TusRelatosCalientes.com
MENU

  Inicio 
  Relatos  
  Relatos TOP 100  
  Envia tu relato


ESTADISTICAS
Cantidad de relatos: 13296
Usuario(s) en linea: 5

RELATOS POR CATEGORIA

WEBS AMIGAS
  1. Galerias Gratis
  2. Videos de Sexo
  3. Diosas en la red
  4. Sexo Gratis

BUSCADOR

RELATOS MAS LEIDOS
ESTE APARTADO ESTA FUERA DE SERVICIO

De los 13 a los 16 (03)
Gays- 2008-07-16 00:05:11
Visitas: 49
0

Antes de leer este relato, les recomiendo leer la primera parte.

Después de haberle pertenecido a Lipe en el baño, entré a la ducha y trate de eliminar con agua y jabón lo que ni cien años lograran quitar de mi alma. Al salir de la ducha pude darme cuenta que, después de culearme se había largado probablemente a la disco esa donde iba todos los fines de semana. Pase casi toda la noche en vela, llorando pero con la verga parada pensando en lo que acababa de sucederme.

Los gritos de mi madre me despertaron a las doce del mediodía. De mi hermanastro ni sus luces, así que pude disimular el estado catastrófico en que me encontraba. No podía pensar con claridad. Pasé así todo el día, como en el limbo. Por la tarde, sin embargo mi marasmo mental fue aclarado de manera violenta.

Me encontraba en el escritorio de mi recamara haciendo la tarea cuando pude sentir como violentamente tiraban de mí hacia la cama.

- Ya llegue mariconcita - se trataba de mi hermanastro por supuesto.

- Déjame en paz.

- Claro que no... tú me perteneces y tienes que complacerme.

Sus manos no esperaron mi respuesta, me desvistió en cuatro segundos, levantó y separó mis piernas poniéndolas sobre sus hombros; por lo visto le gustaba la posición. Enseguida bajó sus pantalones e interiores y su pene recorrió de arriba abajo mi rajada, lo que provocó un estremecimiento de mi parte.

- Lo ves, ya estás ansiosa por recibirme otra vez.

No, por favor otra vez no - es tal vez la frase menos convincente que dicho en mi vida.

Eso precisamente era lo peor, sabía que terminaría accediendo a sus peticiones, a pesar de que una enorme vergüenza me invadía al pensar en lo que hacíamos era cosa de putos y yo no quería serlo.

Vamos, ábrete más.

...

Eso es, ahí te va mi reata.

Ayyy... espérate me duele.

Aguántala, que para eso están las putitas como tú, para recibirla sin chistar.

No volví a protestar. Con dolor sentí su pene llegarme mucho más profundo que la vez anterior. Esta vez no esperó demasiado antes de iniciar el mete y saca. Sus embestidas eran profundas y arrancaban de mi garganta roncos gemidos. El lado positivo era que, por la posición, sus movimientos eran menos rápidos, lo que intensificó el masaje que recibía mi próstata.

Su vaivén pronto se volvió placentero para mí a pesar del dolor. Sus manos pellizcaban mis pezones y tiraban de mis caderas hacía atrás para que su glande llegara a una profundidad tremenda. Sin proponérmelo mis caderas se movieron de un lado a otro aumentando el goce de ambos.

- Lo ves perrita, ya estás gozando de nuevo. Eres una putita viciosa a la que le encanta la verga, no sé como no te habían cogido antes. ¿O sí te habían cogido?

- N-no... t-tu eres... el primero.

- Se nota, todavía tienes el culito bien apretado. Eres una zorrita deliciosa. ¿Te gusta que te coja cierto?

- Siii.

- Muy bien, ya te estas educando. Ahora ponte de perrito.

Le obedecí de inmediato. Deseaba tenerlo hasta dentro lo más rápido posible. Mí mente sin embargo aún era un revoltijo de ideas y prejuicios. Su glande se apoyó en mi entrada y yo mismo me hice hacia atrás para clavármela.

- ¿Estas ansiosa por que te siga cogiendo no? - una nalgada acompañó a sus palabras- Contesta perra.

Si, dame me gusta - no podía creer que lo hubiera dicho, mis barreras mentales comenzaban a caer.

Mi contestación le enardeció así que aumentó el ritmo, llegando éste a ser frenético. Terminó descargándose en mi interior, cayendo sobre mí terminamos acostados boca abajo con él encima. Estuvimos así unos momentos para luego ponernos de lado y masturbarme frenéticamente hasta hacerme venir.

Despertamos del letargo cuando mamá nos llamó a cenar. Esa es la situación más tensa que he vivido en mi vida, estar sentado en la mesa con tu madre y el hombre que acaba de darte por el culo de manera salvaje no es lo más común.

Continuará...

Inicio  |  Relatos  |  Relatos TOP 100  |  Envia tu relato | Google Sitemap | Yahoo Sitemap   
Copyrigth © 2007-2008 Todos los derechos reservados. * Los derechos sobre los relatos corresponden a sus respectivos autores.
Sexo Gratis | Bellezas de internet | Directorio del Sexo | Diosas en la red | Relatos eroticos | Diosas de Internet | Comunidad Swinger| Videos de Sexo| Goddess Blog | Avisos Eroticos | Escorts | Peliculas porno online | Escorts Vip | Area Sensual