El Don del Bangré
Como es mi costumbre, escribo una historia de mujeres, con
una madre y su hija, una amiga de la hija y una dependienta. Son seres, que
encuentran su sentido de la vida, su felicidad gracías a un don que poseo como
regalo de un "Bangda" o maestro del conocimiento. Estocurrió, hace un par de
años, concretamente en el año 2002.
Yo soy antropólogo, viajo mucho por el mundo desde los 20 años y actualmente
tengo 45, mis ojos son azules, mi pelo rubio, y lo llevo corto, mi piel es
blanca y soy delgado, alto. Lo más prominente de mí es mi mi mirada y bueno
también mi pene, cuando se halla erecto.
Pero por ser antropólogo y debido a mi respeto, he tratado
con varios hombres de conocimiento, los que vulgarmente se llaman brujos. Yo
dedicarme a los "maestros de brujos", a los cuales personalmente prefiero
llamarlos "Bangda" ya que disponen del "Bangré" (que significa "conocimiento").
Gracias a ellos, he aprendido a ser sobrio y a utilizar mi energía vital, para
trascender de mí, captar la atención y alterar la percepción de los
acontemicientos y de los sentidos. Tengo una especial relación con tres de
ellos, particularmente con Barkié (de Burkina-Faso).
Los Bangda, no sacan ni beneficio, ni perjuicio de su ciencia
o conocimiento. Y son tremendametne respetados / temidos, dentro de sus
sociedades; e incluso los curanderos o brujos cotidianos, tienen buen cuidado de
no ofenderlos, y los respetan muy por encima de la simple cortesía.
Yo por casualidad entable amistad con Barkié, ya que lo
encontré en una situación muy desagradable, aparentemente. Y mi proceder no fue
otro que el de ofrecerle mi ayuda, y acompañarlo al lugar que deseaba visitar. Y
puedo definirlo como si fuera un príncipe, dentro de los magos o curanderos; que
a sus 60 años, aparenta una edad indefinigle, y tiene la vitalidad de un adulto
de 40 años, es un hombre de conocimiento y custodio del Bangré.
No le pedí nada por la ayuda, simplemente se la ofrecí. Y,
recuerdo que como agradecimiento hizo algo curioso: tomo un poco de polvo de una
bolsa que portaba con el, escupio en ella, y me paso la mano por mi cara. Me
dejó embadurnados los ojos, la cara y el cuello.
Y me hizo entender, de un modo indefinible, que no me labase,
hasta que no se me desprendiese eso (fueron 8 días, pero a parte de no
afeitarme, no tube que esforzarme apenas, salvo por no arrascarme, pues sentí un
picor curioso y persistente los primeros 2 días, con sus noches. Por ello, creo
que a base de arrascarme, mezclé algo de esos polvos y su saliva con mi propia
sangre.
El caso es que desde entonces, tengo momentos de realidad
alterada o de percepciones alteradas, durante las cuales puedo ver y oír cosas,
más alla de donde me allo y entrar en los pensamientos de otras personas como si
fueran propios. Eso, me ha ido haciendo agudizar mis caulidades innatas y se ha
aumentado, durante unos sueños en los que, persistentemente recibo educación de
parte de Barkié. En esos sueños me dice que sea frugal, y que no intente hacer
negocio con el don, pero que puedo usarlo según sienta, sin miedos. Y eso hago
como os comento...
Bueno, me fijé que dos de mis vecinas, si son del nuevo
barrio al que me mudé. Son madre e hija, la hija se llama Nerea: es morena, algo
gordita, más bien baja y de unos contundentes pechos (talla 120 de sujetador); y
además luce un buen culo, respingón y enfundado dentro de pantalones. Por ello,
Nerea está acostumbrada a existir, siendo considerada casi unicamente como un
paquete sexual, con dos tetas que se mueven y tienen el contrapunto de un culo
macizo y pleno. Es bisexual, pero de orientación casi lésbica.
