Intocable
Es sencillo, tenia mas de un año sin tener vacaciones y esta
es una oportunidad que no dejaría ir, me llamo Karina Rice y dirijo las
Relaciones Publicas de una Importadora de la ciudad de Culiacán Sinaloa, la
presión en mi trabajo es terrible así que cuando me dijeron que podía tomar tres
días no lo pensé dos veces y me marche a hacer un pequeño equipaje a mi
departamento, tengo un pequeño Atos que me llevará al fin del mundo si yo
quisiera llegar ahí en un pequeño auto y es ahí, precisamente al fin del mundo a
donde iré a pasar esos tres días.
Cerca de Culiacán existe una playa de nombre Altata, es un
lugar divino, un pueblo de pescadores situado en una bahía de aguas tranquilas,
casas con tipo de chozas, gente amable y acostumbrada a vivir del mar, la gente
de la ciudad suele construir casas junto a la playa para visitarlas los fines de
semana, no hay hoteles, solo casas, el mar y mucha cerveza, pacifico claro esta.
Metí la maleta en la cajuela, llevaba en su interior un pantalón de mezclilla,
mis tenis, dos camisetas unos pants de color rosa, unos calzoncitos violeta, mi
tanguita de la suerte; la llamo así porque la uso en las noches cuando ligo con
alguien, no es una cola less pero con lo amplio que son mis pompis suelo
convertirla al dar tan solo dos pasos la pierdo en mi rayita; también metí un
traje de baño que uso en mis clases de natación uno gris que me aprieta un poco,
parece que he engordado un poquitin desde que lo compre y casi no me queda y por
si acaso, tome prestado un traje de baño del cajón de mi hermana, este es blanco
también como el de la natación de una sola pieza y corte completo, tiene vivos
verdes y creo que hecho humo dentro de el.
Soy alta, bueno, mido como uno setenta, mi cabello es corto,
lo uso casi como el de un hombre además de que me gusta pegarlo en mis peinados
con algo de gel. No soy delgada pero para nada imaginen que soy gordita o algo
por el estilo, estoy segura que en ninguna parte de mi cuerpo podría encontrar
grasita o celulitis, mi busto es grande y firme, lo se por la manera en que
miran los tipos de la oficina , mi piernas son lindas pero las suelo tapar con
pantalones, bueno excepto en la alberca donde aun cuando no quiera, las suelo
mostrar. ¿Mis pompis? Sin duda lo mejor de mi cuerpo, atraen por su forma y gran
tamaño la mirada de cualquiera, me gusta hacerlos voltear lo cual consigo con
mis apretados pantalones marcando en ellos, los bordes de mi ropa interior,
bueno, esa soy yo, la que va rumbo a Altata a pasar un fin de semana.
Eran aproximadamente las cinco de la tarde cuando llegué al
pueblito, busque un lugar donde quedarme encontrando un cuarto en la casa del
dueño de la tiendita del pueblo, que a su vez por las noches se convertía en la
abastecedora de alcohol de los pescadores , es decir "La cantina". Acomode mis
cosas en el pequeño cuchitril que contaba solo con una cama y un pequeño baño,
tenia entrada desde la calle así que no molestaría a nadie al entrar y salir de
él. Me fui a uno de los restaurantitos en la playa a cenar mariscos , leer un
poco y domar al calor con algunas cervezas mientras leía un libro que compre
antes de salir... era en la página 42 cuando la rockola toco por novena vez esa
maldita canción del grupo Intocable, eran seis borrachos que parecía celebraban
un buen día de pesca ¿pero porque con la misma canción? Me tenían harta y se los
dije, me tenían harta. El mas joven de ellos se acerco molesto y me grito
------ Pinché vieja, a ti que te importa si quieres silencio
vete a un convento, aunque vestida así no te van a dejar entrar golfa------
Yo llevaba un top sin hombros de color blanco que dejaba ver
claramente que no llevaba brassiere y unos shorts de manta tipo bermudas, no
parecía una golfa!, pero ya no se lo iba a decir, preferí regresar al cuarto,
después de todo ya era tarde y mañana me esperaría un día lleno de mar y sol.
