Esta historia es una historia que viví con una mujer que
conocí en el chat, y de la cual se enamoro perdidamente de mí.
Los nombres los voy a cambiar, ya que ella sigue siendo una
mujer casada y yo también.
Se llama Micaela, y en ese momento tenia 38 años y yo 33.
Nos conocimos chateando, en una sala de casados y casadas.
Siempre entraba ahí, por que las mujeres que allí estaban, tenían problemas y
buscaban a alguien que las escuche, y si había onda, seguía por algún encuentro
y a partir de ahí, es solo imaginación de Uds.
Bueno, nos enganchamos a charlar, hablamos de todo, de mil
cosas, de las de ellas y llego el momento de ver si nos podíamos encontrarnos en
algún lado,.
Quedamos en vernos al otro día, que la pasaría a buscar a la
salida de la clínica donde ella iba a realizar una consulta.
El tema, es que no sabíamos como éramos.
Ella se describió y yo ya me empecé a imaginar en la cama
chapándome todo.
De ahí nos fuimos, como habíamos quedado a tomar un café,
hasta la hora que ella debía irse, ya que la esperaban en su casa. En esa charla
extensa, hablamos de todo lo que nos pasaba en nuestras casas y es lo que
buscamos afuera de ella.
En realidad buscábamos los mismo, una relación informal pero
no pasajera, que nos viéramos cuando teníamos ganas de pasarla bien y tratar de
soltar todas nuestras locuras sexuales.
Cada uno sabia que eso solo seria la relación, nada mas, que
si alguien empezaba a sentir algo mas, se iba a hablar, pero ninguno debía
sentirse obligado a nada.
Ese día ella estaba vestida con unos pantalones negros y una
blusa blanca, que dejaba ver unas lindas y hermosas tetas de una talla de 120, y
un buen culo redondo, muy apetitoso.
Esa tarde solo fue charla y nada más.
Al otro día, chateamos nuevamente y le dije que me había
quedado con las ganas de darle un beso y ella me dijo lo mismo, que había
pensado que no me había gustado.
Le dije que si, que la sola idea de besarla me erotizaba y
que la próxima vez que la vea, le iba a dar todos los besos que no me atrevía
dárselos personalmente.
La charla fue subiendo de tonos hasta llegar al pudo de
decirle que fantaseaba con estar con ella en la cama.
Ella también quería pero no se atrevía a hacerlo, que se
sentiría mal, le dije que no, que no haríamos nada que ella no quisiera, y al
otro día nos vimos otra vez, pero fuimos al hotel directamente.
Allí entramos y no hicimos nada, trate de relajarla, nos
sacamos los abrigos y nos tiramos a charlar en la cama, que si solo estábamos
ahí, para estar tranquilos y nos podíamos dar los besos que no nos habíamos
animado a darnos días anteriores.
De a poco ella entro en confianza y le dije que me moría por
probar su boca.
Ella estaba recostada en la cama, me acerque y me puse al
lado de ella y le di un beso en la mejilla, apoyando mi lengua en ella, lo
sintió y cerro los ojos.
Fui bajando hasta llegar a su boca hasta encontrar su lengua
tierna y húmeda. Comencé a sentir no solo mi excitación, sino la de ella que
gemía mientras yo acariciaba su cara, y de a poco busque tus hermosas tetas,
grandes y muy duras, sentía a través de su ropa como sus pezones se endurecían.
Ella busco y encontró mi pija que a ese momento ya estaba a
punto de explotar, yo estaba mas excitado que ella, pues quería desnudarla y
sentir el placer de sus besos en mi cuerpo.
Fui sacándole toda la ropa quedándonos solo en ropa interior,
ella con un corpiño negro y una tanga muy chiquita que se le metía dentro de su
culito.
Nos seguimos besando y acariciando, baje mi lengua por su
espalda hasta llegar a ese culito que tanto deseaba, ella fue la primera vez que
recia un beso negro, cuando lo hacia, sentía como temblaba y de conchita salían
sus juguitos que pronto me los tome.
Mientras besaba su culo, busque con mis manos su húmeda
concha y encontré que su clítoris estaba muy grande, y me dieron ganas de
morderlo.
Cuando mi lengua llega a su conchita, mi primera pasada por
ella, me dio la bienvenida con un orgasmo de aquellos.
