Hace unas semanas, mi esposa Elena
y yo asistimos a una fiesta en la casa de un amigo suyo. Era algo informal,
nada de etiqueta y mucha bebida y comida. Había aproximadamente
allí 15 ó 14 parejas, todos casados y sobre los treinta.
Era un fin de semana festivo y todos estábamos un poco mas alegre
de los normal gracias a la bebida. El anfitrion había hecho los
arreglos para que aquéllos que vivieramos en "el más
allá" pudieramos dormir en su casa. Esto hizo que la gente
se deshinibiera bebiendo un poco más de lo normal.
Mi esposa estaba un poco achispada.
Se podía decir que estaba coqueteando y riéndose con todos
los hombres. Elena llevaba una falda corta tableteada, mostrando dos tercios
de sus bien torneados muslos. La parte superior era un top pegado que gracias
a la ausencia de sujetador marcaba sus pezones y dejaba libres sus tetas
que aunque abundantes y duras saltaban con cada movimiento brusco que ella
efectuaba. Este pequeño show no pasaba desapercibido en la mayoría
de los hombres de la casa.
Elena es un poco exhibicionista
y yo un voyeur por lo que no sólo no me molesta que enseñe
sus encantos sino que la animo a ello, pues tanto ella como yo nos excitamos.
Yo sabía que estando ella achispada no tardaría mucho en
dar un pequeño show, quizas con sus sexys tetas y sus pezones hinchados,
quizas con su culo respingón, pues a pesar de la bebida ella era
consciente de su provocación y esto la excitaba.
Efectivamente ella quería
empezar el show y me lo expresó con una pequeñá sonrisa
y un pestañeo que indicaban " estoy dispuesta a presumir para
ti" yo devolví su signo con una sonrisa de aprobación,
mientras en mi interior no podía dejar de sentirme orgulloso de
una mujer como esa.
La fiesta continuo. Elena estaba
seguía excitada y no paraba de coquetear con unos y otros . Ella
estaba todo el rato riéndose y pasandoselo muy bien. Con el paso
del tiempo sólo nos quedamos en la fiesta las parejas que debido
a la distancia de nuestros hogares nos quedaríasmos a pernoctar
allí. En un momento determinado de la noche, todas las mujeres parecían
haber desaparecido del cuarto principal donde estabamos reunidos. Despues
de un largo rato apareció Susana, nuestra anfitriona y nos dijo
"me alegro de que todos vosotros decidierais quedaros a dormir en
mi casa, y quiero invitaros a participar en un pequeño juego. Yo
he hablado con vuestras esposas y ellas están conformes si vosotros
lo estais. Os aseguro que será muy divertido para todos".
A continuación entraron nuestras
esposas y Elena vino derecha a mi
"Cariño te va a gustar",
me dijo mientras me sonreia melosa. "Susana quiere que jugemos al
juego de las sillas.""¡Todo este misterio para el juego
de la silla!" le dije asombrado.
"Bueno, no es el juego tradicional
de las sillas precisamente" me dijo sonriendo picaramente " se
trata del juego de la strip-silla. Todos los maridos se ponen desnudos
y se sientan en las sillas. Las esposas desfilan alrededor de las sillas
mientras la música música suena. Cuando la música
detiene ellas tienen que sentarse en un asiento, sobre el regazo del hombre
que este sentado en esa silla. Alguna esposa se quedará sin sentarse
, esta pierde una prenda que deberá quitarle el marido impar que
está con la musica. Esto continua así hasta que todas las
esposas estén desnudas".
"¡Estupendo, ahora esto
hace que la fiesta sea realmente interesante!" dije espontáneamente
"Yo estoy listo para jugar
Si tu lo estas"? Elena confirmó, con una mirada seductora en
sus ojos.
"No tan rápido"
mi esposa me avisó . "Susana dice que, algun marido le excita
tanto que otra esposa esté en su regazo desnudo que intenta penetrarla
disimuladamente. Rrecuerda que esto se hace casi sin luz". "Estas
seguro que no te importaría que uno de estos chicos, sintiendose
excitado, intentara introducir su cosita dentro de mi ?"
¿"No estarías
celoso , . si este tipo de cosa me pasara a mí?"
