Diego.
Era un detestable jueves de escuela preparatoria en la
aburrida clase de biología, la ultima hora de clase es eterna, tan aburrido me
sentía que mi mente estaba en blanco, el viernes era examen de biología y
dábamos un repaso general de lo que vendría en el examen, a mis 16 años lo que
menos me importaba era esa clase y esa materia, no era de mi gusto y solo me
quedaba viendo las piernas de mis compañeras, algunas muy bonitas con suaves y
tersas piernas y rodillas, otras no tanto, con esas faldas y esas piernas
imaginándome tantas cosas pero menos lo de la clase, mis pensamientos se vieron
aturdidos por la campana de salida la cual me indicaba que ya era hora de llegar
a mi solitaria casa talvez a ver la tele, escuchar música o leer un buen libro,
pero no estudiar, salí de la escuela y me dirigía a mi pequeño auto cuando vi
corriendo hacia mi una compañera de edad de 16 años, era de mi clase con la cual
me llevaba muy bien llamada Julia diciéndome:
Julia.- Hola, oye crees que podríamos estudiar juntos en tu
casa.
Diego.- No, como crees, no pienso estudiar.
Julia.- Anda, que mis amigas están en ese mismo plan y
realmente yo quiero estudiar.
Diego.- Pues estudia sola.
Julia.- Pero no quiero estar sola.
Realmente yo tampoco quería estar solo, mi casa era grande y
con un tono de voz de forma descuidada le dije, adelante sube al auto me has
convencido.
Iba un poco de mal humor, y decidí detenerme en un
restaurante a comer una hamburguesa, siempre he sido algo egoísta y no me
importo si ella o no tuviera dinero así que le dije, ando te invito a comer una
hamburguesa, a lo cual ella simplemente dijo ok!
Estaba tranquilamente comiendo mi hamburguesa con Julia y
ella interrumpe diciéndome:
Julia.- Tienes una linda mirada.
Diego.- Gracias!
Julia.- Si y aun mas cuando te quedas viéndonos las piernas
en clase jajajajaja, es muy comico, todas las mujeres se dan cuenta,dime soy
bonita?
Diego.- Gulp! Enserio? Ahhh si i Si claro eres bonita, como
todas (Me tomo desprevenido)
Terminando de comer nos dirigimos a mi casa, en el camino, no
dejaba de ver sus piernas, ella solo las cruzaba o se tocaba sensualmente su
ombligo, eso me estaba excitando mucho a mis 16 años era algo fabubloso, pero yo
siempre con mi gesto de persona malhumorada y egocéntrica, tratando de disimular
todo gesto de halago hacia ella, tragándome mis palabras y pensamientos tales
como: estas bien bonita Julia, eres hermosa, quiero desnudarte y tocarte toda,
te quiero tener en mi cama y hacer el amor contigo, follarte y darte mi semen en
tu cara, cojerte, hacerte mia.
Llegamos a mi casa, mi actitud había cambiado un poco, pensé
en el camino hacia mi casa que tal vez esto podía ser una oportunidad única,
estaba tan en lo cierto.
Nos sentamos en el sillón de la casa y prendí el televisor y
ella dijo:
Julia.- ¿Cómo estas?
Diego.- Bien, un poco cansado.
Julia.- Estudiamos?
Diego.- Esperate por favor si, no ves que apenas acabamos de
llegar de la escuela y tu ya quieres tomar un libro y estudiar, tranquila.
Eso lo enojo, tomo su mochila y dijo.
Julia.- Si no vas a estudiar mira, mejor me largo de tu casa.
Diego.- No, esperate.
La tome de un brazo, la jale hacia mi, al hacer eso ella se
tropezó con la mesa de cristal y caímos en el sofa, ella arriba de mi, solo me
dijo, estupido y me empezó a besar mi cuello, diciendo:
Julia.- Me has salvado la vida, como te lo podré pagar
Wuau, quede espantado, nunca pensé que hubiera a decir eso,
tome la iniciativa y le dije, besame Julia, besame, nos empezamos a besar, era
extraño, no heramos absolutamente nada, me mordia el labio, me empezaba a
acariciar mi cuerpo y yo era sumiso a lo que ella me hiciera, me tocaba el
cabello, mis manos, empezaba a agitarse su respiración, lo podía notar,
lentamente ella se empezó a acomodar y a poner sus piernas a la altura de mi
pene, mi pene ya estaba erecto, ella se estaba poniendo roja de la cara, yo
igual, me estaba dando mucha pena, realmente mi egoísmo se había esfumado, ella
empezaba hacer masajes a la altura de mi pene, moviendo las caderas o dejando
caer sus pompas, estaba ya bien calientísimo, ella se había cumplido con lo que
se habia propuesto, excitarme.
