I. Por fin era independiente.
"Todavía soy joven", respondo cuando alguien me pregunta por
mi edad. Y es que a mis veintinueve años, independizado, soltero y sin
compromiso no puedo responder otra cosa, no os parece?.
Desde siempre he creído que la mejor manera de vivir la vida
es estando independizado y soltero hasta cumplir los treinta y cinco, momento de
casarse, tener familia, etc.
Pues bien, hacia tres meses comenzó a hacerse realidad mi
sueño, cuando me entregaron las llaves del piso que me había comprado un año
antes. Por fin era independiente.
A pesar de todo no atravesaba un buen momento personal, me
encontraba solo, acababa de romper con un par de amistades de toda la vida, e
intentaba sin mucho éxito hacer nuevas amistades.
Por esto mis relaciones sexuales eran muy escasas. Cuando ya
no podía aguantar mas me largaba a la casa de campo, y el resto de veces lo que
hacia era masturbarme, hasta que una tarde cualquiera al hacerme una paja, me
paso lo que nunca podía haber imaginado que me pasaría y que a continuación os
cuento.
II. Descuido de seguridad.
Esa tarde hacia calor y después de la ducha todavía
desnudo me acosté en la cama. Comencé a ojear una revista porno a la vez que me
tocaba primero los testículos y después el glande, enseguida conseguí una
erección.
No sé muy bien porque pare de tocarme, ni porque levante la
cabeza para ver mi cuerpo desnudo tendido en la cama pero lo hice, no cabia la
menor duda tenia muy buen cuerpo, musculado y varonil. El caso es que esta
visión me excito todavía mas de lo que ya estaba, mire mi pene, lo toque y os
juro que parecía un palo.
Era una gran erección de esas que se tienen en casos de
excitación máxima, quizás por esa razón decidí que aquella vez me masturbaría de
manera distinta, saque un condón del cajón y me lo puse, estando bocarriba en la
cama cubrí mi pene con la suave sábana, doblando la sabana con las manos
intentando emular las paredes de una vagina, a continuación introduje el glande
en aquella cavidad, golpeando con la pelvis de abajo a arriba, primero despacio
y luego mas rápido, a la misma vez con las manos movía la sabana que encerraba
mi polla de adelante hacia atrás, esta combinación de movimientos me producía
gran placer, estaba hasta fatigado, parecía salvando las distancias que estaba
follando, a si que me deje llevar hasta el final, el orgasmo fue intenso, largo
y espectacular.
III. ¿Quién llamaría ahora?.
Me quite el preservativo que estaba más lleno de lo normal de
carga seminal, todavía con el pene erecto volví a la cama y me tumbe para
relajarme, estando acostado gire la cabeza para mirar hacia la ventana y cual
fue mi gran sorpresa cuando sorprendí a la hija de mi vecina mirando por la
ventana de enfrente y marcharse a toda prisa una vez descubierta.
No me lo podía creer en un descuido de seguridad había sido
espiado, probablemente ella llevase un rato allí mirando, a sí que lo habría
visto todo.
En ese instante sentí vergüenza, me encendí un cigarrillo y
me pare un momento a pensar como podía excusarme. Apenas la conocía, era una
adolescente que debería de tener unos quince años, y que vivía con su madre que
estaba separada aunque era una mujer joven pero nada mas.
No se me ocurría nada, no me podía quitar de la cabeza lo
embarazoso de la situación y que podía empeorar mas si ella le contaba a su
madre lo que había visto.
Todavía tenia el cigarro encendido, cuando sonó la puerta,
quien llamaría ahora?, me calce un pantalón corto y salí a abrir y… no me lo
podía creer, era la hija de la vecina, estaba allí enfrente de mí, me quede
paralizado y no supe que decir ni que hacer, entonces fue ella quien sin
titubear me dijo <<hola, quiero que me folles>>.
IV. Os juro, que perdí el control
Os juro que me puse nervioso, ella sin decir nada mas entro
en casa y se dirigió a la habitación donde hacia poco había sido testigo del
espectáculo onanistico.
Paso por delante de mí y se alejo por el pasillo, ni siquiera
me había dado cuenta de que venia casi desnuda ni de lo cañón que estaba, a sí
que me puse como un ciervo y me fui detrás de ella.
Ella estaba esperando en la habitación, me pare un segundo a
contemplarla llevaba una camiseta de tirantes sin sujetador tapando sus
tremendos pechos, y un body ceñido y minúsculo realzando su increíble figura. El
subidon fue inmediato.
Me fui como un rayo a comerla la boca, húmeda y rica,
mientras la tocaba el coño por encima del body, a la vez que me preguntaba será
virgen?.
Ella me aparto la mano y metió la suya por dentro de mi
pantalón corto, en un gesto rápido me había bajado el pantalón y estaba
arrodillada frente a mi comiéndome el rabo, esta chica sabia demasiado, esta
chica no era virgen!! pense para mí, mejor a si no tendría que tener cuidado.