"Parece divertido"! exclamé
"Elena cariño, yo adoro que te exhibas para otros hombres,
eres tan sexy que sería un pecado que solo yo pudiera disfrutar
de tu belleza . Creeme, estoy tan excitado que no veo el momento de que
el juego comience".
"Para que quieres jugar entonces,
para verme exhibiendome desnuda delante de otros hombres o para tener el
derecho de follarte otra esposa"? Ella preguntó
"¡En absoluto!",mentí
"yo estoy de acuerdo en jugar porque quiero verte exhibiendote para
mi, ese es todo"
"Eso es estupendo"! dijo
Elena "Porque yo me ofrecí a que tu fueras el marido impar
, el que se encarga de la música y quita las prendas."
¡Mierda! Pensé para
mí. Yo que tenía una oportunidad finalmente para divertirme
y Elena me envía a la parte mas aburrida del juego. Después
de un rápido cálculo mental acerca de este nuevo desarrollo
decidí estar de acuerdo. Después de todo, yo estaría
desnudando a las esposas de los demas. Ésto también podría
ser divertido. Pero más alla de esto yo estaría libre para
mirar a mi exhuberante esposa desfilar exhibiendose desnuda delante de
un grupo de machos excitados y sin posibilidad de ocultarlo. Yo ya estaba
poniendome a cien simplemente de pensarlo.
Susana, la anfitriona consulto rapidanmente
sobre quien participaría y sólo una pareja decidió
salirse . El resto estaba deseoso jugar . Nos instalamos en el comedor,
con 8 sillas en un circulo grande en el centro de la habitación.
En el medio había una pequeña mesa de madera. Todos los maridos
se desnudaron mientras Susana me daba instrucciones de cómo usar
el C/D y seleccionamos un poco de música.
Elena parecía estar caliente
antes de empezar. Ella se puso detrás de mí y me besó
en el cuello.
Susurró una pregunta en mi
oido "¿Quieres que sea la primera?, ¿la primera en perder
alguna prenda? Yo puedo perder a propósito si tu quieres"
"¿Harías eso
por mí"? le susurré "quiero que pierdar tu top
y enseñes tus tetas para mi"
Elena me sonrió juguetona
y se unió a las otras mujeres en el centro de la habitación,
al mismo tiempo que los maridos ocupaban su sitio en el circulo de sillas.
Se bajaron las luces pero a pesar de ello se apreciba que algunos de los
chicos estaban empalmados antes de empezar el juego.
Nosotros habíamos escogido
una salsa como primera cancion y las esposas comenzaron a bailar alrededor
de las sillas durante un par de minutos. Susan, la anfitriona, me había
dicho que aguantara la música al menos 2 o 3 minutos antes de la
parada abrupta. Yo mantuve mi dedo temblorosamente en el botón todo
el tiempo mientras disfrutaba, junto con los otros maridos, de nuestras
esposas bailando alrededor del cuarto.
De repente detuve la música.
Hubo una alocada lucha por los regazos de los maridos. Mi esposa lo intento
pero sin sin mucha convicción.
"Tu pierdes Elena" Susana
gritó a traves del el cuarto "Ahora tienes que quitarte una
prenda y decirle al discjokey qué prenda es para que el te la pueda
quitar."
Mi esposa vino y me dio un gran
beso. Tenía una mueca diabólica.
"Yo me quitaré el top"
Elena anunció con una gran sonrisa.
Elena levantó sus manos en
alto por encima de su cabeza. Yo, con un movimiento veloz, le saqué
el top por su cabeza .
El cuarto prorrumpio en aplausos
entre nerviosos y excitados, y allí estaba Elena, de pie en el centro,
con sus grandes pechos y los pezones rosas hinchados y a la vista de todos.
Ella lucía orgullosa como una diosa. Las líneas que el biquini
le había marcado resaltaban el contorno blanco de sus tetas y las
hacía mas apetecibles si cabe. Ella agitó su pelo de en un
modo sensual, y comenzo otra vez el desfile de las esposas.
Yo empecé con la música
de nuevo. Mis ojos estaban fijos en mi preciosa esposa mientras daba vueltas.
Sus tetas se movían bailando con cada paso. Cada vez que ella pasaba
a mi lado me sonreia, estaba disfrutando, era el centro de atención
de todos los maridos, los cuales no le quitaban ojo y comenzaban a demostrar
lo mucho que les excitaba haciendo subir sus pollas erectas en la oscuridad.
