EXCITÁNDOME CON MI CUÑADA
El pasado verano fuimos mi mujer y yo a pasar una semana en
la casa de campo de mis suegros. Es una casa muy acogedora con piscina, con lo
que yo estuve de acuerdo en pasar allí unos días.
Una tarde después de la comida, mis suegros y mi mujer se
fueron a dormir la siesta, mientras que mi cuñada y yo quedamos viendo la tele
sentados cerca uno del otro.
Mi cuñada tiene 23 años, tiene novio y está porque no decirlo
muy buena. Yo hacía tiempo que tenía sueños con ella, su cuerpo y el hecho de
ser la hermana de mi mujer me ponía.
Yo no soy un cachas pero (modestia aparte) tengo un gran
miembro que llama la atención cuando está empalmado.
Empezamos a ver la película, y no sé si fue el calor pero mi
polla se empezó a hinchar, cada vez más, y yo me hice el dormido. Con un rápido
movimiento saqué la punta de mi polla fuera del bañador, como si de forma
natural hubiese ocurrido. Al momento noté como mi cuñada se daba cuenta y echaba
una risita muy baja, que me demostraba que me estaba mirando.
Mi polla siguió creciendo ante la idea de que mi cuñada me
miraba y noté como ella acercaba su sillón un poco más al mío.
En ese momento simulé despertarme y miré hacia mi cuñada la
cual tenía su cara sonrojada mezcla de viciosa y avergonzada.
Tras decirle que hacía mucho calor, le propuse ir a la
piscina, a lo cual ella aceptó (sin duda estaba tan caliente que no podía
rechazar mi invitación).
Ya en el agua empezamos a jugar, ya sabéis, que si a
sumergirnos el uno al otro, que si a pasar por debajo de sus piernas.
En una de esas volví a dejar salir la punta de mi polla fuera
del bañador. Ella miro como disimulando y seguimos jugando. En uno de los juegos
ella rozó sus dedos con la punta de mi polla varias veces. Cada vez que lo hacía
se ponían sus pezones mas y más duros.
Así estuvimos varios minutos, hasta que mi mujer despertó y
todo volvió a la normalidad.
Se que este final no es el que muchos esperan, pero les
aseguro que esto paso realmente y que les he contado toda la verdad.
Hoy todavía mi cuñada se muestra especialmente cariñosa
cuando estamos solos. Ya os contaré si ocurre algo... un saludo.