A la mañana siguiente era sábado, recordaba todo lo ocurrido
la noche anterior, me parecía mentira haber actuado de esa manera y ahora hasta
me sentía algo culpable por ello. Por otro lado, me encantaba la idea de pensar
con detalle como se había desarrollado ese encuentro sexual, que ahora visto
desde fuera parecía bastante excitante... sobre todo si me imaginaba ese cutre
aseo en el que me había prácticamente desnudado y había sido observada mientras
me follaba a ese atractivo chico por dos más...
Y es que no podía evitar que, en depende que circunstancias,
saliera de mi esa vena, un tanto salvaje. En el bolsillo de mi abrigo aun estaba
su nombre y teléfono, estaba claro que no le iba a llamar, no tenia ningún
sentido, él era un chico extrañamente comprometido, porque tenía aspecto de yo
haber sido un sexo más en el que mojar.
A mi en cambio si no hubiera sido por la pequeña de su novia
reconozco que me hubiera encantado repetir. Me di una ducha, dentro de la bañera
el agua salía tremendamente cálida, puse en mi mano el gel y limpie cada
rinconcito de mi con cuidado y delicadeza... mis pensamientos se centraron en lo
extraño que era que no hubiese intentado la noche anterior realizarme sexo oral,
recordé como su lengua envolvió la mia y golpeo con agitación mis pezones...eso
poco a poco fue causando en mi brotes de excitación. Si golpeara asi mi clítoris
conseguiría de mi saltitos de placer, y que le hiciera todo lo que deseara...
imaginé dentro de mi baño, como su boca se llenaba con mi coñito y le daba con
esa blanca dentadura pequeños mordisquitos, mientras sus labios saboreaban la
dulce miel que de mi conseguía desprender...
Así mientras mis dedos se perdían entre mi rajita, sentía que
éstos eran su lengua y su boca, me senté dentro de la bañera, puse una pierna a
cada lado deje la alcachofa sobre mis pechos, para notar esos cálidos chorritos
golpear en mis pezones mientras yo me dedicaba a proporcionarme una deliciosa
masturbación idealizando lo bien que me lo comería ...
Cuando salí de la ducha me sentí totalmente relajada,
dispuesta a meterme un estupendo desayuno, con zumo de naranja, un fresquito
cola cao y ese riquísimos pan tostado con el chorrito de aceite de oliva del
bueno... Enfundada en mi albornoz sobre mi cuerpo desnudo, saboreaba encantada
la acidez de este alimento mediterráneo como si mis papilas gustativas
estuvieran más despiertas que nunca...
Por allí andaba el pobre "Biten", deseando que me vistiera ya
para que le sacará a pasear, sentado a mi lado me miraba con esa carita que
conmueve al más frio de los seres humanos... yo intentaba consolarle mientras
durante el desayuno le daba algún que otro premio, sé que lo que más feliz le
haría sería un platito de leche con cola cao, pero es que eso es malísimo para
ellos, el azucar en exceso puede causarles enfermedades... desde luego este
perro si en algo se parece a mi es en lo goloso que ha salido.
Con esos dulces soniditos, similares a sollozos más propios
de un pequines que del enorme perro que poseo me miraba, "ya voy Biten, ya voy"
le decía intentando disminuir la presión que en mi ejerce. De tanto oirle
consiguió ponerme nerviosa asi que decidí que daba por acabado mi desayuno, en
un movimiento precipitado para levantarme enganche el mantel con el cinturón del
albornoz tirando todo al suelo y vertiendo la leche sobre mis piernas...
Mierda! – dije
Biten olisqueaba todo el suelo a ver si cazaba alguno de sus
caprichos, yo mientras tanto observaba como mi blanco albornoz quedó lleno de
manchas de chocolate y mi cuerpo recién duchado también... En la cocina, me
desnudé, para meterlo allí mismo en la lavadora, y comencé a ver como mi querido
perrito reconoció el olor de uno de sus sabores favoritos en mi.
Sentada en la silla desnuda intentaba con la balleta recoger
todas las gotas que caían por el mantel, Biten me olisqueaba haciéndome
cosquillas con los bigotes cerca de mi pubis, y provocando una sonrisa en mi
cara por lo pesado que podía llegar a ser... de repente note su áspera lengua,
en el comienzo de mi rajita intentando sacar algo de su propia golosina de
chocolate...
Biten por Dios quita de ahí cochino- dije entre risas
Su lengua ahora pasaba por la parte de los muslos y la notaba
acabar en la parte baja de mi sexo, la sensación fue extraña y me pareció
curiosa, el perro parecía encantado, abrí un poquito las piernas, no en busca de
nada, solo como curiosidad por ver que pasaba, Biten olisqueaba causando su
respiración cosquilleo en esa zona... por un momento al cerrar los ojos pude ver
al amigo de Laura, como si su respiración fuera la que llenaba mi sexo...
Biten se despistaba, pero entre despiste y despiste su lengua
áspera y ancha me propinaba un fuerte lametón que me gustaba una
barbaridad...mis ojos cerrados volvían a imaginar la boca carnosa de mi deseado
pensamiento. Embriagada de excitación y llena de mi desnudez, no dude en probar
hasta donde podía llegar esto, me levante mientras mi perro me seguía esperando
un dulce más, preparé un cargado colacao, total por uno en su vida no pasaría
nada... me senté en la silla de nuevo y lo vertí todo por encima de mi sexo...
el frio de la leche me hizo estremecer, cerré los ojos para abstraerme en mi
propia fantasía... Biten se quedo quieto mirando si tenía autorización para
beber de esa dulce fuente y al ver que yo permanecía quieta rebaño cada grumo
del refrescante batido de mi coñito.
Limpio mi pubis con su absorbente lengua como si aquello
fuese lo mas rico que jamás hubiese probado, yo en mis sueño veia como ese
atractivo chico parecía lijarme el clítoris con su abrumadora pasión, frotándome
con ansiedad y envolviéndome entera..., mis muslos también eran acariciados y
nada quedó libre de su alcance, empecé a sentir que lubricaba, al abrir los ojos
vi mis pezones muy rojos, todavía algo irritados de la experiencia de la pasada
madrugada y sentía en mi sexo sensaciones que jamás antes experimenté, el rabo
de mi mastín se movía aceleradamente como cuando esta lleno de alegría... sentí
mi clítoris sobrestimulado, la lengua del animal era muy rugosa, deje caer sobre
mi rajita abierta las últimas gotas que quedaban al fondo del vaso y me adentre
de nuevo en mis propias fantasías...
Podía recordar la tremenda polla de él, lo caliente que
estaba y las sensaciones que me provocó al introducírmela hasta el fondo
mientras su mano frotaba sin cesar mi clítoris, en esa imagen me paré, la lengua
de Biten si que simulaba casi a la perfección esa sensación de rozamiento... me
sentí muy erotizada, mis brazos no participaban en esta fuente de placer lo que
hacía junto con mis ojos cerrados y mi cuerpo desnudo que todo pareciera muy
real... solo faltaba recordar esos dos ojillos curiosos y con el brillo del
calor que espiaban divertidos cuando el orgasmo llamaba a mi puerta...
Justo en el punto en el que el climax se apoderaba de mi
acabó el manjar de Biten quien se aparto sin mostrar ningún interés por lo que
yo sentía... dándose media vuelta para volver con la correa juguetón entre sus
dientes... bajo su divertida mirada yo me encontraba fisiológicamente hablando a
punto de caramelo...mi mano se precipitó sobre mi coñito que lo note algo
hinchado probablemente de la excitación, de nuevo recurría al pensamiento del
amigo de Laura...
En la cocina se escucho un profundo jadeo, ese orgasmo en el
que él era el protagonista, su persona había entrado en mi mente aprisionándome
como antes jamás me hubiera ocurrido. Con las palpitaciones entre mis piernas y
la humedad goteante de mi sexo de nuevo fui al baño para aclararme del episodio
hace unos minutos vividos que me dejo pegajosa y no dejaba de escandalizar mi
propio pensamiento... como fui capaz de provocar a Biten para que hiciera
esto?... era casi aberrante para mi educación...
Me vestí informal, y dándole un abrazo a mi perrito queriendo
transmitirle mis disculpas salí en ese día tan soleado a dar un paseo y jugar
con él. Mientras Biten olisqueaba las florecilla, metí las manos en el bolsillo,
dentro descubrí con mi tacto aquel papel... lo saque, lo leí... su nombre, un
numero de teléfono y un "llámame mañana por favor"....