Su madre, se llama Carmen y tiene 45 años; es una señora
mujer adulta, se conserva muy bien, aunque luce algunas arruguas propias de su
edad (yo la encuentro muy apetecible). Las dos mujeres, son de parecida altura;
pero la madre es mas delgada, y su figura esta bastante bien y tiene un porte
esbelto, y sus senos son una talla 90. Tienen, en los dos casos, los ojos son
negro y la madre lleva el pelo cortado, un poco más largo que su hija, es algo
más larga su media melena, y se tiñe el pelo regularmente. La madre es un viuda,
y tras un par de desengaños amorosos, ha decidido prescindir de los hombres (eso
creí, pero mira por donde no sucedía eso conmigo, debido al "don del bangré".
Por ese motivo, sus vida son poco agradables, ya que cada día
aprecian que los hombres y las mujeres, no piensan en ellas sino como unos
salientes que se hacen contrapeso, tanto por delante, como por detrás; aunque
claro está se hallan a diferente altura. De algún modo, desearía que para variar
hubiese otro tipo de atenciones y algo más de romanticismo. En el caso de Nerea,
existe una casi animadversión por el género masculino, o eso creí en los
primeros días.
El caso es que me vine a vivir a este estudio, que está situado en la planta
baja. Son unas viviendas discretas, de reducidas dimensiones y eso hace que la
economía pueda sobrellevar mejor los gastos, son fáciles de limpiar. Yo, tengo
por costumbre por indicación de Barkié, mi maestro de permanecer sentado delante
de mi puerta o al lado de la ventana y observar lo que pasa, captando el entorno
y la vivencias personales.
Uno de esos días, ya a punto de recoger la silla y meterme en
mi vivienda, que da justamente pared con pared, con la de esas dos mujeres vi,
que primero paso la madre. Carmen, se comportó diferntemente, a otras veces;
aunque si habia notado sus miradas y cierto grado de creciente simpatía, como al
alargar las conversaciones.
El caso es que cuando Carmen entro, se entretubo en el
portal, y se quedó parada ante mí, pero sin verme por un algo incomprensible
para ella miro primero hacia los dos lados de la acera y luego haciala escalera,
no viendo a nadie.
Tampoco me vió a mi, es como si yo fuera aire transparente y
ante mis persona se cruzó de brazos, y poniéndolos en X, se apreto
fortisimamente sus pechos y se estiro los pezones, modo que se hizo cierto daño.
Yo, sentí cmo en ese momento, se me puso cerca de la cara,
con su vientre ahuecado y se metió una mano, dentro del pantalón y de su braga.
La dejó dentro y apreto los dedos hacia dentro; seguidamente la saco plenamente
impregnada de un fuerte olor a su sexo, sentí que estaba siendo presa de un
descomunal orgasmo.
Y en su mansedumbre ella, tendió su mano hacia mi, para que
la lamiera. Eso hice durante un larguísimo minuto, en el que le limpié todos los
dedos, la palma, el envés de la mano y hasta la muñeca (en la que por un impulso
de banghié le propiné un mordisco atroz, muy pasional y sentido). Ella me jadeó
por otro largo minuto y murmuró:
C--Me llamo Carmen, y te he visto varios días, llevo 2
semanas soñando contigo. Y eso, lo dijo como adormecida, en trance. Es su trance
de entrega, por descubrirse atraida sin salvación hacia mi.
Yo--Bueno, tu no me eres indiferente. Búscame en tus suños, y
intenta vivir lo que en ellos pasa.
MENSAJE PARA CARMEN:
Carmen: Puedes volver a buscarme Carmen, ésto no esta
mal; solo, que de despierta no lo harías tan claramente. Cada dos semanas,
puedes hacer por venir a verme, me verás y llamarás a la puerta, harás como
ahora y cada vez estarás más comoda conmigo.
Tu en las nuevas citas, tendrás una memoria selectiva.
Ycada vez podras sacarte una prenda más (primero los zapatos, luego el
jersey o blusa, mas tarde el pantalón, luego tu sujetador y lo ultimo serán
tus bragas o tanga).
Cada vez, en la nueva cita, recordarás éste acto de
apretarte tus pechos, estirarte los pezones, meter tu mano dentro de tu
braga y hurgarte el coño. Y te correrás solo para que yo pueda oler y lamer
tu mano.