Me despertó el tremendo sonido de la lluvia, mas bien era un
aguacero que no me dejaba salir del cuartito, dichosas vacaciones encerrada en
un cuchitril de lamina, no me iba a quedar ahí, salí de perdida a platicar a la
tienda con el Sr. Manuel, la persona que me había rentado el cuartucho...me
quede con el hasta que la lluvia se aplacó, ya habíamos comido y platicado de
tantas cosas del lugar que pensaba ver en esos días algún terrenito para
comenzar a construir mi casa. Pero por ahora la lluvia ya había cesado y al ser
las cuatro de la tarde podía alcanzar cuando menos dos horas mas de sol, me puse
el traje de baño blanco de mi hermana, tome una toalla y camine hasta el lugar
mas solitario que encontré en la bahía, había mas de diez casas a mi alrededor,
pero en esa zona estaban vacías, no era aun fin de semana y sus dueños no las
visitarían hoy. Extendí la toalla en la arena, ajuste mis lentes oscuros y me
acosté boca abajo para tomar el color que el sol me quiera dar.
Esta vez fue sobre la pagina 57 sobre la que desperté, justo
a tiempo, el sol estaba a punto de fundirse en el mar, me levante y acerque a
las olas para limpiarme un poco a la arena, sentí mis hombros ardiendo, no fue
buena idea dormirme, estaba muy bronceada de la espalda y nada por el frente y
al sentir el agua en mi quemada piel sentí con ella un éxtasis de frescura
recorriendo mi cuerpo, me metí del todo en la orilla del mar, mojando mi rostro,
mojando mi caliente cuerpo.
La llegada de una panga hasta ese lugar me dejo esperando un
momento mas dentro del mar, venían de su jornada de pesca tal vez con éxito
porque los escuche cantar, eran seis , eran los mismos seis que cantaban esa
canción del grupo Intocable. Al llegar la lancha hasta la arena se bajaron dos
de ellos y se sentaron justo junto a mi toalla y mis tenis, uno de ellos puso
mis short debajo de el para sentarse y no ensuciarse como si la arena estuviera
mas limpia que sus nalgas después de un día en altamar. Ese fue un motivo para
salir del agua, aun había mucha luz del sol y la quería aprovechar para regresar
a los restaurantitos por un cocktail de camarón. Salí del agua sintiendo que lo
hacia en cámara lenta, sabia que mis pompis se habían tragado ya la parte
trasera pero al querer ser digna y caminar muy derecha no me di cuenta que la
tela blanca del traje se había transparentado del todo, mostrando mi triangulito
de pelos bien rasurado a cada uno de los pescadores, lo Rosado de mis pezones
también se veían con un leve filtro de ahora, tela transparente. Pedí mi short y
tome mi toalla para sentarme en ella mientras me secaba con una mas pequeña, me
gustaba ser mirada así que me acosté de nuevo boca abajo aun cundo ya me tenia
que ir de ahí. La mitad de mis pompis era lo único que podían ver con mi
posición aun cuando según yo, había acomodado la tela sacándola de mi culo.
Y justo cuando pensaba en levantarme, me di cuenta que estaba
en problemas, los seis estaban alrededor de mi, y al intentar levantarme, el mas
sucio de ellos, el que parecía su jefe y dueño de la lancha puso su pie en mi
espalda regresando mi pecho al suelo.
---Quédate ahí golfa, déjanos seguir viéndote, tienes muy
buenas nalgas pero nos gusto mas verte por el frente, voltéate mujer---
Le pedí por favor que no, que me dejaran en paz, que se
fueran que yo me iba ya pero no paso nada ---que te voltees golfa, ayer estabas
muy machita, ahora vamos a ver si eres machita, voltéate golfa---
Me tomo de mi cortito cabello y me levanto poniéndome de pie
junto a el, al darse cuenta que al estar seca la tela no se transparentaba, me
dijeron que me fuera a mojar de nuevo, desde luego que no haría, así que fui
detenida por los brazos por uno y de las piernas por el otro me cargaron así
hasta la orilla ---Una , dos tres y al agua patos---- me aventaron al agua y me
sumieron mas de tres veces queriéndome ahogar, si me querían asustar, lo habían
conseguido, ahora me di cuenta de la transparencia del traje de mi hermana , me
tenían de pie y a empujones me llevaron junto a los otros cuatro, no me podía
cubrir, cada vez que ponía mis manos tapando mis triangulito y mis pechos ellos
quitaban mi mano de un tirón mas fuerte. Me tenían ahí ante ellos, en mi traje
de baño blanco viendo como se iba la luz del sol...
