"EL BAÑO"
Todo pasó hace 2 años, en una fiesta a la cual me invitaron;
No sabía ni quien la ofrecía, ni cual era el motivo. Pero si sabia que era una
de esas fiestas a lo grande, donde Corría el vino como agua, las drogas, música
y sexo.
Llegué a la dirección que se me dio, y en seguida noté autos
con la música a todo lo que da, chicos y chicas con vasos de plástico en mano,
tomando una cuba, la mayoría; y las puertas de la casa abierta, entrando y
saliendo gente.
No había bajado del auto, cuando las primeras caras
familiares aparecieron, un par de amigos me saludaron al entrar a la casa, al
tiempo que besaba en la mejilla a mas de una chica conocida.
Alguien me ofreció una copa, y después de eso, me integré a
un grupo, donde se jugaba a la "botella". Dos chicas, bastante alegres ya, por
el efecto del vino, se divertían dando besos y cumpliendo los "castigos" que les
tocaba. Tales como comerse un plátano puesto en la entrepierna de otro chico, o
bajarle los pantalones a otro, solo con los dientes, sin meter las manos.
Llegada la madrugada el ambiente era de lo mejor, chicas
alegres y dispuestas a pasar un buen rato, baile y lo que nunca falta, las
primeras parejas ocultas en los rincones de la casa.
De eso me percaté cuando fui al baño, al abrir la puerta,
estaba una chica de tez clara y cabello ondulado enroscada en la cintura de un
chico que no dejaba de chuparle los hermosos y parados pechos que tenía al aire,
al tiempo que bombeaba su pene hasta lo mas profundo de ella, subiéndola y
bajándola con las manos en sus nalgas. Él no me vio de inmediato, ella, con una
mano acariciando los cabellos de su amante, me vio, al tiempo que humedecía sus
labios, los mordía ligeramente y dejaba ver lo excitada que estaba.
Él, por fin se percató de mi presencia –dame un minuto, dijo-
Vale, que lo aproveches, dije al tiempo que cerraba la puerta.
Pasados 15 minutos, mientras tenia un jugueteo con una chica
que recién había conocido, vi venir hacia mi a aquella chica del baño.
Que has visto la función sin pagar –dijo sonriente-
No fue intencional –contesté- mientras tenia a la otra chica
abrazada por la cintura.
De todas formas, no fue de lo mas bueno, me quedé a medias
–dijo- mientras la chica abrazada de mi, no entendía plenamente de lo que
hablábamos.
Me disculpé con la otra chica, y me di a la tarea de abordar
a esta juguetona y caliente mujer.
Nos alejamos un poco del centro de la sala, con copas en
mano, iniciamos una platica que me sorprendió por su franqueza.
Te ha calentado lo que has visto –me preguntó-
Vi tan poco –sonreí- pero tienes un cuerpo de diez –le dije-
Si, lastima que no encuentre quien me satisfaga plenamente,
solo hacen tocarme las tetas 10 minutos, y en seguida se están corriendo como
niños, es frustrante –replicó-.
Tú eres el ex de Abigail, -me dijo- ya te me hacías conocido,
te vi en otras reuniones pasadas con ella, no?
Si,de eso ya tiene un par de meses, ahora solo somos buenos
amigos- contesté-
Bueno, así es la vida -dijo- yo espero a Bárbara, ya sabrás
que es lesbiana, yo soy bisexual, me encanta un buen pene –dijo al tiempo que
acariciaba discretamente el mío- pero prefiero estar en la cama con ella, es mas
paciente, sabe como complacer a una mujer.
La jalé hacia mi, e iniciamos un coqueteo que duró al menos
media hora
Mira el que baño esta desocupado –me incitó- espero que tú
sepas ocuparlo mas de 15 minutos, dijo al tiempo que me llevaba tomado de la
mano.
Entramos al baño, y en esta ocasión me aseguré de ponerle el
cerrojo a la puerta.
Ella me sentó en la taza, al tiempo que me dejaba admirar su
cuerpo, haciendo un baile rítmico con la música de afuera.
Era una chica de unos 21 años, 1.68 (aprox.) tez clara, pelo
largo ondulado, vestía minifalda negra y blusa de imitación cuero que le sentaba
muy bien, tacones altos y un perfume delicioso.
Yo, sentado en la taza, acariciaba sus pechos, su cuello y
bajaba las manos por su cintura, hasta sus nalgas.
Ahhh..parece que me ha tocado uno bueno –decía al tiempo que
media mi pene a través del pantalón- Espero sea de "carrera larga" también
–sonrió- al tiempo que desabrochaba el cinturón y los botones de mi pantalón.
Dejo al descubierto mi pene, al cual empezó a darle un masaje
ondular al tiempo que nos besábamos apasionadamente. Yo correspondí metiendo una
mano en sus calzones y haciendo lo mismo, mientras con la otra, la sujetaba por
el cuello.
Esa mutua masturbación duró como 10 minutos, hasta que ella
bajó la cara a mi pene y empezó a chupar como desesperada. Era toda una experta
mamando!...tuve que contenerme para no darle el gusto de venirme en su boca a
los 5 minutos. Me sorprendió el control que tenia sobre su garganta, pues
prácticamente se la estaba metiendo hasta el fondo. Que sensación tan exquisita,
sentir como entraba y salía la punta de mi pene de su apretada garganta. En
ocasiones incluso, envestía tan fuerte que se la tragaba toda.