No dejaba de gemir, y me pedía tener dentro de ella mi pija,
pero yo seguía con mi lengua saboreando ese plato hermoso que no dejaba de
acabar, tenia uno tras otro los orgasmos, que me comía uno a uno.
Cuando deje de besarla, me saco el bóxer y me dijo, ahora me
toca a mí.
Me pidió que me acueste boca abajo, y me beso la espalda
hasta llegar a mi culo, y me pido al oído:
te voy a hacer lo mismo que me hiciste a mí, y me gusto
mucho, nadie nunca me lo había realizado
y se bajo a darme un beso negro, aprendió rápido, ya que
metió su lengua que hizo que mis piernas temblaran para frenar mi explosión,
mientras seguía besándome, acariciaba mis huevos y me dijo que le gustaría
comerse mi pija entera, me di vuelta, y se la ofrecí.
Ella no la había visto así, yo tengo 19 x6 cuando esta muy
dura, me miro a los ojos y se paso la lengua por los labios y dijo, es toda mía.
Se la metió toda en su boca, la pija entraba y salía, cada
vez más húmeda, y más dura, no me aguante, le dije que iba acabar, ella no
quería tomarla, pero cuando salieron las primeras gotas, me miro y me guiño un
ojo, como diciendo que le gustaba, ahí nomás, me relaje y me deje llevar
llenando su boca con mi espesa leche. Ella siguió hasta que no tenia mas.
Cuando mi pija estaba bajándose, se la saco de la boca, me
beso a mi, sintiendo el gusto de mi propia leche y me susurró diciéndome "espero
que tengas mas, me quede con hambre".
Yo también le dije, y me prendí de sus tetas que nos las
había probado, eran grandes y hermosas, y ella enseguida se puso caliente, pero
yo todavía no estaba preparado, pero me dijo, yo te voy dar algo para que te
excites rápido.
Me beso el pecho,. Paso la lengua por la pija y se metió mis
huevos en la boca, jugo un rato y siguió bajando, hasta seguir con mi culo, me
decía que la volvía loca la sensación de chuparmelo y meter su lengua en él.
Tenia la sensación de que me estaba penetrando y de solo pensarlo, acababa sin
que yo la tocara.
Estuvo 10 minutos, y yo ya la tenia más dura que antes, tener
esa lengua allí , también me excitaba muchísimo.
Hicimos un 69, en donde ambos nos besamos el culo a cada uno,
ella era virgen del culo, me lo había dicho, por eso empecé a jugar con mis
dedos, para que se vaya dilatando de a poco, a medida que lo hacia, se los iba
poniendo y comenzó a temblar nuevamente, sintiendo como sus orgasmos venían como
catarata.
Llego el momento que ya le entraban 3 dedos y se retorcía de
placer, pidiéndome tener mi pija en su culo.
Se puso en cuatro, y apoye la punta de mi pija en ese sabroso
culo virgen, que pedía ser enterrado. Se la fui poniendo de a poco, ya que si lo
hacia de golpe, le iba a doler y no había podido terminar.
Cuando estaba entrando, ella me pedía que se la sacara, que
le dolía, y comencé a moverme suavemente, ella sintió placer al sentirla
adentro, y cada me movía mas fuerte hasta que mis huevos golpeaban su clítoris
en el movimiento.
Ella lloraba de dolor, pero un dolor placentero, no quería
que la sacara, mientras mas me movía, mas placer recibía y me pedía que no
acabara, que le rompa mas ese culo que nunca se había animado a entregárselo a
nadie y ahora me lo regalaba para siempre.
Al cabo de un rato, yo le llene el culo de toda la leche que
me quedaba, cuando se la saque, de su culo salía mi leche y algunas gotitas de
sangre, consecuencia de la perdida de su virginidad.
Yo quede exhausto, ya habían pasado mas de horas y no hubo
momento de descanso.
Nos dormimos abrazados mas o menos 30 minutos, y me desperté
por que sentí la necesidad de acabar, y cuando abrí los ojos, ella tenia mi pija
en su boca, muy dura, y me dijo que se tenia que ir a su casa, pero antes quería
llevarse un poco mas de leche en su boca.
El próximo encuentro, lo dejo para mas adelante.
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