El final de mi vida.... El principio de la historia.
Esto que escribo
ocurrio cuando corria el año de 1666 en alguna parte de Alemania, contaba yo con
18 años, era yo hija unica de un Noble Caballero Teuton y Una Duquesa Rumana,
por lo que gozaba de grandes cuidados y privilegios, el castillo que habitábamos
era una autentico laberinto existian lugares de los cuales desconocia su
existencia al menos hasta ese año, mi vida era comoda y desahogada, aunque debo
admitir que aburrida en exceso, nunca habia bajado a la villa ya que me habian
puesto una institutriz personal que se encargaba de mi educación, todo mi mundo
era el castillo y sus jardines, mismos que eran rodeados por una enorme muralla
que nos mantenia aislados, mis tardes las pasaba jugando en los jardines
felizmente hasta ese maldito dia en que encontre una pequeña puerta en el piso,
y mi vida empesaria a cambiar de forma terrorífica; tenia un cerrojo de acero y
dos candados, se notaba que tenia mucho tiempo sin usarse ya que los candados
estaban enmohecidos y la malesa muy crecida sobre ella, mi curiosidad me llevo a
buscar la forma de abrir o romper esos candados y por dias y semanas por ratos
me dedique a golpearlos con diversos objetos hasta que un buen dia pude
romperlos y abrir esa puerta, baje por las escaleras y entre a una especie de
bobeda muy fria y humeda no alcanzaba a ver muy bien por la falta de luz, me
sali pensando en regresar al dia siguiente con una antorcha para poder ver bien.
Al dia siguiente en la noche durante un baile que mi padre
ofrecio a la nobleza aproveche para escaparme de mi cuarto y bajar de nuevo a la
bobeda, baje de nuevo las escaleras y al llegar al final de estas encendi la
antorcha, la bobeda era en forma circular con dos pasillos y las escaleras por
donde habia yo entrado, al costado se alcanzaban a ver una especie de cajones de
madera a los que no les di mucha importancia, tiempo después lamentaria esta
falta de atencion, camine por el pasillo de la izquierda el cual era muy angosto
y con el techo bajo, camine no se algo asi como 200 o 250 metros y encontre
otras escaleras, subi por ellas y encontre una puerta idéntica a la que habia
usado para entrar a ese lugar, solo que esta en lugar de candados tenia cerrojos
metalicos deslizables, me costo un poco de trabajo deslisarlos, pero lo consegui
y pude abrirla, me asome con cautela y algo de miedo, al asomarme descubri que
ese pasillo me habia llevado fuera de la muralla que rodeaba mi castillo, a lo
lejos pude ver las luces de la villa y por el camino una famila algo numerosa
caminaban y reian, se veian muy felices, regrese por mi puerta a la bobeda y mi
curiosidad me invitaba a caminar por el pasillo de la derecha pero ya era algo
tarde y no queria que notaran mi ausencia, regrese a la entrada y corri a mi
habitación.
Por la mañana volvi a la bobeda y sali al camino y me diriji
a la villa, ahí encontre y descubri como era que vivia la gente, lo mejor fue
que encontre un joven de aproximadamente unos 20 años, me gusto y creo que yo a
el tambien, creo fue lo que llaman amor a primera vista, sali de la villa pero
el me siguió hasta mi escondite sin que yo me diera cuenta, entre y cerre de
nuevo y me fui a mi clase, al dia siguiente me decidi a explorar el pasillo de
la derecha de la bobeda, aprovechando que mi institutriz salio por una
emergencia familiar, baje y empese a caminar por ese pasillo, este se sentia mas
frio y humedo que el otro, de hecho en algunas partes el piso estaba encharcado
y el agua escurria por las paredes, al final de este pasillo habia otras
escaleras, baje por ellas y lo que descubri casi logro que mis ojos se salieran
de sus orbitas, era un salon enorme con decenas de cuerpos encadenados a la
pared o acostados en una especie de mesas, algunos de los infortunados ya
estaban en los huesos mientras que otros tantos aun estaban en proceso de
putrefacción, no vi mas y subi corrieno las escaleras y me refuguie en las cajas
que estaban a un costado de la bobeda principal, eran unas 6 o 7 cajas, cuando
me tranquilice vi que en cada una de esas cajas habian grabado con fuego algunos
nombres, reconoci algunos de estos, eran personas de las cuales tenia mucho
tiempo que nadie en casa hablaba de ellos y haciendo memoria, tambien tenia
mucho tiempo que yo misma no los veia en las fiestas el hecho me intrigo, pero
supuse que eran pertenencias de esas personas o algo parecido, mi corazon aun
seguia alterado y decidi correr por el pasillo izquierdo y tirarme en la hierba
fresca a que mi mente se despejara de las visiones recientes.
No se cuanto tiempo estuve ahí tirada, cuando descubri junto
a mi al joven moso que me confeso que me habia seguido, platicamos largo rato y
al despedirse me beso los labios, fue una sensación increíble, era mi primer
beso, quedamos de vernos al dia siguiente y asi transcurrieron varios dias,
conforme pasaba el tiempo lo nuestro era mas atrevido, el habia conseguido que
lo dejara acariciarme las piernas por debajo del vestido y al sentir sus manos
mi cuerpo experimentaba sensaciones extrañas pero que me encantaba sentirlas, un
buen dia pretendio quitarme por completo el vestido a lo que yo me opuse
argumentando que alguien podia vernos, seguimos platicando y se me ocurrio
contarle mi descubrimiento al final del pasillo, el se intrigo y lleno de
curiosidad me pidio que lo llevara, le dije que iriamos al dia siguiente por la
tarde, nos besamos largo rato entre caricias y al final se despidio y regreso a
la villa y yo a cenar.