Cuando volví a parar la música fue Sonia la que se quedo
sin un regazo donde sentarse.
Elena terminó sentandose
en Javier, un compañero de trabajo que ella conocia pero que no
le gustaba mucho. Con las prisas mi esposa se había sentado justo
en sus rodillas . Javier le susurro algo al oido y mi esposa comenzo a
reirse y se movio hacia atras en su regazo.Desde mi posición y debido
a la poca luz no podía apreciar bien la escena pero algo le estaba
haciendo bajo la falda pues mi esposa abrió la boca suavemente y
dejo de reirse. Sonia, la chica que se había quedado sin sitio vino
a mi y me pidió que le quitara sus zapatos. Yo me tome mi tiempo
al quitarle los despacio y mientra le danba un pequeño masaje en
los pies. Cuando miré a mi esposa noté que Javier estaba
masajeando las tetas de mi esposa sin ningun recato. Ella parecía
disfrutarlo. Estaba apoyándose atrás en él, y no parecía
ofrecer ningún tipo de resistencia. Los ojos de mi esposa estaban
cerrados y tenía una clara expresion de placer en su cara. Javier
también mostraba una gran sonrisa de placer mientras continuaba
masajeando sus tetas y jugando con sus rosados pezones hinchados.
El juego siguió durante algún
tiempo y varias esposas perdieron sus zapatos. Dos esposas habían
perdido sus tops y habían estado bailando sólo con sus sostenes.
Cada vez yo paraba la musica y miraba a Elena ella estaba en el regazo
de un tipo diferente. A menudo ellos la hacian botar en sus regazos para
observar sus tetas ir de arriba abajo y hasta hacerlas rebotar. Esto parecía
gustarle a cada hombre que en el cuarto tenía una oportunidad de
tener sentada a mi esposa en su regazo al tiempo que las magreaban y tiraban
de sus pezones muy hinchados para entonces. Ella parecía que realmente
estaba disfrutando el momento. A veces me miraba y me daba una sonrisa
y un pestañeo.
La vision era muy excitante para
mí. Mi polla estaba dura como una piedra . Mientras yo conseguía
alguna que otra recompensa quitando la ropa a las otras esposas aquí
y alla, eran los otros maridos en las sillas los que estaban divirtiéndose
realmente.
Ellos estaban sobando con sus manos
a los tops, sujetadores y tetas de las esposas al tiempo que frotaban sus
miembros contra las entrepiernas de las mujeres . El sobeteo era gratis
para todos y a nadie parecia importarle que su pareja se restregara con
unos y otros.
Mi centro de atención estaba
en mi propia esposa y el show que en directo estaba realizando para mi.
Ella estaba imponente y realmente deshinibida y excitada. En una de las
rondas aterrizó en el regazo de su jefe, Francisco. Cuando los miré
pude ver a Elena botar en su regazo. Francisco tenia sus manos bajo la
falda de mi esposa y parecía que masajeaba su trasero. Cuando Elena
boto de arriba abajo note como ella cerraba los ojos y apretaba la boca,
algo le estaba pasando. También me fije en que no sé qué
se movía más las tetas de mi esposa o la barriga de su
jefe.
En el siguiente round Elena perdió
de nuevo y pidió que yo le quitara sus bragas. Me agaché,
me puse de rodillas delante de ella e introduje mis manos bajo su falda
, mi esposa bruscamente alzó su falda y me dio una sorpresa. Las
bragas estaban a un lado mostrando totalmente su húmeda raja y los
labios grandes y rosados. Yo alcancé a tocarle excitado su coño
y estaba húmedo, empapando, casi goteando.
" Parece como si alguien te
hubiera hechado un polvo" le susurré.
"Fue Javier quien me hizo esto".
Ella confesó "Cuando yo me sentaba en él, aparto mis
bragas. Entonces puso si gran verga en el camino correcto y con ayuda de
sus manos aparto mis labios dejando que su polla se introdujera en mi coño.
Luego comenzó a mecerse suavemente. Al principio no supe que hacer
pero decidí dejarlo hasta que comenzase la música otra vez
"
"Javier? no es el tipo que
piensas que es una serpiente pervertida " le pregunté.
"Sí, ése es él.
