Ella me había regalado el mejor
striptease que nadie nunca podría haberme obsequiado y yo había
intentado estar a la altura de nuestras charlas en la primera vez que nuestros
cuerpos se habían conocido. Quería que fuera tan especial para
ella como para mi y creía que lo había logrado, pero aun la noche
era joven y todo era posible entre ella y yo.
Saliéndome de ella la incorpore y la atraje hacia mi, estrechándola
entre mis brazos, apartando el pelo de un lado de su cara y besando suavemente
su cuello. La tome de la mano, encendí las luces y me encamine hacia
el baño, mientras ella me seguía al final de mi brazo. La hice
pasar, di el agua caliente y girándome la mire, sonriendo la dije:""
Me apetece una ducha, y a ti??"" Ella no hizo mas que sonreír
y asentir.
Puse una rodilla en el suelo y ofreciéndole mi mano, use la otra para
hacerla ver que la quitaría los zapatos. Ella se apoyo en mis hombros,
provocando que su vientre se apoyara en mi cara, cuando después de levantar
un pelin el pie, este quedo liberado del zapato y recuperaba su estatura normal.
Le quite el otro zapato y antes de sentarla en el baño la desprendí
de su liguero, use ambas manos para acariciar su pierna mientras la bajaba las
medias muy lentamente, pase a besar sus piernas mientras su piel desnuda aparecía
ante mis ojos al caer las medias. Saboree de nuevo sus muslos, esta vez sin
el estorbo de las medias, mi lengua recorrió sus gemelos, bese sus tobillos,
incluso sus dedos no se resistieron a mi.
Ya totalmente desnuda como yo y entre el vapor que provocaba el agua cayendo
me levante para besarnos de nuevo. Otra vez nuestras lenguas se juntaron en
lo mas profundo de nuestras bocas, mientras nuestras manos acariciaban espaldas,
cabezas, caderas y traseros. Mi pene se erguía orgulloso y excitado entre
nosotros, contento por el frote de nuestros cuerpos, aprisionado en el abrazo
furioso de ambos. Mis manos agarraron su nalga para pasar su pierna hacia arriba,
delineándola mientras la ponía alrededor de mi cintura. Tras ese
furioso intercambio, me separe para templar un poco el agua y la conduje a la
ducha, allí, las primeras gotas recorrieron nuestros cuerpos, bajaban
por entre sus pechos, se reunían en su ombligo para luego perderse mas
allá de su pubis, recorriendo su sexo para seguir por el interior de
sus piernas. Tomando la pastilla de jabón, empecé por frotar sus
hombros haciendo suficiente espuma, luego paso por uno de sus pechos, mientras
reunía la espuma suficiente para redondear el otro pecho. El contacto
rugoso de la pastilla de jabón parecía excitarla mucho al contacto
con sus pezones, así que pase a darle el mismo trato al otro pecho. Me
pegue a ella para compartir esa espuma, mientras ahora era la espalda la que
recibía las caricias. Ella se dejaba hacer, apartando el pelo de uno
a otro lado para facilitar mi labor, mientras ahora sus nalgas aceptaban la
pastilla. Dio un respingo cuando esta paso entre ellas, pero ella mismo la sujeto
mientras recorría parte del camino hacia sus sexo, momento en el que
me la arrebato. Yo me agache, puse una de sus piernas en el borde de la bañera
y cambiando de ducha a baño, puse el tapón para que comenzara
a llenarse la bañera. No perdí el tiempo y mientras ella frotaba
ahora la pastilla contra mis hombros y cuello, mis manos acariciaron su sexo
a la vez que volvía a coger su clítoris entre mis labios. En poco
tiempo el agua llego a una altura considerable y para su desilusión tuve
que dejar mis actividades para parar el agua y sentarme en la bañera.
Ella sonriendo dijo:"" Ahora me toca a mi"" y paso a llevar
la iniciativa.
Se arrodillo en el agua y comenzó a pasar la pastilla por mi pecho, mientras
su otra mano acariciaba mis piernas e iba subiendo hacia mi ingle, toco mis
testículos bajo el agua y me masturbo ligeramente mientras me enjabonada
bien. Cuando estuvo satisfecha me llevo un poco mas al medio de la bañera
y dejando la pastilla en paz se sentó sobre mi, pasando sus piernas por
detrás de mi cuerpo y tomando mi cabeza entre sus manos me beso las mejillas,
la frente, el cuello y por fin los labios. Mientras, yo notaba la dureza de
sus pezones contra mi pecho, mi pene en el agua caliente buscaba su entrada
sin éxito y yo cada vez estaba mas excitado. Ella dejo de besarme y respirando
entrecortadamente se apoyo con una mano en el borde de la bañera, se
izo levemente para agarrar con una mano mi aparato y llevarlo a la entrada de
su cueva. Dejándose caer, lo introdujo en ella.