Al dia siguiente cuando sali ya estaba el joven, ahora mi
amado, esperando, lo hise entrar rapidamente y caminamos rumbo al cuarto de
torturas que habia descubierto, ahora con la luz de dos antorchas la vision era
escalofriante, no solo era el cuarto que descubri, habia otro pasillo en forma
circular y cuartos contiguos, a lo largo de todo el pasillo habia lanzas con
cráneos en las puntas, algunos estaban secos y sin carne alguna, pero habia
algunos que en definitiva eran recientes, ya que aun escurria sangre de ellos,
en uno de los cuartos se encontraba una masa de cuerpos amontonados, todos ellos
sin cabeza, mi amado y yo no hablábamos solo seguiamos recorriendo aquella
sucursal del infierno sino es que estabamos en el mismisimo averno, para ese
entonces el olor a podredumbre era insoportable, al llegar al final de ese
pasillo encantramos una bobeda idéntica a la primera, solo que esta unicamente
contaba con el pasillo por el que llegamos y unas escaleras, esta bobeda a
diferencia de las otras si estaba muy bien alumbrada por varias antorchas, senti
que mi amado me tocaba del hombro al tiempo que en voz baja y entrecortada me
decia que al parecer uno de los cuerpos se habia movido, este cuerpo se
encontraba en el unico rincón sin alumbrar, nos acercamos con las antorchas y la
vision fue de verdad demoniaca, era mi institutriz encadenada a la pared,
sostenida por el cuello y la cadera, su vestido estaba bañado en sangre, tenia
dos dagas clavadas en el cuerpo y sus brazos y piernas se encontraban tirados en
el piso muy cerca de ella se los habian arrancado o cortado, su brazo derecho
aun se encontraba encadenado de la muñeca a la pared, tenia tambien una herida
en el cuello, una herida muy fina por la cual no dejaban de salir hilillos de
sangre, su cuerpo aun estaba caliente y medio respiraba, la llame por su nombre
ella solo levanto la mirada y alcanzo a murmurar "escapa, huye de aquí" estaba
yo como en un trance y no lograba reaccionar, mil preguntas rondaban mi mente,
quien era el mounstruo que hacia eso con la gente, era esa la emergencia de mi
institutriz por la que se habia ido del castillo, recobre algo de conciencia
cuando oimos ruidos que provenian de lo alto de la escalera, no podiamos salir
de esa bobeda sin ser vistos, asi que mi amado levanto una de las rejillas que
servian de desagüe y respiraderos a esas bobedas y nos escondimos, por las
rejillas de pudimos ver a mi padre bajar con otras dos personas que no reconoci
por llevar la cara cubierta, mi padre se acerco a la desafortunada mujer y al
tiempo que le decia "ahora si moriras bruja" desenvaino su espado y con habiles
movimientos cerceno su cabeza de un tajo e incrusto la espada en su corazon,
quise gritar pero la mano de mi amado cubrio mis labios, los otros dos hombres
sacaron la espada y descolgaron el cuerpo, lo aventaron a otro de los cuartos y
la cabeza la incrustaron en la punta de una de tantas lanzas que ahí habia, algo
se dijeron entre los tres y subiendo las escaleras desaparecieron.
Aprovechamos ese momento para salir por donde habiamos
entrado, mi cabeza era un mar de confusiones, terror y asco, pasaron muchos dias
para que siquiera pensara en volver a regresar a ese lugar, sentia un escalofrio
y temor inmenso cada que estaba cercana a mi padre, aunque siempre conmigo era
muy cariñoso, todo lo contrario del demonio que vi en las bobedas, pero me
intrigaba ver a donde conducia la escalera por donde descendio mi padre y sobre
todo ver que habia en los cajones de madera, asi que después de varios dias
volvi a salir a la pradera y mi amado estaba ahí esperándome como siempre, me
confeso que todos los dias estuvo ahí esperándome, le conte mi curiosidad y
acepto acompañarme, después de mas de 300 años aun maldigo elmomento en que
decidio acmpañarme, entramos de nuevo y comensamos por averiguar que habia en
esas cajas, abrimos la primera y dentro habia un cuerpo mutilado, estaban todas
las partes del cuerpo a ecepcion de la cabeza, asi fue caja tras caja, para ese
dia habia algo asi como 20 cajas, descubrimos una que se veia muy vieja, la
madera estaba pudriéndose y fue la que mas facil abrimos, al principio me
intranquilozo el hecho de que la caja estaba marcada con el nombre de mi madre,
pero por lo viejo de la caja no sospeche mas, pero al ver el cuerpo desmembrado
que se encontraba dentro casi pierdo el sentido, habia rastros de un vestido con
el que mi madre aparecia en una pintura de la casa y el medallón que usaba en
esa pintura tambien estaba en la caja, la cerramos y camonamos rumbo a aquella
escalera misteriosa, en mi cabeza crecian las preguntas, de quien era ese
cuerpo, porque vestia la ropa de mi madre y su medallón, o si mi madre estaba
muerta, entonces quien era la mujer con la que viviamos, al llegar al pie de la
escalera, subimos los dos tomados de la mano, eran interminables los escalones
en forma de caracol, al final de la subida habia una puerta completamente
forjada en acero, una luz entraba por la cerradura, al asomarme descubri que
daba exactamente a una habitación del castillo la cual no atinaba a reconocer,
