Yo le tranquilicé
diciéndole que no pasaba nada. "¿sabes hacer un dedo?". Le pregunté y él asintió
convencido. Llevé su mano hasta mi coñito y él comenzó su trabajo, era un poco
inexperto pero me gustaba, no recordaba ya lo que era tener allí una mano
inexperta y eso me excitaba más. Al final me corrí despacio agarrada al cuello
de Javi y él me susurró que era la primera vez que alguien se corría así entre
sus brazos.
A él el dedo le había excitado bastante y además seguimos
besándonos y acariciándonos y volvimos a hacerlo 2 veces más, incluso durmió en
mi casa y por la mañana otra vez... y se portó como un campeón [ ;-) ]. Pero eso
ya no tiene tanto interés, fueron más o menos como todos, pero me parece más
especial relatar la primera. AY!! Estos adolescentes...
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