Por unos segundos ninguno se movió. Yo no se lo que sentía ella,
pero yo estaba en la gloria, allí abrazados en el agua, sus respiración
en mi oído mientras sentía sus pecho contra el mío, ella
se abrazaba a mi, pasando sus brazos por detrás de mi cabeza y envolviéndola,
mientras mis manos recorrían su espalda una hacia la nuca y otra hacia
su culo, sus piernas apretando mi cintura mientras las mías notaban la
sensación de su peso reconfortante. Tras esos segundos en los que no
me hubiera importado morir y en lo que parecía que nada mas podía
mejorar eso, ella comenzó a moverse. Mas bien a convulsionarse, ella
debía tener las mismas sensaciones que yo y le estaba llegando un orgasmo,
con eso comenzó a moverse, contrayendo su vagina y provocándome
el mayor placer que hasta ese momento había sentido. Se agarro fuertemente
a mi y moviéndose descontroladamente mientras le duro el orgasmo. Eso
me excito muchísimo y aun no se como logre evitar correrme, pero lo conseguí.
En breve ella se calmo y sus movimientos se volvieron mas pausados, cada vez
mas lentos, eso me estaba matando, había aflojado su presión en
los brazos, pero su presa en la cintura y el calor y fricción que provocaba
en mi pene eran tremendos. Con mis manos la atrape del trasero y conseguí
sacarla de mi. Ella protesto levemente mientras la ponía de rodillas
y me situaba detrás. Su cabeza quedo apoyada sobre sus brazos cruzados
en el borde de la bañera mientras yo pasaba mi pene por su entrada, la
penetre y comencé a seguir el movimiento del agua hacia atrás
y adelante.
El movimiento no era rápido. Me movía circularmente, entrando
y saliendo de ella, primero por la derecha y saliendo por la izquierda, el movimiento
lento pero constante del agua era sensual, ligeramente adormecedor pero intensamente
placentero. Puse mis manos por delante suya sujetando sus pechos mientras mordía
su hombro y pude sentir el cambio de sensaciones que habían puesto así
sus pezones. En mis dedos sentí con gusto el cambio del frío del
mármol de la bañera y el brusco cambio al calor del agua en las
embestidas cuando esta llegaba a la altura de sus pechos.
Ella tenía la cabeza ladeada, gemía y susurraba cosas entrecortadamente,
susurraba de una manera muy sexy, jadeando y pidiéndome que no parase
nunca. Con una mano agarro la mía y apretó mas fuerte su pecho.
Yo ya estaba que no podía mas y comencé a acelerar el ritmo. Ella
siguió acariciando sus pechos y gimiendo mientras yo sujetaba su cadera
con una mano y con la otra buscaba su clítoris para intentar que nos
corriéramos a la vez. Empezaba a dar todo lo que podía de mi cuando
sentí que mi momento estaba por llegar. Comencé a sentir la sensación
previa a correrme cuando acelere el ritmo de mi mano en su clítoris y
mis jadeos aumentaron el ritmo. Ella sintió lo mismo o me sintió
a mi a punto y comenzó a empujarse contra mi. Se agarraba un pezón
mientras con los ojos cerrados gemía mi nombre y empujaba su culo contra
mi para introducirse lo mas posible mi verga cuando comencé a vaciarme
en ella. El movimiento rápido provocaba que el agua se saliera de la
bañera y nos salpicara por todas partes cuando llego mi corrida. Mi placer
parecía que no tenía fin, con los ojos cerrados y un fuerte grito
en mi boca mi verga comenzó a llenar a mi amante su interior, otra vez.
Ella también se contorsiono violentamente y luego nos dejamos caer levemente
en el agua. Otra vez aun dentro de ella bese su cuello y ella sonriendo torció
de nuevo la cara para buscar mis labios y me dijo: "" Quiero poder
mirarte a los ojos la próxima vez que et vengas"" a lo que
yo conteste:"" Creo que podremos arreglar eso, no crees??""
Ya habíamos pasado la zona de los primeros impulsos. Nuestras pasiones
reprimidas ya habían sido liberadas. Ahora podíamos tomarnos las
cosas con mas calma y seguir disfrutando al máximo nuestros cuerpos ;-).
Después del polvo en la bañera aun estábamos abrazados,
sin movernos en ella. El agua ya no estaba tan caliente y mi pene ya comenzaba
a perder algo de consistencia pese a estar dentro de ella. Yo la abrazaba desde
encima suyo y ella con una mano acariciaba mis brazos y la otra la usaba para
pasarla por mi pelo por detrás de la cabeza mientras me besaba la barbilla
y el cuello, mientras aun se movía levemente, empujando su trasero contra
mi. Estaba claro que lo estaba pasando bien y que no quería acabar aun.
Abrí los ojos y salí del trance de placer en el que estaba aun
inmerso y sacándola de la bañera nos envolví a ambos en
una toalla. La frote con fuerza para secarla bien mientras ella hacia lo mismo
conmigo mientras solo sonreía y me miraba. Yo la pregunte: ""
Ya estas seca??" y ella solo contesto: "" Aun estoy bien húmeda""
mientras reía alegre.
