| ESTADISTICAS |
Cantidad de relatos:
13288
Usuario(s) en linea:
7 |
| RELATOS MAS LEIDOS |
| ESTE APARTADO ESTA FUERA DE SERVICIO |
|
Creo que me estoy volviendo voyeaur
Voyerismo-
2008-05-04 00:05:11
Visitas:
115
| |
|
SOY VOYEAUR
Tras marcharse Paula de casa, nuestra vida volvió un poco mas a la normalidad
tanto sexual como puramente cotidiana, volvíamos a tener que hacernos todo
nosotros, limpiar, hacer la comida y en resumidas cuentas las tareas de una casa
normal y corriente, aunque ya he comentado que de vez en cuando Paula y yo nos
íbamos de escapada en algún viaje de negocios, estos no cubrían mis necesidades
sexuales al completo y volví a la carga con mis maquiavélicas ideas.
Eva y yo, ya habíamos echo en alguna ocasión intercambios de parejas, pero
siempre las habíamos realizado en clubes de intercambio de nuestra ciudad, y con
gente que no conocíamos prácticamente de nada. En esta ocasión deje volar mas si
cabe mi imaginación y puse un anuncio en varias paginas de Internet relacionadas
con los intercambios de parejas, incluso colgué una pagina web con nuestras
mejores fotos, explicando también lo que buscábamos, no tardamos en recibir
bastantes respuestas por gente liberal de nuestra ciudad e incluso de otras
ciudades de España. Aunque recibimos muchas propuestas solo un par de ellas eran
realmente interesantes y merecían la pena, se veía que era gente con las ideas
claras y además estaban muy bien físicamente.
Tras una pequeña serie de correos electrónicos nos pusimos en contacto con una
de las parejas, la chica era una rubia despampanante de uno setenta y cinco de
altura con una gran melena muy lisa color oro, unas piernas verdaderamente
preciosas y muy buena delantera, esta contaba veintiuna primaveras, el un chico
moreno, delgado muy fornido en el gym, con una polla enorme y con sus
veinticuatro abriles encima.
Quedamos a cenar en un céntrico restaurante de nuestra ciudad, y nos caímos los
cuatro muy bien, eran muy simpáticos y coincidíamos en muchos gustos, estaba
claro que íbamos a congeniar muy bien y de hay saldría una bonita y sincera
amistad, después de cenar nos fuimos para una discoteca muy próxima a tomarnos
unas copas y así continuar una noche, la cual se avecinaba muy larga y con un
montón de sorpresas, ya en la discoteca hubo algo mas que un simple intercambio
de opiniones, aunque Eva y Samuel estaban un poco mas cortados por habernos
conocido hacia muy pocas horas, tanto yo como Marta estábamos realmente
encendidos y sobre todo muy lanzados, así que mientras nuestras respectivas
parejas estaban sentados en una mesita en un rincón de la sala, Marta y yo
salimos a la pista de baile a movernos un poquito, entre la gran masa de gente
que allí había y prácticamente sin divisar a nuestros acompañantes empezamos a
meternos mano mutuamente y allí ya saltaron los primeros morreos, nos pusimos
tan sumamente calientes que en un pequeño lapsus de tiempo y aprovechando la
ocasión empuje a Marta hacia una de las paredes de la discoteca la cual carecía
de una iluminación brillante y allí apretada contra la pared le levante la
minúscula falda que ella llevaba puesta y arrodillándome ante aquel monumento de
mujer me dispuse a lamerle toda su almejita, no fue muy sorprendente para mi
cuando al introducir mi cabeza por debajo de su falda vi que no llevaba
braguitas, así que mi tarea resultaría mucho mas fácil de lo que en un principio
se atisbaba, tras un tiempo lamiéndole todo su coñito rasurado, esta se estaba
retorciendo como si la empujaran por todos los costados de su cuerpo a la vez,
me levante y sin poder reprimirme me baje la cremallera de mi pantalón y
agarrando sus piernas y colocándolas en mi cintura la penetre de un solo golpe,
ella jadeaba como una loca, menos mal que la música de la sala estaba a un
volumen infernal y nadie podía oír sus exasperados chillidos, comenzamos un
frenético mete y saca que nos hizo llegar a un orgasmo increíble, solo el hecho
de que un montón de personas nos estuviesen mirando disimuladamente nos
provocaba a los dos mucha mas excitación, yo sin prácticamente darme cuenta me
corrí dentro de su almejita, preocupándome un tanto esta acción ella se dispuso
a tranquilizarme diciéndome que tomaba la píldora y que no había ningún tipo de
problema, además le gustaba llevar la leche de un macho como yo dentro de ella,
esto hacia que mientras andaba la notara resbalarse por sus entrañas y le
provocaba pequeños orgasmos.
