* RELATO 4…
La etérea figura
ECSagardez
De nuevo miró el reloj colocado en la pared, frente a la cama, las manecillas
marcaban las 12:30 am… Paseaba nervioso por el cuarto, sin saber que hacer y por
un momento pensó en fumarse un cigarrillo… Pero tenía meses que no probaba
ninguno… La desesperación era muy grande, no sabía a que atribuir esa sensación…
Era tal el nerviosismo que su frente empezó a perlarse de sudor y optó por
desvestirse y meterse al baño para darse "un riego"1, como decía
regularmente… Abrió la regadera y dejó correr el agua fría, hasta que sintió
agradable como corría el líquido por su cuerpo y eso lo calmó sobre manera…
Tomó la toalla que siempre estaba en el baño, como dispuesta a cumplir los
deseos de su dueño de secarle el cabello y posteriormente, como si fuera un
ritual, secaba todo el cuerpo hasta la punta de los pies… Para ser colgada,
luego de cumplir su labor, en una silla o en el toallero, colocado exprofeso en
el lugar.
LLEGO LA CALMA
Salió del baño y encendió el televisor… Antes de recostarse en la cama,
también encendió el ventilador de techo y sintió la brisa de aire frío que le
dio tranquilidad y por un momento lo alejó del estado de ansiedad y nerviosismo
que había tenido minutos antes…
Tomó el control remoto del televisor y cambió de canal, dándole la vuelta al
sintonizador hasta en dos ocasiones, logrando ver que pasaban una película
erótica en el canal Multicinema Premier (MCP), por lo que lo dejó en ese lugar y
procedió a acomodarse en la cama…
ESCENA EROTICA
Al momento vio como la pareja de actores estaban en el interior del baño y él
se colocaba por atrás para besarla apasionadamente. La mujer no se resistía a la
caricia y volteaba el rostro para darle un beso en la boca… Mientras él con sus
manos recorría ese cuerpo, lleno de tentación… La escena lo estaba poniendo
caliente y musitó:
- Chin… No se ni para que me bañé, si me está dando un tremendo calor…
Siguió viendo la tele… Pero algo instintivo lo hizo meter su mano debajo de
la truza y sintió como poco a poco el pene se le erectaba, incluso sus
testículos estaban como hinchados, porque comenzó a masajearlos…
Estaba llegando a tal grado su excitación, porque levantó la vista y vio el
televisor, la pareja seguía entregada al placer y aunque la escena no era clara,
se advertía que el hombre había penetrado por atrás a la mujer y sus movimientos
manifestaban el erotismo que imprimían los actores para cumplir con el papel
encomendado y que, sin duda, provocaban el éxtasis y el climax de excitación en
quienes estuvieran viendo la película…
LA PAJUELA
El siguió acariciando su pene… Lo sintió como en los viejos tiempos, un
miembro viril del cual se sentía orgulloso ya que rebasaba los 20 centímetros y
era grueso. Comenzó a masajearlo con movimientos de arriba hacia abajo. De
pronto detuvo la acción…
Enseguida se sintió mal por lo ocurrido… A su edad, casi 50 años y parecía
chamaco de 17, haciéndose una pajuela2… Pero una masturbación que
para él ya no tenía sentido, porque esa película, pese a ser excitante, más bien
invitaba al coito con una mujer y si era la de sus pensamientos.
- Eso sería fantástico –dijo para si mismo-.
SE AGOLPAN LAS IMAGENES
Su mente voló lejos y recordó a su amada, quien andaba de viaje. Había
partido a una fiesta cerca de la frontera con los Estados Unidos y regresaría
tres días después… El hubiera querido acompañarla, pero tenía algunos asuntos de
trabajo que resolver y eso fue el impedimento real para no estar con ella.