Que coño si me la estaba chupando mejor que cualquier
prostituta de la casa de campo, parecía que le gustaba realmente, se introducía
todo el glande, lo besaba, lo mordía, despacio y se tragaba todo el cuerpo del
pene, con la punta de la lengua hacia dibujitos, me tumbo en la cama, y siguió
comiéndome los testículos, hacia vacío en el saco escrotal y parecía que me iba
arrancar los testículos de su bolsa suavemente, yo alucinaba del placer.
Ahora me tocaba a mi despacio le saque la camiseta de
tirantes, para descubrir sus dos pechos enormes, muy duros y en su sitio, le
tenia que meter la polla entre ellos y hacerme una cubana, pensaba mientras se
los sobaba y comía, que ricos pezones.
Pero me fui a por su raja, le saque el body y alucine con su
coño precioso y depilado, estaba mareado de lo excitado que estaba, me acerque a
aquellos labios sexuales, me moje un dedo y le acaricie los labios, que
reaccionaban bien a las caricias, lo mismo que su clítoris, acerque la cara, los
jugos, el color, el olor de su coño eran demasiado sugestivos como para
comérselo, y sin perder tiempo empece a sacarle brillo, ella estaba desbordada
de placer, en actos reflejos desmedidos apretaba cada vez mas las piernas,
estrangulando mi cabeza cuando la estaba comiendo, casi me asfixia la pequeña
puta.
Deseaba penetrarla fuerte, justo cuando apunte a su raja con
el pene erguido para meterlo dentro de la vagina, ella se zafó y se tumbo
bocabajo a la vez que dijo <<no quiero que me mires a la cara>>.
Alucine con la pequeña puta, entre lo caliente que estaba y
al ver su increíble culo bocarriba en la cama, dije <<muy bien si es lo que
quieres es lo que tendrás>>, la separe la piernas para dejar al descubierto
la raja, me coloque encima de ella y la penetre por el coño.
<<Que gusto de chumino>>, y de pronto caí en la cuenta de
que estaba follando sin condón, no había tomado precauciones, cuando un rato
antes me había masturbado con un condón puesto, y ahora estaba follando sin él,
la pequeña zorra me estaba haciendo perder los papeles.
Pero ya era tarde, no iba a parar hasta el final, en otro
arranque la niña trato de incorporase pero no la deje, se puso a cuatro patas en
la cama pero yo todavía tenia la polla dentro. En ese momento me dijo,
<<quiero que me insultes, hazme daño cabrón>>
Os juro que perdí el control, nunca me había pasado en
ninguna relación anterior que la chica me pidiera que la maltratase, pero
aquella zorra lo hizo, la empuje hasta el cabecero de la cama y se golpeo la
cabeza con el. Yo estaba de pies tocando el suelo y ella encima de la cama con
el culo en pompa a cuatro patas, quería joderla el ano, y le clave la polla
literalmente en aquel diminuto orificio, en ese instante ella grito de dolor y
de placer, me agarre al cabecero con las manos, para hacer fuerza en las
envestidas, y la viole el ojete sin misericordia alguna, mientras gritaba
<<Eres una puta>>, <<Esto es lo que te gusta no zorra>>, <<te voy a reventar el
esfínter>>, <<te voy a follar hasta que duela>>.
Como la paja anterior me había restado capacidad para
tener otro orgasmo, la estuve jodiendo un buen rato el cacas, mientras ella
gemía y gritaba, con el cuello girado y un lado de la cara pegado al cabecero,
para no golpearse la cabeza en las envestidas, yo estaba extenuado no conseguía
correrme, a punto de sufrir un infarto al corazón si esto no acababa pronto,
tenia el pene y los testículos doloridos, hasta que no pude mas y justo un
momento antes de eyacular saque el rabo y eyacule encima de sus culo en pompa,
la lefa salió disparada a borbotones dibujando su espalda, empapado en sudor y
tembloroso me acosté en la cama, ella me planto un beso en la frente y me dijo
<<voy a darme una ducha>> y se marcho al baño.
V. Otra vez la ventana
Pase un minuto con la mente en blanco no quería que terminara
aquel momento precioso, todas aquellas sensaciones fueron regresando a mi cabeza
poco a poco, la pequeña puta con cuerpo de pecado, su lujo de felación, su coño
de oro, el sexo con violencia que nunca había experimentado,… suspire feliz,
estaba en una nube, mire por la ventana y…vi a su madre mirando en la ventana de
enfrente, otra vez el mismo descuido de seguridad de antes, que marrón!, y si lo
había visto todo, que explicaciones la podía dar, me encendí otro cigarrillo
pero esta vez ya no estaba nervioso.
La pequeña puta salió de la ducha y se marcho casi sin decir
ni adiós, a los cinco minutos llamaron al timbre?, se le habrá olvidado algo?,
pense, pero al abrir la puerta enfrente de mi no estaba ella, sino que estaba su
madre, en sus ojos de zorra en celo pude ver claramente lo que venia buscando,
entendí entonces que la madre era mas puta que la hija y que por eso la hija era
tan hija de puta.
VI. Resultado final
Esa misma tarde cambio mi vida parasiempre. Deje la soledad,
deje la independencia, deje la soltería, me convertí al islamismo y me case con
la madre y con la hija, a cambio encontré una familia, y que mis relaciones
sexuales dejaran de ser escasas, para ser diarias y en trio.