Allí estaba ella, Elena, como siempre, en la esquina del bar.
Pareciera que la hubieran dejado allí clavada, siempre podías encontrarla a
cualquier hora, sentada en el ultimo asiento del bar, su esquina privada, con su
whiskey con Coca-cola, solo se movía cuando iba a meterse otra raya de cocaína
al servicio. Era guapa...., o... no lo era? Era ese tipo de mujeres que mas que
guapas son sugerentes, esta sugería fuego.
Acostumbraba siempre a mirarte por encima del hombro, sabia
quien era su novio.... nadie se atrevería ni siquiera a saludarla, y eso que
éramos todos buenos "amigos", (realmente en este mundillo no hay amigos, en tal
caso colegas, o gente con quien hacer negocios), y como ella sabia el deseo que
todos teníamos y que nadie intentaría hacer nada jugaba con nosotros a su
caprichoso antojo. Se acercaba pasando siempre muy cerca de ti, si te encontraba
en un pasillo era capaz de bajarse un poco la camiseta para rozar su insinuante
escote contra tu pecho. Cuando tenia que coger algo siempre se agachaba, la muy
descarada, siendo consciente que podíamos ver el triángulo de su tanga. Bebía en
pajita, siempre absorbiendo con sus carnosos labios, dando toquecitos con su
fina lengua, acariciaba la pajita con sus largas uñas pintadas de rojo-fulana.
Sabíamos que esa mujer quemaba por dentro, De que otra manera si no hubiera
podido estar con "El abuelo"?
Si..., "El Abuelo" era todo un mito entre nosotros, los
pastilleros. No es que fuera muy viejo, rondaría los 45 años, pero en el mundo
de las drogas de diseño el era toda una leyenda.
Sabíamos que se codeaba con los mas grandes, siempre tenia lo
mejor, lo mas barato y en cualquier momento que tu lo desearas. No sabíamos como
podía seguir teniendo ese barucho como tapadera sin que nunca nadie hiciese
preguntas, suponíamos que tenia pagada a la pasma.
Elena había llegado ahí por casualidad. Me contaron que llego
con la ropa vieja, echa una harapo, toda desaliñada, estaba sola, nadie la
quería ni tenia nada. Siempre le ha gustado mucho la cocaína ( ¡Qué habrá hecho
esta mujer en el mundo para poder meterse una raya!)y seguro que olió dinero y
droga gratis e hizo todo lo posible por quedarse allí. Claro que también...
ufffffff... vaya tela!!! "El abuelo" no es lo que se dice un modelo de hombre.
Siempre va sin arreglar, todo andrajoso, tiene una perilla gris por debajo del
mentón y nunca se la arregla. Es muy delgado, escuálido. Se nota que su vida no
es para nada una vida "Light".
Lo peor de estos curiosos personajes es que son
insoportables, sobretodo Elena. La droga, tarde o temprano, hace estragos en la
personalidad y ella los tenía todos. Era neurótica, tenia muchas paranoias,
estaba obsesionada con que la gente la miraba mal y eso le hacía tener un
carácter de lo mas desafiante y tremendista que yo conozca. "El abuelo" era
temerario, arrogante, prepotente y sabía que allí era el rey. Todos sabíamos que
el abuelo no la soportaría mucho tiempo.- "Tiene un buen culo "- Es lo mas
positivo que le he oído decir de ella.
Pasaron unos meses y todo había cambiado mucho. El negocio
del Abuelo caía en picado, en los últimos meses dos de sus camellos le habían
dejado sin pagar una gran cantidad de pastillas, el Abuelo nunca había sido
ahorrador así que se encontraba en una situación muy comprometida. No hacían mas
que discutir, creo que la presencia de Elena hastiaba al Abuelo y Elena que ya
no disponía de tantos lujos como antes tenía menos paciencia.
Una noche entraron los Asturianos, unos hermanos que habían
venido quedándose con el negocio a gran escala. Se sentaron en la barra y no
dejaban de mirar a Elena, mis "amigos", dos residuos de la noche y yo, sabíamos
bien lo que pensaban . Creo que el Abuelo se percato de la situación ¿ Quién lo
sabe? ¿Lo tendría meditado? Es inteligente pero no sé si tanto.
No sé muy bien cómo, habían pasado unas cuantas horas hasta
que percibí que la trapa estaba bajada, los whiskeys y las rayas se sucedían en
la barra sin control. Estábamos muy colocados y calientes. Y la fiesta degeneró.
Los dos asturianos estaban sentados uno a cada lado de Elena,
el Abuelo en la barra y nosotros alrededor de ellos. Todo lo empezó el Abuelo.
