Esta historia es totalmente real, sucedió en Santiago de
Compostela hace 13 años, cuando yo tenía 18 años, en una fiesta en la que había
gente de todas las edades, nos mezclamos con 2 amigos con un grupo de mujeres en
que la menor tenía alrededor de 30 años. La conversación era muy entretenida y
al correr de un rato, y con varios tragos encima nos animamos a bailar como el
resto de la gente. Para mis amigos era solo una entretenimiento, pero a mí me
llamó la atención una de las mujeres, de nombre Fabiana, de 32 años, 1,75 de
estatura, de contextura delgada, con busto extremadamente gigante y una cola
fenomenal. La fiesta llegó a su fin, nos despedimos y nos fuimos cada uno a su
casa, pero yo quedé calentísimo con esa hermosa mujer, que hubiese querido tener
entre mis brazos.

Pasaron casi 2 semanas cuando una mañana yo esperaba el metro
para ir al instituto, y la vi bajar hacia el andén, solo verla me calentó, -Hola
Daniel! ¿Cómo estas? -Bien – dije casi tiritando – ¿y usted? -¿Cómo que usted?,
o no te acuerdas que cuando nos conocimos me hablabas de tú? -Si, pero pensé que
era solo por que estábamos en la fiesta -¿O me dices usted por que podría ser tu
madre? -...................- no sabía que responder- mmmmm pero no lo eres.
Llegó el metro, nos subimos, y me empezó a contar de su vida,
estaba separada hacía 5 años, vivía junto a su hermana, algo mayor que ella.
-Pero cuéntame algo de ti............... solo he hablado
yo.........
-Vivo con mis padres y estoy estudiando, no tengo mucho más
que contar.
-Me imagino que tienes alguna novia, no estas mal eh.
Estaba tan nervioso, que ni siquiera me había calentado, y mi
conversación no era muy fluida.......
-Y quien es la que te quita el sueño – me preguntó con una
decisión que me dejó más nervioso.
-No tengo nada serio, en realidad dedico mucho tiempo a mis
estudios – obviamente eso no era 100% verdad. -Que lástima –me dijo de pronto-
me tengo que bajar en la estación que sigue, cuando nos encontremos seguimos la
conversación.
-Yo también bajo –fue un comentario mentiroso e impulsivo, el
nerviosismo había desaparecido.
Salimos de la estación y caminamos 2 cuadras, hasta que
llegamos a su trabajo.
-Acá trabajo yo, fue un placer este encuentro, aunque me
hubiese gustado saber tus gustos acerca de las mujeres, ja, ja,ja era una broma,
pasa que te noté nervioso, pero sabes que – me dijo-aprovechemos que es viernes
y llego a mi casa más temprano, te invito una cerveza esta tarde -OK, encantado.
Me dio su dirección y a la hora acordada llegué a su casa,
toqué el timbre al abrirse la puerta quedó frente a mi, con una blusa negra de
transparencia, que deja ver su hermosas tetas, y una falda corta y ajustada, me
invitó a pasar al girarse vi su culo , y eso me volvió loco inmediatamente.
Me ofreció cerveza y nos sentamos en un cómodo sofá.
-Espero que no te vuelvas a poner nervioso- me dijo con una
rica sonrisa pícara-.
-No te preocupes, estoy muy relajado -No lo creo, tu pantalón
dice otra cosa – estaba tan caliente que no podía ocultar la erección, ya era
muy notorio- pero no te asustes -me dijo, mientras su mano frotaba mi pene sobre
el pantalón y me mostraba su lengua sensualmente.
- No tengo susto, le dije. Tomé una de sus tetas y nos
besamos largamente, entrelazando nuestras lenguas. Me empujó y quedé recostado
en el sofá, bajó mi pantalón y comenzó a mamar por sobre mi zunga lo que me
enloqueció, yo desabotoné como pude su blusa y saqué una de sus tetas del
sostén, bajó mi slip y empezó a dar una mamada espectacular , recorriendo con su
lengua todo mi pico y con su mano masajendo mis bolas ....ERA RIQUÍSIMO.......
me enderecé y la desnudé, ahora fue ella quien quedó recostada en el sofá, abrió
sus piernas y comencé besar su vulva, mi lengua jugaba con su clítoris , que era
una joyita, y a la vez tocaba sus tetas que me volvían loco tenía unos pezones
grandes y muy duros por lo que ataqué sus tetas saboreándolas completas, su
jadeo se hacía cada vez más fuerte y eso me excitaba más......
-Estoy muy caliente, métela, métela...-su jadeo era aún
mayor-uuuuummmmmm, por favor métela...
Me acomodé y la penetré suavemente, su concha estaba
apretadísima, lo que duplicaba el placer, y aumentaba su locura -SIIIIIII, SI
DANIEL SI, DALE, DALE, ME TIENES MUY CALIENTE.
Lo saqué y comencé a pasar mi miembro por su clítoris, ahí ya
era incontenible sus contorneos y sus gritos, levantaba su cuerpo del sofá.
- DANIEL, ME VOY, ME VOY, METEMELA TODA......SI ASI, TODA,
TODA... AAAAAAAAHHH AAAHHHHHHHHHH -YO TAMBIEN FABIANA , YA ACABO, ME VOY ,
UUUUUHHHHHH,,
Acabamos a la vez y fue fenomenal, pasamos todo el resto de
la tarde y toda la noche juntos, y disfruté a Fabiana por completo, y durante
muchísimo tiempo más.