Cuando nos habíamos tranquilizado y puesto bien nuestras ropas volvimos hacia la
mesa donde se encontraban nuestros respectivos, aunque Eva no me noto nada yo
creo que Samuel si que se lo notó a Marta, pero no se atrevió a realizar ningún
tipo de comentario al respecto. Una vez nos hubimos terminado nuestras copas y
habiendo charlado un buen rato, acordamos entre los cuatro irnos a casa de
nuestros nuevos amigos a tomar la ultima copa, así que salimos de la discoteca y
en mi coche nos dirigimos hacia la casa de estos. Tenían un apartamento pequeño
pero verdaderamente acogedor, muy céntrico y sobre todo montado con muchísimo
gusto, no faltaba ni el mas mínimo detalle. Una vez allí nos acomodamos en un
gran sofá rinconera que había en el salón y Samuel se dispuso a ponernos de
beber, cuando lo hubo hecho Marta que se había soltado de una manera increíble
saco un juego erótico de un escritorio que había en el salón y tras enseñándolo
al respetable dijo:
- Os atrevéis a jugar cobardicassssss¡¡¡¡¡¡¡
De mutuo acuerdo decidimos empezar a jugar, yo creo que a todos nos llamaba la
curiosidad de ver hasta donde podríamos llegar, el juego resulto ser muy
morboso, lo cual nos puso a los cuatro verdaderamente calientes pero a su vez no
era un juego muy atrevido con lo cual nunca se llegaba a meros tocamientos,
caricias, besos y destapes de ropa, cuando Samuel llego al final de las casillas
proclamándose campeón, se dirigió a mi y me dijo, ¿Que te parece si nos jugamos
a nuestras chicas en una buena partida de poker?, yo, tras mirar a las chicas y
ver que no ponían oposición al respecto, acepté encantado, el trato consistía en
que el que ganara una serie de tres partidas a dicho juego se follaria a la
mujer del otro delante de sus respectivos sin que estos pudieran tocarse entre
si, dedicándose solo a mirar o como mucho a masturbarse así mismo.
Tras comenzar la partida y estando los cuatro alrededor de una mesa que tenían
en el salón, se me pasó por la mente el dejarme perder y así poder volver a ver
a mi hembra disfrutar con un buen macho mientras yo me limitaba a mirar, así lo
hice, la victoria fue fulminante, Samuel gano tres a cero, la cara de Marta era
en ese momento toda una poesía, me miraba con unos ojos que si hubieran
disparado balas me habría acribillado en un santiamén. Eva por el contrario no
alentó palabra alguna y se fue hacia Samuel para que se cobrara su recompensa.
Este entonces tomó el control de la situación y nos ordeno a Marta y a mi que
nos despojáramos de las pocas ropas que aun nos quedaban encima y nos indico que
nos sentáramos uno en cada esquina del sofá, también nos recordó que no podíamos
tocarnos y que si nos portábamos mal le obligaríamos a atarnos de pies y manos,
dicho esto se fue hacia la mesa donde se encontraba Eva y la hizo sentar encima
de la misma.
- Ahora te voy a hacer disfrutar como nunca lo has hecho nena¡¡¡¡¡
Comenzó besando en la boca a Eva, al principio parecían besos de amor pero poco
a poco fueron acelerándose y convirtiéndose en besos de lujuria, al mismo tiempo
las manos de Samuel recorrían todo el cuerpo de su presa, no perdiéndose ni el
mas mínimo de los detalles, en un abrir y cerrar de ojos Eva estaba
completamente desnuda y recostada encima de la mesa como si estuviese encima de
una camilla de masajes pero boca arriba, Samuel la abrió de piernas y empezó a
lamerle la obra maestra que hacia unas horas yo había saboreado y había rasurado
cuidadosamente dejando una pequeña mata de vello púbico justo encima de su
colorado clítoris. Mi chica comenzó a gemir por el buen lavado de bajos que
estaba recibiendo y antes de darse cuenta empezó a correrse como una loca, la
escena era realmente fascinante, Marta y yo tocándonos nuestros sexos en un sofá
y nuestras parejas disfrutando de lo que parecía iba a ser una noche muy larga,
yo estaba realmente empalmado y tenia que frenarme para no correrme tan pronto,
Samuel se dió cuenta de la situación y le dijo a mi mujer:
- Ves como disfruta el cornudo de tu marido¡¡¡¡¡¡¡¡
Dicho esto, ordeno a Eva que se levantara y que chupara como era debido el
aparato que dentro de unos instantes iba a provocarle un placer que recordaría
durante mucho tiempo, esta sin dudarlo ni un momento y pegando sus rodillas al
suelo se introdujo en gran aparato de Samuel en su boca y comenzó una mamada
descomunal, parecía como si estuviese enfadada conmigo por no haber ganado la
partida de cartas, y se entregaba a su amante como una corderita degollada, no
habiendo pasado ni un minuto Samuel tuvo que retirar a su presa de su enorme
falo por que por la cara de excitación que tenía parecía que su eyaculacion era
inminente, la subió encima de la mesa y abriéndola de piernas le introdujo su
miembro hasta que sus huevos tocaron con las partes traseras de mi mujer, esta
soltó un alarido enorme, no se si de dolor o de placer, yo creo que ambas cosas,
entonces comenzaron un mete y saca frenético, a Eva parecía que se le salían los
ojos de sus cavidades, tenia la cara desencajada y jadeaba como una perra
caliente.
