Aun recuerdo el calor húmedo, la brisa ausente y la oscuridad
de la noche difuminada por algún rayo de luna entre las nubes… tu cuerpo sobre
la cama y la sabana blanca apenas cubriendo tus nalgas; los músculos de tu
espalda y tus brazos relajados abrazando la almohada barba incipiente
ensombreciendo tus mejillas, ojos cerrados y el ligero temblor de las pestañas,
tu boca levemente abierta en ese gesto tan tierno que a veces tienes cuando
estas soñando, el pelo negro suave ensortijado que me insta a acariciarlo… y yo
al pie de tu cama te observo dormir en silencio y el deseo se apodera de mí
lentamente nace en mis pechos y se expande con cada latido de mi corazón,
pendiente de tu respiración estoy temblando… por favor no despiertes, sé mío.
Camino hacia tu costado y me arrodillo lentamente a tu lado,
tu cuerpo al alcance de mis manos que perciben el calor que emana de tu piel
adoro tu olor y escucho tu respiración lenta e intento inhalar tu aliento tibio
y dulce …mis dedos tocan tu pelo y retiro lentamente un mechón de pelo de tu
frente acariciando la piel tersa, refunfuñas lento y descansas nuevamente, mi
corazón se detiene por un momento e inspiro lentamente…por favor no despiertes,
se mío.
Mis dedos con vida propia acarician tu mejilla y delineando
esos labios entreabiertos percibo tu respiración tranquila y mi mano que
desciende hacia tu hombro viaja a tu espalda y siento cada músculo relajado en
sueño confiado, tropiezo con la sabana, no me decido aun a hacerla a un lado y
sobre ella acaricio tus nalgas y muslos fuertes, alguna vez te he dicho que me
gustan tus enormes pies? … Lo reconozco; a quien puedo engañar, me mata tu
cuerpo y en este momento al estar dormido me hechizas como siempre, y así
mientras admiro y acaricio tu cuerpo lentamente vas despertando como amenazando
dejar mi entonación a medias…por favor no despiertes, sé mío.
Mi corazón pierde latido y tu semidormido te vuelves sobre tu
espalda pateando la sábana empapada de sudor tibio, dios esto es mas de lo que
esperaba, algo bueno debo de haber hecho, te quedas tranquilo respirando lenta y
profundamente con un brazo sobre tu frente y el otro sobre tu pecho cubierto de
vello suave y tan oscuro que apenas me deja ver tus tetillas y en tu abdomen
tibio va descendiendo guiando mis ojos y mis dedos hacia tus ingles, es tanta la
fuerza contenida en ellas; Tu pene y tus testículos descansan tranquilos sobre
tu muslo y a mí que me tiemblan los dedos de las ansias de acariciarlos al igual
que lo hacen mis ojos, paso lentamente la lengua sobre mis labios resecos y por
primera ves noto mi respiración entrecortada casi jadeante…por favor no
despiertes, sé mío.
No puede contener mis dedos y acaricio tu tetilla izquierda
mi mano descansa en tu pecho y percibo el calor que despide tu piel y siento los
latidos de tu corazón, respiras lenta y profundamente y por un momento creo que
estas despierto…pero no; sigues dormido por favor, sé mío.
Así como un leve toque de brisa mis manos descienden sobre tu
abdomen palpando músculos y encuentran tu ombligo mis dedos reinician camino
entre vello ensortijado y acaricio tu pene piel tibia y suave y siento que poco
a poco despierta esta parte de tu cuerpo, pero tu duermes tranquilo tu
respiración lenta y profunda es música a mis oídos, que suave es la piel de tu
pene y tus testículos y poco a poco tu glande se va humedeciendo, sin querer y
menos poder evitarlo te tomo en mis manos acariciándote lenta y suavemente
recorriendo arriba y abajo cada vez mas grande casi por completo despierto,
levanto suavemente tus testículos y acaricio con mis dedos la piel tersa que
encuentro debajo, me parece escuchar un suspiro entrecortado, es mío? O estas
despierto?…Por favor sigue dormido, sé mío.
Y luego tu respiración tranquila, trago saliva e inspiro
lentamente tu olor me llena por entero, me inclino hacia tu pene entre mis manos
y me acaricio la cara con su tibieza y suavidad y siento su latido firme y
constante sobre mis labios, paso mi lengua sobre la humedad de tu glande y tu
sabor me recuerda lo que muchas veces me has dicho…"jugar sin reglas es
peligroso" y no puedo decirte cuanto me gusta hacerlo… por favor sigue
durmiendo, se mío.
Sin poder mas te tomo con mi boca y te succiono suave y
lentamente tu suspiras suavemente y tomas mi pelo con tus manos queriendo
imponer el ritmo pero insisto en saborearte lentamente deslizándote en mi boca
suavemente queriendo tragarte entero, mi lengua te acaricia por completo y
saboreo tu esencia que me llena y complementa siempre y así entre movimientos
lentos y rápidos te poseo entero… por favor, sigues dormido? Sé mío.
Tu respiración entrecortada, tus manos sobre mi pelo
crispadas y luego gemidos que terminan en un grito que desgarra el sueño,
descansas en mis manos y respiras en forma entrecortada, escucho tu voz a lo
lejos, no entiendo lo que dices mas siento que me acercas a tu pecho y me
abrazas y el sonido de tu corazón en mi oído me arrulla y tu respiración pausada
adormece mis sentidos, se me cierran los ojos…que fue lo que dijiste? …Por favor
duerme, sé mía.