Con nadie más sentirás atracción, y en tus sueños
pensarás en mi te encenderás, pero no llegarás a correrte. Eso te pasará una
noche y otra. Puedes soñar conmigo varias veces, durante una misma noche,
pero sin llegar a correrte Carmen.
Dije esto, porque me dí cuenta de que esta viviendo un
sonambulismo de vigilia. Esta aparentemente despierta, hasta que topa con el
objeto deseado. Y yo soy su objeto deseado, y ha volcado en mí todo su deseo y
me percibe como la persona capaz de satisfacer su necesidad de amor y sexo. Acto
seguido, se apoyo con su espalda sobre la pared, y cerrando los ojos respiraba
lentamente, recobrando su resuello, pero como en trance. Si, está en trance de
darse. Pues su naturaleza a reconocido a la mia, es super sensible. Y, encuentra
en mi, el modo de aliviarse de su deseo reprimido; un deseo que domina su vida
subconsciente y ha llegado a tomar riendas de su comportamiento...
No le hago ningún daño, simplemente ella se siente atraida y
le doy la posibilidad de llegar a tener placer.
Y la hija, Nerea sale casi de continuo con amigas, ello me
hizo interesar por sus costumbres. Y por eso de ser vecinos, la vi besándose con
un par de amigas. Yo, no le dí importancia al tema; pero ella se quedó un poco
cortada. Su amiga la hizo seguir, le metio mano y le toco el culo y tetas
delante mío. Tal vez, Paula, su amiga creyó que yo me cortaria, pero le sostuve
la mirada; no solo eso sino que le indiqué que su sexualidad y su placer están
ligados a mi mirada. Y por eso, ha tenido que seguir, tocando y pidiendo venir a
recoger a su amiga.
MENSAJE PARA PAULA
Paula, le pregunta insistentemente a Nerea por mi persona.
Que hago, si retorno tarde del trabajo, con quien salgo. Y ella, misma se
sorprende cuando hace coincidir sus horarios para estar justamente, ante mi
puerta o en las inmediacions del portal, para encontrarse conmigo.
Paula, antes lesbiana convencida, se masturba y se toca
pensando en mí. No se lo explica, pero fantasea más y mas. Y desea, verme,
tocarme, olerme, morder y ser mordida. Tiene unos sueños subidos de tono, se
humedece mucho, pero es incapaz de acabar. No consigue, que sus orgasmos
lleguen, a solas o con sus amigas, con aparatos o sin ellos.
Y a la vez Paula, se moja. Se derrite, y empapa sus
bragas, nota endurecerse los pezones al solo verme y hablar conmigo. Por
eso, se ha ofrecido a ayudarme, y viene a limpiarme mi estudio. Le doy algo,
unos 30 euros, por esas 3 horas, que está con las tareas de limpieza. Y, eso
que ella tiene criada en casa, y era super desordenada.
Pero, es que junto a mí, y a mis cosas, se moja, esta en
plena efervescencia. Y he notado que entra 2 o 3 veces al servicio. Se, que
allí, clandestinamente se masturba. A veces rozandose con mi toalla. Y otras
utilizando una camisa o uno de mis slips como fetiche.
Se ha vuelto adicta a mí. Está, deseando ser interna de
mi estudio; pero eso, será algo que va a tener que trabajarse, se lo hare
desear durante 2 o 3 meses, y luego, le permitiré mudarse, a cambio de
compartir los gastos... (del estudio, pero eso no es nada para una niña
bien, una pijita como ella lo es).
Pronto, Paula dejaré que andes por casa solo con ropa
íntima y un delantal. Y te permitiré que te hagas dedos en mi presencia, que
luego te pongas de rodilla, y tomes la barra de mi pene. Lo sopeses, lo
huelas y te des golpes con el en tu cara. Seguidamente, dejaré que utilices
la punta de mi pene, como lapiz de labios: "Es con esa punta, rozándotela, y
mientras te metes los dedos de una mano en tu almejita, come te llegará más
placer".