-¿ Habéis visto que mujer tan caliente tengo? Elenita, venga
cielo, no seas arisca con los clientes.- Se podía ver una sonrisa cínica en su
rostro mientras levantaba sus manos haciendo señas para que se levantara
Elena se puso de pies y dio la vuelta sobre si misma, ¡estaba
de miedo! La tenia dura solo con sentir el aire que provoco su movimiento. Se
agacho un poco para que pudiéramos ver su impresionante culo, se reía,
jajajja...
-¡Que broma mas rica ponérosla dura y que no me podáis
tocar!- ¿Adivinaba su pensamiento?-
Se metió en la barra y besó al Abuelo, el Abuelo la empezó a
acariciar por encima de la ropa y todos nosotros nos quedamos pasmados
mirándola, deseando estar en el lugar del Abuelo, le agarraba el culo, las tetas
y ella se dejaba hacer sin importarle que nosotros estuviéramos mirando.
De repente sucedió algo que no me imaginaba... El Abuelo la
subió en la barra y los asturianos por detrás la agarraron hasta tumbarla,
vasos, ceniceros y todo lo que en la barra había; al suelo, toda esa barra sucia
llena de rastros de cocaína y whiskey eran limpiados por la espalda de Elena.
Por un momento, pude ver sorpresa en la expresión de su cara, pero estaba tan
colocada que creo que no le importaba nada.
Allí, completamente tumbada, estaba siendo magreada por los
dos asturianos y por el Abuelo. Mis amigos y yo nos mirábamos inmóviles ante tal
situación de descontrol.
Empezó el Abuelo bajándole esa diminuta camiseta de las que
van atadas al cuello color rojo, como sus uñas. En un instante quedaron al
descubierto sus dos magníficos pechos, eran grandes. Su aureola color marrón
oscuro con unos pezones hacían estremecer el gusto del mas exquisito. Una y otra
teta eran acariciadas hasta la saciedad por los tres degenerados, yo no me lo
podía creer, mi polla estaba tan dura que iba a explotar dentro del pantalón
pero era incapaz de gesticular ni un solo músculo de mi cuerpo. Uno de los
asturianos se acercó y empezó a lamer con ahínco ese delicioso pezón, el otro se
había dedicado a las piernas, veía claramente que quería regocijarse en ellas
antes de pasar a la acción. Subía y bajaba por entre medio de sus muslos casi
rozando su suculenta delicia, seguro que estaba empapada de placer porque no
chillaba, estaba disfrutando como lo zorra que siempre había imaginado que era.
Mi amigo, supongo que no pudo mas, la descalzo, mirando
tímidamente al Abuelo esperando ser detenido con un simple gesto de este, pero
no... el Abuelo seguía lamiendo incesantemente ese pezón y empezaba a
desabrocharse el cinturón.
Vaya escena!!! Mi colega y yo viendo como se beneficiaban
entre cuatro hombres a la musa de nuestras fantasías y lo estábamos viendo todo
en primera fila, desde los pies hacia la cabeza, todo un espectáculo de placer.
El asturiano se estaba cansando de apretujar esos muslos y se
acercó hacia su tanguita, ella estaba toda abierta de piernas para dejarse hacer
bien. Le separó la tanga y empezó lentamente a meterle un dedo, estaba empapada
como me imaginaba, no era para menos con tanto toqueteo. Empezó a meterle otro
dedo, soltó un chillido de placer, estaba gozando como lo perra que era.
Mi colega lamía y lamía sin cesar ese pie, parecía que no
hubiera comido en hacia días, lamía entre los dedos, la planta, el talón, estoy
seguro que deseaba hacer mas pero tenia miedo al Abuelo aunque a este no parecía
que le importara nada, estaba ya con el pantalón bajado y agarraba su polla con
todas sus ganas mientras seguía masajenado ese pecho al que se había agarrado
como si le fuera la vida en ello.
La mano del otro asturiano se metía por lo alto de su falda
hasta encontrarse con la mano de su hermano insertada en el coño de esta fulana,
este le dio paso pero antes le arrancó la tanga para que su hermano lo tuviera
fácil y pude observar como acariciaba su pubis casi rasurado.
No pude más y me baje el pantalón, mi amigo al verme no tardo
en reaccionar e hizo lo mismo, y empezamos a masturbarnos casi
compulsivamente.