Diego.- Hay que quitarnos la ropa Julia, quiero hacerlo
contigo.
Julia.- Si si, yo también.
Diego.- Oye Julia, solo por hoy te amare.
Julia.- Y yo solo por hoy seré tuya.
Empezamos a desvestirnos los dos, uno en frente del otro, las
hormonas tomaban el control de la situación, estaba como loco, con un pene
erecto y unas ganas incontenibles de metérselo, ella se dio la vuelta y pude ver
su culito hermoso, inmediatamente supe que lo quería, quería ese culo para mi
solo y lo seria.
Me sente en el sofa, ella se acerco y tomo mi pene, y me
empezo a mamar el pene con sus manos hermosas, tocando mi glande, una y otra ves
haciendo el movimiento de arriba y abajo, meneando mi pene, jugando con el, me
empezaba a sacar varios gemidos, se levanto me miro a los ojos y se sento en mis
piernas, se acomodo y me dijo, me la voy a meter todita ok, disfruta, fue cuando
yo le dije:
Diego.- Espera, quiero hacerlo por tu culito, metértelo por
tu culito.
Julia.- No se, no estoy preparada.
Diego.- Yo te preparare mi chiquita.
Me ensalive dos dedos y se los empecé a meter, al mismo
tiempo que chupaba sus tetas hermosas color rosa y hermosos pezones cafecitos,
le metía mis dedos y los sacaba, le decia, lameme mis dedos, pues no quería
probar el saber de su maldita mierda, ella lo hacia y se los metía de nuevo a su
culo, una y otra ves, empezaba a gritar diciendo que le dolía, no me importaba,
su culo iba a ser mio, sus jugos vaginales empezaban a escurrir y a mojarme,
mientras que mi pene palpitaba a la altura de su ombligo, sentía que ya era el
momento para penetrarla por su ano, le levante sus pompas y conduje mi pene
lubricado de sus jugos vaginales a su culo, ella dijo, yo lo hago por ti
chiquito, se empezó a meter mi verga poco a poco, la tenia entre sus dedos,
decía que le dolía, yo solo le contestaba, tranquila, tranquila, veras que si es
rico, su culo abria paso a mi pene, ella iba realmente despacio, hasta que le di
un empujón y entro toda, sus nalgas cayeron arriba de mis testículos y los dos
dimos un grito enorme, ella de dolor y yo por mis bonitos testículos que fueron
aplastados por sus nalgas, tenia mis manos entre sus caderas y nos quedamos asi
como 5 minutos, ella llorando y yo acostado al lado de su hombro, consolándola,
diciéndole que ya iba a sacar mi pene, que sabia que le dolía y que no quería
hacerla sufrir, ella solo me masajeaba mis testículos tiernamente diciendo que
no quería sexo por ahí, descuidadamente empezaba a darle un mete y saca
despacito casi por insinto animal, como si nada, ella solo fruncía el seño y
termino por dar un suspiro diciendo, COJEME POR EL CULO, empezó a darle con mas
rapidez, mas y mas y mas y mas, sus tetas se movían, su cara era roja como de
tomate, gritaba, pero su grito era diferente, lo estaba gozando poco a poquito,
estaba empezando a gritar y a decirle que la quería mucho que la amaba, en fin
puras tonterías, ella decía que era muy guapo etc etc etc, cosas sin
importancia, ya estábamos cojiendo rico, mis testículos se hicieron pequeños y
ya no me dolia tanto darle embestidas, veia como movía sus caderas y eso fue
suficiente para correrme dentro de ella sin previo aviso y consentimiento suyo,
llenándola de toda mi lechita a sus tripas y yo soltando un grito de ira, solo
senti que su culo se frunció mas de lo que lo tenia aprisionándo mi pene,
simplemente me quede viéndola y ella me miro y dijo:
Julia.- Te corriste verdad.
Diego.- Si, ahh y por cierto olvídate de que estudiemos hoy.
Esto ocurrió hace ya como 2 años y fue muy muy agradable,
espero comentarios a
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