fue entonces cuando abrieron la puerta de ese cuarto y pude distinguir donde
era, esa puerta estaba al fondo del corredor principal de la planta donde
estaban las habitaciones, para ser exactos estaba a un lado de mi habitación,
esa puerta me tenian prohibido siquiera acercarme, decia mi padre que solo los
hombres podia entrar ahí y como yo habia nacido mujer no podia hacerlo en ese
momento supe el porque de esa prohibición. Bajamos corriendo para no ser
descubiertos, salimos a la pradera, ahí le comente a mi amado lo que recien
descubri sobre esa puerta, estupidamente le explique que mi habitacion era la
primera a la derecha saliendo de ese cuarto, le dije que lo nuestro seria
imposible, que nunca jamas volveria a entrar a esas bobedas y me quedaria
encerrada en el castillo hasta morir, el se opuso y quiso hacerme cambiar de
opinión, pero yo estaba muy transtornada por todo lo que habia descubierto en
pocos dias, me despedi de el dentro de un ultimo juego de caricias y erotismo,
por vez primera toco mis partes intimas y descubrio mis senos, los cuales beso y
acaricio muy despacio, haciendome sentir un alivio a toda la tensión que tenia,
prácticamente consiguió que por un momento me olvidara del mundo con sus besos y
caricias, pero de pronto mi cuarpo se convusiono, senti riquísimo pero me
encontraba extrañada, años después a eso que senti le llamarian orgasmo, me
aparte de sus brazos asustada y entre a la bobeda nuevamente pero esta vez para
no volver nunca mas, cerre los cerrojos y en el jardín me di a la tarea de que
dia a dia, ponia sobre aquella puerta piedras, tierra, en fin todo lo que
pudiera servir para ocultar esa entrada al infierno, llego un momento en que no
soportaba la presencia de mi padre, la vision del momento en que cercenaba la
cabeza de la infortunada mujer que fue mi institutriz venia a mi mente a cada
momento.
Mis dias antes alegres ahora transcurrian encerrada en mi
habitación sin hablar con nadie, tratando de olvidar lo que descubri y pensando
solo en mi amado, algunos clericos vinieron al pensar que estaba yo embrujada o
poseída por algun deonio, lo que nunca ninguno supo que el unico demonio era mi
padre. Pero un buen dia recibi una inusual sorpresa, la puerta de mi habitación
se abrio y como relámpago entro mi amado, al principio me asuste pero la alegria
de verlo borro todo temor de mi mente, nos abrazamos y besamos por largos
momentos, volvi a sentir esa extraña sensación en mi cuerpo varias vecesen ese
dia, nos tranquilisamos un poco y lo interrogue de cómo habia entrado, me conto
que su padre era de oficio herrero y no le fue difícil conseguir herramientas
para abrir los cerrojos y la cerradura de la puerta de la habitación de junto,
el miedo volvio a mi y le dije que si mi padre lo descubria podria terminar en
las bobedas como los otros, el me dijo que vendría todas las noches a verme
porque me amaba, me beso y asi como entro salio sin que nadie notara su
prescencia, mi humor y animo cambiaron dia a dia, mi padre se alegraba o finjia
hacerlo no lo se, mi amado acudia cada noche a mi habitación, habia logrado
convencerme de esperarlo metida en mi cama completamente desnuda, al principio
esto me causaba pena pero apoyada en la obscuridad de la noche me dejaba
acariciar y besar noche tras noche, hasta que una de esas noches le pedi yo lo
mismo, que se desnudara al igual que yo, lo que descubri fue emocionante vi por
ves primera un miembro masculino erecto, me tomo de la mano y la acerco a su
miembro lo toque y me gusto su suavidad y su calor, después de eso no dijimos
palabra alguna, nos besamos y acariciamos largo rato hasta que el se coloco en
medio de mis piernas y recargo su miembro en la entrada de mi vagina, fue una
sensación increíble sentia descargas en todoel cuerpo, el empeso a introducirlo
en mi, senti dolor, el se detuvo y continuo la penetración de una forma mas
suave asi fue hasta que su miembro se encontro del todo dentro de mi, sentia un
placer inmenso, sus movimientos eras suaves y tiernos, en ningun momento dejo de
besarme y acariciarme, fui suya, me entregue a el porque lo amaba, el termino
dentro de mi regalándole a mi vagina su primera descarga de liquido seminal, yo
perdi el sentido y al dia siguiente cuando desperte pense que habia sido un
sueño, pero los rastros de sangre y de liquido seminal en mi cama me dijeron que
habia sido una hermosa realidad, esto se repitio noche tras noche, siempre al
amparro de la obscuridad que reinaba en mi habitación, era yo inmensamente
feliz, habian pasado cerca de 4 meses desde mi descubrimiento de aquel demoniaco
lugar y prácticamente no estaba mas en mis pensamientos, ahora todo mi mundo era
mi amado y su forma de amarme furtivamente, pero cerca del quinto mes descubri
que me encontraba en cinta, nuestro amor tendría un fruto se lo hise saber a el
y exploto de alegria, dijo que juntaria algunas monedas para irnos lejos de la
villa y de mi padre, mientras conseguia esto sus visitas nocturnas continuaban y
mi vida cada dia era mas feliz y llena de ilusiones.