El Abuelo se retiró y dejo libre la otra teta para que los
asturianos se divirtieran a sus anchas. Estaban descontrolados y Elena chillaba
de placer. De repente la bajaron de la barra como si fuera un saco de patatas,
sin cuidado agarrándola entre los dos cogida por piernas y brazos, casi le dañan
la boca a mi colega que tenia todo el pie atrapado entre sus dientes, la
pusieron en el suelo y la doblaron sobre el taburete, con el culo en pompa, la
falda bien levantada, enseñándonos su portentoso trasero. El hermano mas mayor,
se bajo rápidamente los pantalones e hinco su dura verga en el húmedo coño de
Elena, el otro se acerco hacia la boca y ella no tardo ni un minuto en
reaccionar en meterse el rabo que se le ofrecía ante sus ojos. Mis tres amigos y
yo nos la meneábamos, y el Abuelo observaba dentro de la barra como estaba
siendo aprovechada por sus dos agujeros la guarra de su novia.
No aguantaron mucho los asturianos, se corrieron casi en
seguida, primero el que estaba en el coño, que empezó con un fuerte, y rápido
frenesí a incrustar su aparato en ese goloso agujero hasta que paro y emitió un
ridículo gemidito de placer. Elena lamía intensamente, la metía entera y eso que
era un gran vergajazo, le gustaba lamer, ahora lo sabia, el empezó a correrse y
a soltar leche dentro de la boca de Elena ¡no derramo ni una gota! ¡Guarra!
Habían terminado, yo aguantaba el correrme (y supongo que mis
amigos también) por si se diera la oportunidad e hicimos bien, mirábamos al
abuelo esperando encontrar en su mirada un gesto de consentimiento y fue mas que
eso ya que nos dijo: A que esperáis o... ¿es que sois maricas?
Mi amigo " El Rojo" fue disparado como si de un incendio se
tratase, y deposito su polla en el coño de Elena, yo, que de tonto no tengo un
pelo y viendo la intención de mi amigo, me apresure a tomar su boca.... ¡Como la
chupa!!!!!!!! ¡SI!!!!!!!!!! Empezó poco a poco, comiéndome la puntita con esos
labios tan carnosos que siempre había deseado acariciar con mi lengua y estaban
siendo acariciados con mi polla:¡ Mucho mas de lo que siempre había soñado!
Luego lamía con suaves toquecitos de su lengua mi frenillo de arriba abajo, de
abajo arriba, sacaba y metía la lengua. La cogí del pelo para girar su cabeza y
ver su cara y en ese momento se la metió de un golpe en su boca, un placer
intenso recorrió todo mi cuerpo, eran fuertes calambres de placer lo que me
quemaban las entrañas y a dos mamadas que le dio me corrí, soltaba esperma como
un depravado, ni con la mejor prostituta había sentido nunca esto. Después ,
olvidándome de la presencia del Abuelo, saqué mi polla para limpiarla en su
pelo, fue estupendo, un segundo y mi amigo tomó mi lugar.
"El Rojo" no tardo mucho más en terminar, estábamos demasiado
excitados para poder contenernos y eso que la cocaína para esto ayuda.
Ahora mas relajado podía ver el panorama que había a mi
alrededor, el Abuelo observaba apoyado en la barra como estaba siendo poseída su
novia. Los Asturianos reian de la hazaña realizada y se preparaban otras rayitas
para todo el mundo, mi amigo y yo aún tratábamos de recuperarnos del éxtasis de
placer que acabábamos de recibir.
Elena..., ¿Quién sabe lo que pensaba Elena? Supongo que se
correría una y mil veces, a mí no me preocupaba si ella disfrutaba, la muy
guarra... siempre calentando... me sentía bien, deseaba haberle dado más pero no
pude hacerlo. Acabó mi amigo, otro leve chillidito y todo terminó. Se retiró
limpiando su semen en el culo de Elena. Nunca supe si el Abuelo se había corrido
o no, imagino que solo detrás de la barra disfrutó del panorama que el había
creado.
Cuando se levanto parecía otra, todo el pelo alborotado, la
cara roja por la postura inclinada en la que la habíamos tenido, chorreando
semen entre las piernas con la camiseta bajada y la falda subida, entonces no me
gusto tanto, ya estaba satisfecho, para mi ya no era nadie. Y, para el Abuelo?
No tarde en descubrir que tampoco. La echó en ese mismo momento del bar y le
dijo que no volviera, así tal como estaba. Sabia que estaba loco, pero...
Hombre!!! Casi amaneciendo que estaba, en un pueblo de mierda y una mujer
semidesnuda llena de semen paseando por la calle... Pero cualquiera decía nada,
me había trajinado a su novia, todos lo habíamos hecho, ahora no podía
recriminarle nada.
No volví a ver a Elena, el Abuelo se recupero rápidamente de
sus problemas de dinero a partir de esa noche, siempre sospeché que hizo un
trato con los asturianos aunque no se si lo hizo por librarse de Elena o por
solucionar sus asuntos, pero... ¿quién lo sabe?...