Ya secos la envolví en la toalla y la tome en brazos. Fui hacia la cama
y la deposite en ella. Extendí otra toalla seca y la puse sobre ella,
me tumbe con ella y dedicamos unos minutos a besarnos y abrazarnos tumbados
en la cama. La di la vuelta y sentándome sobre ella la di un suave masaje
en los hombros, su cuello y su espalda. Fui bajando de nuevo y mordisquee sus
nalgas mientras mis manos buscaban huecos entre su cuerpo y la toalla pellizcando
sus costados. Pase mis manos por sus piernas y la gire. Estaba sobre ella, me
tumbe entre sus piernas, sintiendo como me envolvía con ellas tras caer
sobre ella y volví a besarla con pasión. Mis brazos se apoyaban
en la cama, al lado de su cabeza, acariciando sus cabellos entre mis dedos,
mientras nuestras lenguas se juntaban en nuestras bocas, nuestros cuerpos se
frotaban el uno contra el otro. La punta de mi aparato comenzaba a tomar vida
de nuevo y rozaba el interior de sus muslos.
Eche mano a un lado y tome un par de hielos semideshechos de la cubitera, y
mirándola los introduje en mi boca, les di un par de vueltas y volví
a besarla. El frescor del hielo reavivo nuestros besos y ella puso sus manos
en mi cabeza aferrándola mientras buscaba con ansia el hielo entre nuestras
bocas. Cuando estos de habían deshecho ya acerque un poco mas la cubitera
y cogí un par de ellos mas, los volví a colocar en mi boca y pase
a dedicarme a sus pechos. Sujetándolos con la lengua los pase por sus
pezones, quedando estos mas duros aun si cabe al contacto con el hielo. Use
un par de hielos para cada pecho y cogí otro para usarlo en el ombligo.
Ella estaba súper-excitada, sus gemidos y convulsiones eran espectaculares.
Al hacer todo el hielo agua en su ombligo me pare un momento y me incorpore
para mirarla. Estaba muy sexy allí tumbada, con las piernas abiertas
esperándome, una mezcla de agua y sudor bañando su cuerpo, que
se movía al ritmo del placer. Me agache al suelo y tome sus medias, las
puse en la cama y arrodillándome en la cama me introduje en ella.
Comencé a bombearla lentamente, empujándola hacia el cabecero.
Se incorporo levemente al llegar allí y tomando las medias me salí
de ella y la volví a besar. Moviéndome por la cama y sin dejar
de besarla acerque sus manos a las lámparas de pared de la habitación.
Use cada media para atarla levemente a cada lámpara. Me levante y tomando
mi camiseta la enrolle en su cabeza para que no pudiera ver nada. Ella comenzaba
a inquietarse pero se dejaba hacer, yo para tranquilizarla la dije:""
Tranquila, dime cuando quieras parar. Tan solo cierra los ojos y disfruta de
tus otros sentidos"". Ella solo pudo asentir y dar un suave gemido.
Tome un par de hielos mas en mi boa, esta vez casi sin derretir y me introduje
en ella de nuevo, me movía despacio, de manera circular, dejándola
sentirme. Cuando ambos estaban ya bastante desechos me salí y me tumbe
entre sus piernas, comencé a lamer su rajita. El frío de mi lengua
la provocaba unas sensaciones que hacían tensar su cuerpo. Introduje
mi lengua en su cueva y rápidamente empuje lo que quedaba de ambos hielos
en su interior. Ella respondió con un grito, diciendo lo frío
que estaba. rápidamente se deshizo el hielo y el flujo comenzó
a abandonar su cuerpo, siendo recogido por mi ávida boca que seguía
recorriendo su sexo. Me incorpore y de un solo empujón introduje toda
mi verga en ella. Esta vez un gemido acompaño mi embestida con unos entrecortados
susurros que acompasaban mis movimientos que decían lo caliente que la
sentía dentro de ella. En unas pocas embestidas sentí como gritaba
y se convulsionaba de manera espectacular y cuando pensé que ya había
acabado su orgasmo comencé a aflojar el ritmo. Aun tubo un par de sacudidas
mas y procedí a desatarla. Ella entre susurros me decía lo rico
que había sentido. Yo simplemente la gire y me tumbe tras ella, abrazándola.
Abarcando sus pechos con mis manos y restregando mi aun erecto pene en su culo.
Suavemente comencé a pasarlo por entre sus muslos y fue ella misma la
que lo tomo con sus manos y lo introdujo en ella. Fue increíble. Allí,
muy suave, nos movimos durante unos minutos que parecieron durar años.
Nuestros suaves movimientos se veían acompañados por la manera
en que amasaba sus pechos y por como mordía su cuello. En un momento
dado los dos aumentamos el ritmo y entre jadeos acabamos. Me derrame dentro
de ella y aun nos movimos un par de veces mas. Durante unos minutos seguí
con mi pene en su sexo, hasta que por si solo comenzó a desincharse.
Ella se zafo de mi abrazo y se acerco a el. Lo cogió y lo beso en la
punta diciendo: "" Muchas gracias, y espero que despiertes pronto,
porque aun me quedan varios días en España"". Pero eso
forma parte de otra historia....
Espero que les haya gustado. Para cualquier duda /información, me gustaría
que os pusierais en contacto conmigo a través de POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO