Hace algunos años, a mis 17 años, conocí a una niña
espectacular en una fiesta con mis amigos, tenia un pantalón blanco pegado, el
cual le dejaba ver la diminuta tanga que tenia debajo, un top rozado y se notaba
que no tenia brasier. Lo que paso en esa fiesta fue que yo le hable un buen rato
y después nos besamos el resto de la noche, aunque de ahí no paso.
En esos días yo salí con ella muy seguido y cuando fui a
visitarla un día en la casa me encontré con que toda su familia se encontraba de
visita. En ese momento, cuando estaba saludando a todos, me percate de que había
una niña que alguna vez había visto en mi colegio, pero que apenas estaba
comenzando el bachillerato. En las siguientes semanas, comencé a hablar con ella
en los descansos sobre su prima y yo y de vez en cuando le mandaba cosas con
ella. Después que terminamos, la prima me seguía llamando y siempre se me
acercaba en el colegio, pero no le hacia caso, hasta que un día me dijo que
fuera a la casa de ella que iba a estar su prima, la cual nunca llego. En ese
momento fue cuando me quede impresionado de "el bien que había en la familia",
ya que esta niña a sus 13 años también tenia un cuerpo que me excitaba mucho y
me daban ganas de penetrarla.
Ella era una niña muy pero muy flaca, tenia unas piernas
delgaditicas, tenia pelo castaño, unos ojos divinos y un culito redondito que
quise agarrar en ese momento. Ese día no paso nada, pero de ahí en adelante
comenzamos a tener encuentros mas personales, en el colegio capabamos las horas
de clase para besarnos y los fines de semana, cuando sus padres iban a almorzar
a la finca y a pagarle a los cuidanderos, me pasaba todo el día metido en su
casa en un plan bastante romántico, casi siempre viendo una película y
besándonos y acariciándonos apasionadamente. Un domingo de los que estaba solo
en la casa con ella, comenzó una conversación bastante caliente, ella me contaba
lo que sus amigas hacían con sus novios y la verdad yo quede sorprendido de que
unas niñas de esa edad ya tuvieran experiencias tan serias. En ese momento la
comencé a acariciar mas sensualmente que los otros días, le cogía su culito y
por ahí mismo, por detrás, metía la mano entre sus piernas hasta marcar
completamente su raja en el pantalón mientras le besaba.
Después bajé la cabeza y comence a besarle por encima de su
camiseta hasta llegar a su estrecha cintura, desde donde me devolví hacia
arriba, dejando un camino con mi lengua hasta sus pequeños senos, los cuales no
tenían un gran tamaño, pero en ese momento tenían un pezón muy duro y excitante.
Aun besándola baje mis manos hasta sus muslos, los cuales acaricie por un rato
mientras volvía entre sus piernas hasta que decidí bajarle el pantalón y su
pequeña tanga (que me acordó a su prima) hasta dejar descubierta su pequeña
chochita, casi sin pelos pero muy excitante. La acosté en la cama boca arriba y
comencé a meterle mi dedo suavemente mientras ella estaba bastante nerviosa ya
que me decía que nunca había hecho eso, lo hice con calma unos minutos y cuando
acerque mi boca a su chochita para meterle mi lengua me detuvo y me dijo que no
estaba lista para eso. Yo me detuve y ella se puso otra vez su pantalón y ese
día solamente seguimos besándonos hasta que me tuve que ir antes de que sus
padres llegaran de la finca.
En esa semana no veía la hora de que llegara el domingo otra
vez para poder estar con ella a solas. El jueves cuando nos vimos en el descanso
del colegio me dio que quería hablar de lo que había pasado el fin de semana
anterior en su casa, pero que ahí no podíamos hablar porque era un tema muy
privado, así que decidimos no asistir a la próxima clase para estar tranquilos.
Al principio cuando comenzó yo estaba asustado y pensé que se iba a arrepentir
de hacer lo que hacia conmigo, pero cuando me dijo que se sentía mal porque no
había podido darme nada a cambio yo quede paralizado y comencé a excitarme
pensando en como podía hacerlo. En ese momento por primera vez fue con su mano
directo hacia mi verga por encima del pantalón y comenzó a acariciármela
aprovechando que ya estaba dura mientras me besaba.
Después de unos minutos estábamos en los vestidores del
gimnasio, yo sentado en un banco con los pantalones hasta la rodilla y ella
chupándome mi verga, con su lengua que pasaba por la punta y me excitaba mucho y
después la introducía en su boca, sin mucha experiencia pero era una sensación
excitante, hasta que me corrí y decidimos volver al colegio.
El domingo siguiente yo estaba decidido a dar el gran
golpe cuando fui a visitarla, en esta ocasión le lleve una caja de
chocolates y una flor para que no se sintiera acosada. Cuando entre a su casa no
espero un segundo para llevarme a su cuarto y quitarme el pantalón para volver a
hacer lo que me había hecho algunos días antes en el colegio y ganar un poco mas
de experiencia chupando vergas. Cuando me corrí comencé a desvestirla
lentamente, acariciándola y besándola hasta que quedo en ropa interior, la cual
comencé a bajar con mi mano mientras buscaba su chochita e introducía mi dedo,
lo que no duro mucho porque esta vez lleve mi lengua hasta allá sin que ella me
lo impidiera. Comencé a lamerle su chochita e introduje mi lengua lo máximos que
pude haciendo movimientos bruscos para tratar de llevarla al orgasmo, al cual
llego cuando me pidió que me parara, y comenzó a retorcerse en la cama tocándose
ella sola, era una sensación nueva para ella aunque mostraba mucho placer.
En ese momento busque mi pantalón y de uno de los bolsillos
saque un condón el cual me puse avisándole que quería que ella perdiera su
virginidad conmigo y comencé a pasar mi pene por su vagina lentamente hasta que
me decidí a introducirlo. Nunca en todas las relaciones que había tenido había
tenido tanto trabajo para meter mi pene en su hueco, ya que era una niña muy
chiquita y además de eso virgen, por lo que la primera vez no llego ni a la
mitad. Ella estaba callada, me miraba a la cara y tenia los ojos llenos de
lagrimas, por lo que le pregunte si estaba bien y me dijo que estaba muy
adolorida pero que siguiera.
Seguí tratando de introducir mi pene poco a poco en ella
hasta que por fin y después de un rato llegue hasta el fondo y comencé a meter y
sacar suavemente mi pene hasta que ella me detuvo e hizo que lo sacara, había
llegado a otro orgasmo y por su reacción no sabia como controlarlos, pero yo
todavía estaba muy bien, así que comencé a penetrarla otra vez hasta que me
vine. En ese momento me acosté a su lado y la abrace por un buen tiempo hasta
que como era normal me tuve que ir.
A partir de ese día comenzamos a tener relaciones mas
seguidamente y sin tantos problemas. También comenzó a llamarme la prima que por
mas buena que estuviera no tuve en cuenta para un futuro y no le devolvía las
llamadas. Mis amigos me incitaban a que le hiciera caso a la prima, la cual
estaba muy caliente y solo se me insinuaba, pero en mi conciencia yo sabia y
estaba orgulloso de ser de las pocas personas que me había tirado a una niña de
13 años, 4 años menor que yo. Aunque ya deje de verme con esta pequeñita,
todavía me queda un recuerdo muy fresco de lo que paso y me siento feliz de
haberlo hecho.