Hola. Este es mi primer relato, me sucedió justo ayer y es totalmente verídico.
Conocí a Paola en una pagina,
me extrañó que fuera la única que se atreviera a poner
su teléfono junto a sus datos, cosa que realmente me sorprende por
lo peligroso que es el Internet.
Le mandé un mensaje contándole
sobre mí. la respuesta que me mandó me sorprendió:"HOLA:
OYE DIME HACI ES TU ROSTRO SABES LO ENCUENTRO ESTUPENDO OJALA TE PUEDAS
COMUNICAR MAS CONMIGO LAMENTABLAMENTE TENGO CLASES AHORA CHAUUUU TU CORAZON
SIEMPRE ESTARA EN EL MIO TU AMOR PAOLA CHAUUUUU"
Esa noche me atreví a llamarla.
Estuvimos como una hora y media hablando, me contó de todo, me preguntaba
qué cositas malas le haría cuando nos conociéramos,
me contó sobre sus animalitos, la vez que el hámster de una
amiga le saltó a la polera y se metió entre sus senos, etc.
Quedamos de juntarnos en una caleta de la ciudad donde vivimos.
Ese día (ayer), llegué
a tiempo y la llamé al teléfono, y me dijo que ya bajaba.
Hacia frió ese día, así que llegó con una chamarra
color púrpura con café, no es tan bonita como lo esperaba,
bastante bajita, morena, pelo castaño oscuro, por sus múltiples
teñidos.
Me saludó, la saludé
y nos fuimos caminando a un parque cercano. Estuvimos hablando de muchas
cosas, me comentaba sobre sus innumerables pololos y algunas cosas que
había hecho con ellos: Se masturbaban por teléfono, había
experimentado el sexo oral, pero aun seguía virgen. Me comenzó
a hacer un masaje. Luego se sentó junto a mí y comenzó
a cantar canciones románticas. En uno de esos momentos mientras
trataba de recordar otra canción, me decidí y la besé.
Nos acomodamos y le di un beso bastante largo y apasionado (gracias a mi
ex Eileen por haberme enseñado tan bien el arte de besar).
Luego me comentaba que fue increíble,
que sólo una vez le había pasado, y que nunca más
con sus incontables pololos le había sucedido.
La senté sobre mis piernas
y nos besamos nuevamente, mis manos recorrían su espalda, las pasé
por delante y me acercaba a sus senos, llegué a ellos, protegidos
por su sostén, lo hice a un lado y los cogía con toda la
mano, pellizcaba sus pezones...
Ya era de noche, así que
fuimos a tendernos sobre el pasto, me hacía frió, así
que ella se sentó sobre mí, comenzamos de nuevo, como si
estuviéramos cogiendo, pero con la ropa puesta. A cada rato me comentaba
cuánto le gustaba. La tendí sobre el pasto y comencé
a darle un masaje por todo el cuerpo, partiendo por sus muslos, terminando
en sus senos. Se quitó la chamarra y se la puso encima, me pidió
que le lamiera los senos. Estaba realmente excitada.
En fin, ese día no hicimos
más... pero haber llegado hasta ese punto en solo la primera cita...
¡wow! En fin, luego les contaré lo que sigamos haciendo. Espero
que lo hayan disfrutado.