Pero casi a los 3 meses de embarazo, empece a sufrir los
malestares clásicos de mi estado, mareos y algunos desvanecimientos, mi padre lo
noto y mando traer al clerico para que me revisara, un frio de muerto recorrio
mi cuerpo pero no podia negarme, pense en escapar esa misma noche pero el
clerico llego por la tarde, me reviso me pregunto algunas cosas sin importancia
y dijo que solo era cansancio que me tubieran en reposo, se fue o eso crei yo,
mas tarde me enteraria que antes de marcharse hablo con mi padre y le dijo mi
verdadera enfermedad, el resto del dia la pase en mi habitación cayo la noche y
mi amado no aparecia, estaba ya muy entrada la noche cuando lo vi entrar, en mi
estado semiinconsciente por el sueño vi que se acerco a la ventana y recorrio
las cortinas, dejando entrar sobre mi cama la luz que la luna nueva brindaba, mi
cuerpo se veia por completo con dicha luz y mi piel tomaba un color palido como
si la luna entrara en mi ser, mi amado se arrodillo en los pies de la cama y
tomandome de los tobillos me jalo, levanto mis piernas y sin ningun preámbulo me
penetro, senti rico pero no dejaba de extrañarme esa actitud tan brusca, entraba
y salia de mi sin decir ninguna palabra, cuando mas placer estaba sintiendo, se
abrio de golpe la puerta de mi habitación, era mi padre con dos hombres con el
rostro tapado, el solo me dijo:
"Asi queria encontrarte, eres una perra como lo fue tu madre,
mira al que crees tu amante"
El hombre que me habia poseído se levanto de la cama y
acercándose a la luz de las antorchas pude ver su rostro, un rostro maltrecho,
pero no era el de mi amado, antes de que pudiera salir de mi sorpresa, los otros
dos hombres me tomaron por los brazos y me condujeron a la recamara contigua, mi
padre abrio la puerta de las escaleras de caracol que bajaban a las bobedas, mis
pies descalzos arrastraban por el piso causandome heridas, pero mi verdadero
dolor era imaginar que habria pasado con mi amado y lo que a mi o a ambos nos
pasaria en aquellas bobedas que servian de catacumbas mortuorias, mientras
bajábamos las escaleras mi padre no dejaba de reir y decirme que era la ultima
vez que respiraria aire puro, que dentro de poco tiempo tendría mi merecido por
faltar a la etica de la nobleza, fue cuando entendi todo mi padre se creia juez,
jurado y verdugo de todo aquel que tuviera la desgracia de ponerse en su camino
y no concordar con sus ideas y lamentablemente yo lo habia hecho ya.
Al llegar a la bobeda, me arrastraron literalmente por el
pasillo hasta meterme en una de los pequeños cuartos, me encadenaron de pies y
manos a la pared y pude ver a mis pies muchos restos humanos que no alcanze a
distinguir, ahí me dejaron completamente en penumbras, no se bien a bien cuantos
dias estuve ahí sola, sin alimentos y teniendo que soportar el nauseabundo olor
de los cuerpos putrefactos, mis carceleros llegaron un dia y sin mas vaciaron
sobre mi un tonel de agua helada, el frio me hiso reacionar, ademas de los
multiples golpes que los encapuchados me propinaban, mi cara antes de tersa y
bien cuidada, presentaba escoriaciones y multiples heridas, ademas de que el
tono de mi piel se habia tornado de un gris palido, parecira que estuviera
muerta en vida, después de golpearme largo rato, salieron de ahí entre risas
macabras, todo el tiempo que habia estado ahí no dejaba de pensar en mi amado y
su suerte, pero tambien me la pasaba maldiciendo e incrementando mi odio para el
que fuera mi padre, creo que mi odio era lo que me mantenia viva en ese
infierno, mis carceleros volvieron después de mucho tiempo, pero esta vez los
acompañaba mi padre, quien en un tono lleno de sarcasmo, me pregunto si me
arrepentia de mi comportamiento, a lo que respondi con toda la rabia y el odio
que sentia, que no, que no me arrepentia y si pudiera hacerlo con gusto lo haria
miles de veces o mejor aun miles de miles de veces, el me cruzo la cara con la
mano obligándome a callar por el dolor, sus ojos estaban llenos de ira, pero
riéndose me dijo, ve los despojos a tus pies y trata de identificar a alguien,
tiro la antorcha al piso y fue cuando distingui el cuerpo de mi amado, mutilado,
sus piernas y brazos fueron arrancados y su cabeza pendia de una cuerda a
escasos centímetros de mi cara, no pude controlarme y después de gritarle que lo
odiaba, perdi en conocimiento, mis carceleros se encargaron de reanimarme con un
balde de agua, cuando reaccione volvi a gritarle todo mi odio y le escupi la
cara, el se acerco a mi y sin decirme nada, clavo en mi costado una daga, no
senti gran dolor, pero mi sangre salia de forma constante de la pequeña herida,
les hiso unas señas a los carceleros y estos abandonaron el cuarto, mi padre me
gritaba que ahora si pediria clemencia y me arrepentiria de mi pecado, yo solo
lo miraba fijamente llena de odio.
