Todo empezó un día
de calor no hace mucho tiempo. Yo estaba en mi cuarto y decidí abrir
la ventana para que circulara un poco el aire. Sin saber por qué
miré hacia abajo y pude ver a mi vecina tendiendo la ropa en su
lavadero. Ella todavía no creo que tenga 40, la verdad nunca hablé
con ella. Es mas bien rellena, tiene pelo castaño y creo que es
de otro país. Aparentemente vive sola y no esta casada. Ella nunca
me vio y yo sin saber qué más hacer decidí observarla
sólo por el hecho de curiosear. Ella iba y venía lavaba algo
y se iba. Yo vivo en un piso 11 y ella en el 10 y mi ventana, como ya adivinaron,
da a la parte interior del edificio, donde están las cocinas, los
lavaderos, etc.
A la noche siguiente escuché
unos ruidos y me acerqué a la ventana y allí estaba ella
de nuevo colgando su ropa. En ese momento vi que tendía su ropa
interior y luego se fue. Fui a buscar unos largavistas de teatro que tenía
mi madre y me puse a ver con mucha atención lo que había
colgado. Luego de un rato me fui a dormir.
A la noche siguiente escuché
mucho ruido proveniente de abajo, me acerqué a la ventana y allí
estaba ella otra vez lavando y colgando ropa y ordenando vaya a saber qué
cosa en la cocina. Esta vez era más tarde, era como la 1 de la mañana,
tomé los largavistas de nuevo y me puse a observar su lavadero.
De vez en cuando entraba y salía. Así me quedé durante
algo más de una hora, ya que no tenía nada mejor que hacer.
Cuando ya empezaba a perder el interés ella salió con una
remera verde y sin pantalones, sólo con sus panties.
Ahí empecé a poner
más atención a lo que sucedía. Apagué la luz
de mi cuarto para no llamar la atención y pude comprobar que funcionó,
ya que ella nunca miró hacia mi ventana.
Yo la seguía mirando y ella
seguía entrando y saliendo como si nada. Y era un poco obvio porque
ella qué se iba a imaginar que alguien estaba despierto y la estaba
mirando.
Sin siquiera notarlo mi pija se
empezó a parar, hasta que alcanzó su máximo esplendor
(y todo esto sólo por verla en panties y con remera). Ahí
mismo empecé a hacerme la paja con una mano mientras con la otra
sostenía los largavistas para mirarla de cerca.
En eso ella me dio la espalda y
se agachó a recoger algo. Su culo no era el de una modelo precisamente
era más bien relleno pero tampoco era anormal o exageradamente grande.
En ese momento me puse a mil y aumenté el ritmo de la paja hasta
que acabé en un mar de leche impresionante. Mientras yo acababa,
ella se fue a su cocina y apagó todas las luces para irse a dormir.
A partir de entonces cada vez que escucho un ruido me asomo a la ventana.
Hoy, 06 de diciembre del 2000, que
escribo el relato, me asomé a eso de las 23:00 y la vi, con la misma
remera verde, entrando y saliendo otra vez. Yo me quedé observándola
pero apagó la luz rápidamente y se fue a dormir temprano,
pero cuando creí que había terminado todo, prendió
nuevamente la luz de su lavadero y se asomó apenas, tampoco me vio
pero me dio un espectáculo impresionante. Se sacó su remera
verde y la dejó para lavar el día siguiente y pude ver por
unos segundos sus tetas contenidas por un pequeño sostén,
que las realzaban. Luego se fue y apagó las luces. Yo quedé
pasmado. Ahí nomás tuve que descargarme haciéndome
una paja pensando en sus tetas.
A partir de este momento creo que
se convirtió en mi obsesión y ahora que se acabaron las clases
y no tengo que levantarme temprano, voy a quedarme despierto hasta que
ella apague las luces y esperando para que salga otra vez en ropa interior.