Sara se había ido para toda una semana, me había dejado con
un tremendo vació. En el corazón y en los huevos pues me los había vaciado. Pero
no podía quedarme llorando su ausencia, podía hacer dos cosas, o esperar y en
verdad no sabia que tenia que esperar, o hacer mi vida como hacia unos días,
siendo libre para decidir.
Opte por lo segundo, y en verdad no me arrepiento de haber
tomado esa decisión. Esa tarde después de haber leído la nota de Sara, los
clientes me notaban un poco mas deprimido de lo normal, pero en seguida
recuperaba mi simpatía y conseguía convencerlos de que estaba bien, no era
difícil solo tenia que dejar de pensar en Sara y concentrarme en alquilar.
Ya había pasado el meridiano del turno cuando apareció
Gloria, una pequeña ricura de no mas de 17 años recién cumplidos, lo sabia
porque había querido hacerse socia del videoclub pero por las normas no pudo e
hice socio a su padre. Pero la que bajaba siempre al video era ella, cosa que a
mi no me disgustaba, porque Gloria era una de esas niñas de 17 años que a los 14
podia pasar a las discos que nunca le pedirían el carné, y a sus 17 años estaba
para morirse. Había hablado mucho con ella, y no para ligar ( bueno eso también
) pero porque teníamos gustos muy parecidos, libros, música, cine, comics,
incluso en comida.
Gloria era una estudiante de ballet, por el curso se iba a
una academia en Barcelona. Pero el verano por extraño que parezca, pasaba la
mitad en casa de sus padres.
Gloria ahora trabajaba de gogo en una discoteca muy grande de
la capital, me había dado invitaciones de la disco porque su hermano era RRPP, y
a mi me había dado un pase VIP, pero no había ido todavía.
Sabia que Gloria, tenia retraso en la película, debía 2 días
de una película de estreno. Pero todos los clientes son gente de buenas maneras,
y nunca he tenido ningún problema con nadie. Se acerco al mostrador, yo me
acerque también, ella se reclino lo justo para que su busto fuera un monumento a
admirar, pero no hice caso. Sabia que estaba intentando jugar conmigo, si miraba
ella ganaba si la miraba a los ojos y aguantaba ella habría perdido.
Gloria no estaba acostumbrada a que la miraran a los ojos, y
después de un minuto sin que ninguno de los dos pestañeara, ella se rindió, dejo
la película en el mostrador y se dio la vuelta para salir por la puerta, pero no
pudo recordó que no había pagado la multa y se acerco de nuevo.
si quieres la revancha la jugamos, no me importa
mirarte a los ojos hasta que se me seque el lagrimal.
Eres el primer tío que aguanta, que pasa es que eres
de la otra acera.
Jajajaja, no lo que pasa es que he visto la peli de
100 chicas y se que si miraba ya me tendrías dominado.
¿no te gusta que te dominen?
No, prefiero se yo el que mande.
Bueno y ahora que me has ganado que me vas a mandar.
2,50€ eruos de multa
eso lo manda tu jefe no tu, que quieres que haga.
Ya pero yo soy un buen chico y si gano a algo no me
gusta regocijarme en el perdedor.
Ya pero yo no soy el perdedor, yo soy tu premio.
Justo en ese momento se acabo la película que tenia en el
reproductor de DVD, y empezó la música de los créditos, que tenia ritmo,
Gloria la escucho, yo también pero ella se adelanto, se soltó la melena que
tenia recogida, dejo el bolso que traía y aunque pantalones cortos y una
camisa Nike dos tallas mas grandes que la debía de usar se puso en medio del
video y se tumbo boca abajo.
De repente la música de la peli cambio de de ritmo, y
Gloria se levanto, era un espectáculo de ballet, un poco de movimientos de
gogo, y sobre todo excitación en movimiento.
Si verla así, sin maquillaje y sin ropa de disco me
estaba poniendo la polla como un ariete, imaginándome verla en una barra en
la disco y con una prendas mas diminutas que esas, me daban ganas de
retrasar el reloj para haber ido la semana pasada con las invitaciones VIP.
Yo estaba babeando y lo peor estaba haciendo que Gloria
ganara de goleada nuestra competición, así que y aunque me doliera aparte la
vista de sus movimientos, agarre el libro que tenia empezado y continué por
donde lo había dejado, cuando pase la pagina y Gloria me vio se paro me miro
y se fue.
Que gran gilipollas soy me dije a mi mismo, una gogo de
portada de revista te esta haciendo un baile para ti solo, cosa que en la
disco nunca podrás disfrutar, te esta poniendo a tono, y yo cojo un libro.
Bueno como seguía solo, continué con el libro hasta que
apareció el siguiente cliente.