Regresaron los carceleros con algunas herramientas metalicas
se acercaron a mi y jalaron las cadenas que sujetaban mis piernas y de este modo
lograron abrírmelas, lo que a continuación paso fue algo sumamente macabro y sin
nombre, me empesaron a tocar todo el cuerpo y mis partes intimas entre ambos
carceleros, sentia una repugnancia enorme al sentir sus dedos entrando en mi
vagina, sus dedos parecian buscar algo, me hacian daño pero eso no les
importaba, seguían urgando dentro de mi, para ese momento yo debia tener ya casi
4 meses de gestación, de momento oi que le decian a mi padre que si era posible,
no entendi a que se referian hasta que senti dentro de mi una de esas
herramientas mutilando a una indefensa criatura, si me sacaron a mi bebe de las
entrañas, yo solo gritaba mientras veia como sacaban al fruto de mi amor en
pedazos, cuando terminaron oi decir a mi padre que la honrra de la familia
estaba limpia ya, que si me arrepentia, le grite que no, que mi unica falta
habia sido amar a aquel pobre moso y que lo amaria para siempre, el desenvaino
su espada y supuse que seria mi fin tal como paso con mi institutriz, pero no,
solo cerseno mi brazo izquierdo de un solo tajo de su maldita espada, no grite a
pesar del dolor, ya mi odio era infinito, levante mi mirada retándolo, dio un
nuevo golpe con su espada y esta vez mi pierna se partio a la altura de la
rodilla, seguia insistiendo para que suplicara perdon o clemencia, pero mi boca
solo podia gritarle mi odio, levanto el destrosado cuerpecito de mi bebe y con
su espada lo partio de nuevo, ese corte si me dolio y perdi el conocimiento,
cuando volvi a tener conciencia de mi fue de una forma anormal, tal como ha sido
mi vida desde ese dia, me sentia ligera y libre, estaba yo de pie en el centro
de la bobeda principal, me sorprendio tener intactos mis miembros, mi rostro no
presentaba ningun golpe o excoriación, solo permanecia mi color de piel
grisáceo, recorde a mi amado y a mi bebe y corri para ver que habia sido de sus
restos, pero al correr no sentia tocar el piso, no le di importancia a este
hecho y llegue a donde yo recordaba que estaban, lo que vi me dejo congelada,
pude ver perfectamente mi cuerpo mutilado y encadenado a la pared, mi costado
con la herida de la daga y la espada de mi padre atravesando mi corazon, mis
carceleros me golpeaban y hechaban agua para hacerme reaccionar pero era inútil,
fue cuando comprendi que mi vida habia terminado, ya no sentia ni dolor, hambre,
asco nada, solo odio habia en mi corazon.
Sali corriendo de ahí, llegue al lugar donde tantas tardes
pase con mi amado, quise sentir la frescura de la hierba y el aroma del campo
pero no lo consegui, mis sentidos estaban tan muertos como yo, senti impotencia,
coraje y desesperación, a tal grado que al tratar de golpear una flor si lo pude
hacer, empese a intentar con otras cosas y el fenómeno se repetia, solo era
cuestion de pensarlo y podia tocar los objetos y listo o por el contrario pensar
en atravesarlos y de igual forma lo hacia, supe que esa nueva forma de mi seria
capaz de cobrar venganza de los que habian destrosado mi vida y mi cuerpo, asi
que regrese a las bobedas y ahí encontre a los dos carceleros solos, los muy
cerdos estaban teniendo sexo con lo que fue mi cuerpo, con la rabia que senti me
fui sobre ellos y logre empujar a uno, se sorprendieron y empezaron a discutir
entre ellos, trate en vano de arrancar la espada que atravesaba mi corazon,
apenas y podia moverla, pero sucedió algo inesperado uno de mis carceleros
empujo al otro para donde yo estaba, senti algo raro y pude sentir que era yo
quien controlaba su cuerpo ahora, con esta nueva oportunidad tome la espada y la
saque de mi cuerpo y sin mas corte la cabeza del carcelero que estaba frente a
mi, me sorprendi y sali de ese cuerpo, el parecio asustado por lo que vio y
subio corriendo las escaleras para buscar a mi padre.