---parece que ya es de noche señorita, usted sabe al ser tan
refinada de la ciudad, es tiempo de que nos de un espectáculo digno de
adultos---
Al estar diciendo esto el muy cerdo se desabrochó el pantalón
y lo bajo sin miramientos, orino sobre mi toalla y sostuvo su miembro ante mi
como si yo fuera una perra y este un trozo de carne, comencé a llorar sin parar,
tenia miedo.
Jalaban mis brazos en direcciones contrarias hasta sentir
romperlos, otro de ellos al mismo tiempo que manoseaba mis piernas las sostuvo
mientras los otros dos desprendían mi traje de baño... no dejaban de tararear la
maldita canción y yo totalmente desnuda antes seis pescadores con sus mondas
entres sus dedos, dios, me agacharon en forma de escuadra hasta mostrarle por
detrás, entre mis piernas mi rajita, rosada dijo el primero de esos imbeciles
que sin decirme nada me penetro... ---aaaaahhhhhhhhh----, sentí como se quemaba
todo adentro de mi sentí los ojos de los otros cinco clavados en mi culo, sentí
la monda de uno mas de ellos entrar por mi boca y con ella la baba de su semen
llenarme hasta la garganta de su espesura.
---No te vas a acostar perra, cierra las piernas pa que
aprietes, hora, quien le inaugura el culo? Vamos----
Y así de pie vi como el mas mondudo me tomo de la cintura y
en escuadra y de una me metió todo su pedazo por la cola, era la primera y única
vez que alguien me cogía así, el dolor fue terrible, pero es verdad, solo
pensaba en que me seguían mirando esa bola de puercos. Metió sus brazos por mis
axilas y me jalo hacia atrás dejándome derecha para que otro de ellos me la
metiera por mi pucha, ---aaaaahhhhhhhhh, mmmmmmhhhh----
Dos dentro de mi, chocaban en mi interior una y otra vez,
dolor con placer... placer aaaahhhhh, salieron al mismo tiempo y caí de una a la
arena, ahí el ultimo me abrió de patas y me tomo de la forma tradicional, se
vino rápido estaba demasiado caliente, se fueron de ahí caminando como si nada
mientras yo no sabia si me dolía mas el orgullo o la terrible mancillacion que
había sufrido. Seguía desnuda junto al mar, eran las nueve de la noche apenas
cuando me levante para vestirme y con mi ultima lagrima... se llevaron el libro
, el traje de baño, los tenis y la toalla, ahora tenia que caminar por el pueblo
desnuda, no los iba a acusar, dirían que la de fuera los provoco así que me
dispuse a caminar por el pueblito encuerada.
Parecía un milagro, estaba a media cuadra cuando vi a una
niñita con un kilo de tortillas envuelto en una servilleta de tela, se la pedí y
tape con ella mi frente, como si fuera un pareo, tenia algunos moretones, con la
mano izquierda cubría mis dos pechos y con la derecha unía las esquinitas de la
servilleta que me cubría cuando entre a la cantina para pedir que me abrieran el
cuarto , había llegado y no había ocurrido nada mas. Pero...los prendió verme
así, había unos quince tipos asquerosamente borrachos y yo entro al lugar
mostrando todo lo que puedo mostrar. M recargue de frente a la barra, le dije al
Sr. Manuel que había perdido la llave y uno de los borrachos de la cantina me
levanto con dos dedos la tela que cubría mi morado culo ---- parece un
dubalin----jajajajajaja rieron todos, lo decían porque mi bronceado era solo de
la mitad de mi cuerpo... me jalo el pareo y estaba de nuevo ante mas de veinte
personas completamente encuerada, temblaba de miedo y sus manos una a una se
fueron uniendo con la piel de mi cuerpo, se fundían ardiendo, pero al sentir un
dedo introducirse en mi culo, rozando de nuevo mi interior, no soporte el dolor
, mi grito fue terrible y salí corriendo hasta mi auto, deje la maleta y en la
carretera solo pensaba en un buen baño de regadera y en volver a trabajar,
encendí el radio para que me acompañara en el camino... la malita canción de
nuevo nooooooooooooo!
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