Ya tocaba la ultima media hora de trabajo por fin podría
ir a casa a comer algo y a tumbarme.
Pero esa media hora es mortal, es la mas aburrida y sobre
todos los días que hay partido de fútbol o alguna película medio decente en
la cadenas publicas.
Pero en seguida cambie de opinión, no iba a ser una media
hora aburrida.
Gloria venia cabreada preparada para ganar la competición
que habíamos empezado, y porque venia cabreada, porque se veía.
Venia impresionante, empezando desde abajo, unas botas
blancas altas que le llegaban hasta la rodilla, unas medias negras de tela
de araña, con arañas incluidas en el dibujo, una minifalda negra que no era
por poco un cinturón, en la parte de arriba una camisa blanca rota que
dejaba ver por un sujetador rojo, y en la cara unos labios rojo que parecía
sangre, los ojos pintados y el pelo efecto mojado.
Se acercaba a mi, yo estaba nervioso, pero ella me dio
solo un DVD y se alejo al centro del videoclub, se quedo quieta y yo
también. Quería que pusiese ese DVD y así lo hice, lo puse y empezó a sonar
música de discoteca, con la cual Gloria empezó a bailar, sus curvas
sensuales y acentuadas con esa ropa le deban ventaja, pero eso era algo con
lo que ella ya contaba, sus movimientos me estaban volviendo loco, arriba y
abajo, giro y vuelta a empezar, no podía quitar los ojos de ese culo, que me
estaba llamando, pero debía de hacerlo.
Opte por mirar la pantalla pero se veía aun peor, era
Gloria en la discoteca, bailando en una plataforma en la fiesta de la
espuma, con una camiseta empapada que dejaba ver unos pezones rosados.
Yo no aguante mas, habían venido a mi tienda a empezar
una guerra y guerra es lo que iba a tener.
Me quite la camisa y aunque no tengo todos los
abdominales marcados por lo menos los inferiores se me marcan bien, así y
aunque no se podía comparar su armamento con el mío, me dispuse a luchar.
Me puse a su lado, la agarre de la cintura y empecé a
moverme al ritmo de la música con ella, nuestros cuerpos asimilaban la
música y la transformábamos en insinuaciones, Gloria sonrió pensando en que
había ganado la primera batalla, y así era pero estábamos en plena guerra.
Mis manos que habían estado en su cintura ahora bajaron a
su minifalda, amasando ese culo que era mi perdición, para mi placer no
opuso resistencia, y seguimos moviéndonos ahora mas juntos porque no quitaba
mi manos de su culo.
En un movimiento la empuje lentamente hacia el mostrador,
y ella se quedo quieta, pero me sorprendió su acción, se quito la camisa,
con lo que ahora su ventaja era máxima.
Sus pechos encerrados en esa cárcel que las comprimía me
puso loco, y me arrodille pidiendo la paz, me rendía.
No podía hacer otra cosa, sus pechos eran superiores a mi
fuerza de voluntad.
Y ella sonrió con su triunfo, se acerco a mi me levanto y
yo su prisionero haría lo que me pidiera.
reconoce tu derrota hombrecillo
la reconozco, tus armas de mujer me han ganado. Pide
lo que quieras a tu marioneta.
Mi marioneta ehhh!!!
La mire directamente a los ojos, pero como había
perdidito también mire a sus pechos, pero ya no era una mirada de deseo sino
de obsesión.
te gustan verdad?
Sabes que me has ganado porque…
Porque las deseas, deseas tenerlas entre tus manos,
lamerlas.
Soy tu marioneta, ordena y obedeceré.
Te ordeno que el próximo sábado vayas a la disco,
para que sepas lo que es bailar.
Te lo prometo, iré. Cual es tu siguiente mandato mi
ama.
Prepárate porque te voy a follar de tal manera que
vas a gritar mas que si te matara.
Cerré la puerta de la tienda solo quedaban seis minutos
de mi horario y estaba el buzón para dejar las pelis, así que me fui
corriendo al almacén para mi que me tenia Gloria preparado.
Llegue y me quede impactado, una chica de 17 años estaba
solo con un tanga rojo un sujetador a juego, en su espalda se dibujaba un
trival y en su hombro un trisquel, me quede impresionado de semejantes
tesoros.
Me acerque a ella, me quede parado delante de ella, le
sacaba unos 10 cm. lo suficiente para que mi mirada desde arriba tuviera una
perfecta visión de sus ojos, que me volvían loco y de su escote que me
volvía aun mas loco.
Comencé a bajar la cabeza, me incline, gire la cabeza y
la bese. Sus labios sabían a melocotón, pero era un sabor artificial, no tan
sabrosos como los de Sara, pero si muy apetecibles en ese instante.
