Hola a todos, me llamo Rosa y tengo 25 años, esto que voy a
contar algunas personas pueden verlo como algo triste, o otros como algo
excitante. Partiré por lo mas importante en este relato, que es lo que lleva
ligado todo lo demás, ósea partiré contando como soy físicamente. Tengo el pelo
negro bastante largo, ojos verdes, y la verdad es que soy algo gordita, soy como
la gordita simpática que todos quieren tener como amiga solamente. Eso es lo que
a llevado que asta hace poco, como 5 meses , allá al fin perdido mi virginidad,
no con un hombre, sino con un perro.
Siempre he intentado adelgazar, con dietas y nutricionistas,
bajo de peso bastante y ando toda contenta, pasa el tiempo y engordo de nuevo, y
mas que antes, por lo que he optado por no hacer dietas ni nada y mantenerme
como estoy hoy. Siempre he soñado con encontrar al hombre de mi vida, esa
sensación mágica que uno imagina, pero no pasa de ser una fantasía que los
hombres de los que me he enamorado a lo largo de mi vida han logrado borrar.
Todo esto me llevo a una depresión fuerte, pero que supere con una fuerza
interior que desconocía por completo, y que termine de superar hace como 1 año.
Siempre me masturbo, lo hago con frecuencia, pero no he
logrado nada mas que un pequeño orgasmo, lo que me desilusiona bástente y me
deja insatisfecha. Asta que un día navegando por Internet encontré fotos de
mujeres cogiendo con perros, lo que encontré extremadamente loco e imposible, un
montaje pensaba yo, la curiosidad pudo mas y empece a buscar mas información
sobre el tema y me logre contactar con gente que ya lo había hecho, encontrando
relatos y lo que mas me a excitado, videos de mujeres con perros. Al verlo en
movimiento se notaba claramente que no era un montaje, que se podía hacer…
Recuerdo haber buscado mucho material sobre el tema y haber estado muy caliente,
habría querido inspeccionar a un perro en ese momento pero en mi casa no tenemos
ninguno, vivo con mi padre y mi madre, ellos nunca han querido tener perros
porque dicen que destrozan en patio.
Luego de un tiempo, un verano, nuestros vecinos iban a salir
de vacaciones por unas semanas y nos pidieron a nosotros de favor que le
cuidáramos la casa, a lo que mis padres accedieron. Los vecinos tienen un perro
pastor alemán muy grande y al que con solo verlo causa temor, nosotros le damos
los restos de comida que nos sobran para no botarla a la basura, por lo que para
el perro no somos desconocidos, es mas, pudimos descubrir que el perro era muy
cariñoso y manso. Yo me pase algunas películas por mi mente con la posibilidad
de hacerlo con el perro que deseche al instante, me daba miedo, y mis padres
podrían verme, lo que me daba mas miedo aun. Además me daba un poco de asco y no
me acostumbraba a la idea.
Un fin de semana me llamaron unas amigas para salir a una
fiesta, yo fui encantada, en la fiesta tome bastante alcohol, y baile mucho,
pero paso el tiempo y me tuve que ir de la fiesta, un amigo me paso a dejar a la
casa en su auto ya que yo estaba borracha y me podría pasar algo. Me despedí de
el y se fue, me di media vuelta y allí estaba el portón de mi casa, no recuerdo
bien lo que pensaba en ese momento, pero estaba excitada ya que le fui mirando
la entrepierna a mi amigo todo el viaje, y asta le toque el muslo. Y recordé que
la casa de nuestros vecinos estaba vacía, y que el perro estaba allí, camine
hacia el portón de la puerta de mis vecinos y me senté allí, estaba excitada y
pensaba en el perro, y en lo que había visto en Internet sobre la zoofilia. Asta
que me decidí a entrar, no se como logre encaramarme en la reja y pasar hacia el
otro lado, pise el suelo del patio y me caí al suelo, me levante un poco
adolorida y busque al perro, no estaba, empece a rastrear el patio asta que lo
encontré, estaba metido en su pequeña casita.
Cuando me vio salió de ella moviendo la cola, yo le comencé a
acariciar el lomo, la expectativa de que estaba apunto de ser penetrada me hacia
tiritar de los nervios, y mi vagina se hacia agua. El perro se echo al suelo de
espaldas dejándose acariciar el estomago, y allí estaba su pene, comencé a
tocárselo, y a tocarle los testículos mientras que con una mano seguía
acariciándole el estomago para que no se levantara. Recordé lo que había visto
en Internet, a mujeres chupándole el pene a un perro, y no me resistí a hacerlo,
me lo metí a la boca y empece chupar, tenia mucho pelo el que se metía en mi
boca, pero luego de un rato sentí que algo salía de la funda del pene del perro,
deje de chupar y lo toque, el pene había comenzado a salir de la funda, eso de
veras me excito, y se lo chupe de nuevo, el pene creció a un tamaño tremendo,
casi no lo podía meter en mi boca, pude tocarle la bola que se les forma en la
base, que estaba tremendamente gorda.
