Somos una joven pareja de Málaga con muchas ganas de vivir
todas las experiencias que se nos presentan en nuestra vida. (Bueno, vamos al
lío…)
Nuestra segunda historia, por cierto totalmente real, comenzó
un sábado como otro cualquiera, nos despertamos con la libido algo subida, algo
bastante corriente en nosotros así que decidimos pensar algo que nos pusiera a
tono. Pensamos que cada uno propondría una idea hasta dar con la que nos
convenciera a los dos, surgieron varias bastante interesantes, como por ejemplo
hacer el amor en la terraza de nuestro ático entre otras…
Después de mucho divagar a mi se me ocurrió una que por la
cara que puso mi novio me percaté que le había resultado bastante sugerente,
solo había que ponerla en marcha cuanto antes.
Tras ultimar los últimos detalles para que todo saliese
perfecto la conclusión fue la siguiente:
Llamamos a un amigo que tenemos en común para invitarle a
almorzar en casa, mientras llegaba tuvimos que elegir la ropa que me pondría, y
decidimos que fuese un camisón rosa bastante corto, con un buen escote y que
queda bastante suestecito, por supuesto sin sujetador y con un tanguita negro de
encaje, ya sabéis, lo que una se pone para estar cómoda en casa, jeje…
Cuando nuestro amigo se presento en casa se le cambió la cara
al ver el panorama, y eso que aun no sabía lo que había preparado. Nos sentamos
los tres en la terraza en unas pequeñas hamacas a modo playero a tomar algo, por
cierto hacia un calor q nos os podéis imaginar. Yo no hacia mas que cambiar de
postura, cada cual mas insinuante, y el no hacia mas q mirar, entonces decidí
levantarme a asomarme por la terraza dejándoles a ellos dos hablar de sus cosas,
yo no hacia mas que inclinarme como si estuviera mirando algo interesante que
ocurriera en la calle, sabiendo que cuanto mas me inclinaba mas se me vería el
tanguita negro, notando como mi camisón se subía más y más.
Cuando habían pasado unos cinco minutos les dije que me daría
una ducha que estaba bastante acalorada, mientras ellos se quedarían en el salón
esperándome bastante ansiosos, a saber que pasaba por la cabeza de nuestro
amigo.
Pasados diez minutos salí al salón con una toalla tan pequeña
que no se todavía como pude ponérmela, toda mojada tan solo para decirles que
preparasen algo para picar mientras yo me cambiaba.
Esta vez me puse un camisón blanco algo más ajustado que el
anterior pero igual de corto, con un tanga rosita que se transparentaba hasta el
último hilo y por supuesto sin sujetador.
Cuando salí, nuestro amigo ya no sabia donde mirar, y mi
novio tenia la mirada mas salvaje que le he visto nunca. Nos sentamos en unas
butacas grandes con una mesita en el centro que no tapaba nada. Me coloque
frente a nuestro amigo y poco a poco iba abriendo las piernas dejando que se me
viera mi precioso tanguita, así durante toda la comida. Me sentía tan mojada
como nunca y cuanto mas me miraba mas me excitaba la situación.
Una vez terminamos de comer decidimos ver una película.
Pusimos el salón con una luz bastante acogedora e insinuante, ellos dos se
sentaron en unas amplias butacas y yo en un sofá tumbada de forma q nuestro
amigo quedaba situado justo a mis pies, vamos que si me movía lo mas mínimo se
me vería absolutamente todo, y eso es lo que hice.
Me tumbe en el sofá de lado de forma que se me levantaba el
camisón a mitad de mi precioso y morenito culo. En un principio no me miraba,
pienso que por vergüenza, pero yo no hacia más que comentar cosas para que me
tuviese que mirar, a lo cual le cogió el gusto bastante rápido.
Pasado un rato era hora de cambiar de postura, así que decidí
ponerme boca abajo como si me estuviera quedando dormida. Sabía que desde donde
él estaba podía verme prácticamente todo el trasero y por supuesto al abrir algo
las piernas mi tanguita, cada vez mas húmedo.
A mitad de película, tal y como habíamos acordado mi novio se
hizo el dormido para favorecer la siguiente situación. Me volví a colocar de
lado esta vez en posición fetal de forma que estaba totalmente en pompa, notaba
como mi tanguita me tiraba más y más, rabiaba por quitármelo, bueno, mas bien
que me lo quitaran. Yo sabia que nuestro amigo no estaba dormido, al menos eso
espero, así que decidí para completar la imagen mover el brazo de tal forma que
el camisón no pudiera esconder por mas tiempo mi pecho, dejando que se saliera
hasta verse prácticamente todo el pezón, por cierto tan excitado que me moría
por que me los mordiera mi novio.
De repente todo se corto debido a una llamada al móvil de
nuestro amigo, (malditos móviles), a abrir los ojos descubrí que nuestro amigo
tenia los ojos clavados en mi tanguita, se giro al móvil con una cara de odio
que jamás olvidaré y no pude evitar soltar una leve sonrisa al ver la situación,
mientras el hablaba por el móvil me desperecé totalmente estirada en el sofá
provocando una imagen bastante erótica por desgracia para finalizar la tarde
puesto que esa llamada fue la causante de que se tuviese que ir urgentemente muy
a su pesar, y al nuestro, todo hay que decirlo.
Podéis imaginar de qué forma follamos mi novio y yo cuando
éste se había ido, fue algo bastante salvaje.
Bueno espero que os haya gustado aunque el final no fue como
esperábamos pero mereció la pena después de todo.
Un beso a todos