Soñar con el consenso nunca ha sido una de mis fantasías
favoritas, apenas recuerdo haber tenido un orgasmo con una relación consentida,
mis novios apenas han oído un par de sollozos no fingidos en casi 10 años de
relaciones sexuales. Quizás todo se deba a mis comienzos, el caso es que apenas
sí soy capaz de excitarme y hace ya tiempo que descubrí el por qué.
Os hablaba antes de los comienzos, como responsables de esta
maraña de acontecimientos que me han hecho dudar de mi sexualidad. Hace ya diez
años, cuando apenas yo contaba con 14, era una chica distraída, de aspecto
bastante infantil y desenfadado, me gustaba vestir con ropa deportiva y
ajustada, lo que soliviantaba el cachondeo de mis compañeros de 1º de BUP de un
reconocido colegio de curas de donde yo vivía por aquel entonces. El colegio
apenas hacía un año que lo habían hecho mixto, lo que hacía aún más morbosa la
presencia de chicas en las aulas.
Recuerdo que era final de curso porque hacía mucho calor,
solíamos subir a los depósitos de agua de un pueblo cercano a bañarnos, en
realidad apenas nos mojábamos los pies, ya que corrían rumores de que en
cualquier momento podrían abrir las esclusas del agua y todos moriríamos
ahogados. Aquel día la excursión estaba formada por Chepa, un repetidor de esos
que no sabes ni la edad que tiene, Manu, un habitual de estas excursiones,
Carol, mi amiga de toda la vida, Rodri, su novio de por aquel entonces y un par
de amigos de Chepa, que ni recuerdo como se llamaban. El caso es que era
viernes, y después de mojarnos los pies, Rodri y Manu se fueron, con la excusa
de que tenian que comprar para el botellón de aquella noche, debía ser el
cumpleaños de alguno de estos, porque en aquella época a penas quedábamos para
beber. Chepa y sus amigos se ofrecieron para llevarnos a casa en los vespinos
cuando termináramos nuestro "baño", así que todo quedó ahí. Después de algún
tiempo haciendo el canelo, Carol y yo estábamos con una camiseta y un pantalón
corto (la equipación oficial deportiva del colegio) amarradas como siempre a la
barra que rodeaba el depósito cuando Chepa se lanzó al agua, al centro del pilón
haciendo gestos a sus amigos para que le siguieran, como un tabú que se rompe y
todo el mundo quiere probar por si mismo, se lanzaron ambos a la par, con el
asombro y respeto que aquello produjo en nosotras de repente. No habían hecho
más que empezar a demostrar su porte masculino, con aguadillas y demás
jueguecitos cuando un sonido retumbó bajo nuestros pies, la cara de estos se
tornó en pavor y nadaron desesperadamente al borde del pilón, saliendo del mismo
a la velocidad del rayo. Nosotras reíamos con más miedo que otra cosa, lo que
pareció enfurecer a nuestros acompañantes, que tras comprobar que el ruido no
había sido nada del otro mundo, situándose a nuestra espalda nos arrojaron al
agua, asustadas intentamos llegar a la orilla, pero los amigos de Chepa nos lo
impedían, arrojándonos de nuevo hacia atrás o haciéndonos aguadillas. Chepa
había desaparecido del juego cuando empezamos a asustarnos, los otros chicos
empezaban a divertirse con nosotras, se reían y burlaban sin parecer importarles
el mal rato que nos estaban haciendo pasar.
Ellos no parecía responder a nuestras súplicas , aunque si
parecía divertirle cuanto más agonizantes fueran estas.
De repente, apareció Chepa, subiendo las escaleras, primero
vi su cabeza y me dije, ¡Salvadas!, luego su torso, venía sin camiseta, y luego,
luego el resto, porque el muy capullo había dejado la ropa a secar y estaba en
pelotas delate de nosotras.
Con paso procesional se dirigió a la barandilla y se sentó a
chapotear en el agua, dejándonos verle entero y verdadero.
¡CHEPA TÍO, DILE A ESTOS QUE NOS DEJEN SALIR! Gritó Carol.
Chepa se dirigió a ellos pidiéndoles que nos dejaran en paz,
pero ellos le recordaban el incidente del ruido y como nos habíamos reído de
ellos, pero al final, con postura galante nos tendieron una mano para salir del
agua.
Carol se dirigió hacia ellos con premura, pero a mí parecía
retenerme la vision de la polla de Chepa colgando entre sus piernas, para ser la
primera que veía al natural no estaba nada mal.
No sé en que estaría pensando, cuando Carol volvió a caer al
agua, cansada y agitada me dijo que estos quería una prenda por dejarnos salir.
Carol estaba cansada de sostenerse sobre el agua, así que se quitó la camiseta y
se dirigió a la orilla de nuevo, yo me negué. Mientras Carol discutía su salida
yo seguía embobada viendo la polla de Chepa, se la tocaba con la mano derecha,
mientras la izquierda valía para sostenerle, ya que no perdía ojo de la lucha de
Carol con los dos tiparracos. Al ritmo que se la tocaba, dejaba entrever su rojo
y carnoso glande, que cada vez era más evidente, debido a la semi erección que
estaba logrando, supongo que a costa de la silueta de Carol, que estaba empapada
en ropa interior. Y de nuevo al agua.
-¡OYE TIA, QUE ME HAN DICHO QUE O PONES TU PRENDA O ME TENGO
QUE DESNUDAR!
-¡ESPERA AQUÍ!
Me acerqué a Chepa, que al verme ir hacia él, dejó de tocarse
y me sonrió.
-¡NO TE PREOCUPES, SÓLO ESTÁN DE CACHONDEO!
-¡TIO QUIERO SALIR YA DE AQUÍ!