Me olvide de el por unos momentos y trate de entrar en el que
habia sido mi cuerpo, al hacerlo descubri una fuerza inhumana y pude romper las
cadenas que me tenian prisionera, coloque de nuevo mi brazo y pierna en su lugar
y pude caminar rumbo a la escalera de caracol, mi venganza empezaba a tomar
forma, al llegar al final de la escalera y toparme con la puerta, me fue muy
facil romperla y entrar al castillo buscando a mis asesinos, cuando los encontre
en el salon ellos voltearon a verme y sus rostros reflejaban el miedo, me
acerque a ellos blandiendo la espada de mi padre y con certeros tajos arranque
sus cabezas, al caer al piso aun tenian el gesto de dolor y sorpresa, ahí los
deje y regrese por los restos de mi amado para sacarlos de ahí, sali por la
puerta principal del castillo con mi amado en brazos pero habia mucha gente de
la servidumbre y de la villa, entre ellos estaba el padre de mi amado que al
reconocer la ropa de su hijo entre los despojos que yo cargaba y mi aspecto
tetrico, no dudo ni un segundo en irse sobre mi al igual que toda la gente, yo
queria hablar y explicarles, pero no pude articular palabra alguna, asi que
entre todos se encargaron de destrozar por completo mi ya muerto cuerpo, al ya
no tener control de estos despojos decidi salirme, desde mi estado ectoplasmico
pude ver como entraban a la casa, viendo los cuerpos del salon y siguiendo las
manchas que mi cuerpo habia dejado, bajaron a las bobedas, con las cosas que
descubrieron todos empezaron a gritar que yo habia enloquecido o que me habia
poseído el demonio, empezaron a quemar todo en la bobedas y dentro del castillo,
era un mar de gente enloquecida y culpándome a mi de aquella orgia de sangre.
Yo no entendia nada y solo atine a huir a las bobedas, estas
estaban ardiendo y el fuego consumia todo pero yo no sentia nada, dentro de ese
mar de fuego estaba yo tranquila y sin el bullicio de la gente, solo atine a
rescatar de las llamas el medallón que usaba mi verdadera madre, creo que
pasaron dias antes de que volviera a subir a la superficie, el fuego habia
consumido todo, a los habitantes del castillo los habian sepultado con todos los
honores de la nobleza, pero mi cuerpo corrio una suerte diferente, fue colocado
en partes sobre estacas a la entrada del castillo con un letrero que me
maldecia, cada habitante de la villa que pasaba por ahí, escupia mi cara y me
maldecia, un resentimiento infinito nacio en mi y viaje a la villa, ahí encontre
en su chosa al padre de mi amado, estaba en el establo con algunos caballos,
estos animales si podian verme y empesazon a tirar patadas en todas direcciones
y una de ellas dio exactamente en la cabeza del hombre matándolo de inmediato,
la misma suerte corrieron otros dos habitantes de la villa que reconoci de aquel
dia que quemaron el castillo, sus corceles fueron el medio de mi venganza,
después de estos acontecimientos me dedique a vagar por toda alemania, no le
hacia mal a nadie, pero dado que los animales o me veian o sentian mi presencia,
siempre pasaba algo en los lugares donde estuve, ya que la gente seguia
maldiciendo a la pequeña bruja del castillo, aquella que mato a sus padres y
sirvientes; regrese al unico lugar donde crei encontrar tranquilidad, las
bobedas de mi castillo en ellas no habia nadie que me molestara, cuando entre ya
no habia rastro alguno de nada de lo que ahí paso, el castillo estaba limpio,
con muebles nuevos, las bobedas estaban limpias y con miles de botellas de vino
y alambiques, en la entrada ya no estaban las estacas ni mi desmembrado cuerpo,
subi por las escaleras del salon, era de noche sin embargo todo el castillo
estaba iluminado por unas pequeñas antorchas circulares de luz amarilla, entre
al que habia sido mi cuarto y estaba todo diferente, nada era igual a lo que
recordaba.
Volvi a bajar y entre a lo que habia sido el cuarto de armas
de mi padre y encontre cientos o miles de libros ahí, alguien entro y comento
que el hotel era un gran negocio, la ropa que usaba esta gente era sumamente
distinta, descubri que observando un papel podian saber el dia y el año que
vivian y aun fechas mas adelantadas, fue la vez que conoci un calendario, el
tipo marco un circulo en ese dia según dijo para marcar el dia en que el hotel
abria las puertas al publico, cuando ellos se salieron me acerque a aquel papel
solo para descubrir que era el 6 de noviembre de 1866, no comprendi como fue
posible que en un abrir y cerrar de ojos hubiesen pasado 200 años desde ese
maldito dia, donde estuve esos años, si al recorrer alemania me parecio un
suspiro, desde este dia y hasta el dia de hoy 13 de febrero de 2004 he estado al
tanto de cada dia, pero aun no se explicar o entender donde quedaron esos 200
años.