Poco a poco llegó la tranquilidad y en su mente se agolparon muchas imágenes…
Sacudió la cabeza y en forma difusa llegó hasta él la figura deseada, la de "mi
amor", como él le decía… La veía sólo con sujetador y bragas de algodón que
estiraba los brazos…
Por un momento pensó que era un fantasma o algo etéreo. Pero el sólo verla y
saber que aunque sea en pensamiento estaba con él, le llenó de completa
tranquilidad, por lo que la tomó de la mano y la invitó a sentarse en la cama…
LA FIGURA Y EL ACTO
La figura se dejó conducir y sentándose en la orilla, se besaron
apasionadamente y ambos disfrutaron el ósculo, donde sus lenguas frenéticas y
salvajes se entrelazaban como si quisieran arrancárselas… Tras quitarle el
sujetador o brassier, él empezó a juguetear con sus pezones, los cuales se
pusieron duros y se los introdujo en la boca, para probar el dulce néctar como
si fuera un bebé en desarrollo, hasta llegó a mordisquearlos… Pero esa caricia
sólo arrancaba gemidos de placer en la mujer… Poco a poco ella se fue venciendo
y se acostó sobre la cama… Sabía de antemano lo que sucedería… Le gustaba como
metía la lengua en su ombligo, por varios minutos jugueteaba en ese lugar y le
hacía vibrar y la humedad llenaba de inmediato su monte de venus… Para que
retener ese placer…
Y así fue… El procedió a besarla y siguió su exploración hasta bajar el
rostro y meterse en la entrepierna de su amada… Por un momento respiró
hondamente, quería disfrutar ese aroma agridulce que despedía el sexo de su
amada…
Ella esperaba impaciente la siguiente parte del recorrido de "mi novio", como
ella le decía, aunque ya tenían tiempo de ser pareja… Y conocía muy bien sus
gustos y preferencias en el aspecto sexual… Le gustaba hacerlo porque lo
disfrutaba plenamente y porque sus entregas eran fabulosas. En la intimidad sólo
eran ella y él, por lo que se sentía feliz y embriagada de tanto placer…
El acercó su boca y sacó su lengua, comenzó a lamer despacio, suavemente
hasta que logró tocar con sus labios el botón del placer3, y lo
sujetó con sus labios, para besarlo y posteriormente darle varios lenguetazos
que provocaron en ella una explosión… Una sacudida estremeció el cuerpo de ella
y poco a poco fue aflojando el cuerpo, había tenido un potente orgasmo que llenó
la cara de sus flujos vaginales…
No estaba arrepentida ni tenía sentimientos de culpa… Sabía que a él le
gustaba recibir sus jugos… Siempre le había dicho que el mejor disfrute de una
pareja es respetar su intimidad, sentirse amados, pero sobre todo, entregarse de
pleno a los juegos eróticos del amor… Al cabo que nadie diría lo que ellos
hacían entre esas cuatro paredes…
PLACER A SU AMADO
Tras reponerse de ese potente orgasmo… Ella buscó su miembro y lo cogió con
la mano… La suavidad de esa mano lo hizo estremecerse y la dejó hacer lo que
quisiera… Ella recorría el pene y le gustaba tomarlo y recorrerlo una, dos,
tres… varias veces porque sabía que le proporcionaba placer a su amado, así como
agarrarle y apretarle con suavidad sus testículos…
Ya no pudo más y acercó su rostro y se introdujo la punta del grueso pene de
su amado, con la lengua recorrió el glande, mientras le bajaba el prepucio.
Logró meterlo más en su boca y alzó los ojos para ver como su amado ni la
miraba, porque la caricia lo estaba transportando. Siguió apretando los
testículos y se sentía orgullosa de estarle proporcionando tanto placer a su
amado…
Ella sacó el pene de su boca y le musitó, las siguientes palabras:
- Amor, dámela, quiero ser tuya…
No hubo necesidad de más palabras, él entendió el mensaje y acomodaron sus
cuerpos de tal forma que la penetró por la vagina con tanta suavidad. Ella sólo
fue acomodando su vulva y sintió cuando los testículos de él, golpeaban sus
glúteos. En un mete y saca, donde a veces ambos cuerpos imprimían algo de
velocidad. Ella comenzó a gemir más fuerte y le pidió:
- Amor, los dos juntos. Por favor…
No hubo necesidad de más parloteo. Los dos llegaron a un climax profundo y él
derramó en ella su viscoso líquido seminal. Ella por su parte tuvo un orgasmo de
pronóstico reservado. Sus jugos vaginales se confundieron con el sémen de su
amado, por lo que sintió como se derramaba. Incluso cerró sus piernas para que
no escapara nada de esos fluidos.
SE DESVANECE LA FIGURA
El no tuvo tiempo de reaccionar… La etérea figura se fue desvaneciendo… Y él
abrió los ojos… Miró hacia abajo y su mano estaba entre sus piernas y sujetaba
su flácido pene… La televisión estaba encendida… Pero en la pantalla se exhibía
otra película… Eran la 1 de la mañana… No sabía si se había masturbado, pensando
en su amada… Lo que si pudo percibir de inmediato que tenía una completa
tranquilidad y sólo se dispuso a dormir…
FIN
Expresiones usadas:
Riego= Bañarse sin usar jabón y estropajo. Término muy usado en Veracruz.
Pajuela= Masturbación. Término muy usado en el D.F. y Veracruz.
Botón del placer= Clítoris.