Yo no supe qué hacer. Yo sé que tu querias que me exhibiese
como una pequeña zorra para ti por lo que pensé que no importaba
si le permitia follarme sólo un poco. ¿No está enfadado,verdad?"
"Yo no estoy enfadado"
le susurré al oido "Sólo espero que nadie lo halla notado."
"Siento decirte que creo que
todos lo notaron" Elena comentó con cara de niña mala"
Esa es la causa de que después todos ellos comenzaron a hacer lo
mismo cuando me sentaba en sus regazos, introducian sus pollas en mi rajita
aprovechando los botes, incluso Ricardo se corrio a chorros allí
mismo, y mi jefe ademas aprovechó para introducirme un dedo en mi
ano mientras saltaba sobre su polla . Yo pensé que ése es
lo que tu querías que me hicieran, por lo que les permití
hacer de todo mientras yo me sentaba en sus regazos.
Tu querías que todos disfrutaran
de las maravillosas tetas de tu esposa y yo les he dado la oportunidad
de follarme un poco. ¿Está mal lo que he hecho?" me
dijo con cara compunjida.
"No, has hecho lo correcto.
Sólo que no lo esperaba tan rápido" yo la aseguré
"No importa lo que pase, yo todavía te amo."
Continuamos con el juego y en la
siguiente ronda Elena perdió de nuevo. Mi esposa pidió que
yo le quitara sus zapatos y mientras lo hacía ella me susurro "Cariño,
yo quiero ser la primera en quedarme totalmente desnudo y así poder
presumir para ti" . "Quiero que veas sus pollas hinchadas y rojas
introducirse en mi coño". "Quiero que les veas follarme
en sus regazos" ¿Tu deseas eso cariño ? ¿Quieres
que todos me vean desnuda y tengan el derecho de follarme?
"Sí, Elena, quiero que
comience el show para mi". La animé.
Un par de rondas después
ella perdió de nuevo y yo le tenía que quitar su falda. Ahora
mi esposa estaba desfilando descaradamente alrededor del cuarto totalmente
desnuda. Elena lucía preciosa. Ella tiene unas piernas largas y
un culo redondeado y listo para ser masajeado. Sus grandes pechos destacaban
con los rosasdos pezones hinchados. Mi esposa tiene un bronceado solo cortado
por la línea del cordón del biquini, el color canela de su
piel hizo que los triángulos blancos resaltaran la blancura de sus
lugares prohibidos mostrándolos lujuriosos, expuestos a las miradas
ansiosas de aquellos que estaban a punto de probar la miel de su lujuria.
Cuando la música empezó,
Elena lucía fantástica mientras bailaba alrededor del círculo
de hombres, aunque para entonces, estos eran como salvajes esperando poder
ensartar esa hembra en sus lanzas.
Sus tetas bailaron y rebotaron con
cada paso. Cuando la música se detuvo pude ver que se sentó
en el regazo de Enrique.
Enrique es nuestro vecino de puerta.
Él la había sentado pegado a su estómago y me pareció
que había introducido rapidamente su polla en el coño de
mi esposa. Elena se estaba meciendo rítmicamente mientras Enrique
masajeaba sus tetas. Por la expresion de su cara, ella también estaba
disfrutando el momento. Yo me tomé mi tiempo en quitar el sostén
de la esposa que perdió y de paso aproveché para masajearlas
un poco.
Una vez más, empezó
la música y miré con gran deleite como mi esposa bailaba
desnuda alrededor del cuarto. Cada vez eran mas y mas las esposas que se
estaban quedando sin ropa provocando la natural alegría de los esposos.
La siguiente vez que la música se detuvo, mi esposa se sento en
el regazo de su jefe una vez más. Aprecié como él
se movía rapidamente para introducirle su pene al tiempo que acariciaba
sus tetas, tirando fuertemente de sus pezones hinchados. Su otra mano estaba
de nuevo en su ano y yo estaba seguro que él le estaba introduciendo
algún dedo por allí. Elena tenía una mirada de profunda
lujuria en su cara. Mientras me dedicaba una sonrisa, pasandose la legua
por sus labios, bajo las manos entre sus piernas para masajear las pelotas
de su jefe.
La música empezó y
se detuvo una y otra vez. Yo mientras intentanba tener algun tipo de recompensa
desnudando las esposas. Todas ellas parecian que estaban consiguiendo su
ración de sexo con todos los chicos.