Sali de ese cuarto llamado biblioteca y camine recorriendo
todo el castillo, nadie parecia notar mi presencia, hise de las bobedas mi
mundo, ahí podia estar sola con mis recuerdos, un dia sin querer y con algo de
ira al ver el escudo de armas de mi padre avente varias botellas de vino sobre
el, los nuevos dueños de mi castillo se asustaron un poco y trajeron a un
sacerdote de la santa iglesia, bajaron a las bobedas y el empeso a resar y a
esparcir agua bendita por todo el lugar, yo no sabia cual era su intención, pero
cuando unas gotas de esa agua que estaba arrojando paso sobre mi senti mucho
dolor y se formaba un vapor cada que una de esas gotas me tocaba, el sacerdote
se dio cuenta y siguió rociando las bobedas por donde veia que salia el vapor,
me siguieron por todos los cuartos, el dolor era infernal e insoportable, yo
estaba confundida pensando en porque querian hacerme daño si yo nunca los
moleste y mucho menos pense en hacerles daño, recorde entonces mi facilidad para
atravesar objetos y entre por unas de las paredes y asi pude escapar de ese
martirio, yo suponia que nada podria dañarme en el estado en que ahora me
encantraba, permaneci ahí varios dias, un dia sali y el sacerdote estaba en la
casa, senti miedo, pero en esta ocasión no traia el agua, solo hablaba con los
nuevos dueños, les decia que el ente que estaba rondando seguramente seria yo,
la pequeña diabólica, el sacerdote comento que yo nunca encontraria la paz
eterna ya que mis restos nunca fueron enterrados en algun cementerio, que el
habia investigado y nadie sabia el paradero de mis restos mortales, al oirlo
senti gran tristesa, nunca podria dejar este mundo, los dueños preocupados, le
preguntaron que si nunca descansaria entonces seguiria en el castillo, el les
respondio que si, que efectivamente nada podria dañarme pero por el hecho de
estar maldita, el agua bendita podia ahuyentarme por algun tiempo, el sacerdote
se retiro y los dueños se fueron a su habitación, la dama era simpatica y su
esposo un caballero moderno, se acostaron pues ya era tarde, empesaron a besarse
y recorde años atrás cuando mi amado me hacia suya, recorde tambien el detalle
de poder entrar a otros cuerpos y sin pensarlo me apodere del cuerpo de la dama,
su esposo le hacia el amor de una manera muy diferente a lo que yo conocia pero
podia sentir placer, sentia sus manos recorriendo el cuerpo de su esposa y que
ahora era mio, por momentos volvi a sentirme viva, caliente y amada, esto lo
repeti por varias noches, entraba en ella al anochecer y me salia casi con el
amanecer, pero ella empeso a enfermar y el doctor no encontraba explicación a su
enfermedad, acudio el sacerdote con un libro viejo y les explico que era
probable que algun ente maligno se apoderara de ella y robara su energia vital,
me molesto el comentario y llena de ira vole hasta mi bobeda, en la noche subi
de nuevo a gozar del placer que tanto me enloquecia, entre el el cuerpo de ella
nuevamente, pero me lleve una terrible sorpresa, al estar acostada y siendo
penetrada por su esposo, aparecio el sacerdote rociando su cuerpo con el agua
bendita, claramente vi como en su piel se hacian llagas en cada parte de su piel
donde caian las gotas de agua, a mi me dolia y ella gritaba, no soporte mas y me
sali de ese cuerpo, de inmediato desaparecian las heridas en su cuerpo, yo me
sentia muy mal, como debil, al paso de los dias ella recupero la salud ya que yo
no habia intentado entrar en ella de nuevo, desde ese dia ella siempre llevo un
dije con una gotita de agua bendita en el pecho, nunca mas volvi a sentir a su
esposo ni los placeres del sexo que me regalaba, el estar encerrada en la
obscuridad me volvia dia a dia mas violenta, subia las escaleras tirando
objetos, hasta que un buen dia decidi presentarme directamente ante ellos, en
dias pasados habia logrado proyectar mi decadente imagen en un espejo, asi que
si el espejo podia reflejar mi espectro, seguramente ellos tambien podrían
verme, espere a que ambos estuvieran en el salon, no eran los unicos, pero si
los que me interesaban, después de volar hasta el candelabro y hacerlo tintilar,
baje al piso y me hise visible ante ellos, los amenase con matarlos sin no
abandonaban mi castillo, ella no soporto mas y murio de un ataque al corazon, su
esposo trato en vano de hacerla reaccionar, fue entonces cuando vi su alma
saliendo de su cuerpo y dirigirse hacia una luz enorme y hermosa que se veia en
lo alto del domo que cubria esa parte del castillo, ella volteo a verme, pero
sus ojos ya no reflejaban miedo, por el contrario pareciera que me tenia
lastima, comenso a volar asia la luz y ahí se perdio, yo intente hacerlo
tambien, pero al llegar a la luz senti que todo mi ser ardia en un fuego verde,
cai al piso justo a los pies del cuerpo sin vida de la señora, y pude escuchar
una voz que provenia de aquella luz diciéndome asi:
Te has convertido en algo peor aun de lo que fueron
quienes te torturaron, seras maldita y condenada a no encontrar reposo
hasta el dia del juicio final –
Se apago aquella luz, cuando pude volar de nuevo, lo hise por
todo el castillo, rompiendo y tirando cosas, ya no me importaba nada, solo
queria que todos salieran de mi castillo no me importaba a cuantos tuviera que
matar para conseguirlo, uno de los hombres ahí presentes saco una biblia y
comenso a resar frente a mi, el pago por su atrevimiento fue recibir la caida
del candelabro en la cabeza matándolo en el acto, una espada que estaba colgada
en la pared alcanzo a lastimar a una mujer en la pierna, todos salieron
aterrados, todos, menos una niña pequeña de aproximadamente unos 6 años, que
permanecio hincada con la mujer herida, la pequeña lloraba gritándole a su madre
que no se muriera que estaria bien, el llanto de la pequeña me enloquecia, no
soportaba el dolor que sentia era tan doloroso como aquel fuego verde de la luz,
asi que sali de aquel salon a meterme a lo mas profundo de las bobedas donde ese
lanto no me lastimara.