Diciendo esto le cogí por las rodillas. Tomé impulso y saqué
medio cuerpo fuera del agua, por el único sitio que parecía seguro, entre sus
piernas. Al sacar la cabeza, su polla me golpeó la cara, tomé aire con fuerza,
supongo que atraída por el olor de aquello desconocido para mí. Metí mi cuerpo
entre el suyo y la barandilla, le cogí por los hombros, y mi cara esquivó la
suya, pero no pude evitar que mis pechos, embutidos en el empapado sostén y
pegados a mi camiseta, toparan con su boca, empapados y puntiagudos por el frío
se sintieron de repente calientes, seguramente en el interior de la boca de
Chepa, que parecía no moverse. Ya estaba casi fuera, pero aún tenia que salir de
entre la valla y Chepa, tenía su cabeza pegada a mi pecho y sus manos cogiendo
la barandilla, así que no tuve más remedio que dejarme caer, sentarme sobre su
pene, que duro como una estaca se deslizó en el interior de mi pantalón, al rudo
contacto con mi vagina, la cara le cambió, parecía asustado, echó su cabeza
hacia atrás, dejó libre las manos... yo podía salir sin más, pero le había visto
las cartas, así que decidí vengarme, deslicé una de mis manos por su cuerpo
hasta llegar su polla, sobre la que me encontraba sentada, ahuequé mi culo y la
di salida por el mismo sitio que había entrado, la cogí y la hice recorrer desde
mi culo hasta mi vagina toda mi raja, que estaba caliente y dilatada, en esos
mometos quizás hubiera deseado no tener braguitas, pero me gustó verle asustado
bajo mi cuerpo, saque su polla de mi paltalón asida a mi mano con fuerza,
descapullada, pero no contenta con esto, empecé a deslizar mi cuerpo sobre el
suyo, hacia la salida, por encima de su cabeza, pasee mis pechos sobre su cara,
aunque esta vez su boca no me respondió, estaba acojonado, tumbado boca arriba,
sin saber que hacer. Cuando mi ombligo llegó a su boca se me pasaron infinidad e
cosas por la cabeza, desde abrirme el pantalón y las braguitas y plantárselo
todo en la cara, hasta volver atrás y sentir de nuevo su pene, pero las cosas
iban más rápido de lo que parecen, así que tan solo continué, eso sí dejando
caer ni pelvis sobre su boca, a lo que me respondió con una tos incontrolada,
estaba fuera de si, pero el león era un gatito.
Sus dos amigos ya habían ayudado a salir a Carol, que estaba
muy cabreada por lo ocurrido, menos mal que no contemplaron la escena, ya que
hubiera sido lo que faltaba para haberla liado.
Carol y yo bajamos empapadas detrás de un árbol, donde
solíamos hacer pis, íbamos con la intención de cambiarnos, quitarnos la ropa
mojada y ponernos el chándal por encima, hasta llegar a casa.
De repente oímos una voz, eran los dos energúmenos, se iban.
A ver que hacíamos nosotras, tres para un vespino. Comentábamos la jugarreta de
los dos tipos, mientras Carol se cambiaba y yo seguía pensando en mi pequeña
experiencia, cuando apareció Chepa, venía con la palabra en la boca, supongo que
para contarnos lo que habían hecho sus dos amigos, pero al girarse se encontró
con Carol desnuda, subiéndose el pantalón del chándal, del susto el mismo se le
enrolló en los pies, cayendo al suelo boca arriba, intentaba subirse el
pantalón, pero apenas podía si quería taparse al mismo tiempo. Con voz
condescendiente, Chepa dijo algo así como que estaban en paz, que a el también
le habíamos visto desnudo, Carol se tranquilizó y con algo más de naturalidad y
menos prisas se subió los pantalones y se puso la chaqueta.
Yo decidí seguir mi venganza, y empecé a despojarme de la
ropa, con la excusa de que no quería que aparecieran los dos energúmenos, pero
Chepa, inquieto, decidió que debíamos hacer dos viajes, que primero llevaría a
Carol a casa y luego a mí, así que cogió a Carol, y me dejó, ya casi vestida
bajo el árbol.
Oí arrancar el vespino, le oí alejarse, y entre tanto por mi
cabeza sólo se pasaba la imagen de mi cuerpo sobre el de Chepa. Ya sólo había
una parte de mi cuerpo mojada, y era caliente la humedad, notaba mi cuerpo en el
interior de aquel chándal como abrazado por el aire, por mi mente voloteaban
imágenes de desnudos, sexo de revista porno, y me imaginaba a mi en mil
posiciones, tomada en aquellos arbustos. Recordaba la espera antes de que se
fueran mis padres de casa para poder ver sus fotos de sexo, sus revistas, como
una excitación similar, a menudo solía tumbarme en la cama de mis padres a ver
sus videos, ver como mi padre tomaba a mi madre, me excitaban sus aullidos y
deseaba tener algo así algún día, la espera. El volver a oír ese vespino me
estaba haciendo pensar en mil cosas y me daba miedo no tener paciencia, empezar
a toquetearme y correrme, como cada mañana, antes de ir a clase. Esta vez no
debía ser así, aunque Chepa no era el león con el que soñaba, probablemente si
lo fuere las cosas no hubieran ido así.
Hola, soy Elena, la protagonista de esta historia, la verdad
es que sólo es la introducción a la historia que os quería contar, que se
desarrolla en la actualidad, aunque me gustaría saber si os ha gustado. Recibir
opiniones, que me mandéis cosas y comentarios, es la principal finalidad de
haber escrito la misma. La historia es real, aunque los nombres de los
personajes no, así que si la leéis los que sabeis la historia completa, no
dejéis de leer la segunda parte, no todo fue como os contamos. UN BESO..