Deje de chupar y el perro se levanto e inmediatamente se
lanzo encima mío a tratar de montarme con una fuerza terrible, pero me agarraba
de la cabeza o de los costados, me baje los yeans que tenia puestos
completamente junto con mi calzón y me puse en 4 patas, el perro metió su hocico
entre mis piernas por detrás y me pego algunas lamidas, fueron solo segundos
después los que hicieron falta para que me agarrara de la cintura , sentí el
pene del perro resbalando por mi entre pierna, pero era muy grande,llegaba casi
a mi ombligo por lo que no encontraba donde penetrarme, trate de sacarme al
perro de encima para intentarlo otra vez, pero no hubo caso, así que gatee un
poco como una niña de Internet me había contado lo hacia ella, y el pene se fue
hacia atrás muy cerca de mi vagina, seguí gateando cuando de pronto siento el
pene del perro entrar en mi conchita, entro muy poco, el perro me agarro mejor
de la cintura y empujo, el pene entro completo y me desvirgo, dolió mucho, pero
el alcohol que tenia en la sangre me hizo aguantar.
El perro comenzó a mover su cadera, y a metérmela mas
profundo, y luego comenzó con un mete y saca rítmico, al comienzo no sentí nada
de placer, solo dolor, pero cuando comenzó a hacerlo de forma rítmica empece a
sentir placer, me sentía en la gloria, el perro lo hacia con mucha fuerza, tuve
un orgasmo tremendo solo con unas cuantas embestidas del perro, empece a moverme
hacia atrás cuando el perro empujaba hacia delante al mismo ritmo del perro, lo
que hizo que me llegara mas profundo con su exquisito miembro, tuve otros 2
orgasmos cuando el perro se bajo de mi cadera, no me había quedado pegada con el
no se porque motivo, cuando salió el pene de mi interior salió junto con mucho
liquido… y yo seguí en 4 patas masturbándome, cuando siento de nuevo que el
perro me toma de la cintura, con las manos me apoye nuevamente en el suelo para
que no me botara, esta vez me la metió de inmediato, y comenzó de nuevo con su
tarea, lo sentí mucho mas delicioso que antes, esta vez no se cuantos orgasmos
tuve. Empece a sentir mi vagina tensa y como con algo enorme, el perro termino
de bombear y giro una pata por encima mío, quedamos trasero con trasero, había
quedado pegada esta vez. Cualquier pequeño movimiento que el perro hiciera me
llenaba de placer y algo de dolor, apoye la cabeza en el suelo y me quede
esperando que el perro se soltara.
Sentí como si una eternidad hubiera pasado, cuando al fin el
pene salió, esta vez hizo un sonido muy chistoso, como un ¡Plap! Junto con
liquido que callo al suelo. Quede exhausta, y me di cuenta que el sol ya estaba
saliendo, el cielo estaba comenzando a ponerse azul, ya estaba amaneciendo, eso
me asusto ya que estaba en el patio delantero de la casa, cualquier persona que
pasara por allí me vería claramente, pero como era día domingo no había nadie
saliendo de su casa para el trabajo. Me senté en el suelo y me levante apenas,
mis piernas tiritaban, cuando siento que el perro se apoya en mi, el perro
quería seguir haciéndolo, así que abrí la puertecita que da al patio de atrás de
la casa, y sobre el pasto escondida cerca de un manzano me puse en 4 de nuevo.
El perro no dudo en móntame de nuevo, gatee un poco y me la metió de nuevo. Lo
hice de nuevo de golosa solamente, porque estaba cansada, igual disfrute
enormemente como me la metía, tuve mas orgasmos, el perro termino se giro, y
quedamos pegados, pero esta vez el perro comenzó a tironear asta que el pene se
zafo junto con un sonido mas fuerte que antes, pero no me dolió cuando se salió.
Me tire al suelo exhausta al limite, cuando el perro comenzó
a tratar de lamerme la vagina, yo solo abrí las piernas recostada de espaldas en
el pasto y deje que el perro hiciera lo que quisiera, fue extremadamente
relajante, tenia la vagina muy dilatada y el perro metía la lengua muy profundo,
después pareció cansarse y se echo en el suelo a lamerse su pene. Yo me levante
y me puse el pantalón, salte el muro que da a mi casa, y entre por la puerta
trasera, fui directo a la cama y me dormí de inmediato.
Desperté como a las 4pm, mi mama se asusto mucho por lo tarde
que había llegado a casa, yo le dije que la fiesta había durado mucho. Ese día
quede muy adolorida, como a los 4 días después tenia unas ganas locas de hacerlo
de nuevo, solo pensaba en eso, me las ingenie para hacer algún plan. Les dije a
mis padres que saldría a una fiesta, pero era una mentira, salí y espere en una
esquina de la calle una hora prudente para entrar a la casa de mis vecinos, a
eso de la 1am entre, mis papas habían dejado esta vez al perro en el patio de
atrás, así que ingrese a el, y allí me estaba esperando mi perrito, movía la
cola feliz y me olorosaba.
