El soccer tiene muy poco de existir aquí en Culiacán, es la
primera temporada del equipo de los Dorados y solo me basto ver por primera vez
las piernas de uno de sus jugadores para convertirme en fanática, me llamo
Lorena, tengo 19 años y he ido a todos los partidos al estadio a apoyar a mi
equipo.
Soy linda, bueno eso dicen los demás, mido casi uno setenta,
soy morena y mi cabello llega casi a mis hombros, soy delgada pero mi mayor
atributo es mi trasero, muy grande y firme, tanto que me gusta lucirlo usando
pantalones ajustados y calzoncitos pequeños que se noten en la trasluz, al
estadio me pongo la camiseta del equipo, un pantalón de mezclilla de esos sin
bolsas para mostrar mis pompis a los demás, me encanta hacerlos voltear, y
claro, ahh unos tenis blancos, después de todo iba a un evento deportivo.
Era el medio tiempo, justo ese momento donde no aguantaba las
ganas de ir al baño, necesitaba ir a orinar, el estadio era nuevo pero los baños
aun no estaban construidos o mas bien sus paredes no estaban construidos,
ninguno decía si era de damas o caballeros o ningún otro tipo de señalamiento,
así que crucé donde debería estar la puerta, desabroche mi pantalón lo baje y
así también mis ligeras panties lilas y me senté en uno de los escusados,
escuchaba aun el final de mi liquido dorado cuando me di cuenta que mas de
veinte fanáticos entraban al supuesto baño de damas, no les importo verme ahí
sentada , no me ponían atención hasta que tratando de cubrir mi conejito me
levante de la tasa, todos voltearon y yo no encontraba la forma correcta de
subir mi calzoncito, se me hizo un nudo al subirlo entre mis muslos , hacia sin
querer mi bikini aun mas pequeño y el espectáculo de medio tiempo había
comenzado.
---¿Te ayudo biscocho?--- fue solo uno de los gritos que
escuche mientras los veía arrimarse a mi alrededor, no les importaba nada, mas
de cuarenta manos recorrían mis muslos hacia arriba y hacia abajo, había mas de
tres manos en cada una de mis nalgas, todas por encima de la tela lila de mi
calzón, sin sentarme o acostarme sacaron mi pantalón de mis piernas, entonces
tome con todas mis fuerzas mis panties y no permití que me los bajaran, con los
jalones me quitaron un pedazo de tela de mi casaca de soccer, pero aun me cubría
el busto, el problema es que se me veía todo por abajo, solo tenia mis pequeñas
bragas lilas cubriendo un pedacito de mi.
Salí corriendo de ahí, estaba mas asustada que nunca y en
cada paso que daba mas se metían aun mis panties entre mis nalgas , no me
escondí, salí a la tribuna, justo a donde estaba la porra donde pensaron que era
una edecán mostrando mi publicidad casi desnuda, me aplaudieron sin parar , tome
una de las banderas del equipo, la enrede por mi cintura y el show termino por
hoy, los Dorados ganaron tres a uno y yo? No regresare al baño del estadio
nunca.