El hecho de que mi esposa Elena
permitiera que todos los maridos la penetraran y jugaran con sus tetas
me tenía magnetizado. Ella parecía que realmente estaba disfrutando
del guión y por ende yo tambien. Ésta era el show más
excitante que yo podía imaginar.
Después de un buen rato de
jugando, todas las esposas estaban finalmente desnudas. Yo podía
decir que mientras quitaba las prendas a las chicas, alguna de ellas había
sido recientemente penetrada como mi esposa . Cuando todos estaban desnudos,
la anfitriona sugirió que siguieramos unas vueltas mas, "solo
para divertirnos" dijo mientras sonreía pícaramente.
La mayoría de las esposas habían sido penetradas un poco,
como Elena al principio. Algunas de ellas se resistían, pero otras
permitían que las penetransen consiguiendo correrse varias veces.
Elena, estaba permitiendo a los
tipos hacer cualquier cosa que ellos quisieran. A las 2 horas de empezar
el juego decidimos dejarlo.
Elena y yo aceptamos una invitación
para dormir arriba en el piso superior. Yo no veia el momento de quedarme
a solas con mi esposa en la alcoba.
"Te quiero" le dije "Has
estado magnifica esta noche."
"¿Tu no estas enfadado
?" me preguntó.
"¿Por qué iba
a estar enfadado"? inquirí.
Elena tomó mi mano y la descansó
en su húmedo coño, hinchado y caliente.
"Me he podído pasar
un poco " Elena confesó "Cada hombre que había
en el cuarto introdujo por lo menos dos veces su polla en mí, quizá
más. ¡ Creo que todos me vieron hacerlo! Las esposas notaron
que sus maridos estaban masajeando mis tetas y follándome. ¿No
estas enfadado ? Tu dijistes que yo debía ser una esposa complaciente
y es lo que yo pude sentir al permitirles sobar mis tetas y introducir
sus pollas en mi un ratito. Así que lo hice para ti, darte una exhibición
. Yo permití a mi jefe hacer
lo que quiso conmigo. También algunos de los tipos lanzaron un chorrito
de su semen en mí!"
"Sus corridas estaban calientes,
goteaban por mis piernas abajo mientras yo bailaba alrededor de el cuarto.
Yo estaba esperando que eso pasara para que pudieras verlo. Te vi mirarlos
mientras ellos me penetraban con sus grandes pollas . Yo les permití
que todos me penetraran y me introdujeran sus dedos por el culo todo el
tiempo que quisieron. Pero todo lo hice por que te quiero, todo el espectáculo
era para ti.
"No estoy enfadado" le
dije " Estoy entusiasmado"
"Entonces cómeme"
casi me ordenó. "Muéstrame que no estas enfadado comiéndote
mi coño caliente que tiene todo su jugo húmedo para ti."
Yo bajé la cabeza inmediátamente
y empecé a lamerle como nunca lo había hecho. El pensamiento
de lamer el sonrosado y dolorido clitoris de mi esposa, caliente aun despues
de haber sido follada por varios hombres me excitaba como nunca antes lo
había hecho. Mi esposa estaba llena con los jugos de todos, lo que
aumentaba el morbo. Ella se corrió dos veces casi de forma inmediata.
Yo quería follármela.
Estaba loco de deseo. Monté a mi esposa al estilo misionero y empecé
a bombear, pero su vagina estaba demasiado lubricada y abierto para crear
cualquier fricción. Saqué mi polla fuera y comence a masturbarme.
Al mismo tiempo empece a masajear sus tetas pero ella se quejó diciéndome
que estaban demasiado doloridas. No importó, los pensamientos e
imágenes de la fiesta volaban por mi mente y antes de darme cuenta
ya me había corrido en mi propia mano.
Elena se agachó y susurró
en mi oreja "Te quiero cariño".
Después de que una pausa
ella continuó "Susana me dijo que ellos están pensando
en montar otra fiesta el próximo mes. Parece ese es el tiempo que
ellos necesitan para un nuevo juego que se llama el TRABALENGUAS.
"¿Te apetecería
ir?" Me pregunto Elena
"No me la perdería por
nada del mundo"
Hasta la próxima fiesta.