La jalé por los cabellos al tiempo que me paraba, y empecé un
salvaje manoseo, quitándole...casi rasgándole la blusa y el sujetador. Me
encanta sujetar a mis amantes con una mano por el cuello, presionando con un
dedo su mandíbula. Ella gemía cada que aumentaba la presión, al tiempo que con
la otra mano, le introducía un dedo en la vagina y otro en el ano.
Cabrón!!!...que me has puesto caliente! –me decía al oído-
En ese momento, mi excitación era tal, que le reventé el
botón y el cierre de la minifalda, al arrancársela de un solo
tirón....ahhhhhhh...-gimió ella-
La tenia en tanga, con los pechos al aire, clavándole mis
dedos por sus ambas partes; al tiempo que le jalaba los cabellos para que me
dejara al descubierto su cuello, que chupaba con verdadera lujuria.
Ahhhh......ahhhhh........que me vengo!!!.......Cabrón!!!....y
ni me la has metido!!! –gemía-
Le rompí también la diminuta tanga que le quedaba, y en ese
momento, sentí el primer chorro salir de su vagina, cosa que aproveché para
incrustarle con fuerza mi dedo en la vagina y levantarla así, clavada, hasta
dejarla sentada, con sus nalgas desnudas sobre el lavamanos del baño.
Ella estaba como loca, gemia y se aferraba con sus piernas a
mi cintura.
Metemela ya!!!...metela –gemia-
No la hice esperar, de una sola envestida se la dejé ir toda,
al tiempo que se abrazaba a mi cuello y me mordía un hombro (me dejó la marca de
sus dientes por un par de días).
Ahhhgggg....ahhhhh.....-gemia-
Su vagina era maravillosa, podía hacer unas contracciones que
exprimían mi pene de tal forma, que en menos de 10 minutos de bombeo duro, sentí
en primer orgasmo
Donde la quieres –le dije-
Inúndame papito!!! Déjamela toda adentro!!! La quiero toda
–gritaba-
Le di una envestida tan dura, que supe que tenia dispositivo,
pues sentí en lo mas profundo de su vagina un pequeño objeto, al tiempo que tres
explosiones sacudían mi cuerpo...sentí como brotaba semen de mi, como si fuera
un río desbordado.
Ella bajo, y se puso a limpiar mi pene con su boca. Me has
dejado temblando papito –decía-
Pero si todavía no terminamos!!! –le dije- al tiempo que la
sujete por los cabellos y le ponía la cara en el suelo, viendo como su
maravilloso culo respingaba.
Ahhhh...me quieres encular también?...dale pues
papito!...dale duro...-gemia-
Me puse de rodillas detrás de ella, apoyando una mano en la
orilla de la taza de baño y con otra sujetándola, jalándola hacia mi por los
cabellos.
Apunté mi pene a ese pequeño orificio, y al parecer no lo
esperaba tan inmediato, ya que sin decir palabra, recargué mis casi 100 kilos al
tiempo que jalaba su cabello, penetrándola de un solo golpe.
Ahhhhhhhhgggggggggggggggggfffffff......-gimió- al tiempo que
su cuerpo perdía la fuerza, sintiendo espasmos. La verdad es que a mi también me
dolió, por lo violento de la penetración. Pero una vez adentro, quité mi mano de
la taza y la tomé por la cadera, acomodando y metiendo un poco mas el pene en su
dilatado ano.
Ella no hablaba, solo temblaba con los ojos cerrados, y con
las manos me apretaba tan fuerte las muñecas que me dejó marcadas también sus
uñas.
Empecé a bombear, y al minuto ella despertó del
trance........ahhhhhh..........ahhhhh.......que me has roto el culo
Cabrón!!!...ahhhhgggffff...-gemia al tiempo que la bombeaba-.
Yo, sentía las piernas entumidas ya, cuando sentí la segunda
descarga venir, sin decirle nada, la volteé de los cabellos, dejándola hincada
sobre mi pene húmedo y con un ligero toque de sangre (efectivamente, le había
desgarrado el ano)...ella adivinó, y aunque mi esperma salió a chorros, a una
distancia de 10 o 20 centímetros de su boca, ella pudo "cachar" cada chorro con
su boca, dejando escapar solo unas gotas que fueron a dar a sus pechos.
Tú si que me has cogido papito –me decía- al tiempo que yo me
limpiaba el pene con su tanga destrozada.
Tocaron mas de una vez la puerta del baño, cosa que nunca nos
preocupó, nos tiramos en le piso de la regadera a fumar un cigarro, al tiempo
que ella acariciaba mi pecho.
Ahora como saldré, has destrozado mi ropa –dijo-
Eso tú sabrás, además no creo que haya quedado alguien en la
fiesta sin escuchar tus gritos y gemidos –dije-
Ella sonrió, si papito........es que no todas las cogidas en
el baño son iguales.....-dijo- mientras me vestía.
Espero visitarte alguna vez y que me prestes tu baño –añadió
a manera de despedida-
Si, talvez –contesté- al tiempo que salía del baño dejándola
tendida en el piso de la regadera, con sus ropas rasgadas esparcidas por todo el
lugar, empapada de mi sudor y esperma.
La fiesta continuó de lo mas animada, algunos ya vomitando,
otros dormidos, otros teniendo sexo.
Como casi siempre acaban las fiestas, con pleitos, gritos y
golpes, nadie se extraño de que una lesbiana sacaba a cachetadas de la casa a su
"mujer" que tenia la ropa rasgada; Al tiempo que le gritaba: "puta de
mierda!!!...No puedo dejarte un momento, porque ya tienes una verga adentro".
Esa lesbiana, se llama Bárbara, y talvez en otra ocasión les
cuente como nuestras vidas (vagina y pene también) se cruzaron.
Leviatán.