Me desnude completamente esta vez, ahora el perro parecía
solo querer cogerme, no pude chupársela como la otra vez, así que me puse en 4,
y el perro me monto, no tenia el pene parado así que estuvo un rato intentando
metérmela, asta que tubo un tamaño aceptable y me la metió. Esta vez no sentí
ningún tipo de dolor, era placer absoluto. Cuando el perro termino de cogerme
quedamos pegados, lo que duro sus 10 minutos, después el perro se dedico a
lamerme la vagina. Durante los días que pase recuperándome de la primera cogida
con el perro había fantaseado con probar hacerlo también por el ano, y no me iba
a quedar con la duda de cómo se sentía, pero me daba miedo quedar pegada por el
ano, así que lo primero que hice fue intentar masturbar al perro, lo que no dio
mayor resultado, lo que quería era agrandar el pene del perro para que así la
bola de la base creciera y por el tamaño no pudiera entrar a mi ano, así que
aprovechando que el perro estaba quieto, metí mi cabeza entre sus piernas y
comencé a chuparle el pene, el que creció bastante, mientras se lo chupaba me
metía un dedo en el ano, lo que nunca había hecho, se sentía raro, pero me metí
2 dedos y cabian sin problema, cuando ya el perro comenzó a desesperarse por
montarme y el pene estaba grande, me puse en 4, el perro me monto y me ensartó
de inmediato en la vagina, lo que yo no quería, con mucha fuerza logre sacarlo
de encima y me agache un poco mas, el perro me monto de nuevo, el pene bailaba
por mis nalgas, y tal como leí en muchos relatos no me lograba apuntar, lo tome
con una mano y lo dirigí a mi ano, entrando solo la punta.
El perro empezó a mover su cadera y en cada empujón me la
metía mas adentro, me dolía, pero como había leído también en algunos relatos,
el dolor se fue pasando y me empezó a encantar, con una mano me masturbaba
mientras el perro me daba por el ano, me estuvo dando por el culo un rato asta
que decidí sacarme el pene del ano y meterlo en mi vagina nuevamente, ya que el
pene se estaba poniendo muy grande y comenzaba a dolerme, lo agarre con una mano
y me lo saque del ano, me levante un poco y me lo metí en la vagina. No se
cuantas veces fui cambiando el pene del perro de agujero, pero me corrí muchas
veces, y el perro también… cuando el perro se canso se echo en un lado del patio
y yo me quede acostada en el suelo descansando. Creo que asta dormí un poco,
pero comenzó a hacer frío y me desperté, tome mis ropas, me vestí y salte el
muro hacia mi casa no con mucha facilidad, el ano me ardía un poco.
Luego de 3 días volvieron los vecinos a la casa, por lo que
mis aventuras terminaron por un tiempo. Tiempo que tuve para pensar muchas cosas
nuevas para hacer, asta que llego el día en que mis vecinos saldrían a una
fiesta en la noche y dejarían la casa sola, esa era mi oportunidad, dije que
saldría como la otra vez a una fiesta, después me pase a la casa de los vecinos,
allí estaba esperándome mi perrito otra vez. En el patio de mis vecinos tenían
hartas sillas, las que puse mirándose de frente y en fila, logrando así una
especie de cama, después de excitar al perro chupándosela, me senté y me tire de
espaldas, me costo hacer que el perro entendiera lo que yo quería, pero al final
lo logre, afirme las patas delanteras del perro con mis manos y me metí su pene
en mi vagina, en posición misionera, y el perro comenzó a mover su cadera, en
esta posición no me la metía muy profundo, pero podía sentir mejor el pelaje del
perro con mi piel, abrace al perro con mis piernas y el cumplió su labor, fue
una noche de mucho placer, el perro al correrse saco su pene de mi interior,
dejándome mi entrepierna y alrededores llenos de semen el que recogía con mis
dedos y me lo metía en la vagina masturbándome, pero el perro no quiso que yo
siguiera haciendo eso y me lamió todo su semen que tenia en mi cuerpo. Fue una
noche de placer extremo, pero corta, ya que el miedo a que llegaran mis vecinos
hizo que me fuera a mi casa temprano.
Desde esta vez no lo he hecho mas, no he tenido otra
oportunidad de hacerlo, y lo deseo con intensidad. Tener un perro puede ser muy
bueno para las mujeres como yo, las que no somos muy agraciadas físicamente y a
las cuales los hombre no cotizan mucho, es algo mucho mejor que masturbarse o
usar consoladores, yo deseo tener muchos perros cuando al fin tenga mi propia
casa, los que satisfagan mis necesidades de sexo, aunque se desee igual el amor
de un hombre, por lo menos no te sientes tan sola.
Y eso es todo, acabo de contar la historia mas alocada de mi
vida, un saludo a todos.