DICHOSA PAJA
Llegamos al hotel y yo tenía unas ganas de hacerme… vamos,
eso…, coño, una paja, pero ya, con urgencia, toda la semana de aquí para allá,
currando sin parar y ni un momento de intimidad ni para cascármela, bueno ni
pensar en poder ligarme a alguien en el bar del hotel.
La semana había sido atroz, Juan se había pasado en concertar
entrevistas con los clientes nuevos y para postre todas las noches tuvimos que
cenar con antiguos clientes con los que nos dieron las tantas, tomando copas sin
parar, pero es lo malo que tiene ser relaciones públicas de una importante
empresa de alimentación.
Bueno a lo que íbamos, subía a la habitación pensando en
meterme a la ducha y desfogarme a base de bien. Llegué un poco antes que Juan y
aproveché para meterme en la ducha rápidamente, la tenía morcillona y el vérmela
toda depilada, después de la sesión de sexo con mi mujer el fin de semana pasado
en la que nos depilamos mutuamente, me ponía a cien.
Tengo un rabo de tamaño normal pero bastante gordo, lo agarré
con la mano y lo embadurné en gel justo debajo del agua, me la empecé a machacar
suavemente pensando en la jefa de producción con la que habíamos comido esa
tarde, una tía espectacular, un cuerpazo, tetas grandes culo respingón y un
morbo que hizo que los cuatro tíos que estuvimos con ella en la mesa tuviéramos
problemas para ponernos de pié sin que se nos notase nuestra abultada
entrepierna, estaba quitándole el sujetador cuando de pronto y para mi sorpresa
la puerta se abrió, era Juan que entraba en el baño como si nada, en
calzoncillos y yo me quedaba estupefacto sin saber que hacer y con la polla a
tope en la mano.
-Por mi no pares- me dice el tío.
-Por favor puedes salir, me la estoy… me la estoy…
-Cascando sí y que no has hecho la mili o qué? Es que acaso
no te la ha visto otro tío? Nosotros incluso nos la chupábamos.
-Pero que dices? Estás loco? Qué me dices?
-No me digas que no te la ha chupado un tío?
-No Sabía que tu eras gay.
-No lo soy pero cuando no hay lomo…
-Joder que corte.
-Corte porqué? Tienes un rabo de miedo, te la estas cascando
con la mano, aquí hay un tío que te dejaría bien a gusto y pones pegas?
-Yo es que…
-Es que qué? Que más da la boca, no mires y ya está, estamos
los dos calientes, no se lo vamos a decir a nadie, pasamos un buen rato los dos
y nos desahogamos que menuda semanita hemos llevado.
-Joder, joder yo estoy flipando…
-Venga va trae, ven aquí.
Juan se sienta en la bañera y me agarra del culo y sin más se
lleva mi polla a la boca. Con la charla se había quedado morcillota pero
increíblemente en diez segundos la tengo a tope otra vez, que maravilla, como la
chupa, enseguida se me olvida que un tío me está comiendo la polla, incluso le
agarro la cabeza mientras sube y baja, me la come toda entera, se nota que no es
la primera vez, la lame, chupa, muerde, sorbe es un maestro, o eso parece, el
tío se emplea a fondo, mis cojones ruedan como bolas chinas por su boca, estoy
en la gloria e incluso la jefa de producción de la comida desaparece de mi
mente, disfruto y disfruto sin parar hasta que sin darme cuenta chorros de semen
comienzan a salir de mi polla llenando la boca de Juan, que sin tragárselo me lo
extiende por toda la polla y huevos jugueteando con su lengua por todo mi
aparato.
El agarrarme a su cabeza me ha impedido caerme al suelo en
plena corrida y cuando Juan se retira veo que su glande asoma por encima del
calzoncillo.
-Ven ahora te toca a ti-le digo.
Y sin pensármelo dos veces le bajo el calzón dejando al
descubierto un enorme pene, o eso creo, no había visto ninguna así en vivo
nunca.
Abrí mi boca y me meto el glande en la boca, me cabe poco
más, era enorme y en la boca parece más, tengo que confesar que sentí una
pequeña arcada cuando entró en mi boca pero después del trabajito que me había
hecho Juan no podía dejarlo a medias, así que hice de tripas corazón y mi lengua
empezó a juguetear con la punta de esa enormidad, acostumbrándome a su tacto y
sabor.
Le sorbí todo el capullo y su liquido seminal se empezó a
mezclar con mi saliva, el sabor era agradable y diferente a todo lo que yo había
probado, pero con la gran cantidad de saliva que producía enseguida se la empecé
a embadurnar de arriba abajo, y los huevos. Juan agarró mi cabeza y me
acompañaba con embestidas que me la metían hasta la campanilla, quedando
bastante tronco fuera de mi boca.
Los lametones eran cada vez más rápidos e intensos y yo noté
como Juan estaba apunto de correrse, yo no paraba de pensar en si sería capaz de
dejar que se corriera en mi boca pero no me dio tiempo el primer chorro se me
fue a mis adentros, el segundo se quedó fuera por mi cara cuando me retiré pero
los siguientes menos intensos los recibí con la boca abierta rozando con mi
lengua la base de su capullo, lo mismo que me hizo el se lo hice yo y le hice un
traje de semen y saliva a ese maravilloso rabo.
Cuando terminamos, Juan me dijo que salía a cenar con la jefa
de Producción, que no lo esperara que llegaría tarde, yo me quedé alicaído pero
ahora que pienso no se si fue por irse con la Jefa o por que no pasamos la noche
juntos, no lo sé, el caso es que me metí en la cama con una sensación un poco
extraña, tranquilidad, excitación, celos, no lo sé pero cuando desperté mi polla
estaba totalmente erecta dentro de la boca de Juan, me relajé y me dejé hacer…