El beso se prolongo para que nuestras manos empezaran a
deslizarse, ella tenia que quitarme la ropa sin embargo yo ya estaba
recorriendo sus curvas.
Mi camiseta voló por el aire al separar nuestros labios,
pero nos volvimos a juntar. Mis manos bajaron a su tanga para apartarlos un
poco, sus labios estaban húmedos, y su piel depilada era una gloria al
tacto.
En nuestro beso, Gloria me quitaba el pantalón para
introducir su mano en mi boxer mientras yo ya metía mis dedos en sus húmedos
labios y los movía con delicadeza. Cuando mi pantalón estaba en el suelo, se
aparto.
Yo con los pies me quite el pantalón que me estorbaba y
ella se quito su sujetador, lo agarre al vuelo para ver su perfecta forma
para ver que prisión aguantaba semejantes pechos. Sus pechos por acción de
la gravedad, bajaron pero se mantuvieron firmes, la juventud de sus pechos y
su forma me ensimismaron.
Me adelante hacia ella para comérmelos, pero me detuvo.
mi hombrecillo, se bueno y chupame, hazme tocar el
cielo.
Lo que tu mandes mi ama.
Me agache sabiendo que esa era una orden que cumpliría,
dedicando todo mis esfuerzo en ello, aparte el tanga y contemple mi misión,
me lance a ello al instante, primero con pasadas lentas y secas para empezar
y después con la técnica de la lengua de gato. Abri sus labios para
profundizar mas en el asunto y conseguí que Gloria tuviera un inmenso
orgasmo con mi lengua, me sentí realizado y orgulloso de mi trabajo.
Gloria casi se cae del orgasmo que había tenido y que la
había dejado sin fuerzas, la aguante y la puse en la silla para que
descansara, fui a por un vaso de agua, eso casi rompe la situación pero era
necesario.
En cuanto Gloria recupero líquidos, con la silla se
acerco a mi, estaba en una posición idónea para que me hiciera una mamada y
yo la verdad había perdido inclinación con el paron, pero se las daba de
ganadora y no quiso.
Así que para que volver a estar en faena, me empecé a
menear yo solo.
Golria se reía, pero se quedo sentada, hasta que ya iba
tomando forma la cosa.
Ahora si se acerco para darme un beso, que continuo con
una estupenda felacion que me dejo vació y muy muy complacido.
Con Sara no había utilizado condón pero, por si algún día
necesitaba había traído una caja al almacén y escondida estratégicamente, la
saque y me coloque uno rápidamente.
Estrire unos cuantos póster en el suelo para estar mas
cómodos, Gloria se tumbo y yo me puse encima de ella, nunca había hecho el
misionero en el suelo, pero siempre hay una primera vez.
Fui guiando mi miembro hasta dar con su rajita, la cual
estaba húmeda para recibirme, lentamente me introduje en ella, fui
adaptándome a sus paredes y a sus intimidades, poco a poco retrocediendo y
avanzando sin perder ni un segundo de placer.
Cuando ya estaba llegando al final y mis huevos golpearon
en ella nos quedamos quietos, me acerque y nos besamos, ahora empezaba la
verdadera lujuria, sus movimientos circulares estimulaban mucho el roce y yo
cada vez aumentaba el ritmo, la cargue y con un poco de esfuerzos y todavía
unidos ella termino sentada sobre mi con sus piernas por cada lado de mi
cintura, ahora con mis manos en su cintura subía y bajaba, y sus movimientos
nos daban mas placer.
Mi boca cuando no estaba gimiendo mordía un pezón
indistintamente o chupaba una de sus orejas, mientras ella me arañaba e
intentaba besarme.
Cuando notaba que me venia la tome por la cintura y
conseguí introducirme en ella totalmente. Gloria comprendió lo que sucedía y
arqueo su espalda para dar mas placer. Ella también se corría.
Los gritos ahogados por las paredes se silenciaron con
beso, el orgasmo fue tan largo por parte de ambos que tuvimos que tumbarnos,
ella encima aun ensartada se tumbo sobre mi pecho.
Durante un minuto no nos movimos, nuestro sudor y
nuestros líquidos se mezclaban en el suelo. Fue un polvo genial que no
olvidare.
Nos vestimos y quise acompañar a Gloria pero me dijo
prefería pasar un rato sola que si no el deseo se apoderaría de ella y
terminaríamos haciéndolo toda la noche y por ella si pero que después se
enamoraría de mi y eso era muy peligroso.
Así que quedamos como amigos, y con la promesa de ir a la
disco a verla.
Cuando iba para casa, me llamo Sara, me dijo que se
arrepentía de haberse ido y que cuando volviera quería verme y hacerme el
amor. Me sentí un poco culpable. Bueno la recompensaría, eso si todavía
quedaban 6 días para que viniera.