Dias después cunado sali de nuevo, el castillo entero estaba
vacio, nada de los nuevos dueños estaba en el lugar, la reja de la entrada
estaba cerrada con una gruesa cadena y candados, y un letrero que decia
–propiedad en venta- la ira se volvio a apoderar de mi, como era posible que
vendieran algo que era mio, mio y de nadie mas. Muchas fueron las personas que
se interesaban en la conpra del castillo, ya que el precio era ridículo, pero
asi como llegaban yo personalmente me encargaba de sacarlos de la forma en que
fuera necesario. Mi existencia cada vez era mas miserable y llena de odio, asi
pasaron años y llego el fin del siglo, en lo que antes era la villa, se
levantaba ahora una pequeña ciudad y hacian preparativos para el festejo de la
nueva centuria, empesaba el año de 1900 y una joven mujer de no mas de 18 años
se metio al jardín del castillo brincando la reja, ella era la nieta de la mujer
que yo mate de un susto, anduvo por todo el patio gritándome, me buscaba, sabia
mi nombre real, nunca me llamo fantasma o demonio o ente, nada de eso, me
hablaba por mi nombre "SAMARA" y eso fue lo que me convencio de aparecerme ante
ella, solo me preocupaba que corriera la misma suerte que su abuela, fueron
varios dias los que estuvo buscándome decia que ella no se moriria del miedo,
que buscaba ayudarme, esto ultimo me causo risa, porque querria ayudarme, pero
un dia que entro sola y con su biblia en la mano, me decidi y en el salon en el
mismo lugar donde su abuela murio ahí me materialise y la espere a que bajara
las escaleras, me vio y se fue acercando poco a poco hasta estar a una distancia
prudente, de inmediato me interrogo sobre que era lo que yo queria, con todo el
odio y rencor de años le dije que solo queria estar sola en mi castillo, no supe
porque lo hise ya que antes nadie me habia podido escuchar, pero me sorprendio
el hecho de que ella dijo –pero no es tu castillo samara, tu estas muerta- podia
escucharme, le reclame que si era mio aunque yo estuviera muerta, la chiquila se
veia palida y sudorosa era lógico, no es muy normal mantener una platica con una
muerta, me dijo que habia leido todo lo que pudo encontrar sobre mi vida y
muerte, fue asi como supo mi nombre, me propuso vivir en paz en el castillo, yo
me negue diciendo que era solo mio y de nadie mas, ella no dijo mas y se salio.
Dias después regreso con otra mujer de color y rasgos afro,
esta segunda de mas edad sin llegar a ser anciana, se sentaran en el piso y me
llamaron, llegue a ellas, tirando y moviendo cosas pero ellas solo decian
–Samara no venimos a dañarte solo queremos ayudarte- sin dejar de volar por el
salon les grite preguntando como me ayudarian, me dijeron que si recordaba
cuando entraba en el cuerpo de su abuela, le respondi que si, y que ademas
lamentaba mucho su muerte, la mujer mayor me dijo que si la pasaba yo tan bien
poseyendo cuerpos, porque no me dedicaba a viajar por el mundo para hacerlo, yo
intrigada le pregunte como era el mundo que me ofrecían viviendo a expensas de
dañar a otros, la mujer mayor aprovecho esto para presentarse, pertenecia a una
religión africana acostumbrada al trato con lo sobrenatural y nana de la
chiquilla desde su nacimiento, me explico que podia poseer cualquier cuerpo pero
sin hacerlo mas de 3 o 4 veces, de esta forma no causaria daño al dueño del
cuerpo, me rei un poco eso que me decia me parecia ridículo, les grite que ellas
lo unico que querian era alejarme de mi castillo, la negra se levanto y con un
gesto firme me dijo –muy bien samara te demostrare que si quisiera hacerte daño
lo haria- al terminar de decir esto dibujo algo raro en el piso y dijo algunas
palabras en un dialecto o idioma que no entendi, cuando termino yo volava hacia
ella sin ningun control, solo me detuve hasta estar sobre el dibujo del piso,
queria moverme pero no podia, algo me mantenia dentro de ese circulo, la negra
subio su mano derecha y de momento cerro el puño y yo senti un gran dolor, abrio
la mano y desaparecio el dolor, volvio a cerrarla y regreso el dolor, tiro unos
polvos sobre el dibujo y quede libre, vole de nuevo y ella me pregunto – ahora
me crees samara, no quiero lastimarte- me acerque a ellas, ahora la asustada era
yo, no se aun hoy en dia si es que se puede matar a un muerto, pero el dolor que
me hiso sentir esa maldita negra era un dolor del mismo infierno, acepte salir
del castillo con una sola condicion, que no realizaran ningun cambio en las
bobedas, me dieron su palabra de sellar las entradas asi solo yo podria entrar
si es que algun dia regresaba, me volvieron a explicar lo de entrar en un cuerpo
humano, sentir el sol, el aire, en fin todos esos sentidos, me aleje con algo de
tristesa y derrotada, después de tanto tiempo por fin alguien logro hacerme
sentir miedo y amenazada, pero de todas formas al salir fuera de la muralla del
castillo me jure a mi misma que no regresaria hasta saber como defenderme de la
maldita negra esa, no sabia que tan amigable seria si regresaba en el futuro.
Se que fue algo largo y tal vez tedioso, y sobre todo muy poco sexual este
relato, pero necesitaba que supieran como termino mi vida humana y empezo mi
injusto exilio en este mundo sin poder encontrar descanso eterno jamas.