Mi primera vez.
Relato de cómo perdi mi virginidad con mi primo y cómo hice
para conseguirlo.
Tenia yo creo que catorce años, el acababa de cumplir
dieciocho. Hacia mucho que no lo veia y la verdad es que me resulto bastante
atractivo.
No recuerdo que fue lo que pense al verlo, pero sí recuerdo
lo que sentí entre las piernas. Ese hormigueo de anticipación y deseo, el calor
que te va creciendo y la inevitable humedad que te asalta nada más darte cuenta
de hay alguien a quien tu cuerpo le agrada.
Pues bien, resulta que Luis vino de vacaciones y se quedo en
casa, lógico al ser el hijo de uno de los hermanos de papá. Yo nunca habia visto
dormir a un hombre asi que me despertaba temprano para verlo dormir y fantasear
con sus manos sobre mi.
A esa edad yo no habia tenido novio, pero mis amiguitas y yo
alguna vez alquilamos un video porno para saber que es lo que causaba tanto
alboroto a algunos y tanto miedo de hablarlo a otros.
Un dia sali al cine con mi primo, ya que al ser la anfitriona
me tocaba llevarlo donde el quisiera. No se en que momento y porque razón el me
dijo que se moria de ganas de darme un beso; y yo le respondi dándole un suave
beso en la mejilla.
así no – me contesto el.
Y entonces como – pregunte inocentemente.
Fue ahí cuando me planto los labios en los mios y me enseño a
besar con pasión, mezclando las lenguas, absorbiendo el aliento del otro, sin
parar hasta quedar sin aire.
Que haces – le pregunte después de la segunda tanda de
besos
Te quiero para mi. Dime ¿sabes hacer el amor?
No, nunca lo he hecho y eres el primero que me besa de
esa manera. Pero eres mi primo, creo que no es correcto. – fueron mas o
menos mis palabras.
No te preocupes, si me tu quieres y yo a ti, que mas da
lo que es correcto o no –
Y sin avisarme, metió su mano bajo mi falda corta y blanca.
Senti un escalofrio y después no supe como llamar al torbellino de sensaciones
que me asaltaron, Ahí estaba yo, la niña de papá; en un cine medio vacio, siendo
asaltada en sus partes intimas ni mas ni menos que por su propio primo; y
contrario a lo que pudiera pensarse, en lugar de resistirme (como habria sido lo
lógico por ser virgen e inexperta) abri las piernas para dejarlo hacer.
Santa locura! Inmediatamente se dedico a mi clítoris, lo
toco, rozó, acaricio y pellizco tanto, que me provoco una serie de orgasmos que
tuvo que callar besándome para que no escucharan el resto de los asistentes a la
sala del cine. Senti un centenar de cosas al mismo tiempo. Queria llorar, reir,
gritar, correr, todo al mismo tiempo; pero al mismo tiempo no deseaba que el
sacara su mano de ahí.
Le dije que me sentia mareada y debil.
Eso es porque has tenido un par de orgasmos pequeña- me
susurro al oido.
¿y siempre es asi de emocionante?
Asi o mas nena.
Pero asi no es como se hace el amor ¿verdad?
No princesa ¿quieres que te haga el amor?
Si me voy a sentir como ahora, házmelo ya mismo por favor
– le urgi. Ya en ese momento supe que el sexo iba a ser muy importante para
mi.
Voy a darte lo que quieres princesa, pero no aquí.
Y como una amiga habia salido de viaje con sus padres y yo
era la encargada de cuidar a su gato y sus plantas en su ausencia; nos dirigimos
a su casa en ese momento.
Al llegar, me pego contra la pared y empezo a tocarme las
tetitas. Las besaba con devoción, como si nunca hubiera visto un par de tetas
adolescentes y al mismo tiempo, me frotaba su duro miembro contra el vientre y
las piernas.
Por instinto y un poco gracias a lo que vi en las películas
que habia visto, baje mi mano a su miembro y eso lo excito mas. Me tendio en el
píso, levanto mi falda y empezo a comerme por encima del biquini. Senti que me
moria. Mi primera vez estaba recibiendo tratos que, pensaba, eran para las ligas
mayores. Me corri como una perdida, tres o cuatro veces. El empezo a jugar
conmigo, haciendome pensar que iba a cogerme pero en realidad solo acercaba su
palo a mi chochito. Se quito de golpe la camisa, pantalón y boxers e
inmediatamente vi mi primer verga totalmente extendida.
Me senti atemorizada de quedar embarazada, pero el leyo mi
mente. En ese momento se puso un preservativo. Me miró, me beso y mientras lo
hacia, iba excitándome al punto que solo pude decirle COGEME!
El me miro y me dijo "me resultaste una furcia de marca" y me
dejo ir el pedazo entero. Cuando me desvirgo, grite. Pero después, al sentirlo
moverse, empece a gozar como una loca. Le pedia mas a gritos mientras el me
follaba mas y mas duro hasta que empezo a hacer que me viniera. Con cada venida
me pegaba a el y le pedia mas; el me hacia estallar mas y mas mientras mordia
mis pezones y pellizcaba mi clítoris.
Esa noche me le monte acostados, sentados, parados y lo
hicimos por toda la casa de mi amiga. Me cogio como quiso y donde quiso y yo se
lo permiti. Pero lo mejor de todo, es que lo seguimos haciendo. Incluso hablamos
de juntarnos con un par de hermanos que tienen sexo igual que nosotros. El
quiere intercambio y como sabe que soy su puta para lo que desee, seguramente va
a conseguir que esos hermanitos me den por todos mis agujeros mientras el me
mira.