Si, y un día descubrirás que el sumum de tu placer es,
pintarte los labios con la leche que sale de mi puntita, y dejar que se
seque y olerla, largo rato. Ese, es el vicio, que tienes en tu personalidad,
eso lo has buscado siempre. Al no entenderte ningun hombre, buscaste
impregnarte la cara de flujos de hembra, como antes hacías con los tuyos.
Pero, lo que buscas, es pintante los labios de semen perrita golfa.
MENSAJE PARA NEREA
Nerea, desde aquellos tocamientos en la escalera, aquel día
en que yo la sorprendía en manos de Paula, esta skocada. Y no para, más de ver
mis ojos y notar como la veo tocarse, se moja mucho. Y dedide tocarse, en su
cuarto o en el aseo cuando me oye en casa.
Con solo oírme, se le desata su sexualidad, se pone excitada.
Y nota como se moja, se le ponen duros los pezones. Y se tiene que apartar, para
entrar en su cuarto o en el lavabo. Por cierto su cuarto esta lindando con mi
comedor/recibidor. Y el wc, da justamente con el mío; incluso una pequeña
ventanita une mi lavabo, con el el suyo. Y ella, me espía tanto como puede.
Durante unas semanas, se sentía rara y luchaba contra
eso. Pero, era verme y mojarse, juntar sus muslos y temblar. Se tenía que
morder sus labios, y con sus manos, cerradas sobre su jersey la vi varias
veces, debatirse entre el placer y su vergüenza. Lucho, mientras pudo, luego
acababa entrando en su cuarto o lavabo, y dándose una fuerte sesión de
dedos, mientras sudaba copiosamente, y se despojaba de todas las prendas,
como si la quemasen.
Y si estaba sola, la oía gritar, entre los espamos de dos
sesiones de orgasmos, tan fuertes que la devoraban. Luego, empezó a retornar
cada vez más pronto a casa, a pasar más horas en su cuarto. Empezó a
escuchar, con el oido en las paredes y a salir para hacerse la encontradiza
conmigo.
Y también, empezó a sacar su silla, una de las de su
cuarto y a sentarse para leer a mi lado. Primero leía, luego se ponía
nerviosa; finalmente, frotaba sus rodillas y tobillos. Pero, llego a
relajarse lo suficiente para hasta llegar a correrse a mi lado.
Yo soy muy sensitivo, y olfativamente experimentado. Por
eso noté como ella se corría cual tiro de corceles, que arrastran un libiano
carro. Y si, fuera poco, mis ojos y mi pensamiento se mezclaban con el suyo.
Es, precioso ver la liberación que sintió cuando mi pensamiento le decía que
hacer, para que se entregase más.
Ahora, la he acostumbrado a ir y mostrarme los conjuntos
de ropa íntima. Me pide que la acompañe, que la haga que me pregunte,
siempre ante la dependienta más joven, que si me gusta que se ponga este o
ese conjunto.Y siempre, desea ser humillada: por eso le digo tocate las
tetas y mueve tu culo. O entra en el vestuario y hazte unos dedos, mete
dentro el tanga que llevas puesto y sal a cuatro patas y luego te levantas.
En alguna de esas ocasiones, alguna vendedora se ha enfadado,
para luego ser tranquilizada por mi, o sugestionada para cerrar la puerta del
comercio. Y desvestirse, como aquella mujer de 50 años, que tras sentirse
falsamente ofendida acabo tendia en el suelo lamiendome los pies, y pidiendo que
mi pie le entrase entre las piernas. Fue tal su orgasmo, que se orino en el
suelo y su pelo, una larga cabellera quedo empapado de su meado. Tras ello, le
dije a Nera que le mease en las tetas y en el coño de dependiente.
Y esa mujer, doña Angeles se abría el coño para se meada y
pedía mas. Y, más le dí la hice sentir mi lluvia de oro en su cara y beber
traguitos. Angeles, es una sumisa encubierta. Ahora me llama, cada 3 días, y
tiene su ración de sexo. Si tiene sexo, como nunca tubo pese a tener 3 hijos y
un marido. Era infeliz y ya no lo és....
Así, la vida es bella no creeis, gracias al "don del Bangré".
Kharlo