- Te gusta ehhhhh putitaaaaa¡¡¡¡¡¡
- Mira que cara pone el maricon de tu maridoooo¡¡¡¡
Tras un buen rato así, Marta comenzó a gemir, se estaba metiendo tres dedos en
su precioso chochito, parecía estar disfrutando de la imagen que le
proporcionaba su chico con otra chica, yo ante aquel cuadro no pude mas y
revente en un orgasmo inmenso dando paso a una serie de borbotones de leche que
se esparcieron hasta llegar a mi pecho y cara.
- Has visto como disfrutan viendo como te follo¡¡¡¡¡
Samuel cogió a Eva en brazos y se acercó hasta nuestra posición para que
disfrutáramos de unos primeros planos impresionantes, comenzó a meterle su
tranca a mi chica con una fuerza descomunal, parecía que iba a destrozarla en
uno de esos vaivenes, Eva se agarraba con fuerza al cuello de su macho y se
limitaba a gemir, mejor dicho a gritar como si estuviese dando a luz.
- Os gusta lo que veis ehhhhh¡¡¡¡¡¡¡
Samuel no hacia mas que intentar darnos envidia de lo bien que se lo estaba
pasando con esa preciosa mujer, de repente hizo un pequeño paroncito y
levantando a Eva de su asedio, dirigió su tranca hacia la parte trasera de esta
apuntando con su capullo al agujero trasero, Eva se asusto por el enorme trozo
de carne que le iba a taladrar su culito, pero este en un empujón certero y
rotundo mando a mi mujer hasta el fondo de su polla, Eva lanzo un alarido que se
tuvo que oír en media ciudad, quedándose paralizados un instante los dos, Samuel
me miro a los ojos y me dijo:
- Estas aprendiendo como se folla a una mujerrrr¡¡¡¡¡¡
Nada mas pronunciar estas palabras empezó a menear a Eva, al principio lo hacia
muy delicadamente, muy despacito, pero poco a poco fue acelerando el ritmo y
cuando la enorme polla de Samuel hubo encontrado sitio y se hubo encajado
correctamente en el ano de mi chica esta empezó a gemir muy débilmente, se
notaba que se lo estaba pasando en grande y que a la vez estaba totalmente
rendida a los encantos de ese macho que le estaba haciendo llevar al mismísimo
cielo, tras llevar un buen rato y habiendo acelerado el ritmo de las embestidas
de una forma impresionante, Samuel paró totalmente en seco, y se puso a
cuchichear al oído de Eva, esta solo dijo:
- Si si si por favorrrrrrrrr¡¡¡¡¡¡¡¡
Tanto Marta como yo estábamos atónitos por la extraña situación, a la vez que
rendidos por nuestros sendos orgasmos, Marta llegó a correrse en tres ocasiones
y yo ya lo había hecho dos veces. Samuel dejó a Eva en el suelo, esta casi se
cae, le costaba muchísimo mantener el equilibrio, se notaba muchísimo que había
llevado un repaso de los buenos, cuando se dirigió a nosotros y nos ordenó que
nos arrodilláramos ante el por lo buen macho que había sido, yo no supe como
reaccionar y me limité a acatar sus ordenes al igual que su chica, nos puso a
los dos brazo con brazo y frente a el. La situación no dejaba de ser morbosa, a
mi lado tenia un bombón de mujer la cual me había follado hacia unas horas y
frente a mi a un tío con una tranca enorme a punto de explotar.
- Ahora vais a saber lo que es bueno los dos¡¡¡¡¡¡
Samuel empezó a masturbarse ante nosotros, nos miraba con una cara de
superioridad increíble, de vez en cuando nos decía que nosotros éramos sus
esclavos, de repente nos ordeno que abriéramos la boca que se quería correr
dentro de nosotros, yo llevado por aquella situación de sumisión obedecí sin
pensar lo que se nos venia encima, cuando sin poder casi reaccionar Samuel
dirigió su verga a mi boca y eyaculo de una manera brutal, los primeros chorros
de su leche me penetraron hasta la garganta, nunca antes había probado el semen
de un hombre, tengo que decir que no estaba malo, aunque no me gusta la leche
caliente en esta ocasión no me desagradó, Samuel continuó corriéndose encima de
la cara de su mujer mientras la insultaba y cuando hubo terminado me agarro por
la cabeza y me introdujo su pene en mi boca ordenando que se lo dejara mas
reluciente que la plata de Falcon Crest, yo obedecí y comencé a lamer el capullo
de aquel macho que minutos antes tanto placer había causado a mi mujer.
Una vez terminado todo esto nos vestimos los cuatro, comentamos lo bien que lo
habíamos pasado y que había que repetirlo en otra ocasión, y quedamos para el
siguiente fin de semana, pero esta vez en nuestra casa, lo que sucedió en mi
casa fue totalmente distinto, aunque esto os